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cuerpo del ejército se alojaron en el arrabal. Fué en esle trance de mucho valor, el esfuerzo y valentía de lus caballeros y vecinos de aquella ciudad, que se pusieron a resistir al poder del conde de Fox, siendo una parte del lugar entrada por los enemigos: y estando la ciudad en mediana defensa, se pusieron con gran ánimo a todo peligro para resistir á los enemigos, que con gran furia deliberaron de combatirlos, por ser la mas principal cosa que babiau emprendido, y la primera del reino do Aragón, porque entendían, que consistía en ello conservarse lo restante del invierno hasta que les llegase nuevo socorro, y que seria gran reputación para lo que se babia emprendido. Para esto fué de gran efecto que un caballero aragonés que se decía Juan Abarca, después que se ganó el arrabal, se entró dentro con hasta doscientos ballesteros montañeses, y que el conde de Urgel, que vino en seguimiento del conde de Fox, y se puso en Monzón, mandó entrar dentro ,'i fray Alaroan de Fosa, comendador de Monzón, que fué un muy valeroso caballero, con otros caballeros catalanes que eran hasta treinta bacinetes. Estos se entraron un viernes después de media noche, que era el primero de diciembre, en la fuerza de Barbastro sin recibir daño ninguno, aunque con grande fatiga: y luego se estrechó el cerco, y se tomaron los pasos y caminos, y comenzaron lascompañtas de gente do armas acorrer el campo, de suerte que no les pudo entrar otro socorro, y el conde de Fox pasó con su caballería basta la puente de Monzón, creyendo que saldrían los del conde de Urgel, y corrían toda aquella comarca, y ponían en orden toda su artillería para combatir la fuerza de Barbastro: mas como allí bailaron tal resistencia, comenzaron á publicar que quería el conde invernar en lus riberas del Ebro, y que en la primavera tendría tales compañías de gente de armas, que darían la batalla ó esperarían á ver quién soparía los trigos. Pusieron en tanto estrecho 6 los de la fuerza, quo no les dejaban coger a'gua, de la cual tenían gran falta: y un dia que fué á cuatro de diciembre hubo entre ellos sobre tomar el agua una brava escaramuza, y salieron do una parte y otra muchos heridos de los peones y de los pilarts: y aquel dia saliendo á las barreras de una parto de la ciudad, so mezcló una muy recia pelea, y acudieron de la gente del conde de Fox mas de mil combatientes entre la gente de caballo y de pié, y fué tan trabada y reñida que se recibió mucho daño de ambas parles: y hubo bien que hacer en recogerse los do dentro a la fuerza: y fué allí herido y preso un caballero catalán que se decía Bemardode Corbera, hermano de Riambau deCorbera, peleando muy valerosamente. La gente de armas y las otras compañías de caballo del reino se fueron a poner en los lugares mus oportunos para el socorro, y el arzobispo de Zaragoza con su compañía se puso en Sarifiena, y con esto la gente del conde de Fox no se pudo desmandar, y comenzaron á padecer gran detrimento por la falla de bastimentos: y como los de la fuerza de Barbastro la defendían con gran esfuerzo, desalojóse el conde del arrabal con toda su gente a cinco del mes de diciembre, y tomaron el camino de Huesca, y con confianza que se podían detener algunos dias en el arrabal de aquella ciudad. Cuando el conde de Urgel, que estaba en Monzón, tuvo aviso deslo, envió delante para que se entrasen rn Huesca algunas compañías de gente de armas que eran hasta doscientas cincuenta lanzas, y porque él noli-nia tanta gente, que pudiese dar la batalla al coudo de Fox, ni para esperarle en el campo, y no habiu fuerza en el camino de Huesca, ú domlese pudiese

