Filosofia de la eloquencia ...

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Longman, Hurst, Rees, Orme, y Brown, 1812 - 678 páginas
 

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Página 30 - Eran en aquella santa edad todas las cosas comunes; a nadie le era necesario para alcanzar su ordinario sustento, tomar otro trabajo que alzar la mano, y alcanzarle de las robustas encinas, que liberalmente les estaban convidando . con su dulce y sazonado fruto.
Página 363 - Al caballero pobre no le queda otro camino para mostrar que es caballero, sino el de la virtud, siendo afable, bien criado, cortés, comedido y oficioso ; no soberbio, no arrogante, no murmurador; y sobre todo caritativo...
Página 31 - Todo era paz entonces, todo amistad, todo concordia: aun no se había atrevido la pesada reja del corvo arado á abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra primera madre, que ella sin ser forzada ofrecía por todas partes de su fértil y espacioso seno lo que pudiese hartar, sustentar y deleitar á los hijos que entonces la poseían.
Página 515 - ... no se acaba con la edad, ni con el tiempo se gasta; antes con los años crece, y la vejez la renueva, y el tiempo la esfuerza, y la eternidad se espeja en ella, y la envía más viva siempre y más fresca por mil vueltas de siglos.
Página 486 - En esto, ya comenzaban a gorjear en los árboles mil suertes de pintados pajarillos, y en sus diversos y alegres cantos parecía que daban la norabuena y saludaban a la fresca aurora, que ya por las puertas y balcones del Oriente iba descubriendo la hermosura de su rostro...
Página 31 - Los valientes alcornoques despedían de sí, sin otro artificio que el de su cortesía, sus anchas y livianas cortezas...
Página 405 - ¡Cuántas veces procuré, como aquel que quiere escapar de los cuernos del toro, tenderme en tierra , y no resollar , y no me aprovechó! Que, muerto y sin resollar , me han arrebatado del polvo, me han arrojado en alto una vez y otra sin cansarse; pero el perseguir al casi muerto, es levantarle, resucitarle , es estimarle , es subirle de precio.
Página 540 - Su liberalidad ocasionó mayores daños, que produxo beneficios, porque llegó á cargar sus reynos de imposiciones y tributos intolerables, y se convertía en sus profusiones y desperdicios el fruto aborrecible de su iniquidad. No daba medio, ni admitía distincion entre la esclavitud y el vasallage: y hallando política en la opresion de sus vasallos, se agradaba mas de su temor que de su paciencia.
Página 510 - ... deja caer el sobrecejo, mira de soslayo y levanta las manecillas; si benigno, con la risa y los ojos granjea las voluntades; si melancólico, aborrece la compañía, ama la soledad, es obstinado en el llanto y difícil en la risa, siempre cubierta con...
Página 515 - ... lo próspero ó lo adverso le mude. Si se pierde la hacienda; alégrase como libre de una carga pesada. Si le faltan los amigos ; tiene á Dios en su alma, con quien de continuo se abraza. Si el...

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