Revista española de ambos mundos, Volumen 2

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Est. tip. de Mellado., 1854
 

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Página 854 - Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden ya la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohibe.
Página 660 - Hincha ¡oh Plata! tu espalda gigante, Y atropellen tus ondas el pino: Es un hijo del suelo argentino El que vuelve tus ondas a ver. Que el pampero sacuda sus alas, Que las nubes fulminen el rayo: Una hoja del árbol de Mayo Es quien pasa rozando tu sien.
Página 807 - Señor lector, esta tragedia lea por mía, advirtiendo que está escrita al estilo español, no por la antigüedad griega y severidad latina; huyendo de las sombras, nuncios y coros, porque el gusto puede mudar los preceptos, como el uso los trajes y el tiempo las costumbres.
Página 854 - Las acciones privadas de los hombres, que de ningún modo atacan el orden público, ni perjudican á un tercero, están sólo reservadas á Dios, y exentas de la autoridad de los Magistrados. Ningún habitante del Estado será obligado á hacer lo que no manda la Ley, ni privado de lo que ella no prohibe.
Página 620 - Dios y le interesa y enamora hasta el extremo de hacerle tomar carne mortal y morir por amor suyo? Otra de las ideas capitales de los románticos, presentada de mil maneras diferentes, consecuencia de la agitación y...
Página 854 - A nadie se le aplicará la pena de muerte. En ningún caso se permitirá que las cárceles sirvan para mortificar, y sí sólo para asegurar a los procesados y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito.
Página 207 - Muchos monges, e monjas, religiosos sagrados, El dinero los daba por bien examinados, A los pobres desian, que non eran letrados.
Página 655 - ¿QUÉ era, decidme, la nación que un día Reina del mundo proclamó el destino, La que a todas las zonas extendía Su cetro de oro y su blasón divino? Volábase a Occidente, Y el vasto mar Atlántico sembrado Se hallaba de su gloria y su fortuna.
Página 151 - Desde este momento, españoles americanos, os veis elevados a la dignidad de hombres libres; no sois ya los mismos que antes, encorvados bajo un yugo mucho más duro mientras más distantes estabais del centro del poder, mirados con indiferencia, vejados por la codicia y destruidos por la ignorancia.
Página 753 - ... oídos de vuestra reina, espero que el amor y la confianza renazcan y se afirmen en vuestros corazones.

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