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derosa puede echar en tierra arcabucería y artillería, y deshacer la que estuviese en el puerto, y es bien verdad cuando la nuestra fuese de número tal que no pudiese combatir en mar ni en tierra; pero siendo la que es daria yo buenas albricias al que me asegurase que hubiesen de venir á emprender esto, pues los- veinte mil soldados con siete mil tudescos en ellos, sin el ayuda de la gente de venecianos, bastarian seguramente á desbaratalles, y con mucha mas ventaja en tierra que en mar; ni ellos serian tan necios que á vista de nuestra armada desarmasen la suya, pudiendo la nuestra salir tan facilmente sobre ella. Si conviniese mas lo de Brindez que lo de Taranto, que en esto me remito como tengo dicho á quien tiene el negocio en las manos, pues no se debe mover á escoger á Taranto teniendo las calidades que digo sin razones muy bastantes para ello, se podria hacer de paso en paso este camino para Brindez: la primera escala á Cotron ques lugar fuerte y bastante para defender con la artillería á cualquier número de navíos que estuvieren cerca dél, y de allí se podria ir á Galípoli que tiene las mismas calidades: de Galípoli á Otranto que tambien es tierra fuerte; y de allí á Brindez, llevando siempre galeras muy ligeras delante que asegurasen la ida de un lugar á otro; y esto todo se entiende no teniendo fuerzas para pelear, (pie teniéndolas todos los caminos son llanos y cualquier lugar bueno, y en este particular me remito á lo que tengo escrito que á mi juicio se debria considerar, mayormente no teniendo los tudescos por gente muy apta para la mar. Si no hubiese fuerzas para combatir no llevaria yo las naves conmigo ni navío que no fuese de remo, porque no sucediese por el camino una de dos cosas, ó perdellas ó perderme por no dejallas; y dende Brindez verá tambien mejor lo que hace el enemigo, y conforme á sus andamientos podrá gobernar V. A. los suyos, teniendo siempre miramiento que en caso que no hubiese fuerzas para combatir, de no meterse en parte donde pueda rescebir daño ó vergüenza, ó entrambas á dos cosas. Suplico á V. A. que todo lo que en esta digo, lo tome como de hombre que está ausente, y sirva solo por manera de pasatiempo, pues aunque yo supiese mas que los dos que he nombrado al principio, no podria dejar de hablar desatinadamente en ausencia; pero hablaré con mas firmeza en lo que V. A. me manda sobre si el artillería se ha de disparar primero en nuestra armada ó se ha de esperar que lo hagan los enemigos. Y ansí digo, Señor, que no pudiéndose tirar dos veces como realmente no se puede sin grandísima confusion, lo que convendria hacer á mi juicio es lo que dicen los herreruelos, que han de tirar su arcabucejo tan cerca del enemigo, que le salte la sangre encima, de manera que confirmando esta opinion digo que siempre he oido á capitanes que sabian lo que decian, quel ruido del romper los espolones y el trueno tlel artillería habia de ser todo uno ó muy poco menos; y así seria yo de esta opinion y que no se debe de tener cuenta con el enemigo, así tirara primero ó postrero, sino solo cuando deba V. A. mandar dar fuego. Y respondiendo á los que dijesen que el disparar primero causa confusion en los enemigos, digo que les causará ánimo si dejase de hacer efecto el disparar de nuestra parte primero; y el que fuese con pensamiento y determinacion de tirar primero que ellos ¿ no podria ser que no lo hiciese fuera de tiempo? porque por miedo quel enemigo no lo hiciese antes lo vendria á hacer lejos, y demas de ser incierto el tiro que no se hace de muy cerca, las ca(lenas y linternas que suelen meter dentro la artillería, que son de harta importancia, no harian aquel efecto de lejos que harian de cerca; y en lo dicho no pondria yo duda en cuanto á mí. Tengo por muy provechosos ciertos esmerillones como falconetes puestos en crujía sobre caballetes, que se pueden girar á una parte y á otra, que pueden jugar por encima la pavesada, porque esta artillería menuda puede hacer muchos tiros, y la gruesa no por el peligro con que saldria á cargar el artillero.

