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setecientos diez puesto que autores de mucha autigüe.lad escriben haber sido en el año de setecientos catorce y en aquel mismo anal de Ripoll se señala que en este año tornaron á entrar los moros en España , y declara el dia, que fuéá once del mes de noviembre. A esto, según yo conjeturo , dio ocasión , haber sido diversa* las entradas , y que desde el año de setecientos catorce según se afirma por una relación de la Micesion de los reyes de Asturias y León, que es la de mayor antigüedad que yo he visto, comenzó el reinado de Pelayo en Asturias declarando , que los moros ■ i ■■ i. i r»reinado en Asturias después de su entrada cinco años Era sumo pontífice el papa Constantino, aunque Sigisberto autor de harta antigüedad, lo refiere ¡d pontificado de Gregorio segundo su sucesor, y asf parece, que fueron diversas las entradas , y que ellas y la mayor furia de la destrucción del reino de los tujus sucedieron presidiendo estos sumos pontífices ea la Iglesia católica romana. Gobernaba el imperio l'ilipico Bardarlo , que por la muerte de Justiniarro el llenor y de su hijo, usurpó malamente el imperio, y fué declarado por cismático y hereje. En el reino de Francia reinaba Childeberto el segundo, y tenia cargo del gobierno de sus provincias , en la paz y en U guerra Cario Martelo, que fué padre de Pipino, y ¿buelo de Cario Magno , y en la provincia de Guiaría y en las regiones mas vecinas a España, era muy poderoso el duque Eudo. En el mismo tiempo por la parte de Persia iban los árabes también extendiendo Mi reino, y lo fueron continuando hasta sojuzgar las provincias de Frigia, Misia, Caria, Lidia y Para filia, y asi en un mismo tiempo por oriente y por los últimos fines de occidente continuaban su reino. Los capitanes que fueron mas señalados en esta postrera entrada de los moros, que se nombraron por generales pwel miramomelin de los árabes , fueron, Muza hijo deAznir y Tarif, y estos discurriendo con sus ejércitos, siendo muy poden isos y vencedores por las costas de la "ética, y por lo Mediterráneo, y siendo ya tan señores déla tierra , que habian ocupado la Bética , y la '•uMtania, entraron por la provincia Citerior, y vinieron a juntarse a Zaragoza, dejando detajo de su -ujecitin los orotanos, contéstanos, carnetanos, y '■eltiberos, por donde ellos vinieron y conquistaron 'o* lugares y ciudades principales en menos tiempo de 'lósanos. Fuese esta pestilencia estendiendo tanto, que 'firman no haber quedado ciudad insigno,en que huyese iglesia catedral, que eran muchas, que no fuese "abrasada , ó destruida , engañando los moros n los que en los lugares mas fuertes se pusieron en defensa, atrayéndolos , y persuadiéndolos , que qnednsen en la tierra debajo de su señorío y atributo. Desta manera *eutreg)roo brevemente muchas ciudades y castiW, cuyos moradores permanecieron con ellos, y de '<■ nombres de nuestra religión. y de su gente y '•"'.'la lueron después llamados mozárabes. Pero siendo con engaño y fingidamente reducidos á su yugo, quebrantando las promesas que dieron, fueron por iu' infieles ocupados los tesoros de las iglesias, y violados y profanados los templos y lugares sagrados, y reliquias de santos, si no fueron las que algunos obisIttscon santo celo y religión alcanzaron, y recogieron* lo fragoso de los montes Pirineos , y á los lugares ásperos de las montañas de Asturias, Galicia y '•antabria. donde se recogió la mas gente que pudo ^■apar de la persecución y estrago de los enemigos.

Cap. II. — Déla pasada ds los moros de lo olra parte de

los montes Pirineos.

