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Espronceda, aunque romántico en el fondo, fué clasicista en la forma de la mayoría de sus composiciones, pues el medio en que empezó á desarrollarse no podía conducirlo á otro destino. A las lecciones de Lista se unía la permanente influencia del ambiente que le rodeaba cuando empezaba á dar los primeros pasos, y para conocer este ambiente, que era el que envolvía á la Academia del Mirto, para apreciar las tareas en que los Académicos se ocupaban y el espíritu que animaba á la interesante corporación, basta hojear el discurso que el 25 de Abril de 1826, tercer aniversario de su fundación, leyó D. Antonio Cabanilles, su presidente. « Hoy hace tres años (decía) que reuniendo nuestros conocimientos literarios, procuramos aprender la más noble, la más útil, la más ignorada y la más difícil de las ciencias. Si no se tuviesen por parciales mis elogios, hablaría de vuestros adelantos, manifestaría vuestra constancia y talento, y os felicitaría por haber acogido en vuestro seno á las Musas castellanas. Vosotros las amparasteis cuando temerosas huían de la revolucion y de la guerra; les ofrecisteis un asilo y tornaron á sonar sus dulcísimos cantares.» Y hablando del método adoptado por todos, añadía: «Los buenos modelos enseñarán al poeta á engalanar el pensamiento con las bellezas del idioma; le enseñarán á manifestar sus sentimientos de modo que se introduzcan en el alma de los demás y formen su gusto. Estudiad constantemente los modelos de la culta Roma y de nuestro buen siglo, torne á cantar la musa varonil de Herrera y la sublime de Leon... «El habla de Castilla va perdiendo su antigua majestad; revivid las espresiones hermosas de los siglos que nos precedieron; ensanchad los límites de nuestra lengua, destinada, según Carlos V, para hablar con Dios. Adquiera la precision y el laconismo del idioma latino. Los poetas son los depositarios de la lengua. No imiteis á aquellos que afectando conocer nuestro idioma, usan las frases en rustiquez y los giros del siglo xv, y se desentienden de los conocimientos posteriores. Buscad lo mejor y usadlo sea cual fuere En cuanto á los asuntos que debían preocupar la atención de los nuevos poetas (el primero de los cuales fué abordado por Espronceda) y á la manera de tratarlos, se espresaba de este modo el Sr. Cabanilles :

su procedencia. » REVUE HISPANIQUE. XXIII. 5

« Pelayo, levantando el grito de venganza y sacudiendo las cadenas del moro; Guzman, sacrificando á la lealtad los sentimientos paternales, pasmando al orbe y aterrando á los Benassin; Colon, el Cid, San Fernando, el hazañoso Vargas y otros cien héroes, orgullo de nuestro suelo, fían á los ingenios españoles la venganza de su valor y su gloria, casi olvidados por los que les sucedieron.

«Ya no se precían las composiciones aéreas; aquellas composiciones en que lucía el ingenio á costa de la razon, y que en vez de deleitarle fatigaban al entendimiento. Ya es necesario que un

sentimiento, que un fin moral dirija la voz del poeta.

«Aspirad, amigos míos, á la gloria. El siglo XIX haga olvidar al siglo XVI. No abandoneis la ciencia encantadora que suaviza las costumbres del hombre; no abandoneis un estudio que, segun dijo el padre de la elocuencia, forma nuestro corazon en la juventud, acalora la vejez, nos adorna en la prosperidad, nos acompaña y consuela en el infortunio, peregrina con nosotros y con nosotros se hace campestre. Destruid el imperio del mal gusto y de las coplas, y compadeced á aquellos que no encuentran diferencia entre las inspiraciones del cielo y las necedades rimadas de los miseros copleros.»

Si alguna duda cupiese de la capital intervención de Lista (Anfriso) en la dirección de los Académicos del Mirto la desvanecería la lectura del siguiente párrafo con que termina su discurso el Sr. Cabanilles:

« Remedad los ecos de la lira de Anfriso, de Anfriso el cantor de la Divinidad que tendió una mano protectora á esta Academia que, niña y sin amparo, ó hubiese muerto en su infancia ó no hubiera llegado al esplendor actual.»

Contal maestro y con tales compañeros, no podía ser otro que el que fué, cuando en la meta de la juventud comenzó á revelarse,

el autor de Poesías Varias y de El Diablo Mundo.

EL GRAN LíRICO Y EL vULGAR DIPUTADo
LA REVELACIÓN DEL GENIO

Las « Poesías Varias » y «El Diablo Mundo »,

Hasta el año 4o fué Espronceda casi un desconocido; sólo se había revelado al público como periodista, como novelista y como autor dramático, y su talla en estos géneros no excedía á la de cualquier escritor vulgar.

