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ensayará sobre sus cuerdas de oro

liras á la amistad , himnos al cielo...

Y si la tierna compasion , rompiendo

los pechos de diamante, ay Dios ! abriese

la hermosa luz del éter á sus ojos

y el verdor de los campos , cuánto , oh cuánto

dulce placer rebosará en su pecho!

Entonces sí que de naturaleza

gozaría el espectáculo, subiendo

desde él á contemplar el sumo Artífice

que con benigna omnipotente mano

tantas lumbreras encendió en el cielo

para aumentar su gloria , y en la tierra

tanta belleza y tantos ricos dones

en bien del hombre derramó piadoso.

Ah! desdichado el que á tan alta dicha

y inefable consuelo abrir no puede ..'.'.

su duro corazon, y no conoce

que no hay desdicha en la virtud, y solo ••.'

la virtud santa puede hacer dichosos.

IKSPl ESTA A UNA EPISTOLA DE MOR ATI*.

Te probó un tiempo la fortuna , y quiso , i
oh caro Inarco, de tu fuerte pecho
la constancia pesar. Duro el ensayo
fué; pero te hizo digno de sus dones.
Oh venturoso! oh una y mil veces
feliz Inarco , á quien la suerte un dia . ¡ ¿

dió que los anchos términos de Europa . , . . i
lograses visitar! Feliz quién supo
por tan distantes pueblos y regiones
libre vagar, sus leyes y costumbres
con firme y fiel balanza comparando:
que viste al fin la vacilante cuna
de la francesa libertad , mecida
por el tenor y la impiedad: que viste,

mal grado tanta coligada envidia,

y de sus furias á despecho , rotas

del Belga y del Batavo las cadenas:

que al fin, venciendo peligrosos mares,

y ásperos montes, viste todavía

gemir en dobles grillos aherrojado

al Tibre, al antes orgulloso Tibre ,

que libre un día encadenó la tierra!

Cuánto, ah! sobre su haz destruyó el tiempo

de vicios y virtudes! Cuánto , cuánto

cambió de Bruto y Richelien la patria 1

Oh qué mudanza! Oh, qué leccion ! Bien dices:

la esperiencia te instruye. Si: del hombre

hé aquí el mas digno y provechoso estudio:

ya ornada ver la gran naturaleza

por los esfuerzos de la industria humana,

vária, fecunda, gloriosa y llena

de amor, de union, de movimiento y vida;

ó ya violadas sus eternas leyes

por la loca ambicion , con rabia insana,

guerra, furor, desolacion y muerte:

tal es el hombre. Ya le ves al cielo

por la virtud alzado, y de él bajando

traer el pecho de piedad henchido ,

y fiel, y humano y oficioso darse

todo al amor y fraternal concordia....

Oh cuál entonces se solaza y rie,

ama y socorre , llora y se conduele!

Mas ya le ves que del averno escuro

sale blandiendo la enemiga antorcha,

y acá y allá, frenético bramando ,

quema , y mata, y asuela cuanto topa.

Ni amarle puedes, ni odiarle; puedes

tan solo ver con lástima su hado:

hado cruel, que á enemistad y fraude,

y susto y guerra eterna le conduce!

Mas por ventura, tan adverso influjo

nunca su fuerza perderá ? Qué, el hombre

íiunca mejorará?... Si perfectible nació; si pudo á la mayor cultura de la salvage estúpida ignorancia salir; si supo las augustas leyes del universo columbrar, y alzado sobre los astros, su brillante giro , su luz, su ardor, su número y su peso infalible midió; si mas osado voló del mar sobre la incierta espalda é ignotos climas, navegó en los aires, dió al rayo leyes, y á distantes puntos, como él veloz por la tendida esfera, sus secretos envió; por fin, si puede perfeccionarse su razon: tan solo será á su tierno corazon negada la perfeccion ? Tan solo esta divina deliciosa esperanza ? Oh , caro Inarco! No vendrá el dia en que la humana estirpe, de tanto duelo y lágrimas cansada, en santa paz , en mutua union fraterna viva tranquila? En que su dulce imperio santifique la tierra, y á él rendidos los corazones de uno al otro polo hagan reinar la paz y la justicia? No vendrá el dia en que la adusta guerra tengan en odio, y bárbaro apelliden, y enemigo comun, al que atizare de nuevo su furor, y le persigan , y con horror le lancen de su seno? Oh , sociedad! Oh , leyes ! Oh, crueles .nombres, que dicha y proteccion al mundo engañado ofreceis, y guerra solo le dais, y susto, y opresion, y llanto! Pero vendrá aquel dia, vendrá , Inarco, á iluminar la tierra, y los cuitados mortales consolar. El fatal nombre de propiedad , primero detestado , será por fin desconocido. Infame!

Funesto nombre, fuente y sola causa

de tanto mal! Tú solo desterraste

con la concordia de los siglos de oro

sus inocentes y serenos dias.

Empero al fin sobre el lloroso mundo

á lucir volverán, cuando del cielo

la alma verdad , su rayo poderoso

contra las torres del error vibrando ,

las vuelva en humo, y su asquerosa bueste

aviente y hunda en sempiterno olvido.

Caerán en pos la negra hipocresía ,

la atroz envidia, el dolo, la nunca harta

codicia , y todos los voraces monstruos

que la ambicion alimentó, y con ella

serán al hondo Báratro lanzados:

allá, de do salieran en mal hora ,

y ya no mas insultarán al cielo.

Nueva generacion desde aquel punto

la tierra cubrirá y entrambos mares.

Al Franco , al negro Etíope, al Britano

hermanos llamará, y el industrioso

Chino dará sin dolo ni interese

al transido Lapon sus ricos dones.

Un solo pueblo entonces , una sola

y gran familia, unida por un solo

comun idioma, habitará contenta

los indivisos términos del mundo.

No mas los campos de inocente sangre

regados se verán , ni con horrendo

bramido , llamas, y feroz tumulto

por la ambicion frenética turbados.

Todo será comun : que ni la tierra

con su sudor ablandará el colono

para un ingrato y orgulloso dueño;

ni ya surcando tormentosos mares

hambriento y despechado marinero,

para un malvado en bárbaras regiones

buscará el oro; ni en ardientes fraguas ,

ó al banco atado en sótanos hediondos

le dará forma el mísero artesano:

afan , reposo', pena y alegría ,

todo será comun , será el trabajo

pension sagrada para lodos; todos

su dulce fruto partirán contentos.

Una razon comun, un solo, un mutuo

amor los atarán con dulce lazo;

una sola moral, un culto solo ,

en santa union y caridad fundados

el nudo estrecharán , y en un solo himno

del austro á los triones resonando

la voz del hombre, llevará hasta el cielo

la adoracion del universo; á la alta

fuente de amor; al solo Autor de todo (27).

JOVIXO A POXTCIO (28).

Non est quod contcmnas hoc studendi gcnns,
MhiMi] est, ut aaimus agitationc, motuque
Corporís cxcitetur.

C. Plinius Corhel. Tacito Suo.

Oh cuan feliz nació la golondrina que dos veces al año viaja J muda de andurrial, de tejado, y de vecina! Vuela y revuela siempre la picuda en pos de su galan , que á hacer el nido, cantar, cazar y procrear la ayuda. Fuérame yo tan listo y tan sabido como ella, ó de la gran naturaleza con tan preciosos dones favorido, y otra vegada echara á mi cabeza fuera de este rincon (29), y en mi castaño (30) me diera á andar sin miedo, ni pereza. Mas pues se toca á recoger ogaño , y es preciso pasar bochorno y frio

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