Los primeros que comenzaron á resistirá la furia de los moros, después que acabaron una tan grande empresa , como fué destruir el reino de los godos, y poner á España debajo de su señorío, y los que tuvieron ánimo para volverles el rostro, cuanto se estienden los montes Pirineos desde el Océano hasta nuestro mar, fueron los mismos godos ya españoles, aunque vencidos, con ayuda de la nobleza y caballería de los francos. Éstos por su propia defensa tomaron las armas, porque los moros continuaban sus victorias con tanta celeridad , que no se contentando con el señorío de reinos tan extendidos, pasaron adelante , y fueron ganando la mayor parte de las provincias de Guiana y Narbona , y duró la guerra entre ellos mucho tiempo. De manera que apenas habian acabado aquella tan gran empresa , que es la mayor que se sabe de ninguna nación, cuando pasaron los montes con tanta furia, que se halla en aquel anal antiguo, que en el año de setecientos y quince, se ganó la ciudad de Narbona por Senia rey de los moros. Confirmase bien esto por nuestras memorias, y puédese tener por cosa muy cierta, que no quedó lugar en lo mas áspero y fragoso de los montes Pirineos . ni en sus valles, á donde no penetrasen y prevaleciesen las armas y poder de aquella gente pagana , pues fueron ocupando las fuerzas.principales , y sabemos que subieron por la ribera de Cinca el valle arriba hasta Santa Justa ,'y asolaron un monasterio muy devoto que allí habia , y se apoderaron de los mejores lugares, y por la otra parte del rio destruyeron y quemaron los lugares del Val doNocellas, que era muy poblado. y quedó mucho tiempo yermo, y fué destruido el monasterio de San Victurian. que se fundó en tiempo de los reyes godos, y con la misma furia fueron ganando todo el resto de las montañas. La principal causa de pasar los moros á Francia fué por ser inducidos por Eudo duque de Guiana, para valerse dellos contra sus enemigos, y como es aquella nación de su naturaleza fácil á mudar región, según su costumbre, movieron á manera de gente que muda domicilio, y llevaron por caudillo á Ahderramen, siendo en mimoro , según los mas graves autores escriben , de cuatro cientos mil, pasados diez y seis años que entraron en España , y no pararon hasta pasar la Garona. Habla grande guerra entre el duque de Guiana y Cario Martelo principe de los francos, el cual con singular esfuerzo y valor juntó (oda la gente de guerra que pudo, y la caballería , y nobleza del reino, y tuvo tal maña, que confederó en su amistad al duque de Guiana, que estaba ya arrepentido de haber llevado allá á les que habian de ser su perdición, porque los moros pusieron luego á saco la ciudad de Burdeos , y fueron talando y abrasando los condados y territorios de Angulema, Jantona , y Putiers, regiones muy abundosas y ricas, y enderezaban su camino la via de Tours, ciudad muy principal junto al rio Loire, y asf ocuparon brevfsimamente á Burdeos y Putiers, y la Galia que llamaban Gótica , y casi toda la Guiana. Palió entonces Martelo contra ellos, y venció aquella tan famosa batalla , en la cual pereció la mayor parte de los moros que pasaron los montes. Quedaba con grande gloria la nación francesa, en haber alcanzado tan señalada victoria con tanto estrago de los enemigos, y fué en universal remedio de la cristiandad, pues se dio» entender á las genios , que

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se podía resistir á la furia do los infieles: mas no embargante esto, tornáronlos moros en tiempo de Martelo cinco años después deste destrozo á proseguir su empresa , siendo favorecidos de Mauricio conde de Marsella , con cuyo favor Alhatan, capitán de los moros, ganó la ciudad de Aviñon , que era una de las principales fuerzas de aquella provincia. Pero siendo una vez vencidos, mas fácilmente fueron echados por Martelo de su tierra, y los hizo recoger á los lugares fuertes de la Proenza, y fueron desbaratados Alhatan, y Amorreo, que era un principal caudillo de los moros, el que fué muerto junto á Colibre, en los confines de España , y de la provincia Narhonense, siendo vencido con la gente de socorro que llevaba. Por lo sucedido en estas entradas de los moros en las tierras de Francia , se entenderá mejor el estado, en que se debían hallar los cristianos que quedaban después de la perdición de España, en las montañas y villas de Rastan , la Berrueza, Deyerri, Anso, Roncal, y Sarrasaiz, que después corrompido el nombre, se llamó el Val deSalazar, y en la provincia de Aragón , en las montañas de Jaca , y mas al oriente, fuera de la región de los vascones, en las sierras que confinan con los pueblos, que antiguamente se decian ile.rgetes, laeetanos, y geretanos, en los que ahora llamamos Sobrarbe , Ribagorza , Pallas, Urgel, y Cerdania, pues con tan poderosos ejércitos pasaban Jos montes, siendo llamados y requeridos, y destruyeron gran parte de Guiana y de la Proenza. No fué menor la gloria de Pipino, hijo de Martelo, el primero de aquel linnje, que aspiró a tomar el reino de los francos, 6 intitularse rey. reinando Childerico, que sucedía de C.lodoveo, que era hombre muy remiso, y torpe para el gobierno: porque Pipino, con permisión de los grandes del reino, y favoreciéndole el papa Zacarías año de setecientos y cincuenta y uno, fué elegido por rey, y por el valor grande deste principe fueron echados los moros casi de toda Francia; y no solo quedaron los montes Pirineos, como llmitesentre ellos y los franceses , pero pasaron adelante á dar favor y socorro a los cristianos que quedaban recogidos en la Cantabria ; cuyo capitán era señor de aquella región de los cántabros, que es tierra muy fragosa , y se estiende hasta el nacimiento del rio Ebro, el cual se llamaba duque, y descendía del linaje de Recaredo rey <ie los godos. Poseyeron aquellos caudillos de los moros que entraron en España , el señorío de casi toda ella, y reinaron en Asturias cinco años; y rebelándose los cristianos que quedaron en aquella provincia, y en lo mas fragoso y enriscado de los montes, debajo de su yugo y servidumbre, por consejo y esfuerzo, y valor estremado de su caudillo Pelayo, tomaron las armas contra los infieles, y los vencieron y fueron prevaleciendo de tal manera , que los echaron de Asturias, y fué aquel el principio del reino que se fué fundando en aquellas provincias. También en tiempo de Pipino, según se refiere en algunas historias de Cataluña, é quien Pedro Tomich sigue en la suya, tenia el gobierno de Guiana en su nombre Oger Golant, señor de un castillo que se decia Catalon , por cuya causa dice, que le llamaron Oger Catalon , y a los suyos catalones, y que éste emprendió con ayuda de nueve barones muy principales, de pasar los montes y hacer guerra a los moros, y que entraron hasta en número de veinte y cinco mil combatientes por los valles de Aran y Aneo, y que en muy breves dias ganáronla Ceritania y pasaron adelante la via de Girona , y pusieron cerco a la

