Imágenes de página
PDF

don Fadrique ni sus sucesores se llamasen reyes de Sicilia, sitio de Trinacria, y la reina y sus descendientes tuviesen el titulo de reyes de Sicilia, y cada reino distinto por si tuviese titulo. Ofrecía la reina, que en ningún tiempo daría favor ni ayuda a los barones que se rebelasen contra el rey don Fadrique, y que no so receptarían en su reino; y que procuraría con la sede apostólica que se alzase el entredicho que estaba puesto en la isla, y que el rey y los barones serian absueltos de las sentencias de excomunión en que habían incurrido: También fué concordado que la isla de Lipari, que estaba por la reina Juana, mientras viviese quedase sujeta á su obediencia, y después de su muerte volviese al dominio del rey don Fadrique. Con los capítulos desto concordia, vinieron los embajadores de la reina Juana y del rey don Fadrique a la curia romana, y fueron admitidos con ciertas condiciones, y la principal fué, que el rey don Fadrique y sus sucesores, en reconocimiento del reino de Trinacría, y del directo dominio que tenia la Iglesia, presentasen sacramento de fidelidad y homenaje ligio. Cnanto á la sucesión, declaró él papa que pudiesen suceder en el reino do Trinacria hijas en defecto de varones, y admitió a la sucesión a la infanta doña María, hija del rey don Fadrique; con que en caso que el reino recayese en mujer, casase con persona católica, y que fuese idónea para la defensa del reino, corf consejo del sumo pontífice, con las otras cláusulas y condiciones qne se contenían en las infeudaciones del reino de Sicilia: y con autoridad del colegio délos cardenales, se hizo separación déla isla de Sicilia, no embargante, que en tiempo del rey Carlos el primero, se concordó con la Iglesia, queestuviesen aquellos reinos unidos.Esto se confirmó por el papa en el mes de agosto desle año, estando en Vilanova de Aviñon: y para mayor firmeza desta paz, se concertó matrimonio del rey don Fadrique con una hija de Francisco de Baucio, duque de Andria, y de la duquesa Margarita su mujer,quo fué hija de Filipo, principe de Taranto, y de madama Catalina, emperatriz de Constantínopla, que era de Cario de Valois y de su segunda mujer, cuyo padre fué Dalduino, emperador de Constantínopla, por cuya sucesión pretendía tener derecho i\ aquel imperio. Llamóse esta hija del duque de Andria madama Antonia, que era prima de la reina Juana, y con esto se alzó el entredicho que tanto .tiempo habla durado, y sobre ello se envió á Sicilia por nuncio apostólico el obispo de Salerno.

Cap. XVI.—De los mairimomos de los infantes don Juan y don il/ar/in, y que el rey restituyó á don Bernardina de Cabrera los vizcondados de Bas y Cahrera.

En este año de mil y trescientos y setenta y dos, por el mes de junio, estando el rey en Barcelona, se celebraron las fiestas del matrimonio del infante don Martin con la condesa doña Matla de Luna, hija del conde don Lope de Luna: y a seis del mes de julio siguiente, se erigió la baronía de Ejérica, que recayó en la corona, en condado, y le dio el rey al infante don Martin, y se llamó de allí adelante conde de Ejérica y de Luna, y señor de la ciudad de Segorbe. Pero en el mismo tiempo se concertó también matrimonio entre el infante don Juan, y una hermana de Juan, conde de Armcñaque, que se llamó Matha: y trajo en dote ciento y cincuenta mil francos de oro, ydcstahuboel duque de Girona a la infanta dona Juana, que casó con Mateo, conde de Fox. Estando el rey en Barcelona a veinte y dos del mes de agosto, se coo

