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basta decir que reunen mas o menos (y algunos en sumo grado) aquellas calidades de la verdadera epica popular en general y de la castellana en particular, que harto conocen y saben saborearse los que una vez y buena con sanos y no sofisticados (hablando con Shakspeare) sentidos han andado aquellos apartados, frescos y, aunque incultos, apacibles valles, aquellas virgenes selvas, aquellos grandiosos peñascos de Elicona en que se delecta la Musa popular – calidades que en vano nos afanariamos explicar a los que nunca entraron alli; pues en diciendo candor, sencillez, vigor y aun rusticidad, aunque todo esto y algo mas hai, sin embargo poco o nada está dicho. La segunda clase no son otra cosa que unos epitomes de algun que otro capitulo de la Chronica del Cid o general, reducido a forma de romance con una intencion didactica y moral mui laudable por lo demas, pero nada poetica. Los mas antiguos de esta clase son los del Romancero de 1551, cuyo editor, Sepulveda, parece fué el inventor de este metodo de fabricar romances de la mate

2) Cuidando Diego Lainez. — 3) Pensativo estava el Cid. --- 4) Non es de sesudos omes. — 5) Cavalga Diego Laynez. — 6) Grande rumor se levanta. - 7) Dia era de los Reyes. -- 8) A concilio dentro de Roma. – 9) En Burgos está el buen Rey. — 10) Acaba el Rey Fernando. — 11) Atento escucha las quejas. — 12) Doliente se siente el Rey. — 13) Morir vos queredes padre. – 14) Apenas era el Rey muerto. — 15) Afuera , afuera Rodrigo. - 16) Riveras de Duero arriba. -- 17) Guarte, guarte, Rey Don Sancho. — 18) De Zamora sale Dolfos. — 19) Despues que Vellido Dolfos. – 20) Entrado ha el Cid en Zamora. – 21) Muerto yace el Rey Don Sancho. – 22) Arias Gonzalo responde. — 23) Ya cabalga Diego Ordoñez. – 21) Ya se sale por la puerta. - 25) Por aquel postigo viejo. — 26) O Valencia, o Valencia. – 27) Partios ende los Moros. — 28) El vasallo desleale. — 29) Si de mortales feridas. – 30) Helo, helo por do viene. – 31) Tres cortes armara el Rey, – 32) Medio Dia era por filo. — A estos harto conocidos del Romancero del Cid, añadirémos las signientes: 31) Esse buen Diego Laynez. – 35) Rey Don Sancho, Rey Don Sancho -- cuando en Castilla reynó - las barbas que le salian — y cuan poco las logró. — 36) Por el val de las estacas. – 37) En las almenas de Toro: que se hallan en la Rosa de Timoneda, ademas de algunos otros que solo en parte se difieren de las del Romancero. El 34. tambien está en la Flor de Enamorados.

ria prima que ofrecian las cronicas. De lo dicho ya se podrá concluir el merito y caracter poetico que generalmente prevalece en esta clase, aunque no negarémos que algunos de ellos imiten con mas o menos acierto el buen tono popular, ademas de que la materia prima de muchos es tan solida y buena, que no se puede enteramente echar a perder. No se extrañará que esta clase sea mas numerosa que la primera, incluyendo unos sesenta romances"), pues una vez hecha la invencion y no limitada la

