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ciar cosa alguna, le dieron libertad para que se fuese donde quisiese, él se vino á la presencia del padre Comisario y le alcanzó en Erongaricuaro, y de alli fué en su compañia hasta Tarecuato, desde donde le envió con cartas para el mesmo Virey y para los oidores, entre los cuales habia ya dos nuevos qne habian venido de España en aquella flota, represen tando á los unos y á los otros los daños y inconvenientes que se seguirian si pasase adelante y se ejecutase lo proveido por la Audiencia, en razon de que el padre Comisario no usase de su jurisdiccion con los frailes de la provincia del Santo Evangelio; y dando facultad al mesmo Sellez para poder pasar en el convento de Tlatiluleo, ó en el de San Cosme de los descalzos, ó donde le pareciese estaría mas seguro para negociar aquello, y cobrar otros recados que esperaba de España, y se entendia venian en la flota; lo que Sellez negoció adelante se dirá á su tiempo, agora será bien pasar adelante con el proceso de la visita.

Miércoles veintiseis de Noviembre salió el padre Comisario muy de mañana de Tarecuato, y pasado alli junto al pueblo una muy honda barranca por una puente de piedra, y andadas tres leguas en que se pasan dos ó tres arroyos y una fuente, llegó buen rato despues de salido el sol, á un pueblo de los mesmos indios y Obispado, visita de augustinos, llamadoXaripu. Saliéronle á recebir con música de trompetas, y á la entrada del pueblo estaba toda la gente junta aguardando á que pasase y les diese la bendicion, y los que no pudieron acudir alli, salieron despues á las encrucijadas y aun á la salida del pueblo corriendo al mismo efecto; tenian barridas todas las calles por donde el padre Comisario habia de pasar, y antes de llegar al pueblo habian arrancado muchas piedras para allanar el camino, todo con tanta devocion que á los muy indevotos se la pusieran. Tasó adelante el padre Comisario, y pasados otros dos ó tres arroyos y andadas otras tres leguas, llegó al pueblo y convento de Vanimba, llamado Xiquilpa en lengua mexicana, donde se le hizo muy buen recebimiento, así por parte de los religiosos, como de los indios; media legua antes del pueblo estaba hecha en el camino una ramada, y de ella colgada una campana, la cual tañeron ios indios y la repicaron cuando pasó el padre Comisario, regocijando tambien la fiesta con una danza de chichimecas contrahechos; hasta allí salió el corregidor de aquel pueblo y comarca con otro español, y le acompañó hasta Xiquilpa. Está fundado aquel lugar en un llano ó valle al pié de un cerro muy alto y cercado por otra parte de otros, y así es tierra caliente en que se dan naranjas, cidras, limas y limones, y otras frutas de tierra caliente; corre por el un bonito arroyo, es de mediana vecindad, de indios tarascos y tzaultecas, que es lengua por sí, y muchos dellos saben la lengua mexicana, los de las visitas de aquella guardianía casi todos son tarascos, y los unos y los otros caen en el Obispado de Michoacan. Hay allí junto á Xiquilpa, muchas y muy buenas dehesas en la ribera de la laguna de Chapala, en las cuales, en tiempo de seca, se apacienta infmidad de ganado menor de lo que va de México y Queretaro y otras partes como en España en Extremadura. El convento, cuya vocacion es de San Francisco nuestro Padi e, estaba acabado con su claustro, dormitorio é iglesia, todo pequeño y hecho de adobes; tiene una bonita huerta en que entra un golpe de agua que se saca de el arroyo sobredicho, con que se riegan muchos naranjos, cidros, limas y limones, plátanos y aguacates y otros árboles que hay en ella; moraban alli dos religiosos, visitólos el padre Comisario y detúvose con ellos aquel dia y el siguiente.