certó con la vizcondesa doña Tlmbor, mujer de don

Bernardo de Cabrera, y con don Guillen Galeeran de Rocaberti, en nombre de doña Margarita de Fox, mujer del conde de Osona y madre de don Bernardino de Cabrera, y de Ponce de Cabrera su hermano. Porque doña Tímbor, en nombre de su nieto don Bernardino que lo tenia consigo, y don Guillen Galeeran, en nombre do la condesa y de sus hijos, y don PedroGaleeran de Pinos, y don Bernardo Galeeran, y don Berengoer GalcerSn de Pinos, que eran hermanos, y don Aimeridí de Centellas, y Jazbert de Castellet y Berengoer Malla, que eran parientes, y deudos de don Bernardino, y de su casa, pretendieron, que no hubo lugar la confiscación que se hizo de los bienes de don Bernardo de Cabrera y del conde su hijo, y querían oponerse.alepando que habían sido los procesos injustos: y énlesdeslodon Bernardino fué este año a la villa de Alcañiz, donde estaba el rey, é intercedió por él la reina, acusándole la conciencia, para que el rey usase de misericordia y clemencia, y le oyese en su justicia, y el rey lo lavo por bien. Finalmente, interviniendo en esto don Romeo, obispo de Lérida, y Bercnguer de Relat, tesorero de la reina, se concordó que se restituyesen á don Bernardino el castillo de Monsoriu, y el lugar de Hostalric/i, y todo el vizcondado de Cabrera, con honor de Roda, y de Cabrayes en Osona, con todas las villas y castillos que don Bernardo de Cabrera habia dado al conde de Osona su hijo, en contemplación del matrimonio.Todo esto restituyó luego el rey, y el castillo de Angles, con los castillos y valles y parroquias deTorrillon, Voltragan, Cabrera, Sau y Osor: y tocio lo demás queseincluia en Osona, fuera de la legua de la ciudad de Vico, y por esta concordia se reservó el rey el condado de Osona, que era la ciudad de Vich, con una legua entorno del la, como se habia limitado al tiempo que aquella ciudad fué eriuida en condado con osle titulo: y juntamente con esto, se le restituyeron los castillos de Sanl Fores, y de Bas, con el vizcondado de Bas. Residiíel rey en Barcelona lo mas del año de mil y trescienlts setenta y tres, por entender en el socorro de la isla* Cerdeña, porque en la primavera rieste año, genovesfc hicieron una gruesa armada, y ponían en orden cusrenta galeras, con publicación de salir por el mes dt junio, y pasar á Cerdeña en favor del juez de Arbórea, aunque estaban en paz con el rey. Por esto envío» rey, con don Gilabert de Cruillas, que era gobernador del cabo de Lugodor, mas gente para la defensa de la villa del Alguer. Tenía el rey en este mismo tiemporepartida su gente en muchas partes, y estaba con recelo que se le movería la guerra, juntamente por los(<"£ dados de Rosellon yCerdania.y por las frooterasde Castilla, porque el infante de Mallorca «juntaba mochas compañías de gente de armas en Francia, P3 proseguir su empresa, y el rey don Enrique se na ya concertado con el rey de Portugal, y mandaba juntar todas sus huestes de gente de caballo y depilara venir a la frontera y cercar a Molina: y el rey r veyó que se hiciese mas gente para enviar íi la <[f e deaquella frontera, y fué con algunas campan^ gente de caballo y de ballesteros a ponerse en TM°m' Garci López de Sese, gobernador de Aragón: y • J„_ j.A f. * ,., a„r„„ta de tro casi»

[ocr errors]

que 6o tenia por el rey de Castilla que se

[ocr errors]

Estallan todos los reyes que comarcaban con ei J^ Aragón puestos en armas, y tcnian sus gentes a p ^ y todo ardía en guerra entre los reyes de FnW* a. gluterra, y entre los de Aragón, Navarro J 0>sUI'

