Tesoro del Parnaso español, poesias selectas castellanas, desde el tiempo de Juan de Mena hasta nuestro días, Volumen 3

Portada
Manuel José Quintana
J. Alzine, 1817
 

Comentarios de usuarios - Escribir una reseña

No hemos encontrado ninguna reseña en los sitios habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todo

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 56 - Un soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal [aprieto : catorce versos dicen que es soneto ; burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallara consonante, y estoy a la mitad de otro cuarteto; mas si me veo en el primer terceto, no hay cosa en los cuartetos que me es[pante. Por...
Página 3 - ¡Oh libertad preciosa, no comparada al oro ni al bien mayor de la espaciosa tierra! Más rica y más gozosa que el precioso tesoro que el mar del Sur entre su nácar cierra...
Página 356 - Valiente eres, capitán, y cortés como valiente; por tu espada y por tu trato me has cautivado dos veces. "Preguntado me has la causa de mis suspiros ardientes, y débote la respuesta por quien soy y por quien eres.
Página 56 - Yo pensé que no hallara consonante, y estoy a la mitad de otro cuarteto; mas si me veo en el primer terceto, no hay cosa en los cuartetos que me espante. Por el primer terceto voy entrando, y aun parece que entré con pie derecho, pues fin con este verso le voy dando.
Página 28 - Ya fieros huracanes tan arrogantes soplan que, salpicando estrellas, del sol la frente mojan; ya los valientes rayos de la vulcana forja, en vez de torres altas, abrasan pobres chozas. Contenta con tus redes, a la playa arenosa mojado me sacabas; pero vivo, ¿qué importa? Cuando de rojo nácar se afeitaba la aurora, más peces te llenaban que ella lloraba aljófar.
Página 354 - Que por el campo buscaban Entre la sangre lo verde, Aquel español de Oran Un suelto caballo prende, Por sus relinchos lozano Y por sus cernejas fuerte, Para que lo lleve á él, Y un moro cautivo lleve Que es uno que ha cautivado Capitan de cien zenetes.
Página 53 - Suelta mi manso, mayoral extraño, pues otro tienes de tu igual decoro; deja la prenda que en el alma adoro, perdida por tu bien y por mi daño. Ponle su esquila de labrado estaño, y no le engañen tus collares de oro; toma en albricias este blanco toro, que a las primeras hierbas cumple un año.
Página 369 - Amarrado al duro banco de una galera turquesca, ambas manos en el remo y ambos ojos en la tierra, un forzado de Dragut en la playa de Marbella se quejaba al ronco son del remo y de la cadena: "¡Oh sagrado mar de España, famosa playa serena, teatro donde se han hecho cien mil navales tragedias!
Página 81 - La blanca ó negra lana, (Que alguna vez la lana ha de ser negra) Y hasta que el sol en arco verde alegra Los campos que reduce á sus colores, No suelven á los prados , ni á las flores; Así los gatos iban alterados Por corredores , puertas y • terrados Con trágicos...
Página 112 - Pero es hablar en cosa tan sabida Decir que el tiempo vuela y no se para, Que no hay cara mas fea que la cara De la necesidad ; y la mas bella Aquella del nacer con buena estrella, Que alumbra el sol, y que la meve enfria, Que es escura la noche y claro el día.

Información bibliográfica