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ta Lanzarote, que es la primera. Los escriptores antiguos. en lengua, porque Gomera, Telde y otros vocablos así las llamaron Afortunadas y Beatas, teniéndolas por tan hay en el reino de Fez y de Benamarin, y que caresciesanas y tan abundantes de todas las cosas necesarias á sen de fuego, hierro, letras y bestius de cargo; lo cual la vida humana, que sin trabajo ni cuidado vivian los todo es señal de no haber entrado allí cristianos hasta hombres en ellas mucho tiempo. Aunque Solino cuan que nuestros españoles y Betancurt fueron allá; desdo habla dellas, mucho disminuye la fama de su bondad pués que son de Castilla, son cristianos y vislen como y abundancia, que conforma mucho mas con lo que al l en España, donde vienen con las apelaciones y tributos; presente son. Otra isla diz que paresce á tiempos á la tienen mucho azúcar, que antes no tenian, y que les enparte setentrional, que debe ser la luacesible de Tolo- | riquesce la tierra; entre otras cosas que después acá meo, la cual muchos han buscado con diligencia, lle tienen, son peras, de las cuales se hacen en la Palma vando en ala cuatro y aun siete carabelas hácia ella. Mas tan grandes, que pesan á libra, y alguna pesa dos libras. nunca ninguno la topa, ni sabe qué puede ser aquello. Dos cosas andan por el mundo que ennoblescen estas isCanaria es redonda y la mejor; do es fértil, es fertilisi las: los pájaros canarios, tan estimados por su canto, ma, y do estéril, esterilisima; así que lo bueno es po que no hay en otra ninguna parte, á cuanto afirman, y co y de regadío. No halló Pedro de Vera los canes que | el canario, baile gentil y artificioso. dijo el rey Juba, aunque dicen que tomó dellos el nom

Loor de españoles. bre, Piensan algunos que los llamaron canarios por comer como canes, mucho y crudo; ca se comia un cana- 1 Tanta tierra como dicho tengo, han descubierto, anrio veinte conejos de una comida, ó un gran cabron, dado y convertido nuestros españoles en sesenta años que es harto mas. Tenerife, que debe ser la Nivaria, es de conquista. Nunca jamás rey pi gente anduvo y sujetó triangulada y la mayor y mas abundante de trigo; tiene tanto en lan breve tiempo como la nuestra, ni ha hecho una sierra que llaman el pico de Teida, la cosa mas al- nimerescido lo que ella, así en armas y navegacion, cota que navegantes saben; la cual es verde al pié, nevada ino en la predicacion del santo Evangelio y conversasiempre al medio, rasa y humosa en lo alto. El Hier cion de idólatras; por lo cual son españoles dignísimos ro, segun opinion de muchos, es la Pluitina, donde no de alabanza en todas las partes del mundo. ¡Bendito hay otra agua sino la que destilla un árbol cuando está Dios, que les dió tal gracia y poder ! Buena loa y gloria cubierto de niebla, y cúbrese cada dia por las mañanas; es de nuestros reyes y hombres de España, que hayan extrañeza de natura admirable. Vivian todos los de hecho á los indios tomar y tener un Dios, una fe y un aquellas islas en cuevas y chozas, y la cueva de los re baptismo, y quitadoles la idolatría, los sacrificios de yes de Galdar estaba cavada en vivas peñas, y toda cha- hombres, el comer carne humana, la sodomía y otros pada de tablones del corazon de pino, que dicen teda, grandes y malos pecados, que nuestro buen Dios mumadera perpetua. Andaban desnudos, ó cuando mucho, cho aborresce y castiga. Hanles lambien quitado la mucon cada dos cueros de cabras, peludos. Ensebábanse chedumbre de mujeres, envejecida costumbre y deleimucho para endurescer el cuero, majando el sebo de te entre todos aquellos hombres carnales; haules moscabras con zumo de yerbas; comian cebada como tri- | trado letras, que sin ellas son los hombres como animago, que no lo lenian; comian cruda la carne por falta les, y el uso del hierro, que tan necesario es á hombre; de lumbre, a lo que dicen; mas yo no creo que cares asimismo les han mostrado muchas buenas costumbres, ciesen de lumbre, cosa tan necesaria para la vida, y tan artes y policía para mejor pasar la vida; lo cual todo, y fácil de haber y conservar. No tenian bierro, que tam- | aun cada cosa por sí, vale, sin duda ninguna, mucho mas bien era gran falla; y así, labraban la tierra con cuernos: que la pluma ni las perlas ni la plata ni el oro que les cada isla hablaba su lenguaje, y así no se entendian han tomado, mayormente que no se servian destos meunos á otros; eran en la guerra esforzados y cuidado tales en moneda, que es su proprio uso y provecho, sos; en la paz, flojos y desolutos; usában ballestas de aunque fuera mejor no les haber tomado nada, sino conpalo, dardos y lanzones con cuernos por verros; tiraban tentarse con lo que sacaban de las minas y rios y seuna piedra con la mano tan cierta como una saeta con pulturas. No tiene cuenta el oro y plata , ca pasan de la ballesta; escaramuzaban de noche, por engañar los sesenta millones, ni las perlas y esmeraldas que hau saenemigos; pintábanse de muchas colores para la guer cado de so la tierra y agua; en comparacion de lo cual, ra y para bailar las fiestas; casaban con muchas muje es muy poco el oro y plata que los indios tenian. El mal res, y los señores y capitanes rompian las novias por que hay en ello es haber hecho trabajar demasiadahonra ó por tiranía; adoraban ídolos, cada uno al que mente a los indios en las minas, en la pesquería de perqueria; aparescíaseles mucho el diablo, padre de la las y en las cargas. Oso decir sobresto que todos cuanidolatría; algunos se despeñaban en vida á la elecion tos han hecho morir indios así, que han sido muchos, y del señor, con gran pompa y atencion del pueblo, por casi todos han acabado mal. En lo al, parésceme que ganar fama y hacienda para los suyos, de un gran pe Dios ha castigado sus gravisimos pecados por aquella ñasco, que llaman Ayatirma; bañaban los muertos en via. Yo escribo sola y brevemente la conquista de Inla mar, y secábanlos á la sombra, y liábanlos después dias; quien quisiere ver la justificacion della, lea al doccon correas pequeñitas de cabras, y asi duraban mucho tor Sepúlveda, coronista del Emperador , que la escrisin corromperse. Es mucho de maravillar que estando | bió en latin doctísimamente; y asi quedará satisfecho tan cerca de Africa, fuesen de diferentes costumbres, i del todo. traje, color y religion que los de aquella tierra; no sé si

