Tratado de de los detitos y de las penas: Escrito en italiano por el Marqués de Becaria

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Imp. Fermin Villalpando, 1821 - 287 páginas
 

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Página 39 - ... qué idea metafísica e incomprensible de que el tormento purga la infamia, ya, en fin, para averiguar otros delitos de que no es acusado, pero que pudiera haber cometido.
Página 129 - De las recompensas Las recompensas señaladas a la virtud serían también un medio de precaver los delitos. ¿Cómo es que las leyes modernas de todas las naciones observan un silencio profundo sobre este objeto? Si los premios académicos que se han ofrecido a los que hiciesen descubrimientos útiles, han multiplicado los conocimientos y los libros útiles, ¿no se harían también más comunes las acciones virtuosas, siempre que se dignase de coronarias la mano de un monarca benéfico?
Página 76 - Añadiré que es aun mayor su eficacia, porque muchas veces se mira la muerte con serenidad y firmeza: el fanatismo la representa con bellos colores; la vanidad, fiel compañera del hombre hasta el sepulcro, la despoja de su horror, y la desesperación la hace indiferente cuando nos reduce a desear acabar la vida o poner fin a nuestras miserias...
Página 107 - En toda la estension de un Estado no debe haber. lugar alguno que esté fuera de la dependencia de las leyes , cuya fuerza ha de seguir por todas partes al ciudadano como la sombra al cuerpo. El asilo y la impunidad...
Página 87 - Una vez reconocida la validez de las pruebas y justificada la existencia del delito, es necesario conceder al acusado los me.dios y el tiempo conveniente para defenderse; pero este tiempo ha de ser tan corto que no retarde demasiado el castigo, el cual debe seguir de cerca al delito, como hemos dicho, si se quiere que sea un freno útil contra los malvados. El amor mal entendido de la humanidad podrá quejarse de la celeridad que pedimos en la instrucción de las causas criminales; pero cesarán...
Página 136 - ¿No se podrá decir con mucha razon que sacrifica la seguridad pública á la de un particular ; y que por un acto privado de beneficencia mal entendida , publica un edicto general de impunidad? Sean pues inexorables las leyes y sus ministros^ pero el legislador debe ser suave , indulgente y humano : como arquitecto prudente , ha de dar por base á su edificio el amor que todo hombre tiene...
Página 47 - Asi es, que la suerte del inocente es infinitamente peor que la del reo. La ley que ordena el tormento , es una ley que dice: Hombres , resistid el dolor: yo sé que la naturaleza os inspiró , al nacer , un deseo tan eficaz de vuestra propia...
Página 9 - Tercera consecuencia: No se puede negar que la atrocidad de las penas es directamente contraria al bien público, y al objeto mismo que se propone, que es el de impedir los delitos. Pero admitiendo por un momento que...
Página vii - Esto es, sin embargo, lo que forma la tradición de opiniones que una gran parte de Europa honra todavía con el nombre de leyes, y lo que autoriza el abuso tan funesto como constante de que una opinión de...
Página xvi - Respuesta a un escrito intitulado Notas y observaciones sobre el libro de los delitos y de las penas, traducido del italiano por D. Juan Antonio de las Casas. Madrid, 1774; 2 tomos, en un volumen, en 8.°, pasta, con una lámina.

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