Imágenes de página
PDF
ePub

y regocijo. Agradecióselo y pasó adelante; y andadas otras dos leguas de buen camino, llegó temprano á decir misa al mesmo pueblo y convento de Tenum, donde fué muy bien recebido. A la una legua de las dos sobredichas tenian hecha una gran ramada, y en ella puestos muchos indios vestidos á manera de moros con lanzuelas pintadas y adornadas con plumas de colores, los cuales, con unas rodelillas y algunas invenciones, y un atambor que les hacia son y los guiaba, filero» la otra legua delante del padne Comisario dando voces y gritos, y levantando algazaras, corriendo unos contra otros, sin oesar un punto. Junto al pueblo habiá otras muchas ramadas y gran multitud do indios, y una danza y mucha música; á la puerta del patio de la iglesia estaba el golpe de la gente, y los religiosos, que eran dos, de los cuales fué muy bien recebido: acudieron despues de misa los indios del pueblo y de los demás de la guardiania (que todos son mayas) con presente de gallinas dela tierra y de Castilla, aguacates, zapotes y plátanos y otras frutas. Es aquel convento (cuya vocacion es de la Concepcion de Nuestra Señora) una casita pequeña, sin claustro, de tres celdas altas y una sala, donde tienen el Santisimo Sacramento y rezan los frailes el Oficio Divino. Para los indios hay su ramada y capilla, coro, baptisterio y sacristia, como en los demás pueblos. No hay agua dentro del convento, tráese de un zonote que está alli junto, del cual tambien bebe el pueblo, con no pequeño trabajo de las indias que la sacan, y para excusar esto habian hecho ya un pozo cerca del convento, en que habian de poner una anoria que trujesen caballos; visitó el padre Comisario aquella casa, y no se detuvo en ella mas de aquel dia. El pueblo es pequcño, de gente devotisima de nuestros frailes; hay, no lejos dél, en aquella guardiania, unos edificios antiguos de canteria, muy vistosos, que llaman de Chicheniza, y junto á ellos un pozo muy hondo, en que echaban los que sacrificaban á los idolos, y aun dicen que en la pared deste pozo ó zonote está hecha una cueva que entra muy adentro. Caen estos ediflcios en unos campos y dehesas, en las cuales, y junto a ellas, poblaron la primera vez los españoles, cuando la conquista, y estuvieron algunos dias, pero era tanta la bateria que los indios de la comarca les daban, de dia y de noche, que no teniéndose alli por seguros, asi por ser pocos entre tantos, como por estar lejos de la mar, por donde les podia venir socorro y ellos acogerse siendo menester, determinaron dejar aquel sitio; y poniéndolo por obra, alzaron • una noche el campo muy á la sorda, y á cencerros, co

mo dicen, atapados, y para mas disimular y engañar á los enemigos, dejaron alli colgada una campana, con que hacian sus velas, y á la soga dclla atado un perro hambriento y junto á él unas tortillas de maiz, en tal distancia, que las olicsc y no las pudiese alcanzar. El perro, con la hambre, quería coger el pan, y como tiraba de la soga de la campana, tañiala muy á menudo, de manera que los indios entendian que se estaban alli los españoles; pero viendo á la mañana que no parecia nadie, fueron siguiéndolos por el rastro, hasta que les dieron alcance, y con la furia que llevaban les mataron muchos indios campechanos que iban en su ayuda y defensa. Está agora en aquel sitio, y cerca de aquellos edificios, poblada una estancia de vacas.

Miércoles veintisiete de Julio salió el padre Comisario de Tenum antes de las tres de la mañana, y andadas tas mesmas cuatro leguas del dia antes y por el mes«10 camino, se volvió al mesmo Convento de Zaquí, por ser por alli el camino para proseguir la visita, y detúvose en aquella casa todo aquel dia.

Jueves veintiocho de Julio salió de Zaqui á las dos de la mañana, y andada una legua de razonable camino, llegó á un pueblo de aquella guardiania llamado Citmop; donde aunque era muy de noche, le estaban los indios aguardando con muchas ramadas y dos danzas, una de mochachos y otra de indios grandes. Pasó adelante despues de haberles agradecido su devocion, y andada otra legua, llegó aun antes que fuese de dia á otro pueblo de la mesma guardiania llamado Tikom, donde asimesmo halló hechas muchas ramadas y juntos muchos indios con otras dos danzas. Dióles las gracias y prosiguió su viage; y andadas otras dos leguas pequeñas, llegó muy de mañana á decir misa á otro pueblo de la mesma guardiania llamado Tixcakal, donde fué muy bien recebido de toda la gente que estaba junta, con ramadas y danzas y mucha solemnidad; detúvose alli todo el dia.