noque el rey estaba en peor condición, porque tenia la isla deCerdeña é muy gran peligro, y hnbia de proveer de la principal gente <1e guerra que tenia en sus reinos, cuando esperaba ser acometido en un instante por los últimos finesdellos, porto de Molina y Rosellon. Estando las cosas en tanto peligro, por proveerá la defensa deste reino, envió el rey á Aragón al infante don Martin y á don Juan Fernandez de Heredia, castellan ele Amposta, y prior de Cataluña, que tenia cargo de la capitanía general de Teruel y sus aldeas, con algunas compañías de gente de armas, y nombróse entonces por capitán de Teruel y de sus aldeas, Diego Jiménez de Heredia, y Fernán López deScse pasó con sus compañías de gente de caballo a Albarracin. Entonces se proveyó con gran. diligencia á la fortificación de las ciudades de Teruel, Daroca y Calatayud, y de los lugares importantes de sus fronteras: y porque en la ciudad de Teruel habia muy poca gente de guerra para su defensa, se proveyó que algunos vecinos délos lugares que se perdieron en la guerra pasada que eran útiles para la guerra, se pusiesen dentro con sus armas y bienes, y los castillos que estaban en defensa, se fornecieron de municiones y gente, y los otros se derribaronLa memoria quetenian tan presente de los trabajos de la guerra pasada, ponia á todos grande terror: y era en tal sazón, que se publioó en principio del mes de abril, que el rey don Enrique, y el rey de Portugal se habían concordado en muy estrecha amistad en la ciudad de Lisbona, siendo arbitro y medianero entre ellos el cardenal de Bolonia, lo cual principalmente se entendió haberse concluido, porque el rey don Enrique quería emprender la guerra contra el de Aragón, y publicaron la paz íi veinte y dos de marzo deste año en la ciudad de Lisbona, y publicóse que quedaban en ella los reyes de Castilla y Portugal muy hermanos y amigos, y confederados contra los reyes de Inglaterra, Aragón y Navarra. Pero el mayor recelo era, que el rey dun Enrique, con ser tan valeroso y muy amado de los suyos, tenia grande noticia de todas las fuerzas importantes de las fronteras de Aragón, y de las que podían estar en buena defensa, y tenían esta guerra por rnas peligrosa, porque ninguna cosa de las mas secretas y ocultas se le eocubria, y estaba muy atento a todas los ocasiones, y con su diligencia y vigilancia y grande fatiga, habia salido con mucha honra de la empresa de Portugal. Por esto el rey, con mucho cuidado, mandaba proveerá todo lo necesario, y prevenía á los peligros, porque de la presencia de los enemigos, mas so sigue turbación que buena provisión. Tenia el rey proveído que todas las compañías de gente de caballo y de pió de Cataluña, sejuntasen en Lérida para el primero del mes de setiembre, y fueron de muestra ochocientas lanzas que se habían hecho para la defensa de Cataluña, con las cuales se acudió por el mes de noviembre siguiente i la defensa de Cerdania y Rosellon, porque en esta sazón estaban muchas compañías de gascones y franceses de la otra parte de los montes para pasar á Cataluña. Era esta gente del infante de Mallorca, el cual, con favor del rey don Enrique, tomaba la empresa de entrar por Rosellon, porque él de suyo, no era tan poderoso que pudiese sustentarla guerra ningún tiempo: y con este torcedor, pensaba el rey don Enrique mover al rey de Aragón para que se concertase con él, y unas veces amenazando, y otras requeriendo con la paz, persistía en su propósito: y después de haber comprometido en poder del papa y del colegio de cardenales sus diferencias, couio rehu