hacer fuerte con la gente de armas que tenia, quedóse entonces en Monzón, y después a nueve de diciembre salió con su caballería, y tomó el camino de Huesca, en seguimiento de los enemigos. Llevaba el conde de Fox su camino por la ladera de la sierra, hacia las comarcas de la montaña, y pasó por Montaragon por la parte do arriba, y no se detuvieron en Huesca ni en sus términos, 6 hicieron jornada á Bolea : y de allí un sábado por la mañana se entraron en Ayerve. Estaba en el castillo de aquella villa don Pedro Jordán de Urries, que era señor della, con algunas compañías de gente de caballo y de pié i y aunque llevaba el conde propósito de apoderarse de algunas fuerzas en aqaeüas fronteras, y esperaba gente de Francia , que se apoderase del puerto de Jaca, no tentaron de combatir el castillo, porque el conde de Urgel iba siguiendo el mismo camino, y reparó en Huesca : y el arzobispo de Zaragoza y don Alonso Fernandez de Ijar, con sus compañías de gente de armas, se fueron a poner en Ejea, porque se decia que el conde de Fox tomaría el camino de Ejea y Biel : aunque por mas cierto se tuvo que seguirían la vía de Navarra , por entrarse en algunas plazas fuertes. hasta que les viniese gente de refresco del conde de Illa, y de otros capitanes que aguardaban señaladamente al señor de Lusa , con algunas compañías de vascos. El dia que aquel ejército llegó i la villa de Ayerve, por hacer el tiempo muy tempestuoso, se estuvieron quedos : y el dia siguienlo salieron hasta dos mil de caballo para hacer su provisión , y dividiéronse en tres partes, y corrieron y estragaron toda la comarca, que llamaban el Honor de Marcuello. Estaba en esta sazón el gobernador do Aragón en la villa de Gurrea, y salió áonce de diciembre en la noche, con las compañías de gente do armas que tenia : y pasó con ellas á Gallego, para repartirlas en Ejea, Luna y Erla, y por los otros lugares que estaban en defensa: y toda la mayor parte de la gente del reino cargó hacia aquella comarca, y el conde de Urgel, con la gente de Cataluña, fué en seguimiento do los enemigos. Pero desde que el conde de Fox so desalojó de Ayerve y de aquella comarca, siguió muy apresuradamente el camino de Luesia, y de allí se encontró en la vigilia de la liesta de navidad en Caparroso, que es del reino de Navarra, para entrarse en Bearne: y fué siempre recibiendo daño de las gentes de la tierra , y perdiendo mucha gente: y fuese recogiendo con gran priesa, porque no le acudieron las compañías de Francia queesperaba , que eran ol conde de Illa , el vizconde de Caramain , el señor de Leonach, Arnaldo Guillen de la Barca , y las compañías del señor de Fontioclls, que estaban en las fronteras de Pallas y del val de Aran. Estos oran hasta trescientos hombres de armas, y con algunas compañías de gente de pié eran hasta mil y doscientos combatientes : é intentaron de entrar por Pallas : pero el conde de Pallas y Roger Bernardo de Pallas, su hijo, Arnaldo Guillen de Bellera , don Francés deEril, el obispo de Urgel y Guerau de Gu i mera estaban con todas sus compañías de gente de caballo, tan en orden y 6 punto, que no osaron entrar, aunque siempre amenazaban. Siu estas compañías del conde de Illa, y de aquellos capitanes, otro capitán quese decía Guillen de Vila , babia recibido sueldo del conde de Fox para cuatrocientos hombres de armas : y otro, que era un Guallart de la Mota, para otros ciento : y como estos habían de entrar por Capsir, ó por el puerto de Pimorcnt, ó por los valles de Andorra, fué muy fácil de tomarles los pasos, y resistirá so entrada. Este fin tuvo la empresa del conde de Fox : el cual se movió tan lijcramente en un Mecho tan grande, como era tomar la posesión deslos reinos por las armas , que mostró bien tener mas confianza en su derectio que en la fuerza y poder de sus gentes : pues con tan pequeño ejercito, y tan arrebatadamente, y en tiempo y terreno que leerán tan contrarios, se atrevió á llevar su querella adelante , sin mas fundamento del que tenia el conde de Armeñaque, y aquellas sus compañías de gente de armas , cuando la necesidad los constreñía a hacer sus entradas por Rosellon, para que se entretuviesen de lo que robaban : y asi se conformó bien !a salida que hizo del reino con la entrada. En este año á diez y ocho de diciembre, hubo grandes terremotos en todo el reino de Valencia, y en las comarcas que confinan con Castilla , y en la Serranía hasta Tortosa : y desde hora de tercia, hasta la hora de completas, tembló la tierra tres veces y en el reino de Valencia se hundieron diversas torres é iglesias, y ei monasterio de Valdigna : y según escribe Martin de Alpartil, en la obra que compuso de la cisma , que fué familiar del papa Benedicto, en la villa de Algezira del reino de Valencia, dos fuentes manaron agua muy hedionda y de color de ceniza , y se vieron otras señales muy prodigiosas en la región del aire. A treinta del raes de mayo del mismo año falleció don Jaime do Aragón, cardenal de Santa Sabina , y administrador del obispado de Valencia , y fué sepultado en la capilla mayor de su iglesia.