Esta falta de notoriedad explica, fácilmente, el que ni siquiera sea citado su nombre por los historiadores de los sucesos en que tomó parte tan activa. Era un combatiente anónimo.

Su fama de poeta no había traspasado el reducido círculo de sus amigos; pero se desbordó, como impetuoso torrente, desde el momento en que se dió á conocer al público como lírico, teniendo la desgracia de no poder gozar de su triunfo más que dos años, desde que se publicaron sus Poesías hasta que murió en el apogeo de la gloria.

Ni la novela Sancho Saldaña, ni las composiciones dramáticas Ni el tío ni el sobrino y Amor venga sus agravios, ni sus artículos periodísticos le habían conquistado la deseada popularidad.

*k *

El 5 de Mayo anunciaron los periódicos que se habían puesto á la venta en las librerías de Escamillas y Cuesta la colección de sus Poesías varias, y á los pocos días de ser leídas y comentadas en todas las tertulias, emitió el insigne maestro Lista este juicio acerca de ellas:

« Mucho tiempo hace que no se presentan al público, en las colecciones de poesías, ideas más osadas, elocucion más esmerada, armonía más robusta ni intenciones más poéticas. A pesar de las muchas razones que personalmente nos asisten para no dar elogios á estas poesías... ha sido preciso ceder á la impresión que nos causa su lectura; impresión que no dudamos será la misma en todos los lectores instruidos, aun en aquellos que no juzguen dignos del pincel poético algunos de los argumentos. Al dar cuenta, pues, de esta publicacion, extraordinaria bajo todos conceptos, debemos limitarnos á justificar con citas la sensacion que nos causa ver sometidos los pensamientos, por atrevidos que sean, al yugo de la lengua y de la versificacion castellana, cosa sumamente rara en el día. La primera obra es la coleccion de fragmentos del poema épico el Pelayo, que el autor se propone concluir y dar á luz. Estos fragmentos desmienten de la manera más solemne á los que creen ó afectan creer que la epopeya es un género incapaz de interesar á la sociedad actual... Cuando se hacen, repetimos, versos como éstos, no se debe desesperar de imprimir interés á una accion grande y que se presta admirablemente á todos los adornos de la novela y de la epopeya. «Siguen dos composiciones amatorias, de las cuales la primera nos parece muy superior á la segunda, que es de carácter satírico, y que, por tanto, requiere un genio de diferente clase que el de Espronceda. El romance A la noche, por el contrario, es uno de los más bellos que hay en nuestra lengua. La energía y fluidez en la versificacion, y el sabor melancólico de la frase y hasta el asonante, le colocan, en nuestro entender, entre las obras perfectas. «Siguen algunas canciones cuyos títulos son : El pescador, La cautiva. El pirala, que tienen toda la libertad y energía que anuncia su título. El cosaco y El mendigo son singulares por el giro y los pensamientos, aunque bastante incorrectos. En estas composiciones hay algunas sobre los asuntos de las de Osian y en el mismo estilo, y un himno Al sol, lleno de fuego y poesía. « Las composiciones intituladas El reo de muerte y El verdugo nos parecen muy débiles en la elocucion y en los pensamientos... Pero de nuevo se ciñe el genio sus alas, y vuela atrevido y triunfante cuando se restituye á su verdadero país, cuando se siente animado por el valor y el patriotismo. Las composiciones de esta clase que comprende la presente coleccion pueden ponerse al lado de las mejores que hay en castellano. No ceden en mérito las que el autor ha consagrado á lamentar la pérdida de las ilusiones juveniles, señaladamente la de La orgía, en que está muy bien retratada la degradacion moral del hombre que ha trocado la nobleza del sentimiento por la inmundicia de la crápula y del sensualismo. « Concluye el libro con un cuento en que hay dos retratos inimitables: el de Elvira y el de Montemar... No hemos visto después de la Eva de Milton una descripcion más bien hecha del primer amor de un corazon inocente. »

1. Ya estando en Inglaterra había tenidó estas intenciones, como lo confirma la carta que escribió á sus padres el 28 de Marzo de 1828. Apendice n. 3 F-d. 1. Obra citada, pág. 14o.

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En los primeros días de Octubre de aquel año, 184o, empezó á publicar Espronceda su poema El Diablo Mundo, editado por Boix, en cuadernos á entregas. «El poeta — dice Cortón — escribía al compás que éstas se iban imprimiendo y vendiendo; y aunque estaba seguro de sí mismo, no lo estaba tanto del editor ni del público, cuando decía al fin de un canto ó cuaderno, prometiendo otro: El cual sin falta seguirá, se entiende, Si este te gusta y la edicion se vende.

« Miradas las cosas así, no hay crítica que valga contra Espronceda; tenemos que ponerle sobre las nubes; es fuerza declararle

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