CONQUISTA DE MÉJICO.

SEGUNDA "PARTE

: DE LA CRÓNICA GENERAL DE LAS INDIAS.

AL MUY ILUSTRE SEÑOR DON MARTIN CORTÉS, MARQUÉS DEL VALLE,

FRANCISCO LOPEZ DE GOMARA.

A ninguno debo intitular, muy ilustre Señor, la Conquista de Méjico, sino á vuestra señoría, que es hijo del que lo conquisto, para que, así como heredó el mayorazgo, herede tambien la historia. En lo uno consiste la riqueza, y en lo otro la fama; de manera que andarán juntos honra y provecho. Mas empero esta herencia os obliga a seguir mucho lo que vuestro padre Fernando Cortés hizo, como a gastar bien lo que os dejó. No es menor loa ni virtud, ni quizá trabajo, guardar lo ganado, que ganar de nuevo, pues así se conserva la hacienda, que sostiene la honra, para conservacion y perpetuidad de lo cual se inventaron los mayorazgos; ca es cierto que con las muchas particiones se disminuyen las haciendas, y con la diminucion dellas se apoca y aun acaba la nobleza y memoria; aunque tambien se han de acabar tarde o temprano los mayorazgos y reinos, como cosa que tuvo principio, ó por falta de casta ó por caso de guerra, donde siempre suele haber mudanza de señoríos. La historia dura mucho mas que la hacienda, ca nunca le faltan amigos que la renueven, ni le empecen guerras; y cuanto mas se añeja, mas se precia. Acabáronse los reinos y linajes de Nino, Darío y Ciro, que comenzaron los imperios de asirios, medos y persianos; mas duran sus nombres y fama en las historias. Los reyes godos de nuestra España, con Rodrigo fenecieron, mas sus gloriosos hechos en las corónicas viven. No debriamos poner en esta cuenta los reyes de los judíos, cuyas vidas y mudanza contienen grandes misterios ; empero no permanecieron mucho en el estado de David, varon segun el corazon de Dios. Son de Dios los reinos y señoríos : él los muda, quita y da a quien y como le place ; que así lo dijo él mesmo por el Profeta; y tambien quiere que se escriban las guerras, hechos y vidas de reyes y capitanes, para memoria, aviso y ejemplo de los otros mortales; y así lo hicieron Moisen, Esdras y otros santos. La conquista de Méjico y conversion de los de la Nueva España, justamente se puede y debe poner entre las historias del mundo, así porque fué bien hecha, como porque fue muy grande. Por ser buena la escribo aparte de las otras, para muestra de todas. Fué grande, no en el tiempo, sino en el hecho; ca se conquistaron muchos y grandes reinos con poco daño y sangre de los naturales; y se baptizaron muchos millones de personas, las cuales viven, á Dios gracias, cristianamente. Dejaron los hombres las muchas mujeres que tenian, casando con una sola; perdieron la sodomía, enseñados cuán sucio pecado y contra natura era; desecharon sus infinitísimos ídolos, creyendo en nuestro Señor Dios; olvidaron el sacrificio de hombres vivos, aborres- .. cieron la comida de carne humana, soliendo matar y comer hombres cada dia; ca estaban tan cautivos del diablo, que sacrificaban y comian mil hombres algun dia en solo Méjico, y otros tantos en Tlaxcallan; y por consiguiente en cada gran ciudad cabeza de provincia; crueldad jamás oida, y que desatina el entendimiento. Permanezca pues el nombre y memoria de quien conquisto tanta tierra, convertió tantas personas, derribó tantos dioses, excusó tanto sacrificio y comida de hombres. No encubra el olvido la prision de Moteczuma, rey poderosísimo; la toma de Méjico, ciudad fortísima, ni su reedificacion, que fué grandísima. Esto basta por memorial de la conquista : no parezca loar mi propria obra si todo lo trato, pues quien la considerare, sentirá mas de lo que yo puedo encarescer en una carta. Solamente digo que vuestra señoria, cuya vida y estado nuestro Señor prospere, se puede preciar tanto de los hechos de su padre como de los bienes, pues tan cristiana y honradamente los ganó.