villa de Ampurias, lugar principal de los indigetes; v

por muerte-de Oger Catalon fué elegido por general de aquel ejército Dapiser de Moneada, que era uno de aquellos nueve barones, y por juntarse grande muchedumbre de moros contra ellos, levantaron el cerco , y se recogieron a las montañas, á donde se hicieron inertes hasta la entrada de Cario Magno. Esto escriben haber sucedido desde el año de setecientos y treinta y tres, por discurso de dos años, y que en el de setecientos y treinta y cinco murió Oger Catalon , aunque de ninguna cosa destas se halla mención en autores antiguos, salvo que en aquella fabulosa historia del ,11711 bispo Turpin, se hace mención de Aigolant, pero dice: que era rey de los moros, y que juntó Cario Magno para entrar en España contra él, veinte y cuatro mil drcaballo , sin la gente de pié; tan amigo fué aquel autor de escribir cosas, no solo no verisímiles, pero increíbles. No ha faltado autor, también catalán , de nuestros tiempos, que con autoridad de un muy grave varon , que fué muy señalado en letras, de varia doctrina , y mucha noticia de la antigüedad . que fué natural de Barcelona, y se llama Gerónimo Paulo, ha presumido derribar todos los fundamentos de aquellajiistoria de Tomich en esta parte, á donde trata de la entrada y origen de aquellos nueve barones, y de las otras cosas antiguas de Cataluña , y lo da todo por ficción y burla , y desta opinión son algunos, pues hubo otras cosas nobilísimas y de la misma antigüedad , cuyos descendientes se agravian haber sido ercluit'os del número destos primeros barones, y muestran so origen de aquellos tiempos, como son los Centellas y enjillas ; de cuya nobleza no se puede negar que tuviesen su origen tan ilustre.

Cap. 111.—Oelas entradas i¡ue hicieron en Espaita CatiuMagno, y Luis su hijo.