Cap. LXII.—Que el rey don Martin después de haber reducido la isla de Sicilia a la obediencia del rey su hijo, se embarcó y vmo a la ciudad de Aviñon. Húbose en todo la reina doña María muy valerosamente , y no solo se proveyó con gran cuidado A la defensa de Cataluña y del reino de Aragón , peno en enviar ordinario socorro de gentes para la conquistada la isla de Sicilia : ven vida del rey don Juan tuvo forma por medio do mosen Francés de Aranda, que era un caballero de gran bondad y prudencia, que tuvo mucha parto en el consejo y privanza del rey don Juan, que el reino de Valencia enviase íi don Gilabert de Centellas con muy buenas compañías do gente de armas , y el reino de Aragón envió postreramente a don Pedro Galcerán do Castro con buena armada y gente do guerra : y fué tal el servicio que entonces se hizo al infante por este reino, que con él se acabó de asegurar aquella isla , y se pudo reducir A la obediencia del rey y la reina do Sicilia , y fueron con don Pedro de Castro don Sancho Ruiz de Lihori, hijo del síobernador de Aragón , y otros caballeros catalanes y aragoneses. Esta armada arribó á la ciudad de Trápana en tal coyuntura, que estaba en punto de perderse, y con este socorro no solo se defendió do los rebeldes, pero el duque se puso A continuar la guerra con tanta furia, y se hubo en ella tan valerosamente, que se ganaron por fuerza de armas l.entin, Calalagiron, Cbaza y Castrojuan : y el conde Nicolás do Peralta, que fué hijo del conde Guillelmo de Peralta, y de la infanta doña Leonor hija del infante don Jir.'ti, duque je Atenas y Neopatria , se redujo A la obediencia del rey de Sicilia : y estando ol duque en Catania A doce del mes de febrero, se le restituyeron los condados de Calatabelota, Esclafana y Calatafimia, que era un muy priucipal estado. La principal causa do reducirse el conde Nicolás de Peralta, fuéquodon Pedro de Queralt con ulguuas compunjas de ¿ente de armas, corriendo la

