Imágenes de página
PDF
ePub

sirve sólo para encubrir á la rutina inmóvil, y que la agitacion en el exterior es una buena disculpa para no tocarenada dentro de casa. Cuando el comercio sufre, cuando la industria reclama, cuando el presupuesto cojea y murmura incomodada la opinion pública; nada más conveniente que mostrar un trofeo. Si el pueblo pide reformas, se le aplaca dándole prestigios. (Ascendency. Carta al duque de Marlborough, 1880.)

Ya el secreto de este juego se habia revelado, cuando Sydney Smith le escribia á Lady Grey de este modo:—«¡No me lancéis, Señora, por el amor de Dios, á otra nueva guerra! Ya estoy molido, extenuado de tanta cruzada por Europa, y de ser el paladin de toda la humanidad; falta me hace ahora el ocuparme de mí mismo. Me apeno por los griegos y por los españoles, deploro la suerte de los judios; los habitantes de las islas Sandwich gimen bajo atroz tiranía y Bagdad tambien está opresa; la condicion del Delta no me tranquiliza en modo alguno; el Tibet vá muy mal....., y ¡he de ponerme yo en campaña por todos esos pueblos?......)) Esto que parece egoismo, no lo es, sino probidad, y debe definirse de este modo: «más vale cuidar la tierra propia como es debido, que no defender las extrañas fuera de lo conveniente.»—Divisa en verdad bien sencilla y que ha inspirado los actos todos de la vida de W. E. Gladstone; pero, agregaremos, para ser justos, que tuvo que emplear algunos años en descubrirla.

1.-EDUCACION TORY.-ETON, OXFORD.

William Ewart Gladstone nació en Liverpool el 29 de diciembre de 1809; pero es escocés por su padre y por su madre, más aún, highlander, celta de pura raza. Así lo ha dicho él mismo saludando a su madre verdadera, cuando el sol de su gloria brillaba ya en el mediodia—«Si Escocia no se avergüenza de sus hijos, tampoco los hijos se avergüenzan de ella; y yo por mi parte reconozco con alegria y gratitud que es toda escocesa la sangre de mis venas.» Buena la hubieran hecho esos constructores de horóscopos científicos, hoy á la moda, si hubieran razonado así para predecirle su carácter:-celta, es decir, espíritu lógico, gustará más de las verdades abstractas que de los hechos pacientemente analizados, y hasta quizás sea un soñador que arrebatará la propia fantasía hácia los espacios nebulosos. Habríanse equivocado por completo, porque

en sus cálculos no tuvieron en cuenta dos factores importantes: el medio de vida y la educacion.

En cuanto al medio, Gladstone estuvo viviendo hasta que se hizo hombre, únicamente en el del comercio; y en el más agitado de los comercios, la exportacion colonial. Su padre Sir John (que fué hecho ba. ronet por Canning) era hijo y nieto de comerciantes, y llegó á ser él mismo uno de los más fuertes armadores del Lancashire. Desde jóven se habia hecho notar por su pericia en los negocios y por su iniciativa, y babia empezado su carrera salvando a la casa de Corrie, cuya representacion tenía entonces, de manera á probar una gran decision de carácter y audaz habilidad. Fué luego el sihp-owner uno de los principes del comercio de Liverpool, presidente de la West India Association, y muy conocido como potencia política de aquella época. George Canning se lo ganó á su partido, hizo que le fuera infiel á Brougham y que, al entrar en el parlamento, se sentara con los conservadores hasta 1851 en que murió, despues de ver cuán hermoso se abria el porvenir para su hijo.