SEGUNDA PARTE

DE LA CRÓNICA GENERAL DE LAS INDIAS, .

QUE TRATA DE LA CONQUISTA DE MÉJICO.

Nascimiento de Fernando Cortés.

era á Nápoles con Gonzalo Hernandez de Córdoba , que Año de 1485, siendo reyes de Castilla y Aragon los llamaron el Gran Capitan; el otro á las Indias con Nicatólicos don Fernando y doña Isabel, nasció Fernando colás de Ovando, comendador de Larez, que iba por Cortés en Medellin. Su padre se llamó Martin Cortés del gobernador. Pensó cuál de los dos viajes le estaria meMonroy, y su madre doña Catalina Pizarro Altamirano: jor, y al cabo acordó de pasar á Indias, porque le conosentrambos eran hidalgos, ca todos estos cuatro linajes cia Ovando y lo llevaria encargado , y porque tambien Cortés, Monroy, Pizarro y Altamirano son muy anti se le acodiciaba aquel viaje mas que el de Nápoles, á guos, nobles y honrados. Tenian poca hacienda, empe causa del mucho oro que de allá traia. Mas entre tanto ro mucha honra; que raras veces acontesce sino en per- que Ovando aderezaba su partida y se apreslaba la flosonas de buena vida, y no solamente los honraban sus ta que tenia de llevar, entró Fernando Cortés una novecinos por la bondad y cristiandad que conoscian en che á una casa por hablar á una mujer, y andando por ellos, mas aun ellos mesmos se preciaban de ser hon una pared de un trascorral mal cimentada, cayó con rados en todas sus palabras y obras, por donde vinie- ella. Al ruido que hizo la pared y las armas y broquel ron á ser muy bienquistos y amados de todos. Ela fué que llevaba, salió un recien casado, que, como le vió muy honesta , religiosa , recia y escasa ; él fué devoto y caido cerca de su puerta , lo quiso matar, sospechando caritativo. Siguió la guerra cuando mancebo , siendo algo de su mujer; empero una vieja , suegra suya, se lo teniente de una compañía de jinetes por su pariente estorbó. Quedó malo de la caida, recresciéronle cuarAlonso de Hermosa , capitan de Alonso de Monroy, l tanas, que le duraron mucho tiempo; y así, no pudo ir clavero de Alcántara; el cual se quiso hacer maes- con el gobernador Ovando. Cuando fué sano, determitre de su órden contra la voluntad de la Reina, á cuya nó de pasar á Italia, segun ya lo habia primero pencausa le hizo guerra don Alonso de Cárdenas, maes- sado, y para ir allá echó camino de Valencia; mas no tre de Santiago. Criose tan enfermo Fernando Cor pasó á Italia, sino andúrose á la Nor del berro, aunque tés, que llegó muchas veces á punto de muerte; mas no sin trabajos y necesidades, cerca de un año. Tornocon una devocion que le hizo María de Estéban, su se á Medellin con determinacion de pasar á las Indias; ama de leché, vecina de Oliva, sanó. La devocion fué diéronle sus padres la bendicion y dineros para ir. echar en suerte los doce apóstoles , y darle por abogado el postrero que saliese, y salió sant Pedro, en cu

