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te intimidó? Cediste , te humillaste

ni al rumor , ni al aspecto del peligro? . .

Y cuando todos al terror doblados

medrosos se escondían , tú , tú solo

no te mostraste firme , y á la furia

no presentaste intrépido la frente?

Oh alma heróica! oh noble ! oh grande esfuerzo

de la amistad ! Podré olvidarte? Oh ! antes

me olvide yo de mí, si te olvidare.

Nunca, nunca ; que en rasgos indelebles

de fuego está grabado en los escriños

de mi inocente corazon. El sabe ,

él solo sabe cuánto de dulzura

sobre mi alma derramó , cuán grata

me es su memoria , y cuánto me consuela

en mi suerte infeliz ! Infeliz ?.... Cómo?

Acaso puede un inocente serlo?

Con la virtud , con la inocencia puede

morar el infortunio ? El justo cielo

no lo permite , caro Posidonio.

El las sostiene , las conforta, y tiende

para apoyarlas próvido su mano.

Lo sé ; lo siente , y sin temor lo dice

serena y pura mi conciencia. Nada

la turba : ni voraz remordimiento ,

ni del crimen la fea , adusta imágen ,

ni ingratitud , ni deslealtad , ni alguno

de los verdugos de las almas viles

sus senos agitó. Contra esta blanda

consoladora voz , qué puede el ronco

rumor de la calumnia? Qué la envidia ,

aunque con soplo venenoso incite

las furias del poder, su fragua encienda,

y sus rayos invoque en mi ruina?

Yo en tanto escucho intrépido su aullido.

Qué me puede robar , di, Posidonio?

La libertad ? No, no, que no le es dado

hasta el alma llegar donde se anida ,

y aherrojarla no puede. Ni esta pura

emanacion (18) de la divina esencia,

este sutil y celestial aliento (19)

que nos anima y nos eleva , puede

ser cerrado entre muros , y con hierros

encadenado ni oprimido. Mira

como cruzando los vecinos mares

se lanza ora hácia tí, te abraza, y busca

conortey paz en tu amigable pecho;

y|, oh! cuál los bnsca cierto de encontrarlos!

De tí partido á los amados lares

que me vieron nacer, rápido vuela;

besa el virtuoso umbral , se postra humilde

ante las santas sombras que le guardan ,

y con piadosas lágrimas le riega.

Oh sombra ilustre de Paulino (20), cuánto

de amargura y rubor te ahorró la muerte!

Libre está , sí.... Del globo las regiones

no puede en torno recorrer ? Absorto

ver cuál la vida y la abundancia llenan

sus vastos climas? Los remotos mares

surcar veloz? Tocar entrambos polos,

y á las esferas altas remontarse?

Y no mas? Mira cual atravesando

los campos de la luz sobre las lunas

de Herscbel se encumbra ; rápido las puertas

ciernales penetra , y á los coros

querúbicos unido , allí estasiado

su patria encuentra , y su Hacedor adora.

Es esto esclavitud? No , Posidonio.

Por mas que esta porcion de polvo y muerte

yaga en austera reclusion sumida,

libre será quien al eterno alcázar

puede subir ; al Protector , al Padre

de la inocencia y de la vida , absorto

y postrado adorar ; ver como el rayo

arde en su mano omnipotente , y como

contra la iniquidad alzado, llena

de espanto á U calumnia.... Mas si en tanto

mancha este monstruo cou su voz mi fama?..

Si esta segunda y mas preciosa vida

del hombre.... A y ! Posidonio , de tu amigo

ve aquí el mayor, el mas voraz tormento.

Mas qué es la fama? quién la da y mantiene?

iSo es el supremo Arbitro del mundo

su fiel dispensador? Suyo es, no nuestro ,

tan estimable bien : próvido y justo

le da á quien fiel por merecerle lucha.

La inocencia le alcanza ; con su egide

la virtud le defiende , y el que sabe

respetarlas y amarlas le conserva.

