Historia de la dominación de los árabes en España: sacada de varios manuscritos y memorias arábigas, Volumen 2

Portada
Impr. y Librería Española, 1844 - 458 páginas
 

Comentarios de usuarios - Escribir una reseña

No hemos encontrado ninguna reseña en los sitios habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todo

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 47 - ... del sol y de la luna un resplandor que deslumhraba. Tenia en los jardines diferentes baños en pilas de mármol de mucha comodidad y hermosura: las alcatifas, cortinas y velos tejidos de oro y seda con figuras de flores, selvas y animales eran de maravillosa labor, que parecian vivas y naturales á los que las miraban.
Página 104 - Mandó empadronar los pueblos de sus estados. y había en España seis ciudades grandes , capitales de las capitanías, ochenta de mucha poblacion , trescientas de tercera clase , y las aldeas , lugares, torres y alquerías eran innumerables...
Página 340 - Dios y ampárelas. Estaban ambos ejércitos muy confiados cada uno en su poder y en el valor y destreza de sus caudillos , hijos de la guerra , leones embravecidos. Presentáronse la batalla . y al principio de ella dijo Aben Radmir...
Página 46 - ... sido una casa de campo se transformó en una ciudad. En medio de ella estaba el real alcázar, obra grande y de elegante fábrica. Mandó poner en él cuatro mil y trescientas columnas de preciosos mármoles, todas de maravillosa labor. Entraban cada dia en la obra seis mil piedras labradas, sin las de mampostería que eran infinitas.
Página 46 - Anasir solía pasar las temporadas de primavera y otoño en un apacible sitio á cinco millas de Córdoba, Guadalquivir abajo; y por la frescura y amenidad del lugar, por sus alamedas y espeso bosque, mandó edificar allí un alcázar, con muchos edificios magníficos y muy hermosos jardines contiguos; y lo que antes había sido una casa de campo, se transformó en una ciudad.
Página 104 - ... ventura y la de tus pueblos: no desenvaines tu espada sino contra los malvados: ¿qué placer hay en invadir y destruir poblaciones, arruinar Estados y llevar el estrago y la muerte hasta los confines de la tierra? Conserva en paz y en justicia los pueblos, y no te deslumhren las falsas máximas de la vanidad: sea tu justicia un lago siempre claro y puro, modera tus ojos, pon freno al ímpetu de tus deseos, confía en Dios, y llegarás al aplazado término de tus días.
Página 78 - Saña, hija de Abdallah el Rayi, asimismo en extremo linda y docta poetisa, y con las gracias y agudezas de su esclava Noiratedia: con ellas pasaba las horas de las sombras apacibles en los bosquecillos, que ofrecían mezclados racimos de uvas, naranjas y dátiles.
Página 50 - Comenzó el sitio: los cercados hacían salidas que los mismos enemigos llaman impetuosas , si bien rechazadas por los tiradores árabes que á la menor señal salian de sus tiendas armados de arco y de lanza , y montados en ligerísimos corceles.
Página 104 - Aragon : se construyeron albuheras ó lagos para riego, y se hicieron diversas plantaciones de toda especie como convenía ála calidad y clima de las provincias. En suma este buen rey mudó las lanzas y espadas en azadas y rejas de arado . y convirtió los ánimos guerreros é inquietos de los muslimes en pacíficos labradores y pastores.
Página 305 - ... secuaces... Hasta ahora pensábamos pagarte tributo, y tú no te contentas con él y quieres ocupar nuestras ciudades y fortalezas: pero ¿cómo no te avergüenzas de tales peticiones, y quieres que se entreguen á los tuyos y nos mandas como si fuéramos tus vasallos? Maravillóme mucho de la manera con que nos estrechas á que cumplamos tu vana y soberbia voluntad. Te has envanecido con la conquista de Toledo, sin mirar que eso no lo debes á tu poder, sino á la fuerza y...

Información bibliográfica