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Ni del Venusino, rancio preceptor , que á Octavio y Mecenas sin tino aduló, las reglas me asustan que en larga licion dictó á los Pisones , ni las que le hurtó, sin Dios ni conciencia , el chusco Boileau , para irlas cantando en su Facistol. Ni temo á otros tantos poetas de pro, que de preceptistas tienen opinion , y van con sus reglas vendiendo alfajor desde el Tajo al Sena, desde el Duero al Pó. Mas que ellos y ellas valemos tú y yo, amen de M o reto Lope y Calderon y toda la chusma del zueco hespañol. Así de las Musas la risa y favor gozaba este niño desde que nació. Solo Melpomene en tal ocasion adusta y tacaña con él se mostró, puesto que ni un dije , ni un beso le dió. La causa , señores , de tanto rigor

(decia la Envidia)

bien me la sé yo.

Y quien no la sabe?

Oidme por Dios

lo que andando el tiempo

con él sucedió. '.

Un dia el tal nene

(si fué chanza ó no ,

ninguno lo sabe)

al templo subió

dela cancamusa ,

y en él de rondon

entrando, el coturno

izquierdo le huitó.

Calzóle en chancleta;

y aunque le atisbó

y siguió un portero ,

infame y ladron

llamándole á gritos,

por un se escapó

cojeando y saltando

por un corredor.

De allí por las tapias

del corral ganó

la casa de Ulloa ,

que estaba con Dios. Ni sala , ni cuarto,

ni alcoba dejó, que no pescudase cual diestro ladron, hasta que la muza por fin le sopló. Montóla á las ancas de un rucio frison; llevóla á Toledo , y allí la atavió con tocas flamantes refajo y jubon,

y en fin de tal arte

me la disfrazó,

que no la estremara

ni quien la parió (55).

Despues su manceba ,

sin ley y sin Dios ,

la hizo ; dotóla' i

con gran profusion ,

la dió su retrato

en arras , y aun hoy

perdido por ella

anda el pobreton. . ,

Quién tal.pensaría

de un hombre de honor?

Mas caro.la; fiesta

pardiez le costó;

pues tal amorío

en suma purgó,

no sé si en Melilla ,

Orán ó Peñon.

Con todo , hay quien jura

que no escarmentó,

y debe ser cierto ,

segun la opinion

de aquellos que dicen

que á Oliva robó

despues los gregüescos

de su Agamenon,

y á otros. ... Mas basta

de chisme , señor ,

y aun estos los dice

la envidia y no yo.

Vea V. aquí un cuento,

señor D. Simon,

que así Dios me ayude

no puede ser peor.

Qué embrollo! Qué enredo!

Parece invencion

del tuerto Segarra;

Mas temome yo

que en otra oficina

tal vez se forjó.

Qué va que aquí anduvo

algun camastron

medio farmaceuta?

Qué va , en conclusion ,

queá modo de emplasto

el cuento amasó?

Y no hubo almirez ,

mortero , perol,

retorta , alambique ,

ni matraz , que no

saliese á la danza

en esta ocasion?

No lo dice el duende?

Pues apuesto yo

á que para ello

ya tiene razon.

Ay diablo de duende!

No hay bicho peor:

y qué polvareda

al fin levantó

por dar vaya al nuevo

Teatro Hespañol!

Que viva, que viva

por tal invencion.

Voltairey Racine,

Linguet y Caron ,

el buen Signorelli ,

Forner , y el bufon

de Cosme Damian ,

con toda la flor

de los anti-IIortenses

al Duende inventor

darán mil palmadas

y harán bien por Dios.

TRADUCCION LIBRE Del primer canto del Paraíso perdido»

[anta la inobediencia, ¡ oh santa Musa!

ídel padre de los hombres, que gustando con labio ansioso el fruto prohibido, trajo los males y la muerte al mundo; y di de las moradas venturosas De Eden la triste pérdida, negadas á la raza mortal, hasta que plugo al hombre Dios bajar á recobrarlas; y ora en silencio ocupes la alta cumbre de Oreb ó Sinaí, de do inspirastes al gitano Pastor, que á la escogida gente enseñó despues, como al principio del hondo caos salieron cielo y tierra; ora el alto Sion mas te deleite , y el rio Siloé, que cabe el santo oráculo de Dios fluye en silencio: baja á guiar mi peligroso canto, que se levanta sobre el monte Aonio, mientras , de tí ayudado, emprende cosas hasta ahora en prosa ó rima no cantadas. Y tú , divino Espírtu , á quien mas place que los augustos templos la morada de un puro y recto corazon , instruye con ciencia divinal mi torpe lengua. Tú, que desde el principio fuiste á todo

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