saba aquel camino, procuró que se concertasen entre si. Hablase interpuesto entre estos principes para concordarlos Luis, duque de Anjous, y fué enviado 6 Carcasona, á donde el duque estaba, don Bernardo de So: y ofrecía el duqueque tenia muy estrecha amistad con el rey don Enrique, que acabaría con él, que le diese al rey de Aragón el condado de Molina, como el rey lo tenia, y le dejaría el reino de Murcia y la mitad de las villas que el rey don Enrique le habia prometido antes que fuese rey. En caso que el rey de Castilla no quisiese dejaral rey el reino de Murcia, ofrecía el duque que se le daría el estado que tenia en Castilla Beltran do Claquin, y la ciudad de Cuenca y las otras tierras que habia prometido al rey de Aragón en caso que llegase al estado real, y aseguraba que cuando el rey don Enrique no viniese en concordarse con el rey de Aragón en estos medios, trabajaría con todo su poder, que le diese la recompensa en dineros por aquellos estados, exceptuando el condado de Molina que estaba en poder del rey de Aragón, para que quedasen en su corona, y que esta recompensa se baria por el duque, recibiendo bastante información del valor de aquellos estados: y habiéndose concordado por uno destos caminos, se efectuase el matrimonio de la hija del rey de Aragón con el hijo del rey don Enrique, como estaba entre ellos tratado. Para concordar todo esto, y procurar nueva confederación y liga entre el rey de Aragón y el de Francia, trató el duque con Bernardo de So, que el rey y él su viesen en algún lugar de las fronteras de Rosellon. A estos medios que se propusieron por parte del duque de Anjous, respondió el rey, cuanto al condado de Molina, que se le diese enteramente, porque el no le poseía todo, y que en la mitad de las villas que se le habían prometido por el rey don Enrique se comprendiesen los lugares de Moya, Cañete, Otiel, y la ciudad, de Cuenca con todas sus aldeas, castillos y términos. Cuanto a lo del reino de Murcia, instaba el rey en que se le diese, porque gran parte del era ya suyo; pero en caso que el rey de Castilla no lo quisiese dar, aceptaba, en su lugar elestado de Beltran deClaquin y la ciudad de Cuenca y su tierra, y todo lo demás que se le habia prometido: y porque ninguna suma de dineros bastaba a la recompensa del reino de Murcia, pedia el rey que se le diese parte del y lo demás en dinero: y con esto venia el rey, en que se efectuase el matrimonio de su hija y del infante don Juan de Castilla, habiéndose primero cumplido lodo lo demás, y que no fuese obligado de enviar ,'i Castilla la infanta; hasta que hubiese pasado un año: y en caso que el duque viniese en esto, era el rey contento que se viesen: y con esta respuesta volvió don Bernardo de So al duque. Pero no pasó mucho que el duque, de arbitro y pacificador, se hizo enemigo del rey de Aragón, y asi cesó de tratarse la paz por su medio. Esto era por el mes de mayo deste año, y por el mes de junio siguiente, dio el rey comisión á. Domingo Cerdan, justicia de Aragón, y á Arnaldo de Oicau, gobernador de Rosellon, y á Bernardo de Bonastre su secretario, para que pudiesen en su nombre determinar todas las diferencias que había entre el rey y el rey don Enrique: y el justicia de Aragón no pudo ir á esta embajada por indisposición de su persona, y Arnaldo de Orcau fué necesario que acudiese á lo de Rosellon, y nombró el rey al arzobispo de Zaragoza y á don Ramón Alaman de Cervellon, y después se comprometió esta contienda por ambos reyes en poder del cardenal Guido, obispo portueuse,y de Santa Rufina, que cía legado apostólico, para que coa consejo del aizobispo y de don Ramón Ala man ,que el rey había nombrado por su parte, y del obispo de Salamanca, y de moscn Juan Ramírez deArellaDO, señor de los Cameros, que él nombraba por la suya, se acabase de determinar. Entretanto que esto se declaraba, fueron nombrados de parte del rey, don Juan, conde de Ampurias su primo, que estaba ya casado con la infanta doña Juana, bija del rey, y por el rey don Enrique, don Juan Ramírez deArellano, el cual vino á Barcelona para dar orden, en que se sobreseyese en las cosas de hecho, y por el mes de diciembre deste año, se concertaron que hubiese tregua hasta la fiesta de Pentecostés primero viniente, y después, si se levantase por algunos de los reyes pasasen treinta dias: y declaróse que dentro deste término el rey no consintiese batir moneda en sus reinos del nombre y señal del rey de Castilla) ni en Castilla se labrase moneda del cuño de Aragón, porque en arabos reinos se habia ya llegado á falsificar las monedas. Habia gran falta de dineros, y valiendo el florín en Aragón a razón de ocho sueldos y seis dineros jaqueses 6 los que tomaban mercaderías, se proveyó que los cambiadores los trocasen á razón de ocho sueldos y cinco dineros. En este tiempo el rey don Enrique y el rey de Navarra, trataron de concertarse en sus diferencias, interviniendo entre ellos el legado apostólico, y restituyó el rey de Navarra las villas de Victoria y Logroño que habia tomado al rey de Castilla, y se concertó casamiento entre el infante don Carlos, hijo mayor del rey de Navarra, con la infanta doña Leonor, hija del rey don Enrique. También estando el rey en Barcelona, por el mes de octubre deste año de mil y trescientos y setenta y tres, vino á su corte Baltasar Espinosa, que fué enviado por Eduardo, rey de Inglaterra, y por el duque Juan de Alencastre su hijo, queso llamaba rey de Castilla: y trataban entre si una muy estrecha confederación y liga, sobro las cosas de Castilla: y platicóse que se juntasen sus embajadores en Jaca, ó en otro lugar n los confines de Gascuña: y el rey de Inglaterra envió & Juan de Felletone, senescal de Guiana, y un caballero quo se decia Roberto Ros, y un letrado: y después el rey nombró a don Guillen Alaman, y el duque á Gualter Benedicto: y ofrecieron de parte del rey al duque que le ayudaría á su empresa, si por razón del derecho que el rey de Aragón pretendía en el reino de Castilla se le diesen el reino de Murcia y Requena, Otiel, Moya, Cañete, Cuenca, Molina, Medinaceli, Almazan, Soria1 y Agreda con sus aldeas y comarcas, como se habia concertado con el rey don Enrique: y ofreció que cuando el duque estuviese en Logroño, para entrar con su'ejército poderoso a la conquista de los reinos de Castilla, le enviaría mil y quinientas lanzas para que se hiciese la guerra en aquellos lugares que le pertenecían, y pasó entonces por mandado del rey al duque que estaba en Burdeos, Pedro de Aragall, para acabar de entender Su voluntad y la del rey su padre: y el duque daba gran priesa para que esta confederación se concluyese, y pedia que el rey de Aragón hiciese guerra abierta al rey don Enrique al tiempo que él viniese á tomar la posesión de los reinos de Castilla, y le valiese con mil hombres de armas y con mil ballesteros: y él ofreció de ayudarle con otros mil hombres de armas y mil arqueros para la empresa de Cerdcña ó para otra parte por otro tanto tiempo. Pero el rey, que era muy sagaz y degrande ingenio y discurso en los negocios, no bacía caso destas promesas, y quería asegurarse como

