Album cervantino aragonés de los trabajos literarios y artisticos con que se ha celebrado en Zaragoza y Pedrola el III centenario de la edición principe del Quijote: Publicalo la Excma. Sra. duquesa de Villahermosa año 1905

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La viuda é hijos de M. Tello, 1905 - 224 páginas
 

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Página 112 - ... por mis valerosas, muchas y cristianas hazañas he merecido andar ya en estampa en casi todas o las más naciones del mundo. Treinta mil volúmenes se han impreso de mi historia, y lleva camino de imprimirse treinta mil veces de millares, si el cielo no lo remedia.
Página 97 - ... y así debe de ser de mi historia, que tendrá necesidad de comento para entenderla. -Eso no -respondió Sansón-, porque es tan clara, que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran...
Página 58 - ... no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna.
Página 40 - Hemos de matar en los gigantes a la soberbia; a la envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos...
Página 111 - Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlos V, de felice memoria».
Página 81 - Tú mismo te has forjado tu ventura y yo te he visto alguna vez con ella, pero en el imprudente poco dura. Mas, si quieres salir de tu querella, alegre y no confuso y consolado, dobla tu capa y siéntate sobre ella, que tal vez suele un venturoso estado, cuando le niega sin razón la suerte, honrar más merecido que alcanzado.
Página 75 - Panza su escudero pasaron aquellas razones que en el fin del capítulo veinte y uno quedan referidas, que don Quijote alzó los ojos, y vio que por el camino que llevaba venían hasta doce hombres a pie, ensartados como cuentas en una gran cadena de hierro por los cuellos, y todos con esposas a las manos.
Página 128 - ¿qué persuasion fuera bastante para persuadirme que hay monos en el mundo que adivinen, como lo he visto ahora por mis propios ojos? porque yo soy el mismo D.
Página 111 - Este que veis aquí, de rostro aguileno, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos, y de nariz corva aunque bien proporcionada ; las barbas de plata...
Página 111 - ... mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande ni pequeño; la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies.

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