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conocida aun la moderna tormentaria , solo podi a ser combatido con arietes y catapultas, su fuerza era de las mas respetables de aquel tiempo, así por su áspera y eminente situacion como por la solidez de sus muros y defensas , altura y robustez de sus torres, y anchura y profundidad de sus c avas. Hoy mal apenas pudiera resistir media hora á una b atería de veinte y cuatro , obrando de los cerros que la d ominan al 0. N. O. Contra este inconveniente se ejecutaron las obras modernas, de que ya di á V. razon. Si las merecía ó no otros lo juzgarán; bástame á mí reflexionar , con respecto á mi objeto , que pues existe aun este precioso monumento , será lástima que una ■nano diestra no extienda por medio del dibujo y el grabado su noticia, preservándole de la ruina que amenaza no solo á sus piedras , sino tambien á su memoria. Yo lo he pr ocupado, haciendo formar un bosquejo de su planta y alzado, que aunque imperfecto , servirá para dar á V. y conserva r alguna idea de sus ya afeadas bellezas.

Quisiera tambien para completar la parte histórica de esta descripcion dar á V. noticia del año en que empezó á construirse el castillo, y del arquitecto que le construyó; pero las mas exquisitas diligencias no han bastado para descubrirlos. El vulgo le cree obra de moros , como á todas I as que se alejan un poco de su limitado conocimiento. Los historiadores de ¡Mallorca lo atribuyen á su rey Don Jaime el II, y dicen que le destinó tambien para habitacion de sus sucesores ; pero sin otro apoyo que el de la tradicion. Acerca de esto voy yo recogiendo algunas noticias, y reuniendo varias congeluras que á V. no serán desagradables. Mas como no sea fácil exponerlas sin entraren discusiones tal vez prolijas , las reservo para las notas, que la necesidad de ilustrar otros puntos hace necesarias. Entretanto puede V. contar de seguro que el año de 1309 estaba concluido este castillo, y que por lo menos tiene ya cinco siglos de edad.

Pero ¿qué son cinco siglos en comparacion de los que recuerda al espíritu este venerable monu mento ? Construido to. do, salvo el exterior de la galería alta, de una especie deasperon llamado aquí marés, sus sillares se ven rellenos de pedrezuela6 rodadas de diferentes tamaños y colores, ya confusamente agrupadas, ya sembradas y sueltas por su masa arenosa. Aborabien, estas pedrezuelas fueron en algun tiempo desprendídas de las altas montañas de la isla, ó bien de algun continente mas distante, pues que su pasta y colores son harto 'varios; fueron despues rodadas y arrastradas por las aguas, privadas de sus ángulos y asperidades, y depositadas en este cerro cuando era todavía arenal ó playa de arena suelta. Esta arena al fia endurecida y petrificada por la accion de algún glúten ó fluido se hubo de convertir en asperon, envolviéndola en su seno: congetura que es lauto mas probable, cuanto así los sillares r como la matriz de la cantera en que fueron cortados, envuelven tambien algunas conchas y mariscos, indicios de haber estado cubiertos del mar. Añada V. que estas conchas se hallan en lechos no muy espesos , pero muy extendidos en la misma cima del cerro; que se ven algunas por sus laderas, y que se descubren incrustadas en la roca , y en las alturas y lugares adyacentes hasta un cuarto de legua de distancia. Añada tambien que son de lasque llaman bivalvas y longitudinales, tan grandes, que tienen desde una tercia hasta media vara de largo; y por último, que de ellas segun me han informado , no se halla hoy ninguna viva ni muerta en la vecina playa. Y he aquí como el espíritu á vista de semejante fenómeno no puede menos de transportarse hasta los tiempos del diluvio por lo menos ; esto es, á mas de cuarenta siglos antes que se levantara este hoy anciano y decrépito castillo. ¡Asi es como la naturaleza , obediente á las leyes que le dictó su divino Hacedor, volviendo y revolviendo, cambiando y desfigurando la faz de nuestro pequeño planeta, le renueva y conserva; mientras que las deleznables generaciones de los hombres, arrastradas en la impetuosa corriente del tiempo, se van sucediendo atropelladamente , y desaparecen y caen con todos sus monumentos en el abismo insondable de la eternidad!