Muerto Pipino, Cario su hijo, que después mereció el titulo y renombre de Magno, sucedió en el señorfo de Guiana, y entrando por ella en el principio de su reinado poderosamente, habiendo algunos que le eran rebeldes , la dejó pacifica debajo de su señorío. Después teniendo las cosas de Francia en grande paz y sosiego, según se refiere en las historias extranjeras, fué diversas veces solicitado por los cristianos que estaban en España, que tuviesepor bien de volver las armas contra los infieles, y fué requerido por algunos moros, norguerras que entre ellos habia, que viniesen con toda su pujanza 6 estas partes, porque se le entregaría principales ciudades, y con esto fué un moro que algunos llaman lbnabala, y en Anonio se nombra Ibualarabi, que fué el que solicitó la venida de Cario a España, y por su persuasión conesperanza de sujetarjdiversas ciudades,jun tó grande ejército año de setecientos setenta y ocho con el cual pasó los montes Pirineos por la región de los vascones; y lo primero que se emprendió, fué poner cerco sobre Pamplona, la cual se le rindió luego. Desde allí pasando á vado el rio Ebro, tomó la via de Zaragoza , a donde escribe Regino , que se ajustaron para venir en socorro de aquel ejército de los francos, innumerables gentes de Borgoña, Austrasia y Bayoaria, y de la Proenza y Septimania , que ern lo que ahora se dice Lenguadoque, y también vinieron algunas compañías de longobnrdos, y puesto el cerco sobre la ciudad, los moros se concertaron de dar ciertas rehenes, y gran suma de dinero y dejó por rey a Ibnabala , que le habia servido en aquella guerra , y con esto se levantó el cerco , y volvió el rey Carlos a Pamplona , y mandó derribar los muros de aquella ciudad , porque Do se rebelasen. Pasado el estío, tornando con su ejército á Francia, fué de sobresalto acometido en los lugares mas ásperos do los montes, por los vascones que eran naturales de la tierra, y robaron el bagaje y todos sos tesoros; lo cual principalmente se atribuye haber sucedido por orden y consejo del mismo lbnaba11 rey de Zaragoza. Es de advertir una cosa, para mayor noticia del estado en que se hallaban los moros en España en aquellos tiempos, que según se escribe en las historias de los árabes, después de la muerte de Mahoma, la silla y trono principal de sus sucesores se puso, y íuodó en la parte mas superior de la pro"v iucia de Egipto, y en Persia y Arabia, y la provincia de África y España, que se sujetaron por sus ejércitos en el occidente, se gobernaban por sus generales y presidentes, y aun en el tiempo de Cario Magno no había reino ninguno principal de los moros en España, ni posaron á ella la silla de su imperio, y las provincias se gobernaban por los capitanes y presidentes que ■le alia enviaba, aunque en nuestras historias se llaman reyes, y asi era mayor la confusión, estando España gobernada por tantos, y teniendo sus príncipes y emperadores tan lejos toda la mayor fuerza y magestad de su reino.

También parece por anales antiguos, que en el año de setecientos y ochenta y cinco, los moros que tenían la ciudad de Girona.se pusieron debajo de la obediencia del rey Cario ; y refieren Anonio y Regino, que en esi • tiempo también la ciudad de Barcelona era sujeta j los francos, y con diversas ocasiones y sucesos, unas veces era sojuzgada de los francos y otras de los moros; y finalmente, habiéndose apoderado della un principal caudillo moro, llamado Zaet, la rindió al rey Cario, y esto fué, según por Regino parece, año de setecientos y noventa y siete, y fué Zaet a Aquisgran, ,i donde el rey estaba este mismo año, y allí se hizo su vasallo; y siendo cobrada Barcelona por los francos, envió el rey a Ludovico su hijo, con Abdalla moro, que había sido echado por su hermano del reino, y poso cerco sobre la ciudad de Huesca , y algunos autores franceses escriben, que Azen rey de Huesca, envió al rey Cario las llaves de aquella ciudad, en señal y reconocimiento de vasallaje.

En el año siguiente de setecientos y noventa y ocho, comenzaron los moros á ser señores de la mar, y saquearon los islas de Mallorca y Menorca, y según Regino y Anonio refieren, el rey don Alonso de Asturias y Galicia, envió6 r'ruela y Basílica sus embajadores á Cario, después de haber puesto a saco ¿ la ciudad de Lisbona, y le envió muy ricos doues, y presentes de armas, caballos y esclavos, y un pabellón de estraña labor y grandeza, y conforma bien con estola razón de los tiempos, pues hallamos por muy antiguas memorias, que el rey don Alonso el Casto fui eligido en el reino de Asturias, en la era de ochocientos veinte y nueve que fué año de nuestra redención de setecientos noventa y uno. Mas las empresas de Cario Magno, sucedieron tan prósperamente, que pudo con autoridad y favor de la sede apostólica, hacerse señor de las tierras y estados del imperio 1 amo, que estaban sugetas 6 los emperadores que residían en Constantinopla, y fué en el año de ochocientos y uno, por el papa León, nombrado emperador, y adornado de las insignias imperiales, en la iglesia de San Pedro en Roma, con gran regocijo de los príncipes y señores que allí concurrieron , y con increíble Tomo IV.