un enemigo muy poderoso y vecino, y esperaba qtrf sacaría del algún honesto partido, y asi seiba entreteniendo la plática desta concordia. En este año, a dos del mes de febrero, siendo de noche, hubo tan gran terremoto que cayeron grandes peñascos de los montes Pirineos en el condado de Ribagorza, y murieron muchas gentes en las montañas y en la tierra llana, y te hundieron muchas torres y castillos, y fué muy grande el daño que se recibió en aquellas montañas.

Cap. XVII.—Que el infante de Mallorca entró en AotrUoa haciendo guerra, y de la muerte de la reina doña ¿tenor.

En el año de mil trescientos setenta y castro, los genoveses con su armada, rompiendo la paz que con et rey tenían , que fué asentada por medio del marqués de Monferrat, pasaron á la isla de Cerdcña en favor del juez de Arbórea, y fueron á combatir !a Pola , porque apoderándose de aquella fuerza, ponían en mucho estrecho la ciudad y castillo de Caller: pero defendióse con singular valor de don Gilabert de Crulllas & quien el rey hizo capitán general de aquella isla, por muerte de don Berenguer Carroz conde de Qulrra. Asistió también Brancaleon á la defensa del Alguer, y fué parte para sustentar las cosas de aquella isla, porque genoveses con el juez de Arbórea, por mar y por tierra hacían tan cruel guerra que no podian los nuestros defenderse, no poniendo el rey de su parte mayor fuerza por socórrelos. Mas en España estaban las cosas en tal estado, que toda ella ardia en guerra: y el duque do Alencastre habia juolado grandes compañías de gente para entrar poderosamente en Castilla, llamándose rey por el derecho do doña Costanza su mujer hija del rey don Cedro con quien se habia casado: y por otra parteel infante de Mallorca que tenia junta mucha gente de armas do franceses é ingleses y proenzales, determinó entrar por Cataluña por cobrar los condados de Rosellon y Cerdania. Habia enviado el rey á Inglaterra pora confederarse con el duque de Alencastre, «don Francés de Perellós, vizconde de Roda , y habiendo arribado de vuelta á la costa del reino de Granada, fué preso por los moros y llevado al rey Mahomed: y no solo no le quiso el rey de Granada mandaraoltar, pero fueron presos todos los mercaderes valencianos y catalanes que contrataban en aquel reino, y se ocuparon sus mercaderías, porque un capiian da galeras del rey que se decia Pedro Bernal, que estaba en Cerdeña , habia tomado una nao del rey de Granada en la costa de Túnez. Por esta causa el rey envió al duque de Alencastre 6 don Ramón Alaman de Cervellon, gobernador del reino de Valencia, 1 estaba muy dudoso del rey de Navarra que no sabia á quién habia de seguir en esta guerra, que nuevamente se comenzaba entre el duque do Alcnra'tr» y el rey don Enrique. Estaba el duque en Burdeos por el mes de enero deste año y tenia su empres> muy adelante, y antes de entrar en España procuraba de concordarse con el rey de Aragón: y envié p* sus embajadores por esta causa, á Roger Bernardo de Fox vizconde de Costelbó, y un caballero castellano que se decia Garci Fernandez de Villodre, y dos gentiles hombres de su consejo muy principales, T* eran Guillen Helman y Gualter Benedicto. También del rey de Castilla no sabia si esperaría á los enemigos dentro en su reino 6 si pasaría á Francia pw*

mejor le estuviese, porque si se declaraba le quedaba ' juntarse con las gentes del rey de Fraucia, y trtw*

