Las comedias de d. Pedro Calderon de la Barca, corregidas y dadas á luz par J.J. Keil senior

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Página 281 - otro dia los engaños Cumplen un año, y este al otro alcanza. Pasa la primavera, y el verano Los rigores del sol sufre y padece. Llega el fértil otoño, y enriquece El monte de verdor, de fruta el llano. Con esperanza sufre desengaños Un monte, que, á faltarle la esperanza, Ya se rindiera al peso de los años.
Página 281 - Quién mayor tormento alcanza, Que el que ama sin esperanza Á una hermosura sin fe? Apenas el invierno helado y cano Este monte de nieves encanece, Cuando la primavera le florece, Y el que helado se vio, se mira ufano. Todo vive sujeto á la mudanza; • De un
Página 282 - Dieron en usarse grandes, Y en aquel instante mismo Se desplegaron las bocas, Y dejando lo jarifo De lo pequeño, pusieron Su perfección en lo limpio De lo grande, hasta enseñar Dientes, muelas y colmillos. Dentro Eco. Eco [cant.] Pues el sol y el aire Turban mi color, Hácenlo de envidia El aire y el sol.
Página 282 - ¿En las caras, Que naturaleza hizo, Uso? Un tiempo que se dieron En usar ojos dormidos, No había hermosura despierta, Y todo era mirar bizco. Usáronse ojos rasgados Luego, y dieron en abrirlos Tanto, que de temerosos Se hicieron espantadizos. Las bocas chicas entonces Era de lo mas valido, Y andaban por esas calles Todas los labios
Página 280 - mas, que hallo, pierdo. Лаге. La segunda eres, que veo; Y aun la primera pudiera Decir, pues, á lo que entiendo, No era muger para mí La primera que vi, puesto Que en mi pecho no encendió Nunca tan activo fuego, Como tu voz y tu vista Han encendido en mi pecho. ¿Adonde vas por aquí?
Página 397 - Can. No huyendo vayas, Que no podrás, aunque amor Te preste mejor las alas; Y si por dicha es un joven Galán el dueño que llamas, Y él á este monte te trajo, En vano que venga aguardas Á socorrerte; porque Mi gente le ha dado muerte. Dor. Falte á mis ojos la clara
Página 404 - es bella. ¿ Pues cómo dudas si quiero Comprarla? que un mundo entero Daré, Cristiano, por ella. Pídeme por su hermosura Cuanto avariento tesoro Trajo á retraer el Moro Á esta bárbara espesura. No engendra del sol la pura Luz por cuantos rumbos huella, Ni el mar guarda, el monte sella, Ni la
Página 396 - Y los dos de la pesada Ocasión de nuestros zelos, ¿Qué necia desconfianza Podrá hacer, que me arrepienta? Y cuando no militaran Tantas razones, ¿ el verme Hoy en tu poder no basta Para vivir, dueño mió, Felice, alegre y ufana? No digo yo, que á Castilla Me lleves, que es donde tratas Ir; pero á la
Página 390 - Con las señas de ofendido. Si bien lo que entonces fue Novedad, ofensa es ya; Pues la disculpa que da Vuestro amor, cuando me vé, Disculpa es contra la fe De oirme; y asi he presumido, Que ofensa segunda ha sido En esta amorosa calma, Quitar el mérito al alma, Para dársele á un sentido. Sale
Página 388 - quiero; pero no quiero, Que tan á mi costa sea, Que no me des cuando ganes, Y que me des cuando pierdas. Tu barato para mi Es caro, pues cosa es cierta El andar de vuelta yo, En no andando tú de vuelta. Sobre tahúr eres hombre, Que de adelantado te precias;

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