Historia general de España, Volumen 3

Portada
Establecimiento tipografico de D. Francisco de P. Mellado, 1861 - 590 páginas
 

Comentarios de usuarios - Escribir una reseña

No hemos encontrado ninguna reseña en los sitios habituales.

Páginas seleccionadas

Índice

Otras ediciones - Ver todo

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 547 - León, en los dias y en el tiempo de nos don Fernando por la gracia de Dios rey de Castiella, de Toledo, de León, de Galicia...
Página 524 - ... aquellas galeas en que estaban, et acogiéronse to«dos á las naves; et con un poco de viento que les fizo alzaron las velas, et «fuéronse á Cartagena, et dejaron las galeas desamparadas en el agua. Et «los moros desque los vieron andar de aquella guisa, llegaron á ellas, et to«máronlas con remos et con velas, et con todo su aparejamiento: asi que de «toda la flota que el rey de Castiella alli tenia non escaparon mas que cinco «galeas (1).
Página 98 - que por muchos respectos lo deseaba, dice un historiador, por desafueros que aquellas gentes habían los años pasados recibido de los reyes de Navarra, en cuya unión había andado los setenta y siete años pasados (2).
Página 505 - ... la su amistad. Otrosí todos los de las villas cada unos en sus logares eran partidos en vandos, tan bien los que avian tutores, como los que los non avian tomado.
Página 524 - Et los moros lle»garon á él, et cortáronle la cabeza, et echáronla en »la mar: et fincó el cuerpo en la galea; et derribaron »el estandarte que estaba en la galea; et aquel cuer»po del almirante lleváronlo al rey Albohacen.
Página 313 - Roma, tuvo cuidado de protestar antes á presencia de algunas personas principales, «que se entendiese no recibía la corona de mano del arzobispo en nombre de la iglesia romana, ni por ella, ni contra ella (1).
Página 495 - Esta con mas varonil resolución: «tal cosa co«mo esta, esclamó, no la toleraría mi hermano el rey de Castilla, y de segu«ro á tan sediciosas gentes las mandaría degollar. — Reina, contestó á esto «don Alfonso, nuestro pueblo es mas libre que el de Castilla: nuestros súb«ditos nos reverencian como á señor suyo, y Nos los tenemos á ellos por •buenos vasallos y compañeros.
Página 122 - Toledo los pendones ganados á los ínfleles, y con razón añadió el rey de Navarra al escudo bermejo de sus armas cadenas de oro atravesadas en campo de sangre, con una esmeralda que ganó también en el despojo, como en memoria de haber sido el primero á saltar las cadenas que ceñían el campamento enemigo.
Página 203 - Despidióse Ben Alhamar de Granada, dice su crónica, del rey Ferdeland, y tornóse mas triste que satisfecho de los triunfos sobre los cristianos, que bien conocía que su engrandecimiento y prosperidades producirían al fin la ruina de los muslimes, y solo se consolaba con esperanzas que su imaginación le ofrecía, de que tal vez tanto poder y grandeza mudando de señor se arruinaría y caería de su propio peso, confiando en que Dios no desampara á los suyos (i).» «De cuantos musulmanes, dice...
Página 247 - España dejar de esperimentar vagaciones y mejoras sensibles en su condición social. La conquista de Toledo marcó para nosotros el tránsito de la infancia y juventud de la edad media española á su virilidad; la de Sevilla señala la transición de la virilidad á la madurez. La sociedad española se ha ido robusteciendo y organizando. Aunque fraccionada todavía, ha dado grandes pasos hacía la unidad material y hacia la unidad política.

Información bibliográfica