Imágenes de página
PDF
ePub

sobre las tablas de Madrid. Con mejor suerte siguieron despues el mismo empeño otros dos ingenios de Madrid y Granada; y aunque mas fieles á las ideas que metrificaron, todavía no pudieron conservar aquella energía, aquel calor que brillan en la diccion y en el diálogo del original.

Pero la escena de Cádiz dobló mas justamente el crédito de este drama en 1777, ya por los elogios con que le honraron los cultos estranjeros establecidos en aquella plaza, y ya por la fortuna de hallarse entre ellos un ilustre viajero que le tradujo al francés, y le hizo representar en i3 de octubre de aquel año por la compañía, y en el teatro de su nacion. En 1778 se trabajaba en Sevilla otra version al aleman, y si hay fe en las relaciones de viajes , en 1779 estaba tambien traducido al inglés, y admitido ya en los teatros de la Gran-Bretaña.

No producimos estos hechos para probar que el Delincuente sea una escelente comedia, sino para tejer su historia y llenar las obligaciones anejas al cargo del Editor. Creemos, sin embargo, que un aplauso tan uniforme, tan general, y tan constantemente sostenido, prueba á lo menos, que esta es una de aquellas comedias que interesan y agradan á todo el mundo; y ora se deba esta ventaja á la buena eleccion de su fábula, ora al acierto con que ha sido conducida, ¿quién nos podrá ne. gar que hacemos un servicio al público en presentársela bien impresa, y fielmente corregida?

Otra razon mas decisiva podemos añadir en abono de nuestro celo, y es, que la misma aceptacion con que el público de España recibió el Delincuente, sugirió la idea de publicarle á uno de aquellos impresores aventureros, que andan siem pr e á caza de obras expósitas, librando sobre el crédito de ellas la ganancia que nunca podrían esperar del de sus prensas. Apareció en efecto el Delincuente, impreso en Barcelona; ¡válgame Dios, y cuan desfigurado! Dígalo quien tuviere la paciencia de cotejar aquella edicion con la presente. ¡Mas, qué mucho que lograse tan mala suerte en unas manos que antes habian afeado otras bellas composiciones , de que justamente se gloriaban las musas españolas!

Ahora damos esta comedia al público, no solo corregida, sino tambien completa, y tal cual ha salido de las manos de su Autor. Con ella presentamos dos cartas sacadas de la correspondencia de este con el ilustre traductor francés, que andaban unidas al manuscrito que tuvimos á la vista; y creemos, que completando así su historia, nos hacemos mas y mas acreedores á aquella pequeña alabanza á que puede únicamente aspirar un simple Editor.

¡ Ojalá que este celo no ofenda la delicadeza del Autor, á quien el empeño de ocultar su nombre hizo tolerar en silencio la horrible corrupcion que sufrió su obra en las prensas de Cataluña! Pero una reflexion nos ha tranquilizado, y es que el deseo de ofrecer al publico en loda su pureza una obra tantas veces aplaudida, y tan horriblemente desfigurada, no puede merecer su desaprobacion.

Por otra parte, si es cierto que hay una especie de propiedad en los escritos y en las ideas que cada uno ordena para su uso privado, y que es un injusto violador de este derecho quien los publica á hurtadillas de su Autor; tambien lo es, qne cuando los escritos se han hecho comunes por medio de la prensa, á nadie se ofende en reproducirlos y multiplicarlos; y que quien lo hace para mejorarlos, mas que de reprension, es digno de agradecimiento.

No obstante, temporizando con la modestia del Autor, ocultarémos su nombre, y en recompensa de la alabanza que tan generosamente renuncia, le ofrecerémos este obsequio, tan debido á su moderacion, como á sus talentos.

Carta dirigida al Autor por el Abate de Valere tien, haciéndole algunas observaciones sobre esta comedia.

Monsieur: la crainte de ne pas m'expliquer aussi clairement que je le desire, m'engage en vous écrivant de le faire en français, qui est ma langue naturelle. Je vous prie d'excuser ma liberté, et d'accueillir avec bonté la demande que j'ai à vous faire.

Curieux de m'instruire pendant mon séjour en Espagne, et de connoître surtout où en est la littérature dans ce royaume , je fréquentois le spectacle, et lorsque je sçavois qu'on représentoit quelque comédie, dont le titre paroissoit intéresser, je ne manquois pas de m'y rendre. Trois mois se sont écoulés sans que mes observations ayent été bien favorables au théatre de vôtre nation, et je vous avoue que je le crois bien reculé encore dans ce genre essentiel, où les français, les anglais et les italiens ont fait de si rapides progrès. 11 faudroit plusieurs hommes comme vous, Monsieur, pour accélerer ceux des espagnols, et les mettre de niveau avec leurs voisins.

Je vis afficher il y a quelque temps le Delincuente honrado , drame dont vous êtes l'auteur, et qui feroit honneur à ceux des français et des anglais qui ont le mieux réussi dans ce genre. Je crus d'abord que ce pourroit être la traduction ou l'imitation d'une comédie française, qui a pour titre l'honnête criminel: mais je fus agréablement surpris en voyant que vôtre pièce est absolument originale, et voyant surtout qu'elle diffère totalement de toutes celles que j'ai entendu représenter sur vôtre théatre, où on méconnoit presque toujours l'unité de l'action , celle du lieu et souvent la vraisemblance. La vôtre m'inspira un interêt si vif, que je courus la revoir, et que j'ai fini par la lire avec le même plaisir, et en lui donnant les mêmes éloges. Je parlai de tout cela à quelques personnes de cette ville, qui ont goûté comme moi la lecture et la représentation de ce drame, et auxquels je fis convenir que le théatre français se feroit honneur de le posséder. On m'engage à le traduire, et je l'ai fait. Je ne puis me flatter d'avoir fait passer dans nôtre langue toutes les beautés, toutes les graces de l'espagnol: mais j'ose me promettre au moins que les acteurs de la comédie française ne vous feront point le tort que vous récevez des comédiens espagnols. J'ose vous assurer qui'il faut tout l'interêt des situations, toute la beauté du dialogue pour ne pas cesser de se plaire à la représentation de cette pièce. La plupart des acteurs espagnols sont froids, manquent de mémoire, pèchent du côté du geste, et ignorent l'art de la déclamation. 11 en faut bien

« AnteriorContinuar »