L La edad que tenia Cortés cuando pasó á las Indias. yo nombre se dijeron ciertas misas y oraciones, con Tenia Fernando Cortés diez y nueve años cuando el las cuales plugo á Dios que sanase. De allí tuvo siempre año de 1504 que Cristo nasció, pasó á las Indias, yde tan Cortés por su especial abogado y devoto al glorioso poca edad se atrevió á ir por sí tan lejos. Hizo su fete apóstol de Jesucristo sant Pedro, y regocijaba cada un y matalotaje en una nao de Alonso Quintero, vecino de año su dia en la iglesia y en su casa , donde quiera que Palos de Moguer, que iba en conserva de otras cuatro, se hallase. A los catorce años de su edad lo enviaron con mercadería; las cuales tuvieron próspera navegasus padres á estudiar á Salamanca, do estudió dos años, cion de Sant Lúcar de Barrameda hasta la Gomera , isaprendiendo gramática en casa de Francisco Nuñez de la de Canaria, donde se proveyeron de refresco y comiValera , que estaba casado con Inés de Paz, hermana da suficiente á tan largo camino como llevaban. Alonso de su padre. Volvióse á Medellin harto ó arrepentido de | Quintero se partió, de codicioso, una noche sin hablar estudiar, ó quizá falto de dineros. Mucho pesó á los pa á los compañeros, por llegar antes á Santo Domingo y dres con su ida, y se enojaron con él porque dejaba el vender mas aína ó mas caro sus mercadurías que ellos; estudio; ca deseaban que aprendiese leyes, facultad pero luego que hizo vela, cargó tanto el tiempo, que le rica y de honra entre todas las otras , pues era muy quebró el mástil de la nave; por lo cual le fué forzado buen ingenio y hábil para toda cosa. Daba y tomaba

tornará la Gomera, y rogar á los otros lo esperasen, que enojos y ruido en casa de sus padres, ca era bullicioso, aun no eran partidos, mientras él adobaba su mástil. altivo, travieso, ainigo de armas; por lo cual determi

Ellos lo esperaron, y se partieron todos juntos, y caminó de irse por ahí adelante. Ofrecíansele dos caminos á naron á vista unas de otras gran pedazo de mar. Quinla sazon harto á su propósito y á su inclinacion : uno

