Imágenes de página
PDF

las cédulas despachadas á su favor, y en las cuales se le daba, segun costumbre, facultad para descubrir y poblar, estaban en abíerta contradiccion con anteriores provisiones que hacían depender aquella gobernacion de la capitanía general de la Nueva-‘España. Luego, al poco tiempo de su llegada, y habíendo sido informado que algunos pueblos de su jurisdiccion, en el repartimíento hecho por el licencíado Marcos de Aguilar, durante el corto tiempo que fué gobernador de Méjico, habían sido agregados á este último distrito, envió á Sancho de Caniego, su pariente, á pedir se le restituyese la tierra sustraida á su gobernacion. Presentó este en debída forma las provisiones que llevaba, enbtalando en nombre de Guzman la demanda de restitucion; pero los gobernadores Estrada y Albornoz, á quienes no se había aún comunicado su nombramiento, se negaron á darsela, requiriéndole además que no se intitulase tal gobernador hasta haber exhibido en Méjico las cédulas y reales provisiones que del Consejo tuviese; y cómo Guzman persistiese en su reclamacion, y aún procediese judicíalmente contra algunos pobladores del territorio en disputa, los gobernadores envíaron un alguacil‘ con cuarenta de á caballo y treinta peones con órden expresa de notificarle en persona dicha providencía. Salió Guzman á recibírlos á los confines de su gobernacion, cargó al alguacil y á su escolta, los dispersó, cogió prisioneros á dos, y hecha la sumaría los mandó ahorcar en el acto. Hecho esto, escribíó á Castilla, dando cuenta de la ocurrido; envió á descubrir minas, proveyó oficios, hizo y deshizo ordenanzas, dió y quitó encomiendas y repartimientos, y nombró vísitadores que fuesen por las tierras reconociendo los titulos con que cada cual poseía, privando á los antiguos pobladores, y principalmente á los amigos y compañeros de Cortés, de los indios y haciendas obtenidas en repartlmiento. Después de esto, dese— ando ensanchar los limites de su gobíerno, y hallar territorios aún no descubíertos, y dónde hubíese oro para sacíar su codicía, envió al mismo Sancho de Caniego, con la gente que pudo juntar á conquistar el rio de las Palmas, sin hacer cuenta que aquella provincía había sido dada á Pánfilo de Narvaez, su descubridor; y por último contraviniendo á las órdenes expresas del Consejo mandó ambarcados á las Islas multitud de indios para ser allí vendidos como esclavos, dejando la tierra cásí despoblada.

l Llamabase Salzedo y había sido criado de Cortés.

Estos y otros desmanes de Nuño de Guzman á nadie afectaban más que á Cortés, que se creía con derecho á la gobernacion de Pánuco y provincías limítrofes, por haberlas él descubíerto y conquistado desde 1523; pero las continuas reclamaciones de aquel, hechas, ya por escrito, ya por la intervencion ds agentes envíados con dicho fin á la córte; las sospechas que aún existian de que Cortés aspiraba al señorio absoluto de la Nueva-España y las calumnías ‘ habilmente divulgadas contra su persona y caracter, de que Guzman se hizo en todas ocasiones fiel intérprete, fueron parte no sólo para que se excusasen los desafueros de este gobernador, sino para que fuese nombrado presidente de la nueva Audiencía que debía muy pronto llegar á Méjico, reconocida la validez de sus despachos como gobernador de Pánuco, y encomendado á los oidores el deslinde de los pue

í El cronista Herrera (Dec. lll lib. lll cap. Vll) nos ha conservado trozos de una carta de Nuño de Guzman al Consejo, en que acusa á Cortés de haber envenenado á Luis Ponce de Leon, añadiendo que estaba probado con testigos que despues de muerto Marcos de Aguilar, que sucedió á aquel en la residencia, había querido levantarse con la tierre a fuer de comunidad. Que Estrada hizo mal en darle licencia para ir á Castilla, porque se entendía que había dejado ordenado a los naturales de la tierra, de quienes era muy querido, que en partiendo él se levantasen contra el Rey etc.

blos que en lo sucesivo debían formar parte de una ú otra gobernacion.

Medidas tan desacertadas tomadas en oirconstaneías en que aún estaba pendiente la residencía de Cortés, no podían menos de resultar en daño de su reputacion é intereses, así como en perjuicio de la naciente colonía, por mas que fuesen’una consecuencía natural de la marcha política seguida por los comejéros de Carlos V. Descubíerta la Española, las prib meras expediciones a las vecinas islas y al continente americano, no tuvieron mas objeto que rescatar oro con los naturales, y hacer esclavos con que remplazar la poblaoion de aquella sensiblemente amenguada desde los tiempos de Colon. Ni fué otro en un principio el de la armada que, en desobediencía á las órdenes de su superior, Cortés llevó á las costas de Yucatan. El mando de estas expédiciones era cási siempre confiado .á aventureros, mitad soldados, mitad mercaderes, que armaban á su costa, y capitulaban con la Corona antes de salir, los provechos y ventajas que del descubrimiento podían seguirseles. La larga distancía de la córte, y‘ los escasos cocnocimientos geográficos de los que en estas concesiones entendían, eran á menudo causa bastante para que en un mismo día se expidiese licencía para armar y descubrir á dos ó mas armadores que irremisiblemente habían de encontrarse más tarde ó más temprano sobre et terreno. De aqui‘las contiendas y reyertas que á cada paso surgían sobre la demarcacion de sus respectivos gobíernos entre capitanes igualmente autorizados para.descubrir; las luchas sangrientas entre Pédrárías d’Avila y Francisco Hernandez de Córdoba, entre las Casas y Gil Gonzalez, y entre Francisco de Garay y el teniente de Cortés en el Pánuco. Ni tuvo, segun queda arriba dicho, otro origen la cruel oieriza y mortal odio que á aquel profesaba Nuño de Guzman, llegando hasta el punto de expresar en uno de

sus despachos ‘, la duda de que Cortés hubiera en realidad descubíerto la Nueva-España! !

