Imágenes de página
PDF
ePub
[ocr errors]
[merged small][ocr errors][ocr errors][merged small][merged small]

REINADO DE FERNANDO Vil.

CAPITULO XII.

MINISTERIO DE SAN MIGUEL.

LA REGENCIA DE UBGEL.

1822.

(De agosto á octubre).

Carácter y condiciones de los nuevos ministros.—No podian ser aceptos al monarca.—No permiten al rey salir á San Ildefonso.— Proceso de los sucesos de julio.—Ejecuciones.—Causa que se formó al general Ello.—Muere en un cadalso.—Circunstancias del proceso y de su muerte.—Carta que escribió en la capilla.—Facciones en provincias.—Formacion é instalacion dela Regencia de

Urgél.—Proclama de los regentes.—La que dio por su parte el baron de Eroles.—Reconocen todos los absolutistas la Regencia.— Vuelo que toman las facciones en Cataluña.—Queman los liberales en Barcelona el Manifiesto de la Regencia.—Prisiones arbitrarias. —Mina, nombrado capitan general del Principado.—Emprendo la campaña.—Primeras operaciones.—Liberta á Cervera.—Propone el gobierno que se reunan Cortes extraordinarias.—Repugnancia del rey.—Es vencida.—Decreto de convocatoria.—Manifiesto notable del rey á la nacion.—Exequias fúnebres por las victimas del 7 de julio.—Fies'a civica popular en el salon del Prado de Madrid.

Que despues del desenlace de los sucesos de Julio el timon de la nave del Estado en los borrascosos temporales que corrian no habia de encomendarse á manos de los hombres del partido moderado, cosa era que estaba en el convencimiento y en la conciencia de todos. La diücultad estaba en encontrar en los del bando opuesto cabezas bastante capaces, caracléres bastante firmes, y brazos bastante vigorosos para sacarla á salvo de tan proceloso mar, y sin que por efecto de un impulso excesivamente enérgico, y no templado por la prudencia, se estrellára contra alguno de los muchos escollos del revuelto piélago.

Decision, patriotismo, desinterés y pureza no podian negarse á los nuevos ministros. Diputados de oposicion en anteriores Córtes tres de ellos, pertenecientes otros dos al ejército revolucionario de la Isla, conocidos tambien los restantes como hombres del partido exaltado, procedentes todos de las sociedades secretas, en cuyo seno se habia elaborado su administracion, no muy legal para algunos, ó al menos equívoco el modo con que habian sido elevados á aquellos cargos, fué sin embargo su nombramiento recibido con aceptacion por los que vituperaban la imprevision ó negligencia de sus antecesores, por los que á vista del gran peligro que habían corrido las libertades públicas, y escarmentados con la odiosa y terrible conspiracion que acababa de ser como milagrosamente conjurada, preferian al saber y al talento distinguido el valor y la resolucion para arrostrar lodo género de peligros. Sus modestas posiciones no hacian esperar verlos de pronto tan altamente encumbrados. Por su capacidad no habia brillado ninguno todavía; y si bien no ocupaban el último lugar en la escala de los talentos, y alguno de ellos acreditó en lo sucesivo en una larga y gloriosa carrera poseer cualidades eminentes, que con justicia le colocaron entre nuestros mas esclarecidos repúblicos, entonces no habia tenido todavía ocasion de desplegarlas, y su posicion social aun no correspondia á las elevadas funciones á que fué llamado.

Pero si el nuevo ministerio, por su significacion política, y por ser nacido de la secta masónica, disgustó á la parcialidad moderada, y especialmente á los que en ella llevaban el nombre de anilleros, no disgustó en menor grado á la sociedad de los comuneros, rival y enemiga de aquella, como hija emancipada y rebelde á su madre. Quejáronse, pues, y se dieron por agraviados los comuneros de no haber tenido participacion en el gabinete; y como éstos eran los mas inquietos y acalorados, resultaba que con ser los ministros de la sociedad masónica, y del partido que ántes se denominaba exaltado, pasaban para muchos por gente templada, más de lo que las circunstancias requerian. Que no se sabe los puntos á que puede llegar la escala de la exaltacion en periodos de lucha y de fanatismo político.

Táles eran los ministros de que se rodeó Fernando VII. el 5 de agosto de 1822, en circunstancias que habrian puesto á prueba á los más espertos políticos .y álos hombres de mas discrecion, saber y capacidad. Que no podian ser aceptos á los ojos del rey, cuando sus antecesores, tan diferentes de ellos, no habian logrado obtener su benevolencia, conocíanlo sobradamente ellos mismos, como conocian que no habian de ser agradables á las córtes estranjeras. Mas ellos se propusieron, marchando francamente con los principios de un liberalismo puro y con las doctrinas del partido que se llamaba exaltado, más que esforzarse por vencer repugnancias y antipatías que consideraban invencibles, vigorizar el espíritu público liberal, aprovechando las favorables impresiones del reciente triunfo; más que hacer programas ni manifestaciones políticas, vencer cuanto ántes las facciones y sofocar la guerra civil que por todas partes ardia imponente; más que entretenerse en negociaciones di

« AnteriorContinuar »