Curso elemental de lectura superior y recitación

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Tip. y lit. La Europea, de J. Aguilar Vera, 1898 - 256 páginas
 

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Página 132 - No había la fraude, el engaño ni la malicia mezcládose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interese, que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen.
Página 139 - ¡Oh secreto seguro, deleitoso! Roto casi el navio, A vuestro almo reposo Huyo de aqueste mar tempestuoso. Un no rompido sueño...
Página 139 - ¡Qué descansada vida la del que huye el mundanal ruido, y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido! Que no le enturbia el pecho de los soberbios grandes el estado, ni del dorado techo se admira, fabricado del sabio moro, en jaspes sustentado.
Página 93 - Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados? Si cuanto más piadosos más bellos parecéis a aquel que os mira, no me miréis con ira porque no parezcáis menos hermosos. ¡Ay, tormentos rabiosos! Ojos claros, serenos, ya que así me miráis, miradme al menos.
Página 157 - IMAGEN espantosa de la muerte, sueño cruel, no turbes más mi pecho, mostrándome cortado el nudo estrecho, consuelo solo de mi adversa suerte. Busca de algún tirano el muro fuerte, de jaspe las paredes, de oro el techo, o el rico avaro en el angosto lecho haz que temblando con sudor despierte.
Página 160 - No puede durar el mundo, porque dicen, y lo creo, que suena a vidrio quebrado y que ha de romperse presto. Señales son del juicio ver que todos le perdemos, unos por carta de más, otros por carta de menos.
Página 137 - El blanco trigo multiplica y crece, produce el campo en abundancia tierno pasto al ganado, el verde monte ofrece a las fieras salvajes su gobierno; a doquiera que miro me parece que derrama la copia todo el cuerno; mas todo se convertirá en abrojos si dello aparta Flérida sus ojos.
Página 86 - Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte, contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando...
Página 80 - Yo pensé que no hallara consonante y estoy a la mitad de otro cuarteto, mas si me veo en el primer terceto, no hay cosa en los cuartetos que me espante. Por el primer terceto voy entrando, y parece que entré con pie derecho, pues fin con este verso le voy dando.
Página 139 - Del monte en la ladera, por mi mano plantado, tengo un huerto, que con la primavera de bella flor cubierto, ya muestra en esperanza el fruto cierto.

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