Imágenes de página
PDF
ePub

La Academia , Señor , pone su consideracion con tanto mas gusto en aquellos dichosos tiempos, cuanto los mira como la época mas proporcionada para el ejercicio de los talentos que cultiva. Entonces llena de majestad y energía la lengua^caste*' llana , de vigor y hermosura la elocuencia , dé armonía y suavidad la poesía , se ocupará gustosa en levantar hasta el cielo la gloria del trono y de la nacion, y en celebrar las dichas destinadas por la Providencia ála posteridad , en premio dé las heróicas virtudes del grande, del justo, del magnánimo Cárlos ni. »,«•; .iI.i. .• .'. i:.'.: ,-iv.'«I i • . . i . '. ': nví; 1 oí: . ..... ; ü'ir i v ;. •, . , ORACION • li;.¡..•:•(! • .•¡,'.i¡i ., „.|

• '.:.•': .;.,•. •.. .•! .,', i, .•;. ...'. . o"

Pronunciada en la Sociedad Económica de Madrid con .motivo

de la distribución de premios\ (55)... ,m! . .'.'•n'.u

: ,' i . ;, . . ¡ ;'. :i ¡," ' \ '.' «í-í í ¡!

Señores: . 'i ¡.:• .:.:. .•- , l

Este dia que una órden emanada del trono señaló á la Sociedad como el mas oportuno para recompensar la aplicacion y el mérito, debe ser por muchos títulos fausto y solemne para los amigos de Madrid. Siglos ha que la Iglesia le tiene.consagrado á la piadosa memoria del Santo tutelar de esta graii villa, de aquel venerable madrileño que supo santificar el ejercicio de la vida rústica con el de todas las virtudes civiles y evangélicas. Ahora nuestro augusto Fundador, movido del mismo impulso, establece en él un aniversario de piedad y beneficicencia pública, para que con el ejercicio de estas provechosas virtudes se santifique tambien nuestro patriótico. Instituto. . . ....'. . i: '..:.•", i'.' .:•.. • !. oj

¡Cuán grande, cuán augusta es la obligacion que esta circunstancia nos impone! La Sociedad se ha desvelado por desempeñarla cumplidamente , y ojalá que el objeto hubiese correspondido á sus intenciones!

Una terrible plaga, tan antigua como el mundo , y que de tiempo en tiempo le aflige y le destruye en alguna de siis regiones , habia desolado en los años anteriores los campos de esta provincia , ahogando en ellos antes de sazon la fortuna y las esperanzas de nuestros aldeanos. Lleno de sabia prevision el Gobierno, despues de haber dictado aquellas providencias momentáneas que la cercanía del riesgo y la urgente gravedad del mal exigían de su celo, quiso recoger mayores luces y conocimientos acerca del origen de esta calamidad y sus remedios, para mejorar la legislacion en un punto tan importante de policía rústica. La Sociedad, respondiendo á sus deseosé insinuaciones , abre un certámen de ingenio; convoca los sabios al combate; los inflama con un premio de interés y de gloria , y los ye concurrir á él de todas partes. Naturales y estranjeros le ofrecieron á porfía los conocimientos debidos al estudio y la esperiencia; pero no tuvo el consuelo de hallar un solo combatiente que arrebatase la corona prometida.

No obstante, si en los escritos presentados no hallóla Sociedad plenamente satisfechas sus miras, vió á lo menos en ellos muchas buenas y útiles ideas esparcidas acá y allá, cuya redaccion metódica podrá ilustrar considerablemente el asunto propuesto. Para no defraudar, pues, al público de tan provechoso beneficio, se encargó de formar por sí misma una memoria que los reuniese y mejorase , y fió su desempeño á dos individuos (56), en cuyo superior talento descansan hoy aquellas esperanzas que no pudieron colmar sus antiguos esfuerzos.

