La reaccion y la revolucion

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Publicaciones de La Revista Blanca, 1854 - 475 páginas
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Página 192 - Homo sibi Deus, ha dicho un filósofo alemán ; el hombre es para sí su realidad, su derecho, su mundo, su fin, su Dios, su todo.
Página 464 - ¿Qué haría sin ti toda esa turba de nobles, de propietarios, de parásitos, que insultan de continuo tu miseria con sus espléndidos trenes, sus ruidosos festines y sus opíparos banquetes ? Ellos son, sin embargo, los que gozan de los beneficios de tu trabajo, ellos los que te miran con desprecio, ellos los que, salvo cuando les inspiran venganzas y odios personales, se muestran siempre dispuestos a remachar los hierros que te oprimen.
Página 466 - La fatalidad de las cosas quiere que no podamos aún destruir del todo la tiranía del capital; arranquémosle por de pronto, cuando menos, esos inicuos privilegios y ese monopolio político con que se presenta armado desde hace tantos años; arranquémosle ese derecho de cargar en cabeza ajena los gravámenes que sobre él imponen, sólo aparentemente, los gobiernos.
Página 85 - ¿No he indicado ya distintas veces que toda afirmación supone una negación anterior, asi en el orden de las ideas como en el orden de los hechos? Voy ahora a volver los ojos a otra institución no menos antigua ni menos respetada que la Iglesia, al trono : institución que hasta hace pocos años no había sido puesta en duda entre nosotros. El origen de la monarquía no fué, como generalmente se cree, la violencia. La violencia creó la dictadura, y la dictadura es mucho más moderna. Conviene...
Página 464 - ... exigir la contribución de sangre, negro borrón de la civilización moderna, que no puede tardar en desaparecer de la superficie de la tierra . Tú, que eres el que más trabajas, ¿no eres acaso el que más sufres? ¿Qué...
Página 467 - La libertad de imprenta, como la de conciencia, la de enseñanza, la de reunión, la de asociación y todas las demás libertades, ya os lo hemos dicho, para ser una verdad deben ser amplias, completas, sin trabas de ninguna clase. ¡ Vivan, pues, las libertades individuales, pueblo de valientes ! ¡ Viva la Milicia Nacional ! ¡ Vivan las Cortes Constituyentes ! ¡ Viva el Sufragio Universal ! ¡ Viva la reforma radical del sistema tributario ! Pueblo de Madrid : Has sido verdaderamente un pueblo...
Página 57 - ... socialistas, que, efecto de su debilidad, temen siempre alarmar y sublevar contra sí la conciencia de los pueblos, no era natural que dejasen de ir a buscar en él su legitimación y su bautismo. ¿Creen, empero, unos ni otros en lo que están diciendo? El socialismo es precisamente la antítesis del cristianismo, la democracia en su último término, la negación del principio de autoridad, consecuencia obligada de todo sistema religioso ; asegurar sinceramente que deriva ninguno de los dos...
Página 24 - Es inútil empeñarse en detener el progreso. La guerra misma difunde las ideas; brotan éstas del pie del cadalso y de la hoguera. En vano el sacerdote pretende hacer de la ciencia un misterio para el pueblo; la ciencia salta los muros del templo, y halla siempre un Sócrates que la presente llena de pureza y majestad a los ojos de la profana muchedumbre.
Página 68 - Quiero limitarme á revelar la contradiccion capital del cristianismo. ¿Qué hemos visto que trae por consecuencia el principio de la unidad de Dios, sino la igualdad, es decir, la armonía social, la libertad, el derecho? Qué puede traer por consecuencia el principio del dualismo del cielo y de la tierra, sentado por el mismo Jesucristo, sino el statu quo, es decir, la legitimacion del mal , de esa misma desigualdad contra que se llamaba con inspirada voz la cólera divina? Ved pues por qué es...
Página 195 - Mas examino atentamente las condiciones de esta nueva sociedad, y observo que para fundarla, no sólo es necesario acabar con la actual organización política, sino también con la económica...

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