Imágenes de página
PDF
ePub

„choá la Reyna, para que hiciese mereced de la villa y fortaleza de Mon„ talvan al Condestable Don Alvaro „ de Luna. E como quiera que d&ello ,, le pesó mucho; porque esta villa ,, y castillo habla ella heredado de la ,, Reyna Doña Leonor de Aragon su ,, madre : tantas veces ge lo rogó , que „ al fin la Reyna lo ovo de otorgar, „ é el Rey dio á la Reyni en entrrien„ da de esto las tercias de la villa de „ Arévalo." Esto que dice un autqr tan verdadero y calificado como Hernan Perez de Guzman, llamaron raposerias, ó zorrerías los enemigos del Maestre. De aqui se entenderá claramente su intencion en los demás encarecimientos. . - /i

El ultimo delito que especificaron fué el de las tercias del Obispado de Osma y de otros lugares, qne hubo el Maestre contra la voluntad del Papa. Estas tercias dio la Santa Silla Apostólica al Maestre en remuneracion de muchos servicios , que le hizo en las guerras contra Moros y en otras ocasiones. Otras muchas gracias como esta ha hecho á diversas personas, que lo han merecido : á unos de diezmos, á otros de indultos, para proveer beneficios , dignidades y canonicatos en los meses apostólicos, y otras. Si ésta fuese causa bastante para cortar cabezas , muchas se podrían cortar en estos Reynos, y en los estraños. Terrible arrojainiento es decir del Sumo Pontifice, Vicario general de JesuChristo nuestro Señor, ni de nadie, que cosa tan grave como dar diezmos , la hace contra su voluntad.

Debieran tener revelacion los que lo dixeron ; pues sin ella no pudieron saber la voluntad del Papa , ni juzgarsela. Pues ni aún la Iglesia juzga de lo oculto , como es el pecho de qualquier hombre particular. No se le descubriría el Papa , ni es verisímil , y sería mucho decir decillo. ¿Pues cómo

i Cap. ad Thum.

lo supieron? y sino lo supieron, ¿ cómo lo publicaron ? En tanto es cierto que los Sumos Pontífices no hacen contra su voluntad , que lo que ordenan y. mandan para el buen gobierno de la Santa Iglesia Católica , si bien es por aviso y á instancia de personas zelosas del servicio de Dios , dicen lo hacen por su propia voluntad , no persuadidos. Razon porque algunas leyes Eclesiásticas son llamadas motus profrias. Mas se pudiera adqlantar este justo sentimiento.vf e

Estos tres delitos son los mas graves que se publicaron , y especificaron contra el Maestre; y no siendo ninguno de ellos digno de muerte , se podrá juzgar quales fueron los que callaron. Pareceme se puede decir de los enemigos del Maestre , y de sus asesores , lo que dixo San Pablo " de los que no entienden de lo que hablan, ni de lo que afirman : Convtrsi sunt irt vaniloquiu/n , violentes fieri legis Thctores.

Tambien si el Consejo tuviera no* ticia de lo que se trataba contra el Maestre , sin dubda es, le suplicara al Rey le guardara el Seguro , que le habia enviado firmado con Ruy Diaz de Mendoza Prestamero mayor de Vizcaya , y con Perafan de Ribera Adelantado de Andalucia. Que le corria muy grande obligacion de advertille , quanto importaba á su servicio guardar su fé y palabra Real.

El Rey estaba en Burgos, quando el Maestre se dio á prision. Desde allí se vino á Escalona para entregarse de ella , y de la hacienda que se le dixo habia en esta villa. Desconfiando tomarla , fué consejado por razon de estado , de las de Neron contra muchos que mató, matase al Maestre. Vinose á Fuensalida, y de la noche á la mañana los enemigos del Maestre en una sala baxa de Palacio , en estrados negros pronunciaron la sentencia. Cierto Ooo es

[ocr errors]

es que no estaba allí el Consejo , ni lo supo. Alguno sí estuvo , capital enemigo del Maestre : y tambien el Doctor Juan Rodriguez Señor de Babilafuente , que se hubo, como habernos dicho. Los demás ni estuvieron presentes , ni ausentes lo pudieron saber. Vivo es el proceso, y guardado está ori

PÁRRAFO ULTIMO.

ACABA LA DEFENSA DE DON ALVARO

J>£ ZUNA.

Íinal en Valladolid en la líbreria de )on Diego Sarmiento de Acuña Conde de Gondomar , del Consejo de Estado. Alli le han visto muchos, y entre ellos Don Garcia de Loaysa Giron Arzobispo de Toledo , Primado de las Españas, y dixo lo que decimos.

ESto me ha parecido advertir en el cuento de Don Alvaro de Luna, por diferentes razones: y entre ellas* en primero lugar, por la verdad de su Historia, y para que se entienda, sin irme en ello parentesco , ni otro respeto. En el segundo , en gracia de sus descendientes , ó que tuvieren sangre de su Luna blanca. A buena cuenta son en España , en Italia y otras partes mas de ciento y setenta casas de Potentados, Grandes, Títulos y caballeros de mucha suerte los interesados en este negocio. El primero es el del Infantado; porque el segundo Duque Don Iñigo Lopez de Mendoza casó, como se dixo, con Doña María de Luna, hija y succesora legítima , y universal heredera en todas las rentas y bienes del Maestre, Condestable de Castilla. Anda junta esta gran casa con una de las que fundó el Obispo: razon entre las demás que dimos, el estar tan travadas estas parentelas, para poner aqui este suceso.