alegría del pueblo, por haber vuelto la silla del Imperio á Italia, pasados cuatrocientos y sesenta años que se había trasleridoá Constantinopla; y fué éste el principio del imperio occidental, siendo emperatriz en Constantinopla Irene. En este mismo año en el estío, se ganó por los francos la ciudad de Barcelona, que habia dos años que la tenian cercada por haberse rebelado Zaet, el cual fué allí preso con mucho número de infieles, y Ludovico hijo de Cario, entró en Barcelona, y sacó aquella ciudad de poder de los moros, lo cual se refiere que pasó desta manera. En el mismo tiempo que Carlos fué á Roma á recibir la corona é insignias del imperio, Ludovico su hijo, desde Tolosa vino con su ejército á España, y el rey moro que residía en Barcelona, que algunos escriben que se llamaba Adolo, que era su vasallo,le salió a recibir ofreciéndose do seguirle, y dejando la ciudad debajo del gobierno de aquel moro, como Antes estaba, pasó con su ejército adelante, haciendo guerra muy cruel en los lugares de los moros, en las regiones y territorios de los ausetanos, éilergetes, y ganó de aquella entrada toda la tierra que después se nombró Cataluña, hasta Lérida, y mandó quemar y asolar aquella ciudad, y talando los lugares de su comarca, prosiguió adelante su conquista, hasta llegar á poner su real sobre Huesea, talando y quemando todas sus comarcas. La ciudad fué defendida por los moros con grande obstinación , y sobreviniendo el invierno, se recogió Ludovico con su ejércitoá Guiana. No pasaron dos años, que estando el rey de Barcelona en la Proenza, Ludovico le mandó prender por sospecha que tuvo, que se quería rcbelar contra él, y entró otra vez en España, dividiendo sus gentes en tres partes, y en la una envió por general a Róstagno conde de Girona, para que con su gente se fuese á poner sobre Barcelona, y la otra parte con la mejor y mas escogida gente, y con dos principales capitanes ordenó que pasase adelanto, para que hiciesen rostro á los enemigos, y les hiciesen guerra entretanto que la ciudad de Barcelona se defendía, y estorbasen, que los moros no pudiesen llegar a hacer daño en su real, ni socorrer íi los cercados. Con lo restante de la gente sequedóel rey Ludovico en Rusciño, lugar principal de la provincia Narbonense, muy cerca de los confines que la dividen de España, y é donde después fué poblado Perpiñan; de cuyo nómbrese dijo aquella región y condado, Rosellon. Habíase juntado la mayor parte de la morisma de España para resistir ó Ludovico, y socorrer á Barcelona; y estando los reyes mdros en Zaragoza , entendiendo que el poder de los franceses era grande, no osaron pasar adelante, y repartieron sus gentes en guarniciones, poniéndolas en frontera en lugares y castillos mas principales. Los capitanes del rey Ludovico se fueron a juntar con los que estaban sobre Barcelona, y fué la ciudad combatida diversas veces, pero los moros se defendían con una increíble desesperación, tanto, que muchos dellos, menospreciando la vida, se echaban de los muros abajo, teniendo por mejor la muerte, que la hambre que dentro padecían. Duró la mayor parte deste invierno el cerco, y siendo llegado el rey , le rindieron los moros la ciudad, y fué esta la primera vez que se libró del poder y gobierno de los infieles; y dejó Ludovico en su defensa al conde Bernardo, y señalan que quedó con gente de guarnición de godos que eran (a lo que yo puedo entender) los naturales y descendientes de sus primeros pobladores, y entonces fué preso Zaet.