comarca de Jaca, se encontró en los prados de la Sambuca con toda la gente del conde junto A un castillo, que dicen la Mofarda, que está cerca de Partana , y vinieron A batalla aplazada, y quedó en ella vencedor don Pedro, y toda aquella gente fué destrozada y murió la mayor parte della. Después otro caballero catalán, que se decia don Juan de Cruillas, rompió ciertas compañías de caballo, que estaban en San Felipe de Argiran, y fueron A correr la comarca de Lentin, y volvían con gran presa, y fué allí preso el conde de San Felipe. También Girart de Mauleon, y Auiierat de Lercha, con algunas compañías de gente de armas, se encontraron con don Fadrique do Aragón, y con Francés de Veintemilla, que habían juntado en Nícosia hasta doscientos de caballo y mil y quinientos soldados, con fin de correr la comarca de Traína , y hubo entre ellos una brava batalla, en la cual fueron los sicilianos vencidos y quedó prisionero Francés de Veintemilla. Pasó por el mismo tiempo A Butera Ugo do Santapau, con seiscientos de caballo, y fué estrechando de manera la guerra , que los rebeldes iban desamparando el campo y se recogían A los castillos y lugares fuertes, y se fué el duque apoderando de todas las fuerzas y lugares mas importantes : ydonArtalde Alagon se salió de la isla, y andaba con dos galeras por las costas, aguardando ocasión de sacar del castillo de Yachi, que estaba cercado por la gente del duque, á su mujer y un hijo que estaban en él, y andaban por las marinas de Cabopasaro, y el castillo se fué combatiendo por mar y por tierra, y las cavas y minas pasaron tan adelante, que les quitaron las cisternas, y se rindieron los que estaban dentro A partido : y don Artal se redujo A la obediencia del rey por algunos días : y le dieron entonces el condado de Malta, pero no se quiso contentar con esto, y él y aquella casa se perdieron, que fué tan principal en aquel reino, y la que mayores servicios hizo en su primera conquista , siendo tantos y tan poderosos, y tan ilustres, que tenían su origen en este reino en una de las casas mas principales del: y fue cosa de gran consideración, acabarse aquel linaje y sus estados, de manera que apenas quedase memoria dellos, sucediendo de quien tanta honra y servicio hizo en la conquista de aquel reino A la corona de Aragón. Eran de los mas poderosos entro los rebeldes don Bartolomé de Aragón y don Fadrique su hermano, que eran hijos do Vinchíguerra de Araron, y trataba de reducir al servicio del rey á don Bartolomé, un caballero que sirvió al duque en esta guerra , que se decia Guillen de Veintemilla , que era señor de Chimína : pero don Bartolomé y su hermano perseveraron en su rebelión, y perdieron el condado de Camarasa y muchos lugares que tenían en aquel reino. Fntre los que se señalaron mucho en esta guerra , fué un caballero catalán que se llamaba Galcerán de Senmenat, íi quien el rey y la reina de Sicilia hicieron merced del lugar de Pela— gonia : y llegando las cosas A tal estado, que los rebeldes iban perdiendo la confianza do poderse defender, sin nuevo socorro, llególa nueva de la muerte del rey don Juan , y acabó de asegurar la empresa de aquella conquista: poique entendiendo los sicilianos que ol duquo era llamado A la sucesión del reino de Aragón , y le requerían que viniese A tomar la posesión del, perdieron del todo la esperanza de poder defenderse, y fuéronse recogiendo A sus fortalezas, y ntendia cada uno A hacer su partido lo mejor que pu> dieso : y el duque que luego lomó titulo de rey, dejando proveídas las cosos de la isla, mandó puticr cu órden las galeras que allá estaban, y con las que fueron de Cataluña y Valencia , so hizo á la vela del puerto de Meciua a trece del mes de diciembre desto año, y por tener mas obligado a don Guillen Kamon de Moneada, < ■onde de Agosta, en el servicio del rey su hijo, y por mostrar que hacia mayor confianza del, le dejó encargado lodo el gobierno de aquel reino, a quien se dio entonces la isla de Multa con titulo do marqués, y le cncomendó-al rey su hijo : y dejó por principales en su consejo á don Pedro Serra, obispo de Catania, que después fué creado cardenal por Benedicto, y a Francés Zagarriga y á Ugo de Santapau , y otros caballeros catalanes y aragoneses. Vino el rey con su armada ala isla de Cerdeña , y estuvo algunos dias en el castillo de Giller : y de allí pasó al Alguer, á donde se detuvo basta doce del mes de febrero, del año do la navidad <lo nuestro Señor de mil y trescientos y noventa y siete : y de allí pasó a la isla de Córcega, para dar favor á áus que estaban en su obediencia en algunas fuerzas y .castillos, señaladamente a Vicentelo delstria , conde de Cinérea, y a Juan de Istria su hermano, y a los de aquel bando, y de la Rocha , que fueron muy fieles y leales á los reyes do Aragón : y fuese á poner en un puerto de aquella isla , que se llama Allata , adonde estuvo hasta veinte del mes de febrero, y de allí se pasó a otro puerto que se docia Segon, ó donde se detuvo basta veinte y cinco de aquel mes: y proveyóse el castillo de Longosardo en la isla de Cerdeña, que estaba continuamente cercado por los rebeldes, y dejó el rey por alcaide en él á Bernardo de Torrellas. De allí navegó la armada , y vino & entrar en el puerto de Marsella: y porque el papa le había enviado á don Antonio de Luna que habia ido á Aviñon con gran compañía decaballeros destos reinos, y llegó por el mes de febrero estando los duques a media legua al cabo de la puente, y a Micer Beltran de Cundías, para avisarle del estado de las cosas de sus reinos , y le rogaba le viniese a ver a Aviñon, para que pudiesen los dos comunicar lo que tocaba a la unión de la santa madre Iglesia , y entendió que habia gran discordia entre Benedicto y los cardenales de su obediencia , entró con su armada por el Runo hasta Arles, y subió con siete galeras el rio arriba , y llegó á Aviñon un sábado, que fué el Ultimo de marzo, a donde tué recibido con muy grande fiesta : y el primero de abril, que era dominica de la Rosa de aquel año, el papa la dio al rey: y aquel dia , según la costumbre antigua, anduvo polla ciudad con ella con toda su corte. Tuvo el rey en Aviñon la pascua do Resurrección: y en el mismo dia después de celebrada la misa, estando el papa en la capilla mayor del palacio, le hizo el rey el juramento y homenaje por el reino de Cerdeña y Córcega. Entendióse luego con Benedicto sobre los negocios de la cisma, y de concordar en su obediencia los cardenales que estaban discordes, y tratóse do un nuevo camino que no era por via de renunciación, el cual se tuvo secreto, hasta comunicarlo con Bonifacio y con el rey de Francia, y con los otros principes, y entonces envió el rey de Aviñon á Bonifacio á don Pedro de (jueralt, y al abad de San Cugat, y al rey de Francia fué un caballoro catalán que so decia Alberto Zatrilla. Eran muy ordinarias las embajadas sobreestá materia, y platicarsede diversos medios por las partes, y con dificultad se llegaba a la ejecución de reducirso íí buena concordia , padeciendo tanto detrimento la universal Iglesia, y en el año pasado fué enviado n Aviñon , par¡» procurar la unión cu nombro de Bonifacio, un caballero ua

