Fundamento del vigor y elegancia de la lengua castellana, Volúmenes 1-2

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la viuda de Ibarra, 1791
 

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Pasajes populares

Página 142 - Allí, a mi vida junto, En luz resplandeciente convertido, Veré distinto y junto Lo que es y lo que ha sido, Y su principio propio y escondido.
Página 243 - ... un mozo de diez y seis años da una cuchillada á un gigante como una torre, y le divide en dos mitades como si fuera de alfeñique? Y ¿qué cuando nos quieren pintar una batalla después de haber dicho que hay de la parte de los enemigos un millón...
Página 16 - ... cebado y engañado de una bolsa con cien ducados que me hallé un día en el corazón de Sierra Morena, y el diablo me pone ante los ojos aquí, allí, acá no, sino acullá, un talego lleno de doblones...
Página xxii - Que, hacer mudanza en las cosas que escribió un pecho en quien Dios vivía, y que se presume le movía a escribirlas, fue atrevimiento grandísimo, y error muy feo querer enmendar las palabras; porque si entendieran bien castellano, vieran que el de la madre es la misma elegancia.
Página 140 - Por más que se conjuren el odio y el poder y el falso engaño, y ciegos de ira apuren lo propio y lo diverso, ajeno, extraño, jamás le harán daño; antes cual fino oro recobra del crisol nuevo tesoro.
Página 264 - ... ya que el maligno encantador me persigue, y ha puesto nubes y cataratas en mis ojos, y para sólo ellos y no para otros ha mudado y transformado tu sin igual hermosura y rostro en el de una labradora pobre...
Página 210 - ... el traducir de lenguas fáciles, ni arguye ingenio ni elocución, como no le arguye el que traslada ni el que copia un papel de otro papel.
Página 266 - Cada soldado una arma solamente ha de aprender, y en ella ejercitarse, y es aquella a que más naturalmente en la niñez mostrare aficionarse; desta sola procura diestramente saberse aprovechar, y no empacharse en jugar de la pica el que es flechero, ni de la maza y flechas el piquero.
Página 136 - Quijote, no quiero irme con la corriente del uso, ni suplicarte casi con las lágrimas en los ojos, como otros hacen, lector carísimo, que perdones o disimules las faltas que en este mi hijo vieres...
Página 187 - Tras importunas lluvias amanece. coronando los montes el sol claro; salta del lecho el labrador avaro, que las horas ociosas aborrece. La^ torva frente al duro yugo ofrece el animal que a Europa fué tan caro: sale, de su familia firme amparo, y los surcos solícito enriquece.

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