Buen exemplo tienen los Príncipes en Don Alvaro , para no enriquecer demasiadamente á sus privados. Causa esto mucho aborrecimiento y envidia , contra la qual no son poderosas todas las riquezas, como dixo Ciceron: 1 Muhorum odiis nullte opes possunt

i Lib. i. Offic.

z Leg. Vt ¡radatim. S. De muner. &

resístete. Lo mesmo le pasó al buen Condestable Don Ruy Lopez Davalos, inmediato antecesor en la Condestablia de Don Alvaro. De entrambos, como lo advierte Juan de Mariana , se ha dicho y escrito, que los destruyeron sus riquezas.

Han de sublimar y hacer mercedes los Príncipes i sus privados poco á poco , y moderadamente ; porque lo moderado es durable. No de golpe, á prisa ni de tropel. No desproporcionadas , sino medidas con los merecimientos. Porque lo contrario , demás que causaria espanto , sería violento, y por eso no perpetuo. No se arrojen; porque quien de presto se determina, de espacio se arrepiente. Llegada la hora de arrepentirse de habellos remunerado y escogido , que suele llegar muchas veces , y por conocer los malos subjetos que escogieron , se hallarán muy embarazados en lo que hubieren hecho , y hubieren de hacer, para deshacerse y salir de ellos. Suele esto serles muy costoso y penoso , y en perjuicio de los benemeritos, á quien se quita lo que se dá á los otros , para acomodallos. Los premios, las honras, las dignidades y los oficios, se han de dar por sus grados y escalones, como dice el consulto Modestino. l Asi ¡o de

cía

honor.

eia y hacia el buen Rey Católico Don Felipe II. que si bien tuvo muchos privados en diferentes tiempos, á ninguno enriqueció , ni acrecentó de manera.que fuese con exceso reprehensible, ni murmurado. Estuvo muy escarmentado el Rey del suceso de Don Fr. Bartolomé de Carranza y de Miranda, á quien sacó desde su celda para Arzobispo de Toledo , Primado de las Españas. Solia decir á este propósito: „ Si yo hubiera presentado á Fr. Bar„ tolomé para una Iglesia pequeña , y „ de alli para otra mediana , y despues ,, para otra nuyor, y de ésta para la „ de Toledo , por ventura no fuera en,, vidiado, ni perseguido; porque vien,, do que medraba por sus pasos con>,tados , no se acordaran de él sus „ enemigos, ni les irritara velle en aquella altura tan repentina."

El Rey Don Alonso de Aragon y de Ñapoles, el Magnánimo, yendo ca mino repartió entre los cuervos un gran pedazo de carne. El cuervo que llevó mayor parte no volvió mas, los que llevaron poco le siguieron todo su viage. Asi, dixo , han de hacer los Reyes , dando por tasa , y con moderacion.

Tambien los privados se cansan de servir , viendo que se les ha dado , y que no hay mas que dalles: y lo mesmo acontece á los Príncipes. Diganlo Mecenas con Augusto Cesar, y Crys

po Salustio con Tyberio. Llegados á este estremo inventan los Príncipes nuevos ministerios, crian nuevos oficios y dignidades, con que honran á sus privados. El Rey Don Alonso el ultimo , habiendo muchos años que no había , ni convenía que hubiese Condes en estos Reynos, introduxo y renovó esta dignidad , y la dio á Don Alvar Nuñez Osorio Señor de Cabrera, Conde de Trastamar , de Lemos y de Sarria , de quien yá hicimos mencion á otro propósito.

Pues qué si los Ministros y privados son de humilde linage. Demás que á pocas bueltas muestran en sus obras el origen de donde vienen, son fáciles de seguir sus apetitos, de qualquier manera que sean ; por no tener valor para advertillos: daño lleno de circunstancias peligrosas. Siempre deben los Príncipes servirse de hombres nobles, y de claro nacimiento. Porque el que desciende de tal gente , huye de hacer cosas indignas de quien es , acordandose de la gloria de sus mayores. Pero sino saliesen tan acertados como conviene , escusados estarán los que los eligieron con Dios y con el Mundo, en haber hecho eleccion de hombres, mas obligados por su sangre á ser mas virtuosos, que otros. No mas de Don Alvaro ; porque Non omnia qua doletnus , eadem jure qu.eri possumus , como dixo Ciceron. <