tero, que vió el tiempo hecho, se adelantó otra vez de

la compañía, poniendo , como de primero, la esperan- | Fernando Cortés fué á la conquista por oficial del tesoza de la ganancia en la presteza del camino; y como rero Miguel de Pasainonte, para tener cuenta con los Francisco Niño de Guelva , que era el piloto, no sabia quintos y hacienda del Rey; y aun el mesmo Diego Veguiar la nao, llegaron a cabo y á tiempo que no sabian lazquez se lo rogó, por ser hábil y diligente. En la reparde sí, cuanto mas dónde estaban. Maravillábanse los ticion que hizo Diego Velazquez después de conquistadå marineros, estaba triste el piloto, lloraban los pasaje la isla, dió á Cortés los indios de Manicarao, en compañía ros, y ni sabian el camino hecho ni por hacer. El pa de su cuñado Joan Xuarez. Vivió Cortés en Santiago de tron echaba la culpa al piloto , y el piloto al patron; ca, Barucoa , que fué la primera poblacion de aquella isla. segun paresció, iban reñidos. Ya en eslo se apocaban Crió vacas, ovejas é yeguas; y así, fué el primero que las viandas y faltaba el agua, ca no bebian sino de la allí tuvo hato y cabaña. Sacó gran cantidad de oro con que llovia, y todos se confesaron. Unos maldecian su sus indios, y en breve llegó á ser rico , y puso dos mil ventura, otros pedian misericordia, esperando la muer castellanos en compañía de Andrés de Duero, que trate, que algunos tenian tragada, ó ir á tierra de caribes, taba. Tuvo gracia y autoridad con Diego Velazquez donde se comen los hombres. Estando pues en esta tri para despachar negocios y entender en edificios, como bulacion, vino á la nao una paloma el viérnes Santo, ya fueron la casa de la fundicion y un hospital. Llevó á que se queria poner el sol, y sentose en la gabia. Todos Cuba Juan Xuarez, natural de Granada, tres ó cuatro la tuvieron por buena señal; y como les paresciese mi- | hermanas suyas y á su madre, que habian ido á Santo lagro, lloraban de placer : unos decian que venia á con Domingo con la vireina doña María de Toledo, el año solarlos, otros que la tierra estaba cerca ; y así, daban de 9, con pensamiento de casarse allá con hombres rigracias a Dios, y enderezaban la nave hácia donde vo cos, ca ellas eran pobres; y aun la una dellas, que halaba la ave. Desapareció la paloma, y entristescieron bia nombre Catalina, solia decir muy de veras cómo temucho; pero no perdieron esperanza de ver presto tier nia de ser gran señora, ó que lo soñase, ó que se lo dijera: y así, luego la mesma Pascua descubrieron, la isla se algun astrólogo, aunque diz que su madre sabia muEspañola; y Cristóbal Zorzo, que guardaba, dijo: «Tier chas cosas. Eran las Xuarez bonicas; por lo cual, y por ra, tierra ; » voz que alegra y consuela los mareantes. haber allí pocas españolas, las festejaban muchos, y CorMiró el piloto y conosció ser la punta de Samana, y tés á la Catalina, y en fin se casó con ella, aunque pridende á tres o cuatro dias entraron en Santo Domingo, mero tuvo sobre ello algunas pendencias y estuvo preque tan deseado tenian; donde ya estaban muchos so; ca no la queria él por mujer, y ella le demandaba la dias habia las otras cuatro naos.

palabra. Diego Velazquez favoresciala por amor de otra El tiempo que residió Cortés en Santo Domingo.

su hermana, que tenia ruin fama , y aun él era demasia

do mujeril. Acusábanle Baltasar Bermudez, Joan XuaNo estaba el gobernador Ovando en la ciudad cuan rez, dos Antonios Velazquez y un Villegas para que se do llegó Cortés á Santo Domingo; mas un secretario casase con ella; y como le querian mal, dijeron muchos suyo, que se llamaba Medina, lo hospedó, é informó del males dél á Diego Velazquez acerca de los negocios que estado de la isla y de lo que debia hacer. Aconsejóle le encargaban, y que trataba con algunas personas coque avecindase allí, y que le darian una caballería, que sas nuevas en secreto. Lo cual, aunque no era verdad, es un solar para casa, y ciertas tierras para labrar. Cor llevaba color dello; porque muchos iban a su casa, y se tés , que pensaba llegar y cargar de oro, tuvo en poco quejaban del Diego Velazquez, porque ó no les daba aquello, diciendo que mas queria ir á recoger oro. Me repartimiento de indios, ó se lo diera pequeño. Diego dina le dijo que lo pensase mejor; ca el hallar oro era Velazquez creyó esto, con el enojo que dél tenia porque dicha y trabajo. Volvió el Gobernador, y fué Cortés á no se casaba con la Catalina Xuarez, y le trató mal de besarle las manos y á darle cuenta de su venida y de las palabras en presencia de muchos, y aun lo echó preso. cosas de Extremadura , y quedóse allí por lo que Ovan Cortés, que se vió en el cepo, temió algun proceso con do le dijo; y dende a poco se fué á la guerra que hacia | testigos falsos, como suele acontescer en aquellas parDiego Velazquez en Aniguaiagua, Buacaiarima y otras tes. Quebró el pestillo del candado del cepo, tomó la provincias que aun no estaban pacíficas, con el alza espada y rodela del alcaide, abrió una ventana, descolmiento de Anacoana , una viuda , grande señora. Diólegóse por ella, y fuése á la iglesia. Diego Velazquez riñó Ovando ciertos indios en tierra del Daiguao, y la escri á Cristóbal de Lagos, diciendo que soltara á Cortés por banía del ayuntamiento de Azúa , una villa que funda- | dineros y soborno , y procuró de sacarlo por engaño de ra, donde vivió Cortés cinco ó seis años, y se dió á gran- sagrado, y aun por fuerza; mas Cortés entendia las pajerías. Quiso en este medio tiempo pasar á Veragua, | labras y resistia la fuerza; empero descuidóse un dia, y que tenia fama de riquísima, con Diego de Nicuesa, y cogiéronle paseando delante la puerta de la iglesia, Joan no pudo, por una postema que se le hizo en la corva de Escudero, alguacil, y otros, y metiéronlo en una nave recha, la cual le dió la vida, ó á lo menos le quitó de so sota. Entonces favorescian muchos á Cortés, sinmuchos trabajos y peligros que pasaron los que allá tiendo pasion en el Gobernador. Cortés, como se vió en fueron, segun en la historia contamos.