politano quo se decía Fillpo Brancacio, que era hermano del cardenal Brancacio, que estaba en laobediencia de Bonifacio, y éste requirió á Benedicto, y le rogó en su nombre que quisiese elegir y admitir los medios y caminos, por donde brevemente se puilic» conseguirla unión de la Iglesia , y entonces Benedicto envió á don Fernán Pérez Calvillo obispo de Tarazona, que fué después cardenal, con dos galeras a Roma, y el obispo desembarcó en Terracina , (pie estaba debajo de la obediencia de Benedicto, y era sujeta al conde ri>> Fundí, y pasando el obispo a Fundi, fué acompaña* de la gente de armas del conde hasta Castromarino, y de allí envió al cardenal Brancacio, para que se leenviase salvoconducto, y entró en Roma , y fué aposentado en el palacio de San Pedro, y con él micer Domingo Masco , y micer Tomás de Colibre, que iban para asistir en aquella embajada , y trató el obispo con Bonifacio , y después con los cardenales que se nombraron de su parte, que eran el de F'lorencia , Monopoliy Bolonia , y el camarero de Bonifacio, y propusieron* de ambas partes algunos medios razonables y jiisfos. para procurarla unión de la Iglesia. Pero como se vino ó tratar del medio de la renunciación , ó qucsejunt.isen en cierto lugar los que contendían por el ponliCcado, oque se declarase por términos de justicia,eligiéndose ciertas personas por cada una de Ijs parte* que conociesen de su derecho, no se resolvieron en ninguno destos caminos. Entonces el obispo se volvió ft Terracina , y de allí se vino con sus paleras a Civitavechia , y allí se trató con el prefecto de Roma , q* se llamaba Juan de Vico, que entregaría al obispod castillo de Civilaveclila , si le prestasen doce mil florines; porque con esto seria Benedicto señor de aquel puerto, siempre que quisiese pasar a Roma, y muches de los principales romanos, y gran parte del poell» trataban por medio del conde de Fundi, de reducir». su obediencia, y estaba esto tan adelante, queRwdicto fuera recibido por los romanos, y le diera mayor favor el conde «le Fundi, y los do aquella parcialidad si algunos de su colegio no le embarazaran la ida .cerno después sucedió, y porque Benedicto tardó de» viar la gente y dinero para una galera . en que fué [»* capitán un caballero que se decia Gonzalo Forceade Dómales, cuando llegaron no quiso el prefecto entregar el castillo , y seeseusó, diciendo que no lo ral» garia , sino en caso que el papa fuese en persona. Pero el rey de Francia á la embajada que el rey le enviar»! (lió otra respuesta , sino que se habia de seguiré! medio de la resignación de los que contendían por el i»*tincado, y sobre ello tomaron sus embajadores»requerirá Denedicto, y le señalaron término dentro dei cual cediese su derecho. Estaba el rey de romanosydí Bohemia en la obediencia de Denedicto, y vlóscconélel año pasado el rey de Francia en los confines <!c Alea» nia , para persuadirle que so concertase con di cu' medio de la resignación , y no se quiso conformare!* él, y entonces Denedicto envió á Alemania P°rH1

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mé López , que eran auditores del sacro palacio, y vota la dific-.iltad que habia en concordarse en un nc»*10 tan arduo como osle, el rey so despidió ele Benedi* y el papa con consentimiento de su colegio dio al rrf una buena parte de la cruz en que nuestro Sa,v3' padecióla muerto, y otras grandes reliquias, y » de la ciudad de Aviñon un sábado A oncedemayod» lo año, v vino á desembarcar a la playa de Barcelona y fuese al lugar de Uaduluua.

Cap. LXIII.—De la embnjida que los de la congregación tlv los cuatro lirazos del reino enriaron al rey, suplicándolo viniese á jurar los fueros y privilegios , y el estatuto que ordenó el rey don Jaime el segundo , sobre la unión délos señoríos de la corona.

