Imágenes de página
PDF
ePub

junto en aquel arroyo sobredicho, tambien la llaman Tonala por un pueblo de indios que está alli cerca. Nuestro convento, cuya vocacion es de nuestro Padre San Francisco, es muy antiguo, hecho de adobes con su claustro, dormitorios é iglesia, y es el que tiene mas celdas de los de aquella provincia; leian en él lasartes, y entre estudiantes y moradores habia diez y seis frailes; visitólos el padre Comisario y detúvose alli hasta el último dia de aquel año y mes, porque se le ofrecieron negocios que pidieron todo este tiempo. Hay en aquel convento una bonita huerta en que se dan muy buenos cardos, ajos y cebollas, repollos y lechugas, y otras hortalizas; habia en aquella casa un grande venado manso, criado desde pequeño, el cual en tañendo á comer y á cenar acudia luego al refectorio, y daba una vuelta por todas las mesas comiendo lo que cada fraile le daba, y él podia alcanzar, y en acabando de pasar todas las raciones, se volvia á salir por donde habia entrado, y era cosa de admiracion que nunca faltaba deste ordinario. Tambien habia en aquel convento un jumento que habia dado por amor de Dios un español, el cual tenia una propiedad tan rara, que no pareció impertinencia ponerla en este lugar, y era que traian con él agua de una fuente ó pozo, fuera de la cibdad, para que bebiesen los frailes, y en poniéndole los cántaros en las aguaderas, él iba sin guia ninguna al pozo y alli esperaba á que le hinchesen y cargasen los cántaros, y luego se volvia al convento, donde en descargándole le habian de dar su racion, que eran ciertas mazorcas de maiz, y comidas estas volvia por otra carga de agua de la mesma manera que la primera, pero traida esta, aunque mas maiz le diesen y mas le apaleasen no habia remedio que le hiciesen traer mas agua; dos caminos eran cada dia su tarca y no habia de pasar de aqui ni por bien ni por mal: cosa por cierto bien rara, como tambien lo era un indio que vino alli á ver al padre Comisario, el cual se decia don Mateo, y tenia mas de sesenta años de edad, pero no tenia de alto una vara de medir, y la voz y miembros, en proporcion del cuerpo, eran de un niño de cinco á seis años. Los indios de aquella guardiania parte dellos son cocas y parte tecuexas, y parte mexicanos de los que fueron con los españoles cuando la conquista: todos caen en el Obispado de Xalisco y son de la jurisdicion de aquella Audiencia. En nuestro convento está fundada la cofadria del Rosario, y se tiene en mucha reverencia y veneracion. Cantan cada sábado en la tarde una letania muy devota de nuestra Señora, y acude mucha gente de la cibdad á asistir á ella, porque casi todos son cofadres desta cofadria y otra que llaman de los Juramentos, y para la una y la otra tienen hecha los cofadres una bonita capilla pegada con la porteria del convento, del cual toda aquella cibdad es particularmente devota.

Luego como el padre Comisario llegó á aquel convento le fué á ver el Obispo y los oidores y toda la gente principal, y á instancia y ruego del mesmo Obispo predicó en la catedral el dia de la Concepcion. Oyóle la Audiencia y toda la cibdad y los religiosos que en ella habia; el dia octavo predicó en nuestro convento, y tuvo casi el mismo auditorio, el dia de la expectacion de nuestra Señora hubo conclusiones en nuestra casa, acudieron á ellas, y halláronse presentes el Obispo y los oidores y los religiosos de la Compañia y algunos clérigos, y hiciéronse con mucha solemnidad, orden y concierto; desde este mesmo dia, ó desde la víspera desta fiesta á la víspera de Navidad del Señor, se dijo cada dia en nuestro convento una misa cantada con mucha solennidad al amanecer, á la cual acudia todo el pueblo, y estaban en ella con grandisima devocion, con candelas encendidas, no solo los españoles, sino tambien los indios; llámanse estas misas las del aguinaldo que se pide á nuestra Señora, las cuales se suelen tambien decir en México y en algunas otras partes de la Nueva España estos mesmos dias.