Viernes veintinueve de Julio partió de aquel pueblo el padre Comisario entre las dos y las tres de la mañana, y andadas siete leguas llegó muy cansado á otro pueblo llamado Xequepez de la guardiania de Ichmul; las tres leguas y media primeras de aquellas siete son de camino muy pedregoso, y al cabo está un rancho junto a un zonote donde suelen descansar los frailes y otros caminantes, las otras tres y media son de camino poco menos que llano y sin piedra. Recibieron en Xequepez, al padre Comisario con cuatro danzas y muchas ramadas; dijóles misa, y luego acudieron los principales de allí y de otros dos pueblos, sus vecinos, con presentes y efrendas de gallinas, aguacates y zapotes, y con algunos paties, (que son unas pernezuelas de manta de algodon de una braza en largo, y una cuarta en ancho, y tiene cada pati cuatro piernas destas, las cuales sirven para pañizuelos de mesa, y para otras cosillas); agradeeióse!o el padre Comisario: diéronle despues de comer y detúvose en aquel pueblo todo el dia.

Sábado treinta de Julio salió de aquel lugar, poco despues de media noche, y andadas siete leguas de camino muy pedregoso, cerrado por una parte y por otra de monte muy espeso, y con un calor y calma muy grande, llegó, poco despues de salir el sol, al pueblo y convento de Ichmul. Una legua antes de llegar al lugar, tenian hecha los indios una ramada, en que estaban los principales aguardando al padre Comisario con ramilletes de flores olorosas, sembrados de cacao, Habia tambien allí muchos mochachos con adargas pequeñas, los cuales fueron toda aquella legua dando gritos y alaridos, y tirándose unos á otros frutas verdes del monte, escudándose con sus adarguillas ó rodelas; á la entrada del pueblo habia otras muchas ramadas, y á la puerta del patio del convento estaba junta, puesta en procesion, toda la demás gente, y con una danza al modo de españoles fué de todos muy bien recebido: ,.• . .

El convento (cuya vocacion es de San Iternardino), aunque no tiene claustro, está acabado, hecho de cal y canto, con sus azuteas; tiene cinco celdas altas, y la sala del Santísimo Sacramento, que tambien sirve de coro; tieue.asimesmo una bonita huerto,* y en ella un estanque que se hinche del agua que llueve y de la que le va encañada desde la noria del pueblo, que está junto al onesmo convento, en el cual moraban dos religiosos; visitólos el padre Comisario, y detúvose alli aquel dia y el siguiente. Pegada al convento está la ramada, capilla y patio de los indios, como en los demás pueblos, y no lejos del patio está un ku ó cerro alto, hecho á manos (que en aquella lengua se llama mul), en que antiguamente sacrificaban á los idolos; agora está hecho monte, y en lo alto dél puesta una cruz grande. No lejos deste mul hay otros tres ó cuatro, no tan altos, que servian en tiempo de la gentilidad de lo mesmo; los unos y los otros están fundados, segun dicen, sobre bóvedas de sepulturas.

Es aquel pueblo de mediana vecindad, de los mesmos indios mayas, y de ellos son todos los demás de aquella guardiania. Dánse por alli muchos zapotes colorados y chicozapotes: hallánse muchas tortugas pequeñas, buenas de comer, y muchas perdices de la tierra, y hay en aquella comarca una laguna de agua dulce, algo gruesa, de diez leguas de largo pero muy angosta y algo honda, junto á la cual hay grandes dehesas de pasto de yerba muy buena para ganado menor, para el cual es aquel sitio muy acomodado y propio.

Veinticinco leguas de Ichuml cae la bahia de la Ascension, en el mar del Norte, puerto muy bueno y grande para los navios que van y vienen de Honduras á Yucatan y á la Habana, y aun para los que vienen de España, y dicen que si se comenzase á usar y frecuentar, seria gran refugio para estos navios y no pequeño bien para la tierra de Yucatan, porque no está (segun dicen) de la villa de Valladolid mas de treinta leguas de camino enjuto, que se puede andar con harrias, y traer por él las mercaderias que se traen por Bacalar con grande

« AnteriorContinuar »