Volvió Ludovico el verano siguiente con muy poderoso ejército á continuar la guerra contra los moros, y pasó a combatir á Tarragona , la cual se le entregó con los otros lugares de aquella comarca, hasta llegar muy cerca de Tortosa, adquiriendo y conquistando los suesetanos; cuya cabeza era Tarragona, y la mayor parte de los ilergetes, que se estienden desde los confines de Ccrdania, abajo por las riberas del rio Segre, hasta comprender a Lérida, y mas adelante, se fué apoderando de los pueblos principales de los ilergaones, que por la parte de oriente confinaban con los suesetanos, y por la del occidente y septentrión con los ilergetes, edetanos, y celtiberos, y habitaban la región que se estiende hasta nuestro mar, por la una y otra ribera del rioEbro. Habíase dividido la gente de Ludovico en un lugar que se llamaba Santa Coloma, y con la mayor parte pasó el rio, con intento de cercar á Tortosa, lugar principal de aquellos pueblos ilergaones, y con la otra movieron sus capitanes Hisembardo, Hademaro, Bernardo, y Borelo, alejados de la costa del mar, por la parte mas superior y vecina a los montes; y estos discurrieron por los ausetanos 6 ilergetes y pasaron á Segre, Cinca, y Ebro haciendo grande estrago, robando y quemanla tierra, sin que los moros tuviesen fuerzas, que bastasen á resistir; y según refiere la historia que leemos délas cosas de Ludovico con titulo de Anonio Monje, llegaron á una gran población que llamaban Villarroya no lejos de Tortosa, y del la hubieron mucho despojo, y ayuntándose gran morisma contra ellos, esperándolos á la entrada de un valle, que llama este autor Ibana, reconociendo el peligro que corrían, si pasaran 6 entrar en la sierra que era ceñida de grandes montañas, se retrujeron í» lo llano, y se recogieron sin recibir daño [alguno. En esta entrada, según este autor escribe, no hizoLoduvico otro efecto, y volvióse para Guiana.

En el verano siguiente, por mandado del emperador su padre, se hizo una gruesa armada para salir contra los normandos, que destruían todas las costas de Italia y las islas de nuestro mar, y por este impedimento envió el «mperador en lugar de Ludovico con ejército á la conquista y guerra de los moros ¡\ Vigeberlo , y éste pasó Ebro, y tuvo junto áTortosa batalla con los que estaban en aquella frontera , y fueron los moros vencidos, y volvióse sin poder ganar aquella ciudad. Escribe Pedro Tomich, autor catalán, y otros que le siguen, que ordenó Cario Magno en el principado de Cataluña, que se acabó de ganar en este tiempo por Ludovico su hijo, que hubiese nueve condados, señalando á cada uno sus limites, y que debajo dellos residiese un vizconde y un noble, y un barbesor. Estos mismos autores afirman, que se ordenaron é instituyeron entonces las nueve baronías que se dieron á los nueve barones que pasaron á Cataluña con Ojer CataIon, y que cada una tomó el nombre del barón, y no reconocían dominioá ninguno délos condes. Allende desto escriben, que se proveyó por la sede apostólica, que en Cataluña hubiese un arzobispado, y siete iglesias catedrales en ocho ciudades, que fueron Tarragona la primera, y metrópoli, Elna, Urgel, Boda, que después se mudó á Lérida, Tortosa, Barcelona, Vich y Girona. Pero todas estas iglesias, excepto la de Boda, fueron ya en los tiempos antiguos catedrales Y presidieron en ellas obispos , y es cosa muy averiguada , que desde los reyes godos, hasta la destrucción de España, hubo silla catedral en Ampurias, y

presidieron en ella sus obispos. Mas como quiera que estos estados fuesen primeramente instituidos, ó por el emperador Cario Magno, como en esta historia se afirma, ó después, parece cosa muy cierta, que tuvo Cario el dominio en toda la tierra que estuvo en poder de fieles y se fué poblando por los cristianos en los montes Pirineos, como se iban extendiendo, desde tiibagorza á Cerdania yBosellon, en la cual se comprende por aquella parte todo lo que hoy se llama Cataluña, y aun duran muchas memorias en las iglesias de Urge], Girona y Barcelona, por las cuales parece que le fué toda esta tierra sujeta, y que la iglesia de la Seo de Urgel, fundada en tiempo de los godos, en el lugar donde hoy está , fué destruida por los infieles, y se tornó a edificar y dotar en su tiempo, y hallamos en autores muy antiguos y graves, que aunque no hacen mención de las cosas que en Cataluña se ordenaron por el eraparador Carlos, escriben haber instituido en la Aquitania nueve condados, y parece cosa verisímil haber seguido aquella misma orden, en las provincias que en esta parte de España lo eran sujetas y estaban ya conquistadas cuanto á proveer en las ciudades mas principales quién las rigiese, que llamaban entonces condes. Asi parece que ya en su tiempo, y de sus hijos había condes en Barcelona, Ampurias, Girona y Urgel, aunque no se halla ninguna mención de vizcondes, hasta que ya los condes do Barcelona tenían muy confirmada la posesión de su señorío para sus sucesores por sus conquistas , ni de los otros barones, pero lo que estos autores, señaladamente Pedro Tomich escribe, ni es de afirmar, ni se debe creer, que antes se repartiese la tierra que fuese conquistada de los moros, y que no se extendiese á mas de los limites que hoy tiene Cataluña , que se acabó de ganar tanto tiempo después por el conde don Ramón Berenguel principe de Aragón. A esta invención dio ocasión la nobleza y antigüedad 'grande de las casas y linajes de aquellos nueve barones , y de los vizcondes que verdaderamente es la mas confirmada y sabida que hay en toda España, aunque no dudo yo, que tuviesen origen de aquellos tiempos de Cario Magno y de Ludovico y Lotarío, y deben sus sucesores muy poco al autor que ha querido con vana ficción dar á tanta antigüedad y nobleza tan fabuloso principio. Señalan estas historias de las conquistas de Cataluña el tiempo en que se ordenaron estas cosas, y dicen haber sido el año de setecientos y noventa y uno, y que entonces Cario Magno vino á poner cerco sobre Narbona, que era donde los moros que pasaron alas Galias, habían hecho principal asiento y tenían mayor fuerza de su reino, y después se dice, que pasó los montes, y que conquistó á toda Cataluña la vieja, y ganó á Rosellon y Conflent, y que prosiguiendo la conquista se subió 6 Cerdania, y hubieron los cristianos una muy grande batalla con tos moros en el valle que por esta causa llamaron Val-Carol, por donde se volvió el emperador á Francia. Despees deslo, dice este autor, que vino otra vez Cario Magno & España, y pasó 6 Navarra poco antes que muriese, cuando fué el destrozo de su ejército, y los principales del fueron muertos, pero ni Eginarto, que escribió las cosas de Cario Magno, y fué en su tiempo ni otros autores, é quien se debe dar crédito , hacen mención destas entradas por Cataluña.