1 Pro Lucio Flaco.

* La congetnra que propuso Salazar (Parrafo VIII.) sobre que „pudo „ ser que Don Alvaro no supiese lo que „ el Rey hacia" quando solicitó para él el Maestrazgo de Santiago, la hubiera omitido , si tuviese presentes las cartas del Bachiller Fernan Gomez de Cibda-Real. En ellas veria (epist. 06. ) que el Bachiller comunicó al Conde de Benavente el artificio politico de que

se valió el Condestable, para impedir que la Reyna de Navarra viniese á interesarse con el Rey Don Juan el II. á favor del Almirante, que quería ser Maestre: y que luego mandó el Rey juntar los Trece de la Orden, para que eligiesen á Don Alvaro, como lo hicieron. Tambien le participó, que se atribuía á Don Juan Pacheco haber dicho, que Don Alvaro habia trabajado por Ooo 2 ha

hacerse Maestre, y que él no lo ha-
bia estimado. Todo lo expuesto acre-
dita que el Condestable supo quanto
pasaba acerca de esta solicitud, y que
él contribuyó á facilitarla.

Pero de que la supiese, ó él preten-
diese aquella dignidad no se podia sa-
car argumento contra su conducta.
Consta que la queria el Almirante , y
el medio de que se valió, para conse-
guirla , interesando á su favor á la Rey-
na de Navarra. Asimismo consra , que
el Bachiller avisó á Don Juan Pache-
co (epist. 93.) el fallecimiento del In-
fante Don Enrique luego que lo supo,
para que por medio del Principe la
solicitase para si. Y no se puede for-
mar acusacion contra el Condestable
de haber hecho lo mismo que el Al-
mirante hizo, y que se le propuso á

Donjuan Pacheco hiciese.

No era verisimil que el Bachiller,
siendo tan hábil é instruido , aconsejase
al Marqués deVillena, que incurriera en
un delito , á que se quiere señalar por
pena condigna una tan severa. Ni se
descubre razon , para que fuese cul-
pa grave que eligiesen los Trece de
la Orden por su Maestre á Don Alva-
ro , estando vacante esta dignidad , y
que no fuese digno de censura, que al
mismo tiempo en la propia ciudad de
Avila, en que se hizo la eleccion , se le
diese á Don Pedro Giron el Maestrazgo
de Calatrava por interposicion del Prin-
cipe, sin haber vacado. El citado Ba-
chiller trae esta noticia ( epist. 96. ) y
la misma se halla en la Crónica del Rey
Don Juan (año 45. cap. 83.)

[ocr errors][ocr errors][ocr errors]

NUMERO VI.
PEDRO DE ABARCA, ANALES DE

ARAGÓN } SEGUNDA PARTE , REYNADO DE
DON ALONSO EL V. CAP. 8. N. J.

DIGRESIÓN A LA MUERTE DE DON ALVARO

D E ZUNA.

N.* A Barca empieza esta digresion /~\ refiriendo lo que pasó con el Condestable desde su conducion de Burgos á la fortaleza de Portillo hasta su muerte , autorizandolo con la carta que escribió el Bachiller Fernan Gomez de Cibdareal al Arzobispo de Toledo (es la 103. de su Centon Epistolario ) en que le dá cuenta puntual de este famoso suceso. Y despues de epilogar los titulos, dignidades, autoridad , valimiento , rentas y demás notables circunstancias de Don Alvaro prosigue diciendo: *

Por estos títulos (propios de sumo varon) no tardaron á disputar y escribir en su favor en España y fuera de ella la comiseracion , la justicia y el agradecimiento contra la fortuna y la envidia. Notabase aquella muerte de irregular en las causas, y poco legítima en las probanzas. El mismo Rey herido del escrúpulo pidió absolucion al Papa para sí y para todos los Ministros ; bien que por la calidad , que de Religioso tenia el Maestre de Santiago. Mas tambien escriben hombres exactos, que despues de mucho tiempo declaró el Consejo Real por injusta la sentencia en juicio contradictorio

1 DIgnid. segl. lib. 3. cap. i?.

con el Fiscal del Rey. Y aunque nuestras diligencias no han podido asegurar mas ese suceso , parece merecido; pues como observan varones Sabios, la sentencia no contenia delito especial , sino hipérboles, y cargos en común , y al ayre. ,, Su tenor (dice el Do¿lor ,, Salazar de Mendoza < ) se hallará lle„ no de malicia , de envidia y de ren,, cor: y que los cargos fueron genera,, les, sin especificar culpa alguna, como ,, era menester , sino es aver usurpado „ el lugar que no le pertenecia: por „ aqui apretó el zapato de la envidia, „ y ella le degolló." Y es asi, que la sentencia (la qual se llevaba delante del reo en una caña hendida) le llama por ese delito , cruel tyrano : y le carga, ,, que con grande orgullo , y sobervia, ,, y loca osadía é injuria de la Real ,, Magestad se apoderó de la casa, é „ Corte é Palacio Real." Y siendo este delito tan común á los mas de los validos, si fué singular, ó mayor en Don Alvaro , es argumento no obscuro de la debilidad y cortedad de aquel Rey. En fin no se vé especificado otro cuerpo de delito , que el de los Coechos: el qual tiene tan dificultosa , ó tan imposible una sólida probanza contra los primeros Ministros : y mas si hacen exércitos, conservan tropas , y

sus

« AnteriorContinuar »