Ewart, pues, habia tenido ocasion desde su infancia para avezarse á los negocios. El gran comercio fué como su atmósfera nativa. IIeredaba las aptitudes prácticas acumuladas por el trabajo de cuatro ó cinco generaciones de abuelos, y esto bastaba para modificar la viveza de concepcion que le era innata, y para que estuviera preparado á la prosa de los hechos de la vida. Pero tambien heredaba esa desconfianza que se nota en casi todos los que de inferiores esferas suben á las superiores de la sociedad con su fortuna, que fácilmente se inquietan de los movimientos de la democracia, más poderosa cada dia, y que por cualquier motivo temen perder cuanto tienen, y se ponen á cavilar si ellos y sus padres habrán trabajado y adquirido en balde y para no gozarlo. Era él hijo de un poseedor de esclavos, aunque fuera en una época en que todos los colonos ricos los tenían, hijo de un conservador, de un proteccionista, y George Canning fué el ídolo que sus ojos vieron primero, y el único que no ha querido quemar luego, como con tantos otros ha hecho. ¡Cuántos elementos, pues, no habria concretados en su ser, para que Macaulay, con su gran perspicuidad, acertara al decir poco despries, que en el jóven debater veia «la naciente esperanza de los duros é intratables to. ries»! Macaulay tenía razon; pero algo vendria á echar á perder esa esperanza de los tories. Ewart fué educado por su padre desde la infancia en la doctrina del libre exámen; estaba acostumbrado a la discusioni sin trégua y á no contar para nada sino con su propia razon, á no admitir más oráculos que los de la evidencia. Nada tiene pues de particular que este método de educacion primaria, que le ha dado un Stuart Mill á la filosofía, le haya conquistado un Gladstone á la libertad.

Sus estudios de humanista, no de hombre (porque en Eton no se formaban hombres), los comenzó en ese colegio modelo ádonde mandaba la aristocracia sus hijos para que aprendieran un poco de latin y griego y, sobre todo, para que se distinguieran en las regatas, en el Sport, para que ejercieran sobre los condiscípulos más débiles el derecho del señor (fagging), y para que despreciaran en grande á los sesenta king's scholars, ó sean los disfrutadores de las becas del rey, que en la casa expiaban la mediania de sus fortunas con un traje y régimen distintos. (1) Haber estudiado en Eton es, aún hoy dia, una señal de que se vale algo: no hay un novelista que deje de convenir en esto. ¿No será en Eton donde el príncipe Florestan trabará íntima ainistad con su fag Endymion, el futuro primer ministro del Reino Unido? (1) Cuando allí entró Ewart carsó, sin duda, gran asombro en la colmena: ni las carreras, ni el cricket, ni ningun otro juego le llamaron la atencion; es que ya soñaba con la vida parlamentaria y con la posesion de la pública opinion. Fundó un periódico de colegiales, el Eton Miscellany, en donde presentó sus primeros ensayos, entre los cuales debe citarse una ficcion humorístico que intitula Vision del Leteo. El autor vé el rio del olvido llevándose innumerables obras; curioso, acércase; se inclina sobre la corriente y ¿qué mira?... comentarios sin fin de Shakespeare y de Milton, ponderosas ediciones bajo las cuales agonizan los dos grandes poetas sofocados por las notas, glosas y observaciones... «Los copistas desesperados, extendian los brazos para salvar su bien amada prole, mas era en vano. Yo me lastimé grandemente de sus angustias, pero con esa lástima que sentimos por el malhechor á quien van á ajusticiar, lástima que deja comprender perfectamente lo merecido de la pena»... Estas pullas contra los anotadores de las obras maestras no son raras en sus escritos. En sus Estudios sobre Homero volverá furiosamente á la carga, llegando hasta á rechazar en conjunto y sin discusion á toda crítica de

(1) Véase la Edinburgh Review.—Abril. 1830.
(2) Véase Lord Beaconsfield's Endymion,

la poesía homérica que no acepte como único punto de partida á esa poesía misma. Pero en cambio, y justamente, ya se han vengado de él los maltratados filólogos; aunque quizás se deba la facilidad de la victoria de los detractores de la obra citada de Gladstone, á que muchas de las construcciones históricas ó etnológicas del libro han sido edificadas demasiado ligeramente por su autor con hechos no bien averignados, decumentos apócrifos ó fechas inseguras.