Dividió Cario Magno sus reinos y estados, que fueron grandes , entre sus hijos , en el mismo tiempo que tomó el titulo del imperio, y á Ludovico , que fué el tercero , dio la Aquitania , y encargóle, que hiciese guerra ó los moros que se le habían rebelado, estando en Alemania , y por hallarse ocupado en las expediciones, y guerras que tuvo contra tos húngaros, le negaban la obediencia y tributo que primero le hacían, y se hicieron por Ludovico las expediciones contra los moros de Huesca y Barcelona, de que arriba se hace mención.

En el año de ochocientos y seis los pamploneses, y de aquella comarca y valles que se habían i el telado en los años pasados á los moros, fueron reducidos á la obediencia de los francos, y lo mismo se escribe en la historia de Anonio, de donde se puede conjeturar, que los cristianos que estaban eu aquellas montañas, padecían de ambas partes grande fatiga y trabajo, entreteniéndose unas veces con los francos, y otras con los mor», por Do estar debajo del yugo de ninguna destas •aciones.

En el año de ochocientos y siete, los moros cosarios que salían de España corriendo las costas de nuestro mar, pasaron a Cerdeña, y saliendo los sardos á defender la isla, vinieron á batalla, en la cual fueron los moros vencidos, y de allí pasando á Córcega, recibieron también mocho daño.

En el año de ochocientos y nueve, según en el crónico de Regino se contiene, entró Ludovico en España, prosiguiendo la empresa contra la ciudad de Tortosa, que tanto se habia defendido por los moros contra sus ejércitos, y teniendo consigo a Heriberto, Luitardo , y Hisemnardo, principales capitanes, y muy reforzado so ejército, vino 6 ponerse sobre aquella ciudad; y según en la historia de Anonio se refiere, le fué rendida, y en señal de una muy gran victoria llevó las llaves que se le entregaron a su padre, y de la toma desta ciudad quedaron muy amedrentados los moros. Este mismo año, siendo muerto el conde Aurelio , que estaba desta parte délos Pirineos en frontera por el rey Ludovico contra Huesca y Zaragoza , el capitán de los moros que tenia cargo de aquellas ciudades , se apoderó de las fuerzas , y puso gente de guarnición en sus castillos , y envió al emperador Cario con embajada a ofrecer, que con toda la tierra que tenia , se pondría debajo de su obediencia, y con gran astucia se entretuvo , y quedó con los castillos todo el tiempo que Cario Magno vivió. Después envió el rey Ludovico a Heriberto capitán general del emperador Cario Magno con su ejército contra la ciudad de Huesca , al cual tuvieron eo tan poco los moros, que estaban en su defensa, que siendo cercados salieron á dar batalla á los francos, y fué de ambas partes muy herida y sangrienta, y los moros se volvieron á su ciudad sin recibir mayor da6o que sus enemigos, y ellos levantaron su real. Después desto los vascones, que estaban en la obediencia del emperador Cario Magno, se comenzaron á levantar y eximir de su señorío, que a lo que puedo comprender , debió ser por pretendor, pues estaban opuestos á los infieles, y perseveraban en hacerles guerra con tanta fatiga, se debía elegir rey , á quien obedeciesen, y no estar sujetos á los gobernadores, y capitanes que Cario y Ludovico enviaban á las fronteras. Fué necesario por esta causa , según aquel autor escribe, que Ludovico pasase los montes Pirineos, y viniese á Pamplona, y persiguiendo a los que se habían rebelado, redujo los demás á la obediencia del emperador, y fué esta, según yo entiendo, la postrera empresa que contra los moros hizo, y después muerto Cario Magno,

