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el padre Comisado á las cuatro de la mañana, y pasado un valle de ciénagas secas, subió una cuesta de mal camino, de legua y media de largo, despues bajó otra legua y media y llegó á la ribera de la laguna de Chapala, por la cual, por camino llano, anduvo dos leguas, y al fin llegó á un bonito pueblo llamado Xocotepec, de la guardiania de Axixique, cinco leguas de TeucuyHatlan. Hizósele alli muy solenne recebimiento; salieron al camino muchos indios de tres poblecitos que quedaban á un lado de la banda del Sur, llamados San Pedro, San Martin y Santa Maria, de la mesma guardiania, y entre ellos hubo siete ó ocho de á caballo, los cuales fueron más de una legua corriendo delante del padre Comisario, el cual cuando llegó a Xocotepec salió á él todo el pueblo con muchas danzas é invenciones, con gran contento y devocion; ofreciéronle muchos huevos y pescado fresco de la laguna de Chapala, mucho pan de Castilla, plátanos, batatas, tomates, chile y otras frutas, no solo los principales y la comunidad del pueblo, pero tambien los particulares. Está aquel pueblo pegado á la mesma laguna, y como cuatro brazas de la agua tenian los indios liecha una casa de paja, con un corredor bajo de lo mesino, que miraba á la mesma laguna, en el cual dieron de comer al padre Comisario, y no quedó indio en el pueblo que no le fuese á ver, chico ni grande, y todos estaban abobados mirándole. En una danza que alli hicieron, entre otras, tenia un indio una guitarra, y al son della bailaba otro y hallaba cualquiera cosa que le escondiesen entre los circustantes, como la viese esconder el que tañia, que cierto era cosa de ver. Usan para pescar en aquella laguna de unas canoas hechas de cañas con un primor estraño, en las cuales entra y sale el agua, sin que jamás se hundan, por brava que ande la laguna, y pueden ir en cada una destas canoas dos y tres indios. Destas trajeron alli tres, y los que iban en ellas hicieron fiesta al padre Comisario tirándose de naranjazos con muchos mochachos que andaban nadando junto á ellos, y echándose agua unos á otros; es la gente de aquel pueblo muy devota de nuestro estado, y tan sincera que todas las véces que el padre Comisario pasaba por junto á ellos luego se hincaban de rodillas, sin que bastase decirles que no lo hiciesen. Tenian alli una hortecica en que habia algunas coles y otra hortaliza, para dar á los frailes cuando van desde Axixique á decirles misa, y era el hortelano un indio viejo sin diente ni muela, el cual (segun certificaron al padre Comisario) dormia aquellos dias cada noche en la huerta para guardar las coles y cebollas, y defenderlas de los ratones; su cama era el duro suelo, sobre un petate arrimado á una pared de los aposentos de los frailes. Alli en aquel pueblo se detuvo el padre Comisario todo aquel dia.

La laguna sobredicha de Chapala es mayor que la de Cintzuntza, tiene mas de treinta leguas de largo, y de ancho diez por donde es mas estrecha, es muy hondable y levanta grandes olas como si fuese mar y su agua es dulce y muy delicada y maravillosa de beber; crianse en ella muchos y muy grandes vagres, muy sanos y sabrosos, y otros pescados buenos de comer. Hay en ella cuatro islillas, y en las dos dellas en cada una su ermita, sin poblacion ninguna, pescan en aquella laguna con redes y anzuelos en aquella manera de canoas sobredi*chas; entra en ella el rio grande de Toluea por una parte y sale por otra tan grande como entra. Las riberas de aquella laguna están poco pobladas por haber en ellas muchos peñascos y poca tierra llana, donde hay más pueblos es a la banda del Norte, y á la banda de Oriente y á la de Poniente, porque hay por alli algunos valles y llanos, asi como junto á Xiquilpa, y de la una y de la otra parte del pueblo sobredicho llamado Xocotepec.