En 1829 salió Ewart de Eton para Oxford y entró en el colegio de Christ Church. Eran allí fuertes los estudios y muy fuertes tambien los vientos de fanatismo y de intolerancia que soplaban. Los aprovechados jóvenes aprendian alli, no sólo muchas matemáticas y mucho griego, si que tambien á respetar supersticiosamente a las instituciones anglicanas; dogma á que con su gerarquía de lores y obispos, debe exclusivamente la Inglaterra su grandeza. Para comprender cuál era la enseñanza que de pasto servia á aquellos estrechos espíritus, no hay más que recorrer los anales del O.xford Union, que era algo así como una Debating Society, donde los jóvenes se adiestraban en el uso de la palabra, esa gran palanca de la política inglesa. En ella se distinguió al punto Ewart Gladstone por sus evidentes disposiciones de orador, y más aún por lo añejo de sus opiniones. Uno de sus primeros discursos fué para oponerse í la rehabilitacion política de los judios. Poco despues de la revolucion francesa de Julio, que fué un motivo de espanto y escándalo para todas las córtes extranjeras, formuló tambien una mocion de desconfianza contra el ministerio Grey, al que acusó de «alentar á los conspiradores, cuyo designio conocido es minar los cimientos del órden social». -¡Pobre órden social! largo tiempo há que debiera estar despedazado si los profetas de su ruina hubieran sido veraces, y, sin embargo, se mantiene más sólido, más á plomo y seguro que nunca ..... Cuántas veces, despues, el Right Honorable W. E. Gladstone habrá recordado sonriéndose sus terrores de jóven cuando sus amigos de antaño, adversarios luego, oponian á sus programas de renovacion la salud social y las instituciones amenazadas! Pero estaba escrito que habia de mostrarse timorato é inquieto en la edad de las locuras, y que quemaria sus naves en la edad de la reposada madurez.

El Gladstone liberal, que nunca ha gustado de aparecer inconstante en su fe, y que trata siempre de presentar una continuada consecuencia en donde no se ven más que opiniones y actos que se contradicen, ha reconocido, sin embargo, los errores que existieron en aquella iniciacion escolar. —«En mi tiempo, Oxford tenía un gran defecto. Quizás fuese por culpa mía, pero debo confesar que en Oxford yo no aprendí lo que se me enseñó despues: á apreciar en su valor debido los imperecederos principios de la libertad humana; y si en algo he cambiado, ésta es la clave de mis cambios». Mas, ¡cuánto tiempo pasó ántes de que tan bellas palabras cayeran maduras de sus lábios! En 1831, al terminar la carrera universitaria, y recien cubiertas sus sienes de clásicos laureles, Ewart Gladstone se hubiera extremecido de indiguacion si por medio de un espejo mágico le hubieran revelado todos los golpes que él mismo habria de dar al antiguo orden de cosas. Ese justador que representan las caricaturas forrado de hierro y tirándole tajos y estocadas al pasado en la visera, partia en son de guerra á defenderlo.

Nacido al abrigo de los tories, místico y teólogo por lo que de escocés tenía; por la influencia de Canning, conservador; clerical por su educacion en Eton y Oxford; anuncióse Ewart al entrar en la contienda politica como el continuador de los contra-revolucionarios, como su director presunto, como su naciente estrella, rising hope que decia Macaulay. Añadid á esto la belleza severa de aquel rostro ya tan grave, con su frente convexa y los profundos ojos negros brillando con el fulgor de sus pensamientos. La Inglaterra puritana lo reconocia, y Pitt encontraba un heredero; así es que fué muy festejado por los jefes de la aristocracia, que precisamente entonces, y por un natural contraste, rechazaban desdeñosamente á ese aventurero, á ese enredador, pintor y modelo de Vivian Grey, que era, áun despues del sangriento ultraje de O'Connell, el cortesano de los whigs. Causa de risa hubiera sido entonces el predecir que un botarate como ese, leader natural de todos los sediciosos pescadores de agua revuelta, sería con el tiempo el obedecido señor de la orgullosa nobleza; y, sin embargo, y por la ironía que las cosas tienen, la paradoja precisamente ha sido lo verdadero. El austero y sistemático trabajador será Gladstone; el calavera, Beaconsfield.

II.--PRIMERAS ARMAS EN EL CAMPO CONSERVADOR.

Ewart Gladstone, pues, estaba ya preparado para la vida pública. Parecia como que el Parlamento se abria espontáneamente a su ambicion.

« AnteriorContinuar »