Grammatik der spanischen Sprache, Parte 2

Portada
Kühtmann, 1862 - 114 páginas
 

Páginas seleccionadas

Índice

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 497 - No señor, menos me enfada cualquiera de nuestras comedias antiguas, por malas que sean. Están desarregladas, tienen disparates ; pero aquellos disparates y aquel desarreglo son hijos del ingenio, y no de la estupidez. Tienen defectos enormes, es verdad ; pero entre estos defectos se hallan cosas que, por vida mía, tal vez suspenden y conmueven al espectador, en términos de hacerle olvidar o disculpar cuantos desaciertos han precedido.
Página 414 - Pocos habrá que nieguen la utilidad de la Gramática, si se considera como medio para aprender alguna lengua extraña ; pero muchos dudarán que sea necesaria para la propia, pareciéndoles que basta el uso. No lo pensaban así los Griegos ni los Romanos ; pues sin embargo de que para ellos eran tan comunes la lengua griega y latina como para nosotros la castellana, tenían Gramáticas, y escuelas para estudiarlas. Conocían la utilidad y necesidad del uso ; pero conocían también que convenía...
Página 394 - 2 aquella carta que está sobre la mesa, dásela al mozo de la posada para que la lleve al instante al correo...
Página 369 - Entonces fué cuando Gonzalo se presentó en Segovia; y si su juventud y su inexperiencia no le dejaban tomar parte en los consejos políticos y en la dirección de los negocios, las circunstancias que en él resplandecían le constituían la mayor gala de la corte de Isabel. La gallardía de su persona, la majestad de sus modales, la viveza y prontitud de su ingenio, ayudadas de una conversación fácil, animada y elocuente, le conciliaban los ánimos de todos y no permitían á ninguno alcanzar...
Página 479 - Aunque gaste en hacerla todo un dia. A la Pulga la Hormiga referia Lo mucho que se afana, Y con qué industrias el sustento gana ; De qué suerte fabrica el hormiguero ; Cuál es la...
Página 415 - La guerra de sucesión , aunque por otra parte funesta , no solo retuvo en casa los fondos y los brazos que antes perecían fuera de ella , sino que atrajo algunos de las provincias extrañas y los puso en actividad dentro de las nuestras. A la mitad del siglo la paz había ya restituido al cultivo el sosiego, que no conociera jamás, y á cuyo influjo empezó á crecer y prosperar.
Página 145 - Uno, i; dos, 2; tres, 3; cuatro, 4; cinco, 5; seis, 6; siete, 7; ocho, 8; nueve, 9; diez, 10; once, 11 ; doce, 12; trece, 13 ; catorce, 14; quince, 15 ; diez y seis...
Página 453 - ... obispo de Palencia, Fernando Alvarez de Toledo, su sobrino. Parece que una acusacion como esta no debia hallar cabida en el crédito del rey ni en el de su privado. Pero los oidos de los principes y de sus ministros son fáciles á oir el mal , y sus pechos muy tiernos á las sospechas. Con aquel recelo no era prudente seguir en la campaña comenzada; el ejército se volvió á Córdoba, y los temores siguieron tomando cuerpo bastante, pues á principios del año siguiente aquellos señores fueron...
Página 472 - Guadalajara, si es mujer de juicio; ésta de Alcalá, aunque no la conozco, sé que es una señora de excelentes prendas; mira tú si doña Irene querrá el bien de su hija; pues todas ellas me han dado cuantas seguridades puedo apetecer... La criada que la ha servido en Madrid y más de cuatro años en el convento, se hace lenguas de...
Página 432 - La mataba a golpes, mire usted... Respóndele, una vez que quiere que hables, y que yo no chiste. Cuéntale los novios que dejaste en Madrid cuando tenías doce años, y los que has adquirido en el convento al lado de aquella santa mujer.

Información bibliográfica