Obras de Gil Vicente: Das comedias. Das tragicomedias

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Escriptorio da Bibliotheca Portugueza, 1852
 

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Página 429 - Hecha un salvage bruto, Yo cubro el aire de luto, Y las sierras de blancura. Quito las sombras graciosas Debajo de los castaños, Y hago á los ermitaños Encovar como raposas. Hago...
Página 461 - La Sierra de Cintra viene, Glue estaba triste del frio. Gozar del triunfo mio, Glue á su gracia conviene. Es la Sierra mas hermosa Glue yo siento en esta vida; Es como dama polida, Brava, dulce y graciosa, Namorada y engrandecida. Bosque de cosas reales, Marinera y pescadora, Montera y gran cazadora, Reina de los animales. Muy esquiva y alterosa, Balisa de navegantes, Sierra que á sus caminantes No cansa ninguna cosa.
Página 225 - Soy quien anda y no se muda, soy quien calla y siempre grita sin sosiego; soy quien vive en muerte cruda, soy quien arde y no se quita de su fuego. Soy quien corre y está en cadena, soy quien vuela y no se aleja del amor, soy quien placer ha por pena, soy quien pena y no se aqueja del dolor.
Página 70 - Dios me hacer merced no tiene hambre ni sed ; más que una red siempre harta y aborrida: si esta vida tal es vida, me sabed. Cuando con ella casé hallé, norabuena sea, en ella lo que os diré: cuando bien, bien, la miré vile un rostro de lamprea, una habla a fuer de aldea y de Guinea el aire de su meneo; cuanto más se pon de arreo está más fea.
Página 346 - El -Rei de Fez esmorece, e Marrocos dá clamores. Oh, deixai de edificar tantas câmaras dobradas, mui pintadas e douradas, que é gastar sem prestar. Alabardas, alabardas! Espingardas...
Página 95 - El Señor sea loado Y toda la corte del cielo, Pues mi hermano y mi consuelo Tengo hallado. Todo el mundo he buscado Por hallarte muerto ó vivo, O' si eras libre ó cautivo, O
Página 72 - El marido de la draga." No hay quien me deshaga tan gran llaga, de toda paz enemiga. Por Dios, que no sé qué diga ni qué haga. Yo no la puedo trocar, yo no la puedo vender, yo no la puedo amansar, yo no la puedo dejar, yo no la puedo esconder; yo no la puedo hacer entender sino que es ella una rosa y que está muy desdichosa en mi poder. Y con todas sus traviesas está tan llena de vida que con dos bombardas gruesas ni con lanzadas espesas será en Arano combatida.
Página 415 - Que grande graça seria E minha consolação ! Que te chame de ratinha, Tinhosa cada meia hora, Inda que a alma me chora, Folgarei por vida minha, Pois engeitas quem t'adora : E te diga, tir-te la, Que me cheiras a cartaxo.
Página 241 - ... esmaltados que cuentan la vida mía; cuentan los vivos dolores que me distes aquel día, cuando con Primaleón fuertemente combatía. ¡Señora, vos me matastes, que yo a él no lo temía!

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