No fueron ciertamente mas eficaces, pero fueron mas felices los que hizo para promover la industria popular ; y en este punto se debe la mayor parte de gloria á la generosidad ingeniosa de un individuo (57), que le ofreció los medios de realizarlos. Este ilustre y modesto ciudadano supo descubrir nuevos objetos al trabajo del pueblo, supo dar nuevos estímulos á la industria doméstica, y supo finalmente demostrar que la riqueza de las familias podía encontrarse en el aprovechamiento de aquellos desperdicios de la aplicacion y del tiempo , coa que están tan bien halladas la pobreza y la desidia.

Vosotros, señores , oiréis con admiracion los varios rumbos que siguieron los aspirantes para conseguir este premio, y el ingenioso afan con que corrieron á él. La Sociedad que los examinó llena de ternura, ha inventado un medio de hacer compatible la justicia con que escluia del premio, y el deseo de recompensar la aplicacion laudable , aunque menos dichosa , de algunos concurrentes. Con esta idea hizo acuñar las medallas, y acordó las distinciones cuya distribucion vais á oir, y con ella el mejor testimonio de su equidad y beneficencia.

Ni descansó aquí su ardiente celo. Los buenos efectos que habia producido la publicacion de este premio la hicieron desear con ansia fijarle para los años sucesivos, perpetuando con el estímulo la esperanza de iguales ventajas. Pero sus facultades no llegaban tan allá como sus deseos. Otro digno individuo (58) se presenta lleno de generosidad á auxiliarla, y deseoso de participar de la gloria que va siempre unida al ejercicio delas virtudes patrióticas, promete suplir á la escasez de sus fondos y pagar este premio , entretanto que la Sociedad obtiene de la munificencia de su augusto Fundador la dotacion deseada.

Tales son , señores, los objetos que nos ocuparán en la presente sesion. La Sociedad que tiene la satisfacción de esponerlos á vuestra vista , no puede ser insensible , ni dejar de responder con la mas sincera gratitud al honor que la haceis en presenciar y autorizar sus asambleas , y en venir á convenceros, por medio de tan frecuentes testimonios, del incesante desvelo con que promueve el bien y la prosperidad de este país. . . i

ORACION

De la misma Real Sociedad á Cárlos III con motivo del doble desposorio de los Señores Infantes de España Doña Carlota Joaquina, y Don Gabriel Antonio, con los Señores Infantes de Portugal Don Juan, y Doña María Ana Victoria (5ü).

Finítimas gentes, quasque anoplus dívidil Orbis,
Auspice te, duplici foedere juogit íhmco.

Sexo»:

('.cando V. M., proporcionando dignos y gloriosos enlaces á dos augustos individuos de su Real Familia, presenta á sus fieles vasallos el mas ilustre ejemplo de vigilancia paternal y doméstica , la Sociedad de Madrid , llena de amor y de respeto, se acerca al trono de V. M. para ofrecer á sus U. P. un puro testimonio de su edificacion y su contento. Obligada por instituto á promover en todas partes aquellas provechosas virtudes á que siempre anduvieron unidos el bien y ia prosperidad de los Estados, tiene la satisfaccion mas cumplida en rendirá Y. M. este tributo de obsequio y gratitud, tan propio de su ardiente colo, f.'oino debido al desvelo paternal de su piadoso Fundador. Otros cuerpos. Señor, aprovechando tan plausible ocasion , recordarán la gloriosa serie de acciones con que V. M. , ya dilatando sus dominios, ya dando la paz á sus pueblos, ya mejorando la legislacion y los estudios, y ya animando la agricultura , lasartes, la navegacion y el comercio, ha estendido el esplendor de su trono y la gloria de su reinado. Pero los amigos de Madrid , contemplando en V. M. al padre y protector de sus vasallos, solo se dejarán arrebatar del brillante esplendor que derrama sobre su augusta Persona el ejercicio de estas virtudes sociales y domésticas , que por medio de tan sublime ejemplo, esperan ver difundidas y domiciliadas en las familias. .. i