Martes dos de Diciembre salió el padre Comisario de aquel pueblo antes del dia, y andada una legua llegó, aun antes que amaneciese, á otro pueblo, visita tambien de Axixique, llamado San Juan. Estaba á aquella hora junta toda la gente á la entrada del pueblo, puestos en procesion con cruz y ciriales y candelas blancas encendidas en las manos, cantando el Te Deum laudamus en lengua mexicana. Pidieron cantada la bendicion, diósela el padre Comisario y pasó adelante, y andadas otras dos leguas, tambien á raiz de la laguna, llegó, ya salido el sol, al pueblo y convento de Axixique á decir misa, donde asimesmo se le hizo muy buen recebimiento, y acudieron los indios con sus ofrendas de huevos, plátanos y pescado. Es aquel pueblo de mediana vecindad, fundado y puesto sobre la laguna sobredicha; dánsc en él naranjas, cidras, limas y limones, en mucha abundancia, dánse guayabas, membrillos, granadas y plátanos, y higos y hortaliza de toda suerte. Es tierra templada, más cálida que fria, los indios de aquel pueblo, y los demás de aquella guardiania, hablan la lengua mexicana corrupta llamada naual, caen en el Obispado de Xalisco y ea la provincia de Avalos, y son de la jurisdicion de México; su trage es como el de los mexicanos, escepto las mugeres que andan vestidas con unas naguas á manera de costales muy anchos, en las cuales se meten tambien sus criaturas, aunque ya iban dejando aquel trage y comenzaban á usarvaypiles y naguas como las mexicanas. El convento, cuya vocacion es de San Andrés, es muy antiguo, pequeño y hecho de adobes, con su iglesia, celdas y claustro; tiene una buena huerta Jde mucha arboleda y hortaliza y moraban en él dos frailes, visitólos el padre Comisario y detúvose con ellos solo aquel dia.

Miércoles tres de Diciembre salió el padre Comisario muy de dia de Axixique, y andada media legua por junto á la laguna, llegó á un poblecito de aquella guardiania llamado San Antonio: salieron los indios á recebirle puestos en procesion, agradecióselo, y pasó adelante y andado un cuarto de legua llegó á otro pueblo más pequeño llamado San Buenaventura, visita del convento de Chapala, donde asimesmo fué bien recebido. Pasó adelante, y pasado otro cuarto de legua, llegó al sobredicho pueblo y convento de Chapala, donde fué recebido con mucha solennidad. Está aquel lugar fundado en la orilla de la laguna sobredicha, del cual ella toma su denominacion, aunque tambien se dice de Axixique: á la entrada deste pueblo, como van de Axixique, hay unos manantiales de agua caliente, donde tienen hecha una pila en que se bañan algunos, y dicen hallan provecho para algunas enfermedades. Hay tambien en Chapala muchos y muy grandes platanares, dánse cañas dulces de azúcar, dánse uvas, membrillos, granadas, guayabas, y todo género de naranjas, y hay tanto de todo esto que todo el pueblo parece una huerta: sacan los indios mucha agua de azahar, y della mucho dinero. Es tierra tan fértil de naranjas, que en la huerta del convento, donde hay muchos destos árboles, se cogió de un naranjo dulce un ramo que tenia once naranjas buenas, gruesas, maduras y amarillas, apiñadas unas encima de otras, y por ser cosa muy vistosa se le dió al padre Comisario. Dánse alli unas raices que se llaman xicamas, á manera y casi del color de nabos redondos, sin barbas ningunas, tan gruesas que por lo menos tiene cada una á mas de tres libras, siémbrense de semilla como los navos, y hacen aquella cepa debajo de tierra; es fruta muy sabrosa y fresca, maravillosa medicina contra la sed, y más en tiempo de calor y en tierras calurosas: las comunes xicamas son como cebollas medianas. Es aquel pueblo de Chapala de poca vecindad,.hablan los indios dél y de sus visitas la lengua que los de Axixique; caen en el Obispado de Xalisco y en la provincia de Avalos, y son de la jurisdicion de México, y toda es gente muy devota de nuestro estado. El convento era una casita pequeña, que aun no estaba acabada, tenia una buena huerta, era presidencia en que moraba un solo fraile, y en aquel capitulo se deshizo y quedó por visita de Axixique; visitó el padre Comisario aquel fraile y detúvose alli todo aquel dia.

Jueves cuatro de .Diciembre salió el padre Comisario á las tres de la mañana de Chapala, y andada media legua apartándose de la laguna hácia el Norte, llegó á un poblecito de aquella presidencia llamado Santa Cruz. Estaban á aquella hora juntos todos los indios, y recibiéronle con una danza y mucha fiesta, y ofreciéronle una gran jicara de guayabas. Agradecióles el padre Comisario su devocion y candad, y pasó adelante, y andada legua y media en que se pasan dos arroyos y una cuesta no muy gustosa, llegó antes que amaneciese á otro pueblo, de la guardiania de Poncitlan, llamado Atotonilco, de unos manantiales de agua caliente que están alli

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