Estuvo en Zaragoza la congregación que se juntó del reino, para proveer en las cosas necesarias 6 la defensa dól, hasta el mes de setiembre dcste año , y pagóse H sueldo a los quinientos hombres de armas y a los quinientos pilarts por todo este tiempo, poique el conde de Fox siempre publicaba que había de volver con mayor poder .'i proseguir su empresa. Los de la misma congregación acordaron por el mes de febrero pasado, de enviar una muy principal embajada a Cataluña, para que cuando el rey llegase, lo suplicasen en nombre del reino se viniese lúe;» íi Zaragoza sin divertirse á otras parles, ni á negocios que tocasen ol reino, y fueron nombrados por embajadores el arzobispo de Zaragoza, don Pedro Fernandez de Ijar L-omendador de Monlalvan , don Lope Jiménez do IJrroa, don Fernán I.opezdc Luna, Garci López de Sese, Juan Fernandez de Heredia y Jaime del Hospital y Estovan Pentinat ciudadanos de Zaragoza. Estos iban por todo el reino, y la ciudad de Zaragoza envió por su parte sus mensajeros, que fueron Sandio Aznarez do Carden , Juan Martínez de Alfocea y Juan Darlos quo eran jurados, -y tres ciudadanos que eran Pedro Cordan, Pedro Jiménez de Ambel y Francisco de Palomar. Todos estos embajadores se fueron A Badalona, á donde el rey estaba, y á veinte y cinco del mes de mayo explicaron su credencia y le suplicaron les asignase liora para decir en secreto lo mas importante que tocaba en general al reino. Estando los embajadores con fl otro día, el arzobispo dijo entre otras cosas, que tolos los dcste reino se habían consolado y regocijado, riucyaque nuestro Señor fué servido de llevaral rey don Juan su señor , les quedaba rey sabio y virtuoso, y por esta causa los enviaron para hacerle reverencia ist como á su rey y señor , y legitimo sucesor dcstos reino3. Por esta causa, atendido que por los fueros y costumbres del reino , cualquier que nuevamente sucedía en él, antes que fuese jurado por señor, ni coonado en rey era obligado a jurar en la ciudad de Za-agoza, en presencia del justicia de Aragón, a losdesto -eino velos del reino de Valencia , que estaban podados a fuero de Aragón, los fueros, usos y costumbres, y sus privilegios y libertades , y a los de Teruel y Albarracln sus fueros, tuviese por bien ante tolas cosas venir a esta ciudad , para hacer el juramento , y también para jurar las uniones de los reinos y ierras de su corona , según estaba ordenado y establecido por el rey don Jaime de buena memoria y por ¡us sucesores. Que notoria cosa era según el tenor de iquella unión , -jue los del reino no eran obligados A espouder en cosa alguna a lo que les envíase a manlarcomo rey cualquiera que sucediese en el reino, fines que hubiese jurado aquella unían , y do guardarlas osas en ella contenidas , ni oran tenidos de jurar por efioral tal sucesor, antes que él les hiciese el juranento en Zaragoza , y atendido que él y la reina asi orno su lugarteniente habían dado sus letras y provienes, intitulándose di rey y ella reina, y aquello se labia tolerado por su servicio , por dar mejor ii cntenIer al conde de Fox, y a la infanta su mujer, cuan • ana ó Injustamente se fatigaban en hacer guerra por :sta querella á este reino y al condado de Barcelona

en su ausencia, y quo ellos lo tenian por su rey y soSor, y se a paitasen do aquella tan loca empresa, lo suplicaban que les otorgase, que luego que babria jurado , les daria Sus provisiones reales, para que aquello no causase perjuicio al reino en lo vonidero , ni en general ni en particular. Lo mismo so pidió en nombro de la ciudad de Zaragoza, y que viniese luego ft coronarse y recibir la orden de caballería, como era costumbre; y como el rey se escusase de venir tan presto a este reino, porque el conde de Fox amenazaba de entrar con mayor poder por Cataluña , y le convenia resistir en persona á su entrada, los mensajeros de Zaragoza le hicieron el mismo dia en Badalona su requerimiento, con instrumento público, en presencia de algunos varones y caballeros, quo eran don Bernardo Galcerán do Pinos, don Bercngucr do Cruillas, don Guerau Alaman de Cervellon, Ponce de Roda, ligúelo de Sanlapau , que eran sus camarlengos, y mosen Francés de Aranda , y otro dia ante los mismos y en presencia de don ügo obispo do Tortosa, dio el rey su respuesta, diciendo, que por lo que se había hecho no entendía perjudicar en cosa alguna á los fueros y privilegios del reino, y que habiendo reposado en Barcelona algunos dias de la fatiga de la mar, vendría a Zaragoza para cumplir todo aquello que acostumbraron sus predecesores. Aquel día entró el rey en Barcelona, adonde fué recibido con muy grande fiesta, y fuese á aposentaren el palacio nuevo , y otro dia los mensajeros de Zaragoza le tornaron a requerir sobre lo mismo, y el rey les dio muy buena respuesta, y ofreció que en proveyendo como convenia a la defensa de Cataluña, se vendría a esta ciudad ó celebrar su coronación y cumplir todo aquello que era obligado. Mas la principal causa porque el rey so detuvo, fué porque se concluyese el proceso que se hizo contra el conde de Fox, como contra vasallo y rebelde, y contra la infanta su mujer, y el rey estando en su solio real, fl veinte y ocho del mes de junio (leste año, dio públicamente sentencia contra él, como subdito y vasallo, y lo declaró por rebelde y haber cometido crimen de lesa magostad , y se confiscaron a la corona real el vizcondado de Caslelbó, y todas las villas y lugares quo tenía en Cataluña.