Ja nave, desconfió de su libertad, y tuvo por cierto que

lo enviarian á Santo Domingo ó á España. Probó muAlgunas cosas que acontescieron en Cuba á Fernando Cortés.

chas veces á sacar el pié de la cadena, y tanto hizo, que Envió el almirante don Diego Colon, que gobernaba lo sacó, aunque con grandísimo dolor. Trocó luego las Indias, á Diego Velazquez que conquistase á Cuba, aquella mesma noche sus vestidos con el mozo que lo el año de 11, y dióle la gente, armas y cosas necesarias. | servia; salió por la bomba sin ser sentido; colóse de presto por un lado del navío alesquise, y fuése con él; mas peleó con los de Champoton, y salió herido. Entró en porque no le siguiesen, soltó el barco de olro navio que el rio de Tabasco, que nombran por eso Grijalva, en el allí junto estaba. Era tanta la corriente de Macaguani cual rescató por cosas de poco valor mucho oro, ropa gua, rio de Barucoa, que no pudo entrar con el esquife, de algodon y lindas cosas de pluma. Estuvo en Sant como remaba solo y cansado, ni aun supo tomar tierra, Joan de Ulúa; tomó posesion de aquella tierra por el temiendo ahogarse si trabucaba el barco. Desnudóse, y Rey en nombre de Diego Velazquez, y trocó su merceatóse con un tocador sobre la cabeza ciertas escriptu ría por piezas de oro, mantas de algodon y plumajes; ras que tenia, como escribano de ayuntamiento y ofi y si conosciera su bondad dicha, poblara en tan rica cial del tesorero, y que hacian contra Diego Velazquez; tierra, como le rogaban sus compañeros, y fuera lo que echóse á la mar, y salió nadando á tierra. Fué á su ca fué Cortés; mas no era tanto bien para quien no lo cosa, habló á Joan Xuarez, y metióse otra vez en la iglesia noscia; aunque se excusaba él que no iba á poblar, sino con armas. Diego Velazquez envió á decir entonces á á rescatar y descubrir si aquella tierra de Yucatan era Cortés que lo pasado fuese pasado, y fuesen amigos isla. Tambien lo dejó por miedo de la mucha gente y corno primero, para ir sobre ciertos isleños que andaban gran tierra , viendo que no era isla; ca entonces huian alzados. Cortés se casó con la Catalina Xuarez, porque de entrar en Tierra-Firme. Habia eso mismo muchos lo habia prometido y por vivir en paz, y no quiso ha que deseaban á Cuba, como era Pedro de Albarado, blar á Diego Velazquez en muchos dias. Salió Diego que se perdia por una isleña; y allí, procuró de volver Velazquez con mucha gente contra los alzados, y dijo con la relacion de lo hasta allí succedido á Diego VelazCortés á su cuñado Joan Xuarez que le sacase fuera de quez. Corrió la costa Juan de Grijalva hasta Pánuco, y la ciudad una lanza y ballesta , y él salió de la iglesia en tornóse á Cuba, rescatando con los naturales oro, pluanocheciendo , y tomando la ballesta, se fué con el cu ma y algodon, a pesar de todos los mas, y aun lloraba ñado á una granja do estaba Diego Velazquez con solos porque no querian tornar con él: tan de poco era. Tarsus criados, que los demás estaban aposentados en un dó cinco meses desde que salió hasta que tornó á la lugar allí cerca, y aun no habian venido todos, como mesma isla , y ocho desde que salió de Santiago hasta era la primera jornada. Llegó tarde, y á tiempo que mi que volvió a la ciudad, y cuando llegó no lo quiso ver raba Diego Velazquez el libro de la despensa; llamó á la Diego Velazquez; que fué su merescido. puerta, que abierta estaba, y dijo al que respondió có