Pero ya es tiempo de salir de este castillo para recorrer sus contornos , y dar á V. mas cabal idea de su situacion , la cual es por todas partes áspera , fragosa y de difícil acceso , salvo hácia el O., donde presenta un poco de terreno algo llano y tratable. Su altura es tal, que apenas hay punto ni rincon en toda la escena que domina, por bajo y distante que sea , que no le descubra ; y como su forma sea tan antigua y extraña , no se puede mirar de parte alguna, sin que hiera fuertemente la imaginacion , y despierte en ella las ideas mas caprichosas. Alguna vez, al volver de mis paseos solitarios , mirándole á la dudosa luz del crepúsculo cortar el altísimo horizonte, se me figura ver un castillo encantado, salido de repente de las entrañas de la tierra , tal como aquellos que la vehemente imaginacion de Ariosto hacia salir de un soplo del seno de los montes para prision de algun malhadado caballero. Lleno de esta ilusion , casi espero oir el son del cuerno tocado de lo alto de sus albacaras , ó asomar algun gigante para guardar el puente, y aparecer algun otro caballero , que ayudado de su nigromante, venga á desencantar aquel desventurado. Lo mas singular es, que esta ilusion tiene aquí su poco de verosimilitud , pues sin contar otras aplicaciones, el castillo ha salido todo de las entrañas del cerro que ocupa.

A poca distancia de sus muros , y á la parte de O. se ve la tenebrosa caverna de donde se sacaron todos sus sillares, y cuya negra boca , que respira al mediodía, pone grima á cualquiera que se le acerca. Yo he reconocido gran parte de ella; está minada en diferentes galerías , mas ó menos espaciosas , y de mucha , pero no conocida extension , por mas que el vulgo crea que comunica de una parte al mar , y de otra á la ciudad. Por estas galerías se puede dar la descripcion de lo mas interior del cerro hasta cierta profundidad. Compónese por la mayor parte de grandes y espesas tongadas de mares ó asperon, echadas horizontalmente á diferentes alturas, alternadas y cortadas por otras capas de piedras rodadas, sueltas en arena ó marga, ya roja , ya blanquecina con mezcla de greda, arena ó tierra caliza; pero unas y otras de menos espesor. Sobre todas ellas , y sobre la boca misma de la gruta , se ve la tongada de grandes conchas , de que ya hablé á V., y sobre esta capa superior del cerro, que es una piedra compuesta de varias materias, en que predomina la arena con no poca apariencia de lava, y no sin indicios de haber estado en fusion. En algunas partes esta piedra aparece en forma escoriosa; en otras no solo agujereada por insectos marinos, sino tambien llena de concreciones con que se descubren algunos petrificados ó impresos univalvos, y que creo ser de los que llaman barrenas. Las cortaduras de las laderas del bosque descubren tongadas de las materias primero dichas, y en lo hondo de sus cañadas aparecen á trechos capas de piedras angulosas de diferentes materias y tamaños, que parecen venidas aderrumbadas de lo alto.

Lo que llaman aquí marés es una piedra areniza ó asperon de grano grueso , y no sin mezcla de materias y cuerpos extraños. Es blanda en su lecho, y tan blanda, que recien sacada se asierra cual si fuese un leño , y labra con instrumentos fáciles. De ella se construyen casi todas las obras del pais llano de la isla , y de ella se construyó el castillo; y las galerías de la cantera de do salió, alguna de las cuales corre por bajo de sus cimientos, indican á un mismo tiempo la direccion de sus tongadas, y el lugar que ocuparon los sillares. Otros indicios confirman que todo el núcleo del cerro es de las materias ya dichas, pues que las capas de conchas , pudines, margas, etc. aparecen á la misma altura en las laderas de los cerros vecinos y hasta las rocas de asperon que se descubren á las orillas del mar, indican que esta materia continua aquí hasta su nivel. Yn no sabré combinar estas varias observaciones con ninguno de los sistemas geológicos que han pretendido establecer Buffon, Lamelherie, Lamarche y Petriu; por eso me he contentado con indicar los hechos, dejando á otros delirar si quieren sobre sus consecuencias (9).