*) Son en primer lugar los siguientes de S-pulveda: 1) Aquese famoso Cid. — 2) Ante el Rey Alfonso estava. ----3) Cercada tiene a Coimbra. --- 4) Cercada tiene a Valencia. —- 5) De aquesse buen Rey Alfonso. — 6) De la cobdicia que es mala. -- 7) De Rodrigo de Bivar. – 8) Don Sancho reina en Castilla. — 9) El Rei Don Sancho reinava. — 10) En batalla temerosa. — 11) En el real de Zamora. —12) En las cortes de Toledo, - 13) En Navarra Rey es Sancho. — 14) En St. Pedro de Cardena. — 15) En Toledo estava Alfonso. — 16) En Toledo estava Alfonso, — 17) 18) 19) Esse buen Cid Campeador. - 20) Estando en Valencia el Cid. - 21) En Valencia está el Cid. – 22) Ganada tiene Valencia. - 23) Grande sana cobró Alfonso. - 24) Ya salia de Valencia. — 25) Ya se parte Don Rodrigo. — 26) Ya se parte de Toledo. — 27) Ya se parte el Rey Alfonso. - 28) La era de mil y ciento. - 29) La silla del buen San Pedro. — 30) Llegado es el Rey Don Saucho. — 31) Muerto es esse buen Cid. — 32) Muy doliente estava el Cid. – 33) Muy grandes huestes de Moros, - 34) Opreso estava el Rey Alfonso. — 35) Por mando del Rey Alfonso. — 36) Reyes Moros en Castilla. — 37) Rodrigo Diaz de Bivar. — 38) Sant Estevan de Gormaz. — 39) Vencido queda el Rey Bucar. — 40) Sobre Calahorra esa villa. En cuanto al romance: Vslencia, Valencia, es de reparar que la misma Chronica lo da por tal, o a lo menos por traduccion de un poema arabigo. A estos añadirémos los siguientes de los demas Romanceros : 41) Celebradas ya las bodas. – 42) El Cid fué para: u tierra. — 43) Corrido Martin Pelaez. — 44) Considerando los condes. – 45) Acabado de yantar. --- 46) Tirad fidalgos, tirad. --- 47) Encontradose ha el buen Cid. --- 48) De concierto estan los condes. - 49) A Toledo habia llegado. -- 50) Digadesme aleves condes. — 51) El temido de los Moros. — 52) A vosotros fementidos. -- 53) Despues que el Cid Campeador. — 5) Llegó la fama del Cid. — 55) Coronado de victorias. - 56) A la postrimera hora. — 57) Mientras se apresta Ximena. — 58) De Castilla iba marchando. —- 59) Hizo hacer al Rey

practica por patente, no faltarian imitadores en manejo tan facil, y mientras las cronicas prestasen argumentos; ademas de que el gusto del publico para quien se hizo principalmente aquella clase de Romanceros (mui distinta dél de 1555, de Tortajada y otros a que alude Sarmiento), mucho mas favorecia estos que los antiguos. La tercera clase, a que, ya se ve, pertenecen los que no hemos contado entre una de las dos otras, evidentemente fueron compuestos hácia fines del siglo diez y seis y principios del diez y siete por poetas parte verdaderos y legitimos, parte presumidos y apocrifos, pero por cierto nada populares, sino cortesanos y muy cortesanos, los que por lo general ni pensaban siquiera en imitar y continuar el estilo y genero de romances populares antiguos. Aunque no se desdeñaban tomar algun que otro argumento de las cronicas y hasta de las tradiciones populares, solo les servia de tema para sus variaciones, y no faltaba quien todo lo debia a su imaginacion. El caracter, estilo y lenguage (exceptuando sin embargo algunos en que se imita el lenguage antiguo) de esta clase, aunque bastante vario, es todo del tiempo y lugar en que tienen (por la mayor parte) su origen, es decir fines del siglo diez y seis y el diez y siete, y de la corte, sea Madrid, sea Valladolid. Unas veces tenemos amplificaciones mas o menos retoricas y sentimentales de los sentimientos e ideas que suponen a sus personages, y cuyo germen (para decirlo asi) no deja algunas veces de ser tradicional; otras veces se abandonan a unas descripciones menudisimas de ciertas funciones y de sus trages etc., por supuesto al estilo de su proprio tiempo y experiencia del poeta; en otros por fin se descubre el tono burlesco de cierto genero de romances, que se iba haciendo de moda, y de que tantos ejemplos hai en el Romancero de 1604. Cuan poca alinidad tendrian los romances de esta tercera clase con

Alfonso. — 60) Por la muerte que le dieron. No os menester decir que entre estos tambien hai algunos que acaso se pudieran contar con la clase siguiente, y hasta uno que otro algo dificil de distinguir de los de la primera.

los de la primera , no es menester observarlo, ni menos demonstrarlo para los que conocen cuan diametralmente opuesta está la amplificacion retorica o sentimental, la circunstancialidad exterior y el tono burlesco y trivial a la sencillez membruda y concisa de los antiguos romances ; ni por otra parte tampoco puede extrañarse que las limites entre esta y la segunda clase no se puedan trazar mui distinta y absolutamente, pues de epitomear con mas o menos arbitrariedad un trozo de cronica al amplificar lo que se habia sacado no era gran paso. No negaremos sin embargo que no haya algun que otro de esta clase que se distinga por cierta dignidad o delicadeza de sentimiento y cierta propriedad de expresion mui apreciable y poetica , y no mui agena del argumento que tratan; pero muchos, tambien es verdad, que parecen haber sido compuestos por los barberos y mosqueteros mas ridiculos, estrafalarios y culterizantes de Madrid “).