El rescate que hubo Joan de Grijalva. mo era Cortés, que queria hablar al señor Gobernador, y tras esto entróse dentro. Diego Velazquez temió, por Rescató Juan de Grijalva con los indios de Potonverle armado y á tal hora; rogóle que cenase y descan chan, de Sant Joan de Ulúa y de otros lugares de aquesase sin recelo. El dijo que no venia sino á saber las la costa tantas y tales cosas, que amaran los de su quejas que dél tenia, y á satisfacerle y á ser su amigo y compañía de quedarse allí, y por tan poco precio, que servidor. Tocáronse las manos por amigos , y después holgaran de feriar con ellos cuanto llevaban. Valia mas de muchas pláticas se acostaron juntos en una cama; la obra de muchas dellas que no el material. Hubo, en donde los halló á la mañana Diego de Orellana, que fué lin, lo siguiente: á ver al Gobernador y á decirle cómo se habia ido Cor Un idolico de oro, hueco. tés. Desta manera torno Cortés á la amistad que pri Otro idolejo de lo mesmo, con cuernos y cabellera, mero con Diego Velazquez, y se fué cou él á la guerra, que tenia un sartal al cuello, un moscador en la inano, y después que volvió se pensó ahogar en la mar; ca ve y una pedrecica por ombligo. niendo de las bocas de Bani, de ver unos pastores é in Una como patena de oro delgada, y con algunas piedios que traia en las minas á Barucoa, donde vivia , se dras engastadas. le trastornó la canoa de noche y media legua de tierra Uncasquete de oro, con dos cuernos y cabellera negra. y con tempestad; mas salió á nado, y átino de una lum Veinte y dos arracadas de oro, con cada tres pinjaobre de pastores que cenaban junto á la mar: por seme- tes de lo mesmo. jantes peligros y rodeos corren su camino los muy ex Otras tantas arracadas de oro, y mas chicas. celentes varones, hasta llegar do les está guardada su Cuatro ajorcas de oro muy anchas. buena dicha.

Un escarcelon delgado de oro.

Una sarta de cuentas de oro huecas, y con una rana Descubrimiento de la Nueva-España.

dello bien hecha. Francisco Hernandez de Córdoba descubrió á Yuca Otra sarta de lo mesmo con un leoncico de oro. tan, segun ya contamos en la otra parte, yendo por in- 1 Un par de cercillos de oro grandes. dios o á rescalar, en tres navios que armaron él y Cris Dos aguilicas de oro bien vaciadas. tóbal Morante y Lope Ochoa de Caicedo, el año de 17. Un salerillo de oro. El cual, aunque no trujo sino heridas del descubri Dos cercillos de oro, y turquesas, con cada ocho pinmiento, trajo relacion cómo aquella tierra era rica de

jantes. oro y plata , y la gente vestida. Diego Velazquez, que Una gargantilla para mujer, de doce piezas, con veinte gobernaba la isla de Cuba, envió luego el año siguiente y cuatro pinjanles de piedras.. á Joan de Grijalva, su sobrino, con docientos españoles Un collar de oro grande. en cuatro navíos, pensando gipar inucha plata y oro, Seis collaricos de oro delgados. para las cosas de rescate que enviaba, donde Francisco Otros siete collares de oro con piedras. Hernandez decia. Fué pues Juan de Grijalva á Yucatan, 1 Cuatro cercillos de hoja de oro.

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