Cancionero general de Hernando del Castillo: según la edición de 1511, con un apéndice de lo añadido en las de 1527, 1540 y 1557, Volumen 2

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Sociedad de Bibliofilos Españoles, 1882
 

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Página 363 - Manrique, tanto famoso y tan valiente, sus grandes hechos y claros no cumple que los alabe, pues los vieron, ni los quiero hacer caros, pues el mundo todo sabe cuáles fueron.
Página 360 - Decidme: la hermosura, la gentil frescura y tez de la cara, la color y la blancura, cuando viene la vejez, ¿cuál se para? Las mañas y ligereza y la fuerza corporal de juventud, todo se torna graveza cuando llega al arrabal de senectud.
Página 364 - Después de puesta la vida tantas veces por su ley al tablero; después de tan bien servida la corona de su rey verdadero; después de tanta hazaña a que no puede bastar cuenta cierta, en la su villa de Ocaña vino la Muerte a llamar a su puerta...
Página 359 - Que van á dar en la mar, Que es el morir : Allí van los señoríos Derechos á se acabar Y consumir : Allí los rios caudales, Allí los otros medianos Y mas chicos : Allegados son iguales, Los que viven por sus manos, Y los ricos.
Página 365 - ... mas con todo es muy mejor que la otra temporal perecedera. "El vivir que es perdurable no se gana con estados mundanales, ni con vida deleitable en que moran los pecados infernales; mas los buenos religiosos gánanlo con oraciones y con lloros; los caballeros famosos, con trabajos y aflicciones contra moros.
Página 200 - La fuer9a del fuego que alumbra, que ciega Mi cuerpo, mi alma, mi muerte, mi vida, Do entra, do hiere, do toca, do llega, Mata y no muere su llama encendida: ¿Pues qué haré, triste, que todo me ofende?
Página 365 - Tú que por nuestra maldad tomaste forma civil y baxo nombre; tú que en tu divinidad juntaste cosa tan vil como el hombre; tú que tan grandes tormentos sufriste sin resistencia en tu persona, no por mis merecimientos, mas por tu sola clemencia me perdona.
Página 468 - No tardes, Muerte, que muero; ven, porque viva contigo; quiéreme, pues que te quiero, que con tu venida espero no tener guerra conmigo.
Página 359 - Este mundo es el camino para el otro, que es morada sin pesar; mas cumple tener buen tino para andar esta jornada sin errar.
Página 364 - ... se perdieron, y en este oficio ganó las rentas y los vasallos que le dieron.