Yo tengo bien visto y considerado la confusion que en las galeras de venecianos hay en el navegar, y como cada uno dellos quiere en esto ser Señor de su galera. Te-* mo que así querrán hacer en lo del pelear, y por este temor escribí á V. A. estos dias se habia de procurar lo de dalles la vanguardia; y caso que se hubiese de pelear se podrá V. A. valer de toda la gente de las marinas para reforzar las galeras á quien faltase, pues el tiempo y nuestra misma armada las defiende y asegura; y hacer todos los extremos posibles para cobrar las diez y ocho galeras que V. A. me escribe que estaban en el golfo de Venecia. Guarde nuestro Señor etc. Del Pojo 13 de setiembre de 1571—Don García de Toledo.

Carta de D. Juan de Austria á D. Garda de Toledo.

Fosa de San Junn 16 de setiembre de 1571.

Avisa D. Juan de Austria á D. García de Toledo la resolucion que habla tomado de ir á buscar L armada enemiga, y que á dicho fin partiría aquella misma noche con la suya, que se comjwnia de doscientas y ocho galeras, veinte y seis mil infantes, seis galeazas y veinte y cuatro naves.

Muy Ilustre Señor—A los 9 del presente escribí á Vm. lo que hasta aquella hora tenia de qué avisar. Lo que demas se me ofrece es hasta hoy que volvió el Comendador Gil de Andrade que habia ido á tomar lengua del armada del Turco, y lo que della he entendido se verá por la inclusa relacion.

Considerando que la dicha armada aunque sea superior de fuerzas á esta de la liga, segund los avisos que se tienen, no lo es de cualidad de navíos ni de gente, y confiando en Dios nuestro Señor, cuya es esta causa, que nos ha de ayudar, se ha tomado resolucion de irla á buscar; y así me parto esta noche, á él placiendo, la vuelta de Corfú, y de allí iré donde entendiere que está. Llevo doscientas y ocho galeras, veinte y seis mil infantes, seis galeazas y veinte y cuatro naves. Confio en nuestro Señor que si encontramos al enemigo, nos ha de dar victoria. El guarde la muy ilustre persona de Vm. como desea. De Galera en la Fosa de San Juan á 16 de setiembre de 1571—A servicio de Vm—Don Juan—A Don García de Toledo.

Carta de D. Juan de Austria á D. García de Toledo.

De Galera sobre Corfú á 28 de setiembre de 1571.

Participa D. Juan de Austria á D. García de Toledo la navegacion que habia hecho desde su salida de la Fosa de San Juan con el armada de su cargo, y las noticias que tenia déla armada del Turco.

Muy Ilustre Señor—A los 16 del presente desde la Fosa de San Juan escribí á Vm. y hice relacion de todo lo que hasta aquel dia habia subcedido á esta armada. A los 17 por la mañana partí de allí con ella, y á los 19 llegué al cabo de las Colunas á donde me detuve por causa del tiempo hasta los 22 en la noche. En este medio envié al Comendador Gil de Andrade con cuatro galeras á tomar lengua del armada del Turco, y pareciéndome que el ir á Taranto y Otranto á tomar hasta mil y quinientos españoles , y un número de italianos que allí se hallaban, seria causa de entretenerme á no seguir la armada del Turco, envié al Marques de Santa Cruz Capitan General de las galeras del reino de Nápoles, y á Paulo Canal capitan de una banda de las de venecianos, que fuesen á tomar la dicha gente, y yo me vine á esta isla á donde allegué á los 26 del presente con harto mal tiempo. Hallé al dicho Gil de Andrade que por el tiempo no habia podido pasar adelante. Héme entretenido á reparar el armada de algunas cosas que habia menester, y tambien por aguardar nuevas de la enemiga, que aunque se han tenido las que van con esta, no me he satisfecho hasta que Gil de Andrade vuelva. Pártome en esta hora la vuelta de la isla de la Chafalonia para ver si puedo alcanzar la dicha armada ó hacer algun otro buen efecto. Llevo doscientas y ocho galeras y seis galeazas. Las naves que dejé en Mesina, no han llegado, aunque tengo aviso que habian parecido en la costa de Calabria sobre el cabo de Santa María. Tienen orden mia que vengan aquí y aguarden la que se les enviará, que será segun el progreso que tuviéremos. De lo que subcediere se dará aviso á Vm. cuya muy ilustre persona guarde nuestro Señor como desea. De Galera sobre Corfú á 28 de setiembre 1571—A servicio de Vm—Don Juan.

Carta de D. Juan de Austria á D. García de Toledo

Corfú 25 de octubre de 1571.

Avisa lo sucedido á la armada de su cargo desde el día 9 basta el de la fecha en que llegó al puerto de Corfú.

Muy Ilustre Señor—A los 9 del presente escribí á Vm.

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