Imágenes de página
PDF
ePub

derecho á sus aplausos y favores. Sin embargo , el amor que profesamos todos á sus virtudes, las continuas instancias de su hermana , y el cuidado de repetiros nuevos testimonios de su amistad , pudieron algun tanto disgustarle de aquella residencia: tambien han concurrido sus vasallos á turbar su sosiego : de Cantabria le avisan que la guerra en sus estados ha vuelto á renacer : que Eudon y Pedro, émulos de su gloria , aspiran ambos á usurpar de Vizcaya el señorío; y aunque los naturales á Pelayo se conservan muy fieles , su presencia es alli indispensable , mientras tanto que duran las facciones. Y quién sabe . señor , si acaso tienen sus cuidados un origen mas grave y mas oculto?

Es justa su inquietud ; pero el tratado que ajusta con Tarif le importa mucho: con mi amistad y la del Africano , libre de dos rivales importunos , gozará sin recelo unos estados , que contra nuestro gusto no pudiera conservar mucho tiempo : otros mas altos honores serán paga de su celo. Yo puedo asegurarlo, y entretanto no me olvido del vuestro. Cuidad mucho de merecer los premios que os preparo , y no los malogreis. Idos.

ESCENA III.

MUNUZA, ACRMET.

las noticias de Suero Las escuchado?
Conozco que la suerte favorece
mis altivos proyectos. Muy en vano
querrá volver Pelayo á ser objeto
del amor de estos fieros ciudadanos.
Rebeldes siempre al agareno yugo
y al eco de mi voz , ya irán notando,
desde hoy quién es Munuza.

ACRKET.

Yo no creo,

señor , que haya en Gijon quien temerario ose poner en duda vuestro esfuerzo. Vos sois aquí un monarca ; todo el mando de tierra y mar teneis en esta plaza: Ja guarnicion, el fuerte, los soldados y las galeras, todo os obedece: aun fuera de Gijon solo un escaso número de rebeldes se resiste á prestar la obediencia, y retirados á los montes mendigan un asilo en la prision obscura de sus antros. Pero toda la costa está sujeta, y á vuestra voz rendido el Asturiano, ni aun se atreve á llorar su cautiverio.

MUHUZA.

Y qué, porque los miras humillados, te parece que puede su silencio sosegar mi inquietud? No : los vasallos que sojuzga el derecho de la guerra , á su primer gobierno aficionados, idolatran la sangre de los reyes que les daban la ley : siempre aspirando , á recobrar el yugo primitivo, abrigan en su pecho los mas falsos y pi'rfidos'designios. Poco importa que afecten someterse resignados á una nueva coyunda; su obediencia siempre es hija de un ánimo forzado:

el temor del castigo puede solo reprimir su furor ,|y en estos casos nunca ha sido prudente la blandura.

ACHHET.

Pero , señor, porqué con tal cuidado

alejais de Gijon al de Cantabria?

Yo me acuerdo de un tiempo en que Pelayo

derramaba absoluto en vuestro nombre

favores y mercedes , entretanto

que vos enamorado de Dosinda

(sufrid que os lo recuerde), erais esclavo

de su tibio desden y sus rigores.

Munuza.

Yo lo confieso, Achmet, el dulce encanto

de sus ojos , su noble compostura

y otros mil atractivos soberanos

que brillan en su rostro , á su belleza

mi pecho y mialbedrío sujetaron.

Pero este mismo amor es el motivo

que tiene ausente en Córdoba á su hermano.

ACHMET.

El amor de Dosinda?

MUNUZA.

Sí, no culpes , querido Achmet, el fuego en que me abraso. Yo la adoro. Bien sé que me aborrece; sé que espera Rogundo de su mano la dulce posesion ; pero no obstante , á pesar de Rogundo , de Pelayo , de su mismo desden , y de mi gloria , pretendo ser su esposo.

ACHMET.

Cielo santo! Vos su esposo, señor?

MCNUZA.

Sí, estoy resuelto; y antes que acabe el dia , á mi palacio vendrá , donde la rinda humildes cultos

este pueblo feroz ; determinado
á ponerla en mi lecho y mi familia.
Ved si debi apartarla de su hermano,
y aun librarme en Gijon de otros estorbos.
Tú me oyes con asombro. No lo estraño:
la lid es peligrosa; mas supuesto
que mi poder y el fuego en que me abraso
exigen este enlace , no hay peligro
que me pueda apartar de ejecutarlo.
Unido yo á la estirpe de los godos
por el ilustre enlace de su mano ,
á pesar de Pelayo , vendrá un tiempo
en que mi amor reuna los sagrados
derechos de la sangre y de la guerra.
Ah! si todas las ansias que consagro
á esta amable Princesa; si mis ruegos,
mi eterna gratitud , mi humilde llanto

ablandan su desden si yo consigo

enternecer el pecho que idolatro: qué triunfo para mí tan halagüeño!

ACHMET.

Perdonadme, señor; el sobresalto

con que acabo de oir vuestro discurso

me tiene sin aliento. Desde cuándo

pudo un pecho animoso , endurecido

debajo del arnés , rendirse incauto

á las leyes de amor? Pues qué , Munuza,

el amigo mas fiel del Africano,

el fiero imitador de sus costumbres,

cederá sin rubor á los encantos

de una muger la'gloria de sus triunfos?

Y correrá á entregar á un dueño ingrato

un corazon formado en los combates?

Señor, ved que os perdeis. Hablemos claro:

esta gente aguerrida y caprichosa,

idólatra del nombre de Pelayo ,

se opondrá á vuestro intento; y aun los mismos

que hoy viven sin zozobra, despojados

de hacienda y libertad , harán furiosos

las últimas violencias si tratamos

de combatir su honor. Estos insultos

fomentará Rogundo, á quien la mano

de Dosinda robais ..... pero , vos mismo,

olvidais la amistad de D. Pelayo?

Y cuando su amistad no os interese,

despreciaréis su odio ? Venerado

por los nobles de Asturias como un resto

de la sangre Real , solo en su brazo

funda España su única esperanza.

Nacido en este suelo , y reputado

sucesor de Rodrigo , á quien la suerte

negó otra descendencia, en tiernos años

fué llevado á la corle de su lio.

En ella los señores toledanos

le miraron crecer al pie del trono;

las trompas y las cajas despertaron

su espiritu marcial: nosotros mismos

temimos el impulso de su brazo

cerca del Guadalele, y cuando todo

se postraba en España al Africano,

invencible Pelayo , y casi solo,

defendía con ánimo irritado

los últimos rincones de su patria.

Si esto os parece poco contempladlo

retirado en Gijon , donde se atreve

á dejarse rogar, y aun á negaros

la mano de Dosinda ..... Y vos no obstante

despreciais su amistad ? Señor , si en algo

creeis quii vuestra gloria me interesa ,

pensad mejor .....

Ya lo he reflexionado. No receles, Achmet; están lomadas las mejores medidas.

1CRMET.

Pero acaso

« AnteriorContinuar »