el rey de Aragón de hacer su alianza con el rey de Navarra si se le diese seguridad; pues nunca habia querido guardar cusa que se hubiese entre ellos tratado. No podían estar las cosas destos reinos en peor condición que de la manera que entonces se hallaban, siendo expuestos á la invasión de tanta gente extranjera , y teniendo el rey ocupadas sus armadas y gente «le guerra en la defensa del reino de Ordeña. Amenazaba el rey don Enrique de venir sobre Molina, y por el mes de abril estaba ya con mucha gente en la fronlera del reino de Aragón y no esperaba sino que se acabase la tregua: y el rey encomendó la defensa del reino al arzobispo de Zaragoza, y tuvo cargo de la capitanía desta ciudad: y de cada dia se iban juntando las compañías de franceses é ingleses. El infante de Mallorca por este tiempo estaba en Narbona para entrar por Rosellon y Cerdaniacon mucha gente, en que habría, según publicaban, mil bacinetes, y otras compañías de gente de armas: y el rey envió á la defensa de aquellas fronteras á don Pedro Galceran de Pinos, que era capitán general de Rosellon y' Ccrdania , y ésta entrada del infante se hacia con grande instancia del rey don Enrique, y con harta costa suya, porque el infante no era poderoso de suyo para tan grande empresa. Enviáronse, como dicho es, á Perpfñanpara la defensa de Rosellon, ochocientas lanzas de Cataluña, y como en aquello se puso tan buen recaudo, el infante se pasó de Narbona á Tolosa, y allí se junto todo el mayor cuerpo de su gente, con publicación de hacer su entrada juntamente por Cataluña y Aragón. Entre los otros capitanes que el infante traia consigo, era un hermano de Bcltran de Claquin , y el rey procuraba que con sus compañías de gente de armas se fuese á Lombardia; pero no se pudo acabar, y comenzaron a entrar has» la mil lanzas por Rosellon en principio del mes de agosto deste año, y pasaron é una legua de Perpiñan sin curar de combatirla, entendiendo que estaba muy buena gente dentro en su defensa: y traia el infante consigo a la infanta doña Isabel su hermana que casó con el marqués de Monferrat. Mandó el rey entonces, que ciertas compañías de gente de caballo que estaban en Girona, y las compañías de gente de los caballeros que so llamaban de la convenencia se entrasen en Perpiñan. Hicieron los del infante el daño que pudieron en aquella comarca, y prosiguieron su camino para pasar el collado de Panizas : y como esta gente entró por aquella parte, don Pedro Galceran envió con don Berenguer do Pinos su hermano, las compañías de gente de armas que tenia en Cerdania, para que se juntasen con el vizconde de Illa que estaba en Rosellon, ó con el vizconde de Rocaberti que se entró en Girona, y era capitán de la gente de armas que habia en el Ampurdan y Girones: y también el conde de Pallas y don Bernardo de So, con sus compañías, se fueron á poner en Girona. La otra gente de armas de Cataluña y los capitanes della, que eran los condes de Urgel y de Prados , y el vizconde de Cardona, don Bernardo Galceran de Pinos y don Ramón de Anglesola se fueron á poner en Barcelona á donde el rey estaba. Salieron don Dalmao de Queralt y Guerao de Queralt su hermano, con algunas compañías de gente de caballo y ballesteros á correr las fronteras del reino de Francia y hacer el daño que pudiesen en las compañías de gente que entraban con el infante, para divertirlos de aquel camino en Figueras que estaba en el paso de Panizas, se puso un ca

TOMO 1T.

