Colección de poesías castellanas tr. en verso toscano, Volumen 2

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Página 36 - En tanto que de rosa y azucena se muestra la color en vuestro gesto, y que vuestro mirar ardiente, honesto, enciende el corazón y lo refrena; y en tanto que el cabello que en la vena del oro se escogió, con vuelo presto por el hermoso cuello blanco, enhiesto, el viento mueve, esparce y desordena; coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto, antes que el tiempo ayrado cubra de nieve la hermosa cumbre.
Página 94 - ¡Cuántas veces, durmiendo en la floresta, Reputándolo yo por desvarío, Vi mi mal entre sueños, desdichado! Soñaba que en el tiempo del estío Llevaba, por pasar allí la siesta, A...
Página 128 - Divina Elisa, pues agora el cielo Con inmortales pies pisas y mides, Y su mudanza ves, estando queda, ¿Por qué de mí te olvidas, y no pides Que se apresure el tiempo en que este velo Rompa del cuerpo, y verme libre pueda...
Página 10 - Y en medio del trabajo y la fatiga, Estoy cantando yo, y está sonando De mis atados pies el grave hierro ; Mas poco dura el canto si me encierro Acá dentro de mí, porque allí veo Un campo lleno de desconfianza.
Página 118 - ... de do viene el temor que nos espanta, y la medrosa forma en que se ofrece aquella que la noche nos encubre, hasta que el sol descubre su luz pura y hermosa...
Página 130 - Nunca pusieran fin al triste lloro los pastores, ni fueran acabadas las canciones, que sólo el monte oía si mirando las nubes coloradas, al tramontar del sol bordadas de oro, no vieran que era ya pasado el día.
Página 102 - Siempre de nueva leche en el verano y en el invierno abundo; en mi majada la manteca y el queso está sobrado; de mi cantar, pues, yo te vi agradada tanto, que no pudiera el mantuano Títiro ser de ti más alabado. No soy, pues, bien mirado, tan disforme ni feo...
Página 92 - Por ti el silencio de la selva umbrosa, por ti la esquividad y apartamiento del solitario monte me agradaba; por ti la verde hierba, el fresco viento, el blanco lirio y colorada rosa y dulce primavera deseaba.
Página 236 - En fin, en esta tela artificiosa toda la historia estaba figurada que en aquella ribera deleitosa de Nemoroso fue tan celebrada; porque de todo aquesto y cada cosa estaba Nise ya tan informada que, llorando el pastor, mil veces ella se enterneció escuchando su querella. Y porque aqueste lamentable cuento no sólo entre las selvas se contase, mas dentro de las ondas sentimiento con la noticia...
Página 120 - Y aquel dolor que siente Con diferencia tanta Por la dulce garganta Despide, ya su canto el aire suena, Y la callada noche no refrena Su lamentable oficio y sus querellas...

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