De otras patentes y recados que le vinieron de España al padre Comisario, y de algunas diligencias que hizo acerca de ellas, y de como las envió á la Audiencia y provincia de México.

Estando el padre Comisario general allí en Guadalajara llegó fray Francisco Sellez, el que habia ido desde Tarecuato á México á los veintiuno de Diciembre, y le trujo algunos pliegos de cartas de España, en los cuales le vinieron dos patentes del padre fray Gerónimo de Guzman, Comisario general de todas las Indias coladas y pasadas por el mesmo Consejo Real de las mesmas Indias: la una destas era para el padre Comisario fray Alonso Ponce, por la cual confirmaba la primera patente que trujo de su oficio, y de nuevo le nombraba y hacia Comisario general de toda la Nueva España, y de la custodia de San Gregorio de México y Filipinas, que es de los frailes descalzos de nuestra orden, y le daba su autoridad, y mandaba, por santa obediencia y censuras de excomunion latee sententiw, que fuese obedecido, diciendo que se movia á dar esta patente, no obstante que cuando vino de España el padre Comisario habia traido recados bastantes para hacer su oficio, por las dificultades que en él se le habian ofrecido, especial en la provincia del Santo Evangelio; la otra patente hablaba con el provincial y difinidores de la mesma provincia del Santo Evangelio, en la cual, haciendo relacion de que quiriendo limitar el poder y autoridad del dicho padre Comisario general fray Alonso Ponce, habian procurado, con medios extraordinarios y libres, impedirle la execucion de su oficio (que es lo que habian hecho, como queda visto) les mandaba asimesmopor obediencia y censuras de excomunion latee sententice, y con reprehension y amenazas, que, sin contradiccion ni repugnancia alguna, y con toda humildad y llaneza, le obedeciesen, y que esta patente se leyese en el convento de México, y en otros tres ó cuatro conventos principales de aquella provincia, para que viniese á noticia de todos.

Con estas dos patentes le vino otra de la provincia de San Joseph, de los frailes descalzos de nuestra orden de España, á la cual estaban sujetos los frailes descalzos de México y de las Filipinas, en la cual, la dicha provincia, por causas que alli expresa, dejaba el Gobierno y jurisdicion que tenia sobre los dichos frailes descalzos de México y Filipinas, y sobre sus conventos, y la dejaba y remitia á los padres Comisarios generales de Indias, que entonces residian en la Nueva España y en la córte del Rey de España, y á los que despues les sucediesen, para que desde luego en adelante los gobernasen y administrasen como verdaderos y legitimos prelados dellos, no obstante el breve de Gregorio XIII, el cual renunciaban de plano, y con efecto solamente en cuanto dispone que la dicha custodia de San Gregorio de México y Filipinas, esté sujeta á la provincia de San Joseph y que no se puede apartar della, y que el Ministro general ni sus Comisarios no puedan sacar frailes de la dicha provincia de San Joseph para la sobredicha custodia, admitiéndole como le admitian en todas las demás cosas que dispone.

Tambien le vino al padre Comisario otra patente del padre Ministro general fray Francisco Gonzaga, en la cual declaraba que podia estar y presidir en los capitulos provinciales é intermedios y en las congregaciones, diciendo cuán mal habia sido entendida la otra que él dió al principio del generalato en París el año de setenta y nueve, pues la que dió al padre fray Alonso Ponce en España, el de ochenta y cuatro, era posterior, y con cláusula que la revocaba; probando esto con razones eficaces y evidentes, y con textos, y mandando por obediencia y censuras que asi se entendiese y cumpliese. De todas estas patentes hizo el padre Comisario general sacar traslados auténticos para enviarlos á las provincias, en todas las cuales fueron luego recebidos y obedecidos, excepto en la de México, en la cual pasó lo que adelante se dirá. Y porque ya se comenzaba á tratar entre los frailes de México, aliados del provincial, que al padre Comisario general, fray Alonso Ponce, se le acababa su oficio por la Pascua de Pentecostés del año siguiente de ochenta y siete, en la cual acababa el padre Ministro general, fray Francisco Gonzaga, no obstante que estos sus dichos eran falsos, como los estatutos ge

« AnteriorContinuar »