ballcro que se decía Galceran do Oria I, y los del lugar de liar raza del termino de Gastel de Crejel, se recogieron íi la iglesia que era fuerte, y desampararon el lugar: y los moradores de otros lugares de aquella comarca se fueron á Figueras: y con esto el ¡ufante no osó entrar por aquel puerto del collado de Panizas. Teniendo el rey lo de Rosellon y del Ampurdan ó gtan peligro por esta entrada del infante de Mallorca, que era favorecido no solamente del rey de Castilla, pero del rey de Francia y del duque do Anjous su hermano, envió á Pedro Garcésde Januas, que era de su audiencia real, ¿ pedir al infante don Martin que estaba en Zaragoza y á los ricos hombres y caballeros del reino que le enviasen la .gente que pudiesen , y juntáronse en Zaragoza con el infante los prelados y ricos hombres y procuradores de las ciudades y villas de Aragón, para proveer no solamente A lo de Rosellon, pero á la defensa del reino, porque en el mismo tiempo que el infante, entró en Rosellon, el bastardo de Bcaroe o quien el rey de Castilla había hecho conde de Medina Celi, y le casó con doña Isabel hermana de don Juan de la Cerda , que fueron hijos de Luis de España conde de Telamón; y otro capitán bretón que sedada Jofre Reclion, ¿quien el rey don Enrique habia dado á Aguilar de Campos con algunas compañías de gente de armas, se juntaron en la comarca de Medina, y estando en tregua entraron por aquella fronlera 6 intentaron de escatar los logares de Somet y Nuevalos, y llevaron los ganados que estaban en el término de Molina, publicando que hacían la guerra por el infante de Mallorca. Ulzose por esta causa llamamiento general do linio el reino: y juntáronse coa el infante don Martin en el capítulo de la iglesia' mayor de Zaragoza á ocho del mes de octubre, y deputaronse catorce personas a las cuales se dio poder que hiciesen las provisiones necesarias, y fueron nombrados por el estado eclesiástico el arzobispo de Zaragoza, el obispo de Huesca, el abad de Montaragon y Berenguer de Monpahun , lugarteniente del castellao de Ainposta : y por los ricos hombres, el infante don Martin y don Pedro.Fernandez deljar, y por los caballeros don Lope deGurrea señor de Gurrea y don Pedro Jordán de Urries señor de Ayerve: y seis procuradores de las universidades del reino, 6 luciéronse quinientas lanzas cada una con dos caballos, las trescientas para enviar al rey y las otras para la defensa del reino: y porque en esta sazón era muerto Fernán López de Sesej que era gobernador y capitán de Molina , se fué h poner en Molina cou algunas compañías de gente de caballo Fortuno Sese: y proveyó entóneos el rey por gobernador del condado y por alcaide do Molina á Diego García de Vera, y en el castillo de Zafra se puso con alguna mas gente Jimen Pérez de Vera. Pero el capitán Rechon con sus gentes, por el mes de noviembre entró haciendo guerra por la ribera de Borja. Enaste medio llegaron á Barcelona el obispo de Salamanca y don Juan-Ramírez de Arellano que iban á la corte del papa , y fueron con salvo conducto del rey, y allí trataron do concordará los reyes de Aragón y Castilla, y vinieron á resolverse en ciertos medios, y por dar lugar A..la paz el rey nombró de su parte algunos prelados y caballeros, que fueron el arzobispo de Zaragoza, el obispo de Lérida, don Ramón Alaman de Cervellon , Dalmao deMury Ramón deCervera, deán de Urgel, para que tratasen do la concordia con las personas que nombrase el rey de Castilla: y para concluir lo del matrimonio de la

98

infanta doña Leonor hija del rey, con el infante don Juan hijo del rey don Enrique. Por este tiempo falleció la reina doña Leonor estando en Barcelona en el palacio a donde residía junto á la casa de los templarios; aunque no me consta del dia de su fallecimiento. Ordenó su testamento en aquella ciudad á docedelmcs de junio deste año: y mandóse enterrar en el monasterio dePoblete en la sepultura del rey su marido, é instituyó por heredero universal al infante don Martin su hijo. Dejó algunos legados á la infanta Mal ha su nuera, mujer del infante don Juan , y á la infanta doña Juana condesa de Ampurias hija del rey don Pedro su maridó: y á doña Leonor hija del conde Ampurias que era su sobrina, hija de la infanta doña Blanca su hermana, que fué la primera mujer del conde. También tuvo memoria de gratificar á don Juan de Peralta su sobrino que era hijo de don Guilen de Peralta y de doña Leonor su mujer, que ero lhija del infante don Juan, duque de Atenas, su prima hermana, al cual dejaba doce mil sueldos de renta perpetua sobre los castillos de San Martin y Cervellon, y sobre otras rentas que heredaba el infante don Martin. Hace mención en aquel testamento de otros dos sobrinos suyos hijos del rey Luis de Sicilia su hermano, que fueron don Antonio de Aragón y don Luis da Aragón que estaba en su.servicio. ■ -i

Cap. XVIII.—De la entrada del infante de Mallorca en el reino de Aragón y de su muerte. , ,

iNo embargante el trato de la concordia que se movió entre los reyes de Aragón y Castilla , el capitán Rechon , que con doscientas y cincuenta lanzas había entrado por Aragón , hizo mucho daño en la tierra, y escalaron algunos castillos , y pusieron en ellos gente de guarnición con tanta fama, que el adelantado Pero Manrique se había de juntar con el infante de Mallorca, y con él iba Bechon a Navarra , porque el infante había de entrar por el condado de lirgel, y esperábanle con gran confianza , y salíanle á recibir. Como el infante bailó gran resistencia en la entrada de Panizas, y toda la gente de guerra de Cataluña cargó al Ampurdan, él tomo su camino por Puigcerdan a la Seu de lirgel, y por aquella ribera de Segre entró en Cataluña. Cuando el rey supo que el infante venia por el condado de Urgel, se vino a Carvera, y mandó allí juntar sus gentes para salir a dar la batalla al infante. Esto era mediado el mes de diciembre, y el infante don Juan que estaba en esta sazón en Zaragoza, salió ó grao priesa de la ciudad para hallarse con el rey su padre en la batalla, y como todo el reino por esta entrada del infante de Mallorca estuviese puesto en armas y conviniese señalar una persona muy principal y muy experta en las cosas de la guerra que tuvjese cargo de proveer en todo lo universal del reino, sombró el infante en su lugar á don Blasco de Alagon por lugarteniente general, para que con consejo del arzobispo de Zaragoza y de Domingo Cer dan .justicia de Aragón, y de Domingo López Sames,baile general, y de Blasco de Azlor, merino de Zaragoza , y de algunos ciudadanos que eran Miguel de Capilla , Domingo Palomar, Fortun de Liso, Martin de Lorbes, Juan Aldeguer, Jaime del Hospital, Pero Jiménez de Ambel, .limeño Gordo; ó de la mayor parte, proveyese en todo lo que ocurriese como capitán del reino, con jurisdicción civil y criminal, como se acostumbraba en tiempo de guerra. No se halla en las memorias de aquellos tiempos por donde se continuó el

