Gramática de la lengua castellana: según ahora se habla

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Librería de los SS. Salvá e Hijo, 1835 - 496 páginas
 

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Pasajes populares

Página 28 - Uno Dos Tres Cuatro Cinco Seis Siete Ocho Nueve Diez Once Doce Trece Catorce Quince Diez y seis Diez y siete Diez y ocho Diez y nueve...
Página 429 - Es cierto cuanto dice voacé, señor soldado. Y el que dijere lo contrario, miente". Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.
Página 353 - ¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere no ponga, cuando llegue a contar esta mi primera salida tan de mañana, desta manera?
Página 185 - ... los interesados dilaciones ni costas. Igual recurso tendrán los artistas, cuando las partes con quienes hubiesen tratado no les pagaren el precio , ni cumplieren las condiciones estipuladas.
Página 411 - El pecho me latía; Y al ella coronarme Quedábase embebida. Una tarde tras esto Vimos dos tortolitas, Que con trémulos picos Se halagaban amigas. Y de gozo y deleite, Cola y alas caídas, Centellantes sus ojos, Desmayadas gemían. Alentónos su ejemplo; Y entre honestas caricias Nos contamos turbados Nuestras dulces fatigas...
Página 455 - Están desarregladas, tienen disparates; pero aquellos disparates y aquel desarreglo son hijos del ingenio, y no de la estupidez. Tienen defectos enormes, es verdad ; pero entre estos defectos se hallan cosas que, por vida mía, tal vez suspenden y conmueven al espectador, en términos de hacerle olvidar o disculpar cuantos desaciertos han precedido.
Página 413 - Decir con cuántas indirectas frases, Y tropos elegantes y floridos. Me pidió de almorzar. Cedí al encanto De su elocuencia, y vieras conducida, Del rústico gallego que me sirve, Ancha bandeja con tazón chinesco Rebosando de hirviente chocolate...
Página 441 - Tifian tus gratos miembros á porfía ; El sol de mediodía La lumbre encienda de tus ojos bellos ; Que el tímido pudor la temple en ellos ; La esencia de las flores Tu dulce aliento sea, Y á velar tus encantos vencedores Bajen en crespas ondas tus cabellos; En tu nevado seno Empiecen los amores La primera á gustar de sus delicias ; Tu pié en la danza embellecer se ve* , Y tu candida mano en las caricias.
Página 416 - La flor del Zurguen.» Sus ojos luceros , Su boca un clavel , Rosa las mejillas, Sus trenzas la red Do diestro amor sabe Mil almas prender, Si al viento las tiende
Página 92 - Solo está en uso en el pretérito coexistente, y á lo mas en el futuro absoluto de indicativo. Asir. Rara vez se usa en la primera persona del presente de indicativo, y en todo el futuro del modo subjuntivo.

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