Viernes veintiocho de Noviembre salió de Vanimba ó Xiquilpa tan de madrugada que á las ocho de la mañana tenia andadas seis leguas no largas, pero todas de cuesta arriba, entre llanos y de camino no muy bueno, y se halló en un bonito pueblo llamado Matzamitlan de indios tarascos, dela guardiania de Xiquilpa, donde se le hizo muy buen recebimiento. A las cinco leguas corre un arroyo junto al cual habia una estancia de ganado mayor, á la cual llaman de Larios, y luego una laguna en que habia muchas ánsares pardas como las de Castilla; poco mas adelante estaban unas milperias, y junto á ellas corria otro arroyo de muy buena agua, y media legua de alli está el puebla sobredicho, el cual está fundado en una sierra muy alta, en la ladera de otra mas alta: hace en él mucho frio, porque dicen es el pueblo mas alto de toda la Nueva España. Dásepor alli miel blanca muy buena, y criase unos animalejos á manera de martas, cuyos pellejos son muy estimados, y hacen dellos ropas muy preciosas; cázanlos los indios de noche en aquellas sierras, y venden cada pellejo por un real. Ofrecieron los indios al padre Comisario huevos, fruta y algunos pescados, y detúvose alli todo aquel dia. Es aquel • pueblo el último de la parte de Michoacan y de aquel Obispado, á los que por alli van derechos á Guadalajara.

D¿ como el paire Comisario entró en la parte y Obispado de Xalisco prosiguiendo su visita, y de la laguna de Chapala.

Sábado veintinueve de Noviembre salió el padre Comisario muy de madrugada de Matzamitlan, y bajada una grande cuesta alli junto al pueblo, llegó á una ciénaga, la cual pasó por una calzada y por cinco ó seis pontezuelas de madera. Pasadas despues muchas quebradas y reventones, y andada una legua, pasó por nnas milperias de los indios de aquel pueblo, y una legua más adelante pasó por junto á una fuente de buen agua que está cerca del camino á la banda del Norte, despues un arroyo, y luego llegó á un riachuelo donde descansó un poco: anduvo despues otra legua, y llegó á un pueblo despoblado llamado Taluquilla, por junto al cual corre otro arroyo donde halló hecha una ramada, y en ella algunos indios con ánimo de darle de comer en aquel sitio; pero no se detuvo alli el padre Comisario, asi por ser de mañana como porque iba muy arromadizado, y pretendia llegar presto al pueblo, y asi pasó de largo, y andadas otras dos leguas llegó al pueblo y convento de Teucuytlatlan, siete leguas largas de Matzamitlan, donde se le hizo muy buen recebimiento; son todas aquellas siete leguas de cuesta abajo, entre llanos, con muchas barranquillas y pedregales, y para entrar en el pueblo se baja una cuesta de media legua muy agra y penosa. Es aquel pueblo pequeño, y está fundado en tierra caliente, aun

que no mucho, metido en un valle entre muchos cer-

ros, cae en el Obispado de Xalisco, en la provincia que

llaman de Avalos, de la jurisdicion de México, y en el

mesmo Obispado, provincia y jurisdicion caen los de-

más pueblos de aquella presidencia; hablan todos estos

indios una lengua que llaman pinome, aunque muchos

entienden y aun hablan la mexicana, y en esta se les

confiesa y se Ies predica; los que no la saben acostum-

bran confesarse por intérpretes, lo cual es muy comun

en aquel Obispado como dicho es, por las muchas dife-

rencias de lenguas que en él hay; andan los indios ves-

tidos como los mexicanos, pero las indias en lugar de

vaypiles, traen unos capisayuelos á manera de sambe-

nitos, y este mesino trage usan en casi todos los pue-

blos de la provincia de Avalos, de la cual se dirá ade-

lante. El convento, cuya vocacion es de San Miguel, es

una casita pequeña hecha de adobes, la iglesia de cal y

canto cubierta de paja; cae aquel convento en la parte

de Xalisco, y tiene una huerta pequeña en que entra un

arroyuelo de buen agua. Dánse alli todo género de na-

ranjas, dánse higos, anonas, aguacates y mucha y muy

buena hortaliza, moraba en él solo un fraile viejo; vi-

sitóle el padre Comisario, y detúvose alli aquel dia y el

siguiente y ofreciéronle los indios muchos huevos, pan

de Castilla y plátanos. En aquel capitulo se deshizo aque-

lla presidencia, y quedaron los pueblos por visitas de

otros conventos comarcanos. Cerca de Teucuytlatlan;

hay una lagunilla, á la banda del Sur, de muchos sali-

trales donde se hace mucha sal y se dan algunos pesca-

dillos, á la banda del Norte está un rio que cria un pes-

cado muy sabroso que llaman sardinas.

Lunes primero de Diciembre salió de aquel pueblo

Tomo LVIII. 2

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