¡Ojalá que los pueblos á cuyo bien consagra la Sociedad sus tareas, atentos á su voz, y al respetable modelo que les propone, se empeñasen , se apresurasen á porfía por imitarle! Qué de bienes no produciría á la nacion esta dichosa competencia! Cuánto no ganarían en ella las costumbres públicas; cuánto la educacion, que tiene tan señalada influencia en la prosperidad de los reinos! Esta educacion , cuyo descuido es la causa primitiva y mas general de todos los males políticos; esta educacion , cuyos defectos han engendrado el orgullo, la ignorancia, la pereza , la ociosidad , y todos los mónstruos que combate la Sociedad por instituto!

La nacion , Señor, deberá á V. M. la dicha de desterrarlos de su seno, cuando todos los padres de familia, auxiliando los débiles esfuerzos de este cuerpo patriótico , se preparen á ejemplo de V. M. á perseguirlos y hacerles la guerra. Los presentes sucesos anuncian ya la proximidad de tan feliz instante. ¡Qué espectáculo tan tierno, tan eficaz no será á los ojos de los Españoles ver á V. M. que despues de haberse aplicado como buen padre ú labrar la felicidad de sus hijos, cuidando de su educacion con el mayor desvelo, adornándolos de los conocimientos convenientes á su estado, é infundiendo en sus ánimos las semillas de todas las virtudes , se dispone ahora á premiar su aplicacion con una recompensa digna de su mérito y de sus alias virtudes! , ,

¡Dichoso Portugal que logrará en la Señora Infanta Doña Carlota Joaquina , una Princesa educada en estas sabias máximas! La Sociedad, que ha participado ya de la admiracion universal con que mas de una vez ha aplaudido la Europa los rápidos progresos, en que no brillan menos la superioridad de sus talentos que el desvelo de V. M., y el paternal incesante cuidado de los augustos Príncipes de Asturias , mezcla ahora su voz á las del regocijo público para celebrar su dichosa union con el Señor Infante Don Juan de Portugal. La extraordinaria comprension de esta esclarecida esposa , sus raros conocimientos, sus suavísimas costumbres, y el lleno de gracias que la adornan , si han sido hasta ahora el consuelo de V. M., ,1a delicia de sus heróicos padres, y la esperanza del pueblo español, serán dentro de poco admiracion y hechizo del pueblo lusitano, cuando sazonadas por la edad y la esperiencia tan tempranas virtudes, den un nuevo apoyo á aquel trono , y tengan la primera influencia en su esplendor y prosperidad.

Tal es la gloria que el cielo reservaba á V. M.: la gloria de estrechar con este lazo la alianza de dos reinos, siempre unidos por la naturaleza , separados alguna vez por la política , y vueltos ahora á enlazar en una perpetua concordia , que dictó el amor , aplaude la razon y afianza el interés recíproco. Por tan suave medio el, alma benéfica de V M. ha sabido sustituir al odio irraccional con que la envidia suele dividir los pueblos hermanados por la naturaleza , una santa y sólida amistad, que es el primer bien que pueden dar á la tierra los Monarcas.

La Sociedad, Señor , cuyo instituto se cifra en este espíritu de amistad y concordia pública, no puede dejar de aplaudir el celo con que V. M. le hace resplandecer en su conducta, doblando los vínculos que deben unir al pueblo español y al portugués. El desposorio del Señor Infante Don Gabriel con la Señora Infanta de Portugal Doña María Ana Victoria, es otra firme y recíproca prenda de la seguridad de esta union, y de las felicidades que promete á entrambas monarquías. Los sublimes talentos de este augusto hijo de V. M., su amor á las letras, su ardiente deseo del bien público , su ilustracion , su afabilidad y sus nobles virtudes, le hacían acreedor sin duda á

« AnteriorContinuar »