Cap. LXIV.—Del medio que se propuso por los del consejo del rey de Castilla, para que se consiguiese la unión de la Iglesia.

Detúvose también el rey en Barcelona, porque el rey de Francia instaba en que Benedicto, conformo a lo que estaba dispuesto en la cédula que se ordenó en el cónclave, y lo aconsejaban los cardenales de su colegio y la universidad de Paris, renunciase el derecho que pretendía en el pontificado , porque por aquel camino se obligaría Bonifacio a lo mismo, y seconseguíria la tranquilidad que se deseaba a la universal Iglesia. Estaba tan puesto el rey de Francia cuesto, que amenazaba de apremiará Benedicto a que siguiese este camino, y con gran cuidado trataba de persuadirlo mismo á los principes que estaban debajo do su obediencia, que se saliesen della, no queriendo admitir el medio de la renunciación, y como entendió que el rey de Aragón tomaba á su cargo de amparar a Benedicto, para que no fuese apremiado 6 seguir este medio, que decia ser nuevo en la Iglesia, sin que primero se conformasen todos los principes do su obediencia que aquello se debía seguir, procuró que el rey do Castilla se conformase con él. Había grau hermandad y confederación en aeradlos tiempos entro los reyes de Castilla y Francia , y estaba muy confirmada del tiempo del rey don Enrique el viejo, y el rey de Castilla sn nieto mandó juntar en laciudad de Salamanca los prelados y personas de letras , y religiosos do vida muy ejemplar de sus reinos, para quese platicase de los me líos que convendría proponer,'» los que contendían por el pontificado , y se extirpase aquel escándalo tan general que había por esta división en la Iglesia de Dios, y los mas fueron de parecer, que el medio del compromiso no se debía admitir, porque seria remedio infructuoso y proceso infinito, y publicóse que el rey de Castilla se declararía luego y se conformaría con el rey de Francia. Desta novedad se agravió mucho el rey de Aragón , porque el rey de Castilla su sobrino siu consulta suya y sin concertarse primero entre si, so pusiese tan adelante por respecto del rey de Francia, y envió por esta causa á Castilla un caballero de su casa que se decía Vidal de luanes, y a mícer Ramón de Francia, que era muy famoso letrado en los decretos, y en el derecho canónico. Estos embajadores hallaron al rey don Enrique en Salamanca por el mes de setiembre deste año, y en presencia de los de su consejo le dijeron que se maravillaba el rey su señor, que por complacer al rey de Francia, y por su respuesta se hubiese declarado su consejo, en que se debía admitir el camino de la cesión, sin haber precedido mayor deliberación eutre ellos. Entonces porque el rey do Francia queria precisamente que so siguiese el camino de la cesión de los que contendían por ol pontificado , y Benedicto pedia el medio de la convención entre ellos, ofreciendo, que cuando se juntasen con su adversario en lugar seguro , entonces descubriría medios de convención, por los cuales se podría conseguir la unión tan deseada en la Iglesia de Dios, y no convenia que los declarase hasta que se hubiesen primero concordado en admití i los en aquella congregaciou, pareció que se debían reducir aquellas opiniones á tal medio, que ante todas cosas se juntasen Benedicto y llooifacío en un lugar seguro, y se revocasen los procesos que se habían hecho, y aprobasen las provisiones, y que do allí adelante se señalase un término dentro del cual Benedicto de su parte, y su adversario de la suya declarasen a su voluntad los medios por los cuales entendían quo mas brevemente se podia conseguir el remedio de la cisma , y que dentro de aquel término diesen á toda la Iglesia católica un verdadero y único pastor y universal pontífice, y si no lo hiciesen, de allí adelante cediesen entrambos, y renunciasen el derecho que pretendían al pontificado, y esto parecía conformarse con el tenor de la cédula que se ordenó en el cónclave, y con el parecer délos cardenales de la obediencia de Benedicto, que con santo celo mostraban desear la unión de la santa madre Iglesia , porque cualquier dilación era peligrosa en un negocio tan arduo como este, y convenia por esta causa señalar algún término, pues de otra manera podría padecer la Iglesia otros veinte años de cisma. Con esta resolución que se tomó en aquella congregación de Castilla, se despidieron los embajadores del rey, y el rey don Enrique envió a suplicar a Benedicto, que fuese servido de admitir aquel medio, pues conformaba tanto con su intención, pero persistió en que con venia al bien de la unión, que por vía de convención so disolviese la cisma. Antes desto, por el mes de agosto deste año la universidad de París envió tres procuradores a la corto de Aviñon, y afijaron una cs