No bíen hubo Guzman llegado á Méjico cuando se ocupó en activar la pesquisa secreta y cási inquisitoríal instituida contra Cortés, tomando declaraciones y examinando testigos hasta formar un voluminoso proceso que remitió á la Península. Dedicóse después á molestar por cuantos medios estaban en su alcance, á los partidarios y amigos de aquel, haciendo ejecutar terribles justicías en quien se atrevía á desobedecer sus mandatos. A Pedro Gonzalez de Trujillo, y á Juan Ramos que se escusaron de obedecer cierta provision que tenían por injusta, los mandó ahorcar sin formacion de causa ni dejarles confesar, tomándoles sus bíenes y repartiéndolos á sus críados. Por haber dicho uno de los conquistadores que estaba retraido en una iglesía, que ya llegaría de España la Audiencía del Rey, y haría justicia, le sacó del sagrado, le hizo dar tormento hasta dejarle por muerto, y después le mandó azotar y enclavar la lengua, condenándole además en perdimiento de todos sus bíénes, que tomó para si. Eran sin número las opresiones y violcncías de sus parientes y críados, quedando impunes los delitos mas feosy los crimenes más atroces por ellos cometidos. Llegaron por último las cosas á tal punto que los regidores de Méjico, el obíspo Zumarraga, hombre de vida exemplar, y los padres

t En la. col. Muñoz (tomo LXXlX, fol. 125) hay extractos de una carta suya á la Emperatriz en su Real Consejo de las Indias, fccha 12 de junio de i531, en la cual, se halla el siguiente párrafo : La cédula de nombramiento [de gobcr— nador] recibí á 16 de enero. Pregonóse en esta, antes villa del Espíritu Santo aora la ciudad dc Compostela dc Galicia de la Nueva.España. H‘ase hecho 1a cabeza de sodas y su iglesia Santiago, que Sanla Maria la Mayor se llamaba. suplico queden estos nombres al modo que quedó Nueva, España, como lo puso el que dicen que la ganó, y la provincia de Pánuco y descubrimiento de Francisco de Garay la Victoria Garayana, y en lo del licenciado Ayllon la Sierra Nueva y asi en otras. Si se da otro nombre, sea uno que no se derive de la Nueva-España, de la que siempre ha sido esto independiente.

[ocr errors][ocr errors][ocr errors][ocr errors]

de San Francisco hubíeron de representar energicamente y con instancía contra los desmanes del Presidente y oidores ’, logrando en i530 que la Emperatriz y el Conséjo nombrasen nueva Audiencía , con órden espresa de tomar estrecha, cuenta y residencía á Nuño de Guzman y los oidores pasados, reducirlos á prision, si resultasen culpados 3, y envíarlos bajo partida de registro á la Península.

A fines de aquel mismo año, sospechando Guzman que los oidores nuevamente nombrados, y el mismo Hernan Cortés, que había recibído órdenes terminantes de regresar á Nueva-España, á ejercer su cargo de capitan général, habían necesaríamente de proceder contra él con todo rigor, dispuso una expedicion contra los teules chichimecas, que, segun era voz y fama en Méjico, estaban de guerra, manifestando que su intencion era, después de allanada aquella tierra, descubrir otras nuevas de que él solo tenía. noticia, hasta llegar al mar del Norte. Salió, pues, de Méjico con mas de 500 españoles, entre ginetes y peones, llevando además como auxilíares 1,2000 indios de paz, y otros tantos esclavos para portear el fardaje; teniente suyo era aquel mismo Peralmindez Chirinos, que durante la expedicion á las Hibueras, había sido veedor real, y compañero de Salazar. Su primera marcha fué á Mechaocan, provincía enteramente pacífica, y cuyo señor llamado el Cazonzi, pasaba por ser muy amigo de Cortés. Luego le hizo venir á su presencía, y bajo el pretexto de que, aunque ya cristíano, intentaba matar en un día dado á todoslos españoles que residían

1 Llamábanse estos Matienzo y Delgadillo.

’ La nueva Audiencia se componía de los oidores Quiroga, Salmeron, Ceynos y Maldonado. Presidente interino debía serlo Fr. Juan de Zumarraga, electo obispo de Méjico, hasta la llegada de Don Sebastian Ramirez de Fuenleal, obispo de Santo Domingo.

3 Así sucedió en 1535. Habiendo llegado Guzman a Méjico, el vii.ey Mendoza le mando prender y formar proceso, condenándole á pagar sumas muy crecidas.

« AnteriorContinuar »