Las razones y señas en que fundamos esta clasificacion, el camino que nos ha llevado a este resultado es bastante sencillo, pero no por esto menos conclusivo y seguro. Dejando a una parte aquel que hemos dicho instinto para tales investigaciones, que no podemos menos de considerar como conditio sine qua non para medrar poco ni mucho, y cuyos resultados en este caso estan esencialmente conformes a lo que se puede concluir de otras señas mas particulares distintas y exteriores, nos convertirémos desde luego a estas. Y en primer lugar ya se ve que se pueden separar sin la menor dificultad los cuarenta romances del Cid que tiene el Romancero de Sepulveda, y que, segun el mismo autor y compilador declara, pertenecen a la segunda clase *). Por otra parte en el Cancionero de Romances de 1555, cuyo caracter de popularidad y an. tigüedad respecto a los romances que contiene es notorio, hallamos no menos de trece romances del Cid, en los cuales se reunen todas las señas de nuestra primera clase. Con esto no solo está bastante reducida la masa, sino que ya tenemos todo lo que se necesita para recoger de las señas y formas una idea correcta de las dos clases; y asi no es nada dificil distinguir en las demas colecciones los romances que pertenezcan a estas clases, separando al mismo tiempo los de la tercera clase, que ademas solo se encuentran en los Romanceros posteriores, como el de 1604 y del Cid. Solo un punto queda que a primera vista parece bastante oscuro y dudoso: hablamos del lenguage antiguo al parecer de algunos romances, cuyas señas en todo lo demas pertenecen a la tercera o cuanto mas a la segunda clase; pues aunque la antigüedad del tal lenguage es de sí misma harto sospechosa y no le faltan barruntos de apocrifa, esto se podria explicar de varios modos. Pero habiendonos encontrado entre las poesias de Franc. de Castaña (citado arriba) precisamente con uno de aquellos romances misteriosos para nosotros (Fincad ende mas sesudo etc.), y no cabiendo la menor

*) El numero de romances pertenecientes a esta clase y cuales sean ya se ve que se encontrará en lo que quedare despues de separadas las dos clases precedentes. Añadirémos aqui que uno de los romances del Romancero del Cid (Por el mes era de Mayo) tanto tiene que ver con el Cid, como con el Preste Juan ; y casi lo mismo diremos en cuanto a otro (Ese buen Rei Don Alfonso), cuyo argumento siguiendo la Chronica general, es la restauraccion del culto catolico en la mezquita de Toledo, en que el Cid no tuvo ninguna parte. *) „Considerando cuan provechosa sea la lectura de las historias antiguas asi para tener las como espejo etc. acordé de tomar este pequeño trabajo etc. y si las historias gentiles y profanas dan tanto contentamiento a los lectores con ser muchas de ellas ficciones etc. cuanto mas sabor dará la obra presente, que no solamente es verdadera y sacada de bistorias las mas verdaderas que yo pude hallar, mas va puesta en el estilo que v. m. ve. Digo en metro castellano o en tono de Romances viejos, que es lo que ahora se usa. Fueron sacadas a la letra de la Chronica del Rey D. Alonso etc. Servirá para dos provechos: el uno para leerlas en el traslado, a falta del original y lo otro para aprovecharse los que cantarlos quisiessen en lugar de otros muchos, que yo he visto impresos harto mentirosos y de poco fructo.“ (Prologo del Rom. de Sepulveda.) Bien nos parece de reparar, que siendo esta coleccion la primera de romances , daria probablemente el impulso a las signientes, y notamente a la de 1555, conservandose asi precisamente aquellos viejos y mentirosos.

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