camino destas compañías, que eran muchas; mas de constar por los autos de cortes , que entraron en Aragón , haciendo mucho daño en la tierra, y que bajaron corriendo la ribera de Gallego por el inesdeeuero del año de mil y trescientos y setenta y ciheo: y tu el mismo tiempo el rey se vino a Lérida, y según don Pedro López de Avala escribe , faltando las viandasa esta grule ,' y habiendo muchas fortalezas en el reino, de donde les liarían guerra, se hubieron de entraren Castilla , y se repartieron en las fronteras de Soria y Almazan , y luego murió el infante de Mallorca óe dolencia: y fué enterrado en el monasterio deSaa Francisco de la ciudad de Soria: y la infanta doña Isabel su hermana, marquesa de Monferrat, que vino con oí, y Juan de Muleslit, que era el capitán principal de aquel ejército, y los otros capitanes, coa favor del infante don Juan , hijo del rey de Castilla, se volvieron con sus gentes á Gascuña. Muy diferente desto es lo que se contiene en la historia que tenemos del rey doa Pedro de Aragón, en la cual se refiere que el infante entró por Cataluña con dos mil hombres de armas, y que llegó a ponerse delante de Barcelona: y que tas presto como entró por la vía de la Seu de Urgel, se tornóá salir por la val de Aran, y luego murió Jo cierta bebida emponzoñada. Mas como quiera que aquello pasó , es cierto, que después fueron mochos caballeros de la casa del rey, inculpados de haber dado favor y paso al infante de Mallorca en esta entrada, y entre los otros lué reptado don Juan Bamirez de Arellano , como vasallo que era del rey y criado de su casa: y reptólo en presencia del rey en Barcelona, el vizconde don Francés dePerelIós, y él salvó su honor aceptando el desafio, al cual no so dio lugarcomol» relata mas estendidamentedon Pedro López deAyali en su historia. ....

*', < .■ 'i .. . . ii ' . *

Cap. XIX—De la concordia que se tomó entre Vssreya

de Aragón y Castilla: y del matrimonio de la ia/inte

doña Leonor con el infante don Juan hijo dtl res to*

Enrique. , ., , ■.-..•

Después de diversos tratados que hubo para concordara los reyes de Aragón y Castilla, Hoalmeiite muerto el infante do Mallorca , y deshecha su gente, la reina doña Juana y su hijo el infante don Juan, se vinieron á la villa dfe Almazan, y fueron alié para concluír el tratado de la paz, el arzobispo de ZarígoB,}' don Ramón Maman de Cervellon. Estaban con le reina los obispos de Patencia y Placencia, que trataron de la concordia , juntamente con Pero González de Mendoza , mayordomo mayor del infante, y con Joan Hurtado de Mendoza , su alférez mayor, como procuradores del rey don Enrique, y con ellos se hallé también Pero Fernandez de Velasco, camarero mayor del rey de Castilla , y quedaron conformes en que la P" se firmase. Esto se declaró en presencia del raíanle, estando en el monasterio de riaa Fraucisco, fuera de los muros de Almazan, un jueves á docedel mes de abril deste «ño : y el infante y los embajadores y procuradores de ambos reyes hirieron pleito homenaje* guardar lo que allt fué capitulado. Fué la paz con estas condiciones, que los royes y sus sucesores y reinos, de allí adelante fuesen verdaderos amigos, venir» ellos hubiese perpetua paz, y para mayor vinculo* hiciese el matrimonio de la infanta doña Leonor, niji del rey de Aragón con el infante don Juan, hijo del rey don Enrique, y señalóle el rey en dote doscientos mil florines del cuño de Aragón, los cuales recibíéel

« AnteriorContinuar »