Nouvelle grammaire espagnole ...

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T. Barrois et Jombert, 1824
 

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Página 206 - Un soneto me manda hacer Violante, Que en mi vida me he visto en tal aprieto: Catorce versos dicen que es soneto: Burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallara consonante, Y estoy a la mitad de otro cuarteto; Mas si me veo en el primer terceto No hay cosa en los cuartetos que me espante. Por el primer terceto voy entrando.
Página 193 - Y & quien otros llaman vino Porque nos vino del cielo. Cuando el luminoso vaso Toca en la meridional, Distando por un igual Del Oriente y del Ocaso, Me dan asada y cocida De una gruesa y gentil ave Con tres veces del suave Licor que alegra la vida. Despues que cayendo viene A...
Página 198 - Oye que al cielo toca Con temeroso son la trompa fiera; Que en África convoca El moro a la bandera, Que al aire desplegada va ligera. »La lanza ya blandea El árabe cruel, y hiere el viento Llamando a la pelea; Innumerable cuento De escuadras juntas veo en un momento.
Página 151 - Acercóse a olería El dicho animal; Y dio un resoplido Por casualidad. En la flauta el aire Se hubo de colar; Y sonó la flauta Por casualidad. — ¡Oh! — dijo el Borrico — : ¡Qué bien sé tocar! Y dirán que es mala La música asnal.
Página 197 - Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado. Dichoso el humilde estado del sabio que se retira de aqueste mundo malvado, y con pobre mesa y casa en el campo deleitoso, con sólo Dios se compasa, ya solas su vida pasa ni envidiado ni envidioso FRANCISCO DE LA TORRE Pocos datos biográficos.
Página 218 - Cuando a las manos vengo con el muchacho ciego, haciendo rostro embisto, venzo, triunfo y resisto la flecha, el arco, la ponzoña, el fuego, y con libre albedrío lloro el ajeno mal y canto el mío.
Página 126 - Jamas autor alguno ascético ha hablado de Dios con tanta dignidad y alteza como Granada, quien parece descubre á sus lectores las entrañas de la Divinidad , y la secreta profundidad de sus designios , y el insondable piélago de sus perfecciones. El Altísimo anda en sus discursos como anda en el universo, dando á todas sus partes vida y movimiento.
Página 219 - Aquí la verde pera Con la manzana hermosa De gualda y roja sangre matizada, Y de color de cera La cermeña olorosa Tengo, y la endrina de color morada : Aquí de la enramada Parra que...
Página 220 - Carne sabrosa y tierna, vino aromatizado, pan blanco de aquel día, en prado, en fuente fría, halla un pastor con hambre fatigado; que el grande y el pequeño somos iguales lo que dura el sueño.
Página 220 - Procurando á su gusto La blanda cama y el mejor sustento, Bese la ingrata mano Del poderoso injusto, Formando torres de esperanza al viento Viva y muera sediento Por el honroso oficio, Y goce yo del suelo, Al aire, al sol, a hielo, Ocupado en mi rústico ejercicio : •Que más vale pobreza En paz, que en guerra mísera riqueza.

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