Colección de las obras sueltas: assi en prosa, como en verso

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A. de Sancha, 1776 - 536 páginas
 

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Página 404 - Y cuando he de escribir una comedia, Encierro los preceptos con seis llaves; Saco a Terencio y Plauto de mi estudio. Para que no me den voces; que suele Dar gritos la verdad en libros mudos; Y escribo por el arte que inventaron Los que el vulgar aplauso pretendieron; Porque, como las paga el vulgo, es justo Hablarle en necio para darle gusto.
Página 282 - SUELTA mi manso, mayoral extraño, pues otro tienes de tu igual decoro, deja la prenda que en el alma adoro perdida por tu bien y por mi daño. Ponle su esquila de labrado estaño y no le engañen tus collares de oro; toma en albricias este blanco toro que a las primeras hierbas cumple un año.
Página 274 - ... un día Lucinda, y por los hierros del portillo fuésele de la jaula el pajarillo al libre viento en que vivir solía. Con un suspiro a la ocasión tardía tendió la mano y no pudiendo asillo, dijo (y de las mejillas amarillo volvió el clavel que entre su nieve ardía) : "¿Adónde vas, por despreciar el nido, al peligro de ligas y de balas, y el dueño huyes que tu pico adora?
Página 215 - Tántalo del agua y árbol tierno nunca el cristal ni las manzanas pruebe; que sufra el curso que los ejes mueve de su rueda Ixión por tiempo eterno, que Sísifo llorando en el infierno, el duro canto por el monte lleve; que pague Prometeo el loco aviso de ser ladrón de la divina llama, en el...
Página 470 - Mas, sea lo que fuere, yo le he de estimar y amar, tomando del lo que entendiere con humildad y admirando lo que no entendiere con veneración; pero a los demás que le imitan con alas de cera en plumas tan desiguales, jamás les seré afecto, porque comienzan ellos por donde él acaba...
Página 226 - Cuelga sangriento de la cama al suelo el hombro diestro del feroz tirano, que opuesto al muro de Betulia en vano despidió contra sí rayos al cielo. Revuelto con el ansia el rojo velo del pabellón a la siniestra mano, descubre el espectáculo inhumano del tronco horrible convertido en hielo. Vertido Baco el fuerte arnés afea, los vasos y la mesa derribada duermen...
Página 414 - Mas ninguno de todos llamar puedo Más bárbaro que yo, pues contra el arte Me atrevo a dar preceptos, y me dejo Llevar de la vulgar corriente, adonde Me llamen ignorante Italia y Francia.
Página 226 - ... que opuesto al muro de Betulia en vano despidió contra sí rayos al cielo. Revuelto con el ansia el rojo velo del pabellón a la siniestra mano, descubre el espectáculo inhumano del tronco horrible convertido en hielo. Vertido Baco el fuerte arnés afea, los vasos y la mesa derribada duermen las guardas que tan mal emplea. Y sobre la muralla coronada del pueblo de Israel, la casta hebrea con la cabeza resplandece armada.
Página 193 - Los vientos campo y nubes despedazan; el arco el mar con los extremos bebe; súbele al polo, y otra vez le llueve; con que la tierra, el mar y el cielo abrazan. Mezcló en un punto la disforme cara la variedad con que se adorna el suelo, perdiendo Febo de su curso el modo. Y cuando ya parece que se para el armonía del eterno cielo, salió Lucinda y serenóse todo.
Página 408 - Porque Plutarco, hablando de Menandro, No siente bien de la comedia antigua. Mas pues del arte vamos tan remotos, Y en España le hacemos mil agravios, Cierren los doctos esta- vez los labios.

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