El Tesoro de los chistes: colección de epígramas, anécdotas, cuentos, chascarrillos, dichos y sentencias de hombres célebres, y otras muchas cosas que podran ver los que no sean ciegos

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La Ilustracion, Sociedad Tipográfica-Literaria Universal, 1847 - 639 páginas
 

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Página 158 - Un soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal aprieto; catorce versos dicen que es soneto, burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallara consonante y estoy a la mitad de otro cuarteto, mas si me veo en el primer terceto no hay cosa en los cuartetos que me espante. Por el primer terceto voy entrando, y aun parece que entré con pie derecho, pues fin con este verso le voy dando.
Página 217 - ... más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga, o el que paga por pecar? Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis. Dejad de solicitar, y después, con más razón, acusaréis la afición de la que os fuere a rogar. Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo.
Página 216 - Con el favor y el desdén tenéis condición igual, quejándoos si os tratan mal, burlándoos si os quieren bien. Opinión ninguna gana, pues la que más se recata si no os admite, es ingrata, y si os admite, es liviana.
Página 43 - Y ríase la gente. Cuando cubra las montañas De plata y nieve el enero Tenga yo lleno el brasero De bellotas y castañas, Y quien las dulces patrañas Del rey que rabió me cuente, Y ríase la gente.
Página 185 - Ni vieja que no me quiera, Ni pobre que no me pida, Ni rico que no me ofenda. No hay camino que no yerre, Ni juego donde no pierda., Ni amigo que no me engañe, Ni enemigo que no tenga. Agua me falta en el mar, Y la hallo en las tabernas, Que mis contentos y el vino Son aguados donde quiera.
Página 215 - ¿Qué humor puede ser más raro, que el que falto de consejo él mismo empaña el espejo y siente que no esté claro?
Página 216 - Opinión ninguna gana, pues la que más se recata, si no os admite, es ingrata, y si os admite, es liviana. Siempre tan necios andáis, que con desigual nivel a una culpáis por cruel, ya otra por fácil culpáis.
Página 149 - ¿cómo me parecen dos? Pero son preguntas viles; ya sé lo que puede ser: con este negro beber se acrecientan los candiles. Probemos lo del pichel, alto licor celestial; no es el aloquillo tal, ni tiene que ver con él.
Página 149 - Probemos lo del pichel, alto licor celestial; no es el aloquillo tal, ni tiene que ver con él. ¡Qué suavidad! ¡qué clareza! ¡Qué rancio gusto y olor! ¡Qué paladar! ¡qué color! ¡Todo con tanta fineza! Mas el queso sale a plaza, la moradilla va entrando, y ambos vienen preguntando por el pichel y la taza.
Página 148 - Paréceme, Inés, que viene Para que demos en ella. Pues sus, encójase y entre; Que es algo estrecho el camino. No eches agua, Inés, al vino; No se escandalice el vientre. Echa de lo tras añejo, Porque con más gusto comas; Dios te guarde, que así tomas, Como sabia, mi consejo. Mas di, ¿no adoras y precias La morcilla ilustre y rica?

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