Consultas al diccionario de la lengua: (lo que falta en el vocabulario académico y lo que sobre en el de los ecuatorianos, quichuísmos, barbarismos, etc.)

Portada
la Universidad Central, 1900 - 493 páginas
 

Comentarios de usuarios - Escribir una reseña

No hemos encontrado ninguna reseña en los sitios habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todo

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 418 - En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.
Página 93 - Y veo una muchedumbre de mujeres, unas tomándose puntos en las caras, otras haciéndose de nuevo, porque ni la estatura en los chapines', ni la ceja con el cohol, ni el cabello en la tinta, ni el cuerpo en la ropa, ni las manos con la muda, ni la cara con el afeite, ni los labios con la color, eran los con que nacieron ellas. Y vi algunas poblando sus calvas con cabellos que eran suyos sólo porque los habían comprado.
Página 314 - El mandato es un contrato en que una persona confía la gestión de uno o más negocios a otra, que se hace cargo de ellos por cuenta y riesgo de la primera...
Página 444 - Las juzgan honestas luego que las ven instruidas en el arte de callar y mentir. Se obstinan en que el temperamento, la edad ni el genio no han de tener influencia alguna en sus inclinaciones, o en que su voluntad ha de torcerse al capricho de quien las gobierna.
Página 80 - ... rinde el ancha copa. Huyó la fiera: deja el caro nido, deja la prole implume el ave, y otro bosque, no sabido de los humanos, va a buscar doliente.
Página 221 - En el dilatado vientre del novillo estaban doce tiernos y pequeños lechones, que, cosidos por encima, servían de darle sabor y enternecerle.
Página 128 - Tan estrecha prevención, señor, no era menester para reducirme a hacer lo que tengo obligación. Pues es caso averiguado que, cuando entrega al señor un caballo el picador que lo ha impuesto y enseñado, si no le informa del modo y los resabios que tiene, un mal suceso previene al caballo y dueño y todo.
Página 466 - Extremadura, que vuestra merced sea servido de mostrarnos algún retrato de esa señora, aunque sea tamaño como un grano de trigo; que por el hilo se sacará el ovillo, y quedaremos con esto satisfechos y seguros, y vuestra merced quedará contento y pagado ; y aun creo que estamos ya tan de su parte, que, aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana...
Página 153 - ... en las quiebras de los peñascos, sustentándose de la caza y frutas de árboles silvestres; pero tan diestros en el uso de sus flechas, y en servirse de las asperezas y ventajas de la montaña, que resistieron varias veces a todo el poder mejicano; enemigos de la sujeción que se contentaban con no dejarse vencer, y aspiraban sólo a conservar entre las fieras su libertad.
Página 225 - ... manera, para el incauto mozo que de hecho apresura el caballo en la carrera tras el astuto bárbaro engañoso que le mete en el cerco peligroso. También suelen hacer hoyos mayores con estacas agudas en el suelo, cubiertos de carrizo, yerba y flores, porque puedan picar más sin recelo: allí los indiscretos corredores, teniendo sólo por remedio el cielo, se sumen dentro, y quedan enterrados en las agudas puntas estacados.

Información bibliográfica