sucedió a su padre en el imperio, y por las alteraciones , y guerras que tuvo con sus mismos hijos, y con los grandes de su reino, que se rebelaron, desistió i'e la guerra de los moros, y quedó á cargo de los gobernadores y capitanes, que en España residían en su nombre, en aquellas partes de la Gália gótica, y en, Cataluña, y en la frontera de los vascones.

Cario Magno, con esperanza de ayuntará su señorío España, que era poseída de los infieles, y casi toda ella estaba repartida entre muchos señores, confiando que el rey don Alonso de Asturias le dejaría por sucesor, por no lener hijos, si es verdad lo que algunos autores en esto afirman, no dudó de ofrecer su poder contra los moros, y quería que Bernardo su nielo,á quien habia hecho rey de Italia, después déla muerte de Pipino su padre, fuese adoptado por el rey don Alonso, y preferido en la sucesión del reino á sus parientes , con esta confianza , comenzó á hacer gran guerra A los moros. Teniendo desto noticia los grandes y ricos hombres del reino, entre los cuales es muy nombrado el valor de Bernardo del Carpió, que era sobrino del rey, hijo de su hermana Jimena, y del conde de Sandias, que en algunas historias antiguas llaman Sancia, no quisieron dar lugar que esto se efectuase, ni se sujetasen á nación extranjera, y poniendo sus alianzas con el rey de Zaragoza llamado Marsilio, salieron á resistir al emperador, concordáronse de resistir á esta entrada y empresa de Cario Magno los asturianos, y las provincias de Vizcaya, Álava, Navarra, Buchonia, y Aragón, y con gran deliberación de un acuerdo deliberaron perderse, y morir, entes que sujetarse a los francos, y juntándose con el rey don Alonso, salieron á pelear contra el rey Carlos, el cual teniendo ya por suyo lo que se le habia prometido, entraba á tomar la posesión poderosamente, y hubo entre ellos aquella tan famosa batalla en el puerto de Roncesvalles, en la cual se escribe, que murieron los mas principales señores y condes que en aquel ejército venían, y entro ellos Rolon conde de Bretaña , cuyas proezas han sido tan encarecidas por las fábulas de los autores franceses. Vivió después desta adversidad el emperador poco tiempo, y murió en Aquisgran, en el año de nuestra redención de ochocientos y trece, según parece en diversos anales antiguos, habiendo adquirido por sus grandes conquistas el tíMo y renombre de Magno.

Cap. IV. —Délos condes de Aragón, Barcelona, y de otros que tuvieron senario en los montes Pirineos.

Concurrieron por este tiempo Aznar conde de Aragón , y Galindo su hijo, que tuvieron el señorío en aquella parte de los montes Pirineos, que era de la región de los vascos, á donde fué muy nombrada en lo antiguo la ciudad de Jaca. Estos se apoderaron de las fuerzas délos montes de Aspa , y acometieron por las fronteras y valles de Sobrarte, y perseveraron con grande valor en hacer guerra á los moros, con ánimo de proseguir por aquella parle su conquista. Juntóse con ellos otro principe muy valeroso, que se apoderó de lo mas áspero de Ríbagorza, y tomó titulo de conde, que so llamó Bernardo, y casó conTeuda hija del conde Galindo, y según parece por antiguas memorias era del linaje de Cario Magno, en cuyo tiempo la mayor parte de Sobrarbe, Ribagorza , y Palles, estaba en poder de infieles. De tal manera se comenzó por aquella parte la conquista, y con tanta furia , que lanzaron los moros de las montañas hasta Calasanz, y se apoderaron de lo» puertos y pasos mas fuertes, y pobló e|

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