Le perderá quien nunca holló los santos

fueros de la verdad? Quien obediente

á su voz, al error y á la ignorancia

pertinaz persiguió? Tú , Posidonio ,

lo sabes ; tú , testigo y compañero

de mi vida interior, de mis designios,

viages, estudios y tal vez en ellos

auxilio y consultor.... Oh! cuánto ahora

de esta feliz seguridad la idea

es á mi corazon dulce y sabrosa!

Si, tú lo sabes; sabes que mis dias ,

partidos siempre entre Minerva y Themis,

corrieron inocentes, consagrados

siempre al público bien. Sabes que en ellos

sumiso y fiel la religion augusta

de nuestros padres, y su culto santo

sin ficcion profesé. Que fui patrono

de la verdad y la virtud , y azote

de la mentira , del error y el vicio.

Que fui de la justicia y de las leyes

apoyo y defensor; leal y constante

en la amistad ; sensible y compasivo

á los agenos males; de la pura

y candida niñez padre , maestro ,

celoso institutor; y de la patria,

oh cara patria! de tu bien, tu gloria

constante y ciego promotor y amigo.

Di, son otros mis crímenes ? El alto

testimonio que grita en mi conciencia

Qué digo? oh Posidonio, el de la tuya , el de todos los buenos , la voz misma , esta voz fuerte y vigorosa que oye la envidia con terror, la voz del pueblo , la pública opinion, que otros me imputa?., Mas por ventura sueño?.... Es el orgullo el que adulando mi razon la engaña con la grata ilusion , ó es la voz pura de la inocencia? Ella es, oh Posidonio; que el delito es cobarde. Sí, ella sola valor dar pudoá un corazon que firme desconoce el temor; que fiel al cielo, á la patria, al honor , adora humilde la Providencia altísima; que sufre del infortunio el peso , y resignado sabe esperar impávido su suerte. Ah! si el destino de rubor y angustia tal peso carga sobre mí; si tantos bienes me roba, y de tan caras prendas.... oh dulces prendas por mi mal perdidas! me priva injusto , y rígido me aleja; si en fin las heces del amargo cáliz me hace tragar: mi alma, oh Posidonio, ser herida podrá , mas no doblada. No ves siempre indefenso, empero nunca rendido al fiero embate de las olas, inmoble estar el risco de Antromero (21), cual castillo roquero á los doblados ataques de rabiosos enemigos? Así ella inmoble esperará sus golpes. Lloro, es verdad, negártelo no debo; lloro la ausencia de mi triste patria , de mis caros Penates, de mis pocos fieles amigos, y de todo cuanto mi corazon amaba , y reunido, colmo era de mi gloria y mi ventura....

Entre tantos un alto , un digno objeto , ay ! cada instante su llorosa imagen á mis ojos envia, y las paredes de esta medrosa soledad conturba. Tú adivinas cuál es : tú , amigo , sabes el generoso afan con que mi mano, allá donde el paterno Piles (22) corre á morir entre arenas , una hermosa viña plantó que consagró á Sofía (23). A sn sombra creció por siete abriles; mostró su esquilmo., y ya de la comarca era delicia y gloria.... y lo era mia: oh! cuál sus tiernos vástagos tendía por el amado suelo ! Cuán lozanos sus pámpanos frondosos de frescura y verdor la cubrían ! Tú admiraste sus sazonados y tempranos frutos, oh Posidonio , y con ardiente celo tu voz dió aliento y vida á su cultivo! Ah! cuán otra es su suerte! Combatida de un violento huracán , toda su gala yace agostada por el suelo al soplo del viento asolador ; aportilladas sus altas cercas ; secos de su riego los copiosos raudales; ahuyentados ó medrosos sus fieles viñadores, llena está ya de espinas y de abrojos queá próxima ruina la condenan; mientras cautivo el mayoral no puede salvarla ni correrá su socorro... Ay! ya no verán mas sus tristes ojos tan preciada heredad! Ni ella su influjo recibirá ya mas!... Tal vez los tuyos, Posidonio, sobre ella detenidos, su antigua gloria buscarán en vano , y con piadosas lágrimas un dia honrarán mi memoria... Ah! si la vieres desamparada y yerma, huye y maldice

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