critura en que apelaban de Benedicto para ol futuro i

indubitado pontífice. !\ir este mismo tiempo ol rey don Martin envió á Aviñon á Francés de Fluvia ciudadano de Valencia , y suplicó en su nombre al papa, y por parte de aquel reino que concediese cruzada para armar contra los infieles de África , que hacían mucho daño en las costas de aquel reino, y habían tomado é Torralva y Orpesa , que eran dos lugares del obispado de Tollosa, y el papa la concedió por tres años con grande dificultad. También en este mismo año Benedicto creó ties cardenales en la vigilia de san Mateo. y fueron don Fernán I'crez Calvillo obispo de Tarazona , que era natural de aquella ciudad , y persona generosa y gran letrado, y fué cubiculario y referendario del papa , y don Pedio Serra obispo deCaUnia, y don Jofre de Boíl naturales del reino de Valencia, y como hubiese gran pestilencia y mortandad desde Barcelona á Aviñon, y la mayor parte de su colegio su hubiese ausentado , se salió á la puente de Sorga , y en las cuatro témporas de santa Lucia creó oíros tres cardenales, y publicó su creación en aquel lugar á veinte del mes de diciembre , y fueron don IScrentuer deAnglesola que era licenciado en decretos y oMspo de Girona, y Luis de Bar hijo del duque de Bar, primo hermano del rey de Francia por parte de su madre, hermano de la reina doña Violante reina de Aragón, y el protunotario Bonifacio de Amanatis, que tué muy famoso letrado. Pero los cardenales que se ausentaron de Aviñon con color de la pestilencia, se apartaron entonces ile la obediencia de Benedicto, porque no queria admitir el camino de la renunciación, y recelando que el papa no so fuese a Marsella ó á Cataluña, por medio del vicario y síndicos do la ciudad de Aviñon le suplicaron que so volviese á aquella ciudad, diciendo que so perdería aquella tierra si se ausentase. Entonces, visto por Benedicto que habiendo sido llamados y requeridos los cardenales ñutientes que fuesen á la puente de Sorga lo rehusaron , determiné de volverse a la ciudad de Aviñon. En este año creciú de tal manera el rio de la Guerba, quo arrasó buena parte del muro desta ciudad con la puerta que vulgarmente so llama la Puerta Quemada, y mucha* torres; y las derribó por los cimientos, 6 hizo otros grandes daños, y en el mismo tiempo el rio Ebro trajo tan grande avenida , que se llevó la puente de Barcas de la ciudad, y una torre de piedra que se bahía labrado en el medio del rio, y destruyó algunos lugares de sus riberas.

Cap. LXV.—De las corles que el rey celeliró en H principio de su reinado á los aragoneses en Zaragoza , y que fue"jurado por sucesor en estos reinos el rey don Martin de Sicilia su hijo.

Por estas causas se detuvo el rey en Barcelona y por aquella comarca hasta en fin del mes de setiembre deste año, y también por proveer a las cosas de Cerdeña, que por tener los enemigos domésticos y tan vecinos estaba siempre en peligro, mayormente el castillo de Longosardo, que era muy combatido, enelcuil estaba por alcaide Bernardo deTorrellas , y el cabo de Lugodor, y su comarca que era ordinariamente destruida y abrasada por los enemigos, y estaba en extrema necesidad. Entonces proveyó el rey por gobernador (general de la isla á don Roger de Moneada Mi camarero, que fué uno de los muy valerosos caballeros de aquellos tiempos, para que pasase luego con algunas compañías de caballo y de pié cu socorro de

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