La superficie del bosque ofrece observaciones menos aventuradas. Es de una tierra mixta, cuya pequeña capa se compone de granos arenosos , con mezcla de marga y greda, y de moléculas vegetales, resultantes aquellos del detrimento de la roca superior, y estes de la recomposicion periódica de tantas plantas como ha producido. Mas la tierra primitiva , que aparece á trechos en las hendiduras de la misma roca , es de color rojo subido, y cual si en algun tiempo hubiese sufrido la accion del fuego; toda su apariencia es de tierra de montaña ú oxide rojo de hierro ; pero yo no sé si efectivamente lo fué.

La extension del término del castillo regulada por el ruedo que ocupa , será como de tres cuartos de legua de circunferencia. Por el mediodía tocaba en otro tiempo en el mar ; hoy ocupada su orilla por el nuevo Lazareto y otros edificios mas modernos , linda en el camino que pasa ante ellos; y como este corre E. O. desde la ciudad á Porto-Pi, castillo de San Cárlos Calamayor y villa de Andraix, y sirve además de paseo , se ve de continuo transitado. Las cañadas que recogen las aguas de la altura coronada por el castillo limitan su término por lo restante del S., y por todo el N-, y las cercas de algunas heredades particulares por el E. y O.

Por toda esta gran superficie el espinazo de asperon asoma acá y allá á la estrecha capa, ó mas bien costra, de tierra que la cubre, y sin embargo está en incesante produccion de vegetales. No ha mucho tiempo que la adornaba un bosque espesísimo de pinaretes, que en la mayor parte ha desaparecido á mi vista por las causas que apuntaré despues. Vénse aun en ella no pocos algarrobos , y sus frondosas ramas de un verde fresco y brillante campean entre las capas amarillentas de los pocos pinaretes que han quedado , cuyos troncos deformes y torcidos por la desigualdad y escaso fondo del suelo en que nacen , por el ímpetu de los vientos que los azotan de continuo, por el descuido con que se los deja crecer , y la torpeza con que se los poda , y en fin por los frecuentes insultos de hombres y bestias,aparecen pobres y desnudos, y masque á la hermosura concurren ya á la fealdad y tristeza del bosque.

Pero las grandes causas de su despoblacion son de muy otra naturaleza. Desde luego , contándose los despojos de su poda entre los derechos del gobernador del castillo , mientras la moderacion de alguno respetó los árboles como propiedad pública fiada á su cuidado , la codicia de otro solo trató de despojarlos, hasta reducir la copa de los pinaretes á un pequeño hopo en la cima. Agrégase á esto los insultos de los extraños , que en un p.iis escaso de leñas , y en un busque situado entre una comarca pobre y una ciudad populosa , no podian ser ni pequeños ni raros. Con todo , su antigua espesura era tal , que daba,como suele decirse , para todo y para todos; esto es, para el uso legítimo y para el abuso. Para acabar con ella fué menester que este llegase á su término, y así sucedió.

Dios ha querido reservarme para ser testigo de esta desolacion. Ya en la penúltima guerra con Inglaterra y Rusia la necesidad de renovar las estacadas de la plaza y sus castillos habia obligado á hacer aquí una corta considerable; y como á la sombra de estos objetos de bien público suele esconderse algun interés privado , y este es tan ansioso de aumentar sus usurpaciones, como diestro en cohonestarlas , la corta , segun

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