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el conde de Osonn se pusiese en rehenes en Alharrazfn, y sus hijos en Tortosa. Después entreteniéndose esta plática, fueron con don Bernardo de Cabrera á Teruel, donde el rey estaba, AcartdeMury Pedro Cima : y parala final resolución y concordia', se trató que el rey y:el infante se viesen en un lugar muy secretamente. Viéronse en un bosque, en el valle que llamaban la Cañada del Polvelo, término de Albarralin, y fueron con muy pocos escondidamenteun jueves ásiete del mes de diciembre: y el infante hizo reverencia al rey y le besó la mano, y el rey le recogió amorosamente, y se abrazaron y dieron paz con grande demostración de amor , y juraron la concordia: y el rey aseguró la persona del infante de prisión y cualquiera lesión, y de muerte, y dolió hizo pleito homenaje al infante, que se lo cumplió muy mal. Lo mismo juró el infante de cumplir y guardar por su parte: y con oslóse volvió el rey á Teruel, y otro dia, en manos del arzobispo de Zaragoza, juró de guardar esta concordia, y el sábado siguiente, los arzobispos de Zaragoza , Tarragona y Caller, y el maestre deMonlesa fueron al lugar de A buhan , término de la ciudad de Teruel, á donde vino el infante, y ante ellos hizo el mismo juramento. Después, estando el rey en Valencia, vino con grande acompañamiento, y quedó en su servicio, y el rey le concedió el oficio de la procuración general, como era costumbro de cometerlo al primogénito', y nombró el rey ciertos.oficia les que entendiesen en lo del regimiento de sus reinos, y diputó por canciller de la gobernación á Pedro Cima, que era letrado, natural de Tortosa, y de la casa del infante. Con estas condiciones volvió el infante don Fernando al servicio del rey, y fué causa de encenderse la guerra entre los reyes mas cruelmente: y no pasó mucho que el rey de Castilla mandó matar al infante don Juan, y fué presa la reina doña Leonor, la cual después fué muerta, porque no faltase ocasión 6 aquel rey para ejecutar su ira en su propia sangre tan fieramente. En el mismo tiempo que el rey traía esta plática de ganará su servicio ol infante don Fernando su hermano, estando en Teruel en principio del mes de diciembre, aquel caballero castellano, que se decía 8uer García , hijo de García Suarez de Toledo, queestaba en Aragón en su servicio, del cual se ha dicho que intervino en que don Tello, hermano del conde de Trastamara, se viniese al servicio del rey, le ofreció que seria tercero, para que Gonzalo González de Lucio , que tenia por el rey de Castilla la ciudad de Tarazona, la entregase al rey de Aragón: y el rey ofrecía de dar cuarenta mil florines á Gonzalo González, y & Suer García diez mil: y esto se trató allí en Teruel por este tiempo, é intervinieron en esto don Bernardo de Cabrera y don Gilabert de Centellas, Pedro Jordán de Urries, mayordomo del rey, y Mateo Mercer: y no fué esta plática tan vana , que no bubo después en su sazón efecto.

Cap. XV.—Del estado en que se hallaban las cosas de Cerdeña y Sicilia.

En la isla de Cerdeña se entretenía la guerra con genoveses, cuanto lo sufría tener empleadas las armas y poder en mayor necesidad, y dio algún alivio á los que el rey tenia en defensa de aquella isla, la muerte de Mateo de Oria, del cual no se podia tener confianza por haber sido tantas veces rebelde. Sucedió en aquel estado un sobrino suyo, llamado Branca de Oria, hijo de Brancaleon: y por medio de don Ber

naVdode Cruillas, gobernador del cabo de Lugodor, se trató que el rey tedíese perdón general de cualquiera delito que hubiese cometido, aunque fuese crimen de lesa magestad, y se le confirmase para él y sus herederos, el estado que había poseído su tío, de la suerte que se concedió á Brancaleon sü padre: y tratóse que una hermana de Branca de Oria t que se llamaba Violante de Oria, casase con un caballero catalán que se decía Bernardo de Guimera: al'cual proveyó el rey por gobernador del cabo de Lugodor: y por quitarles la ocasión de aspirar á la tiranta antigua, nundóel rey en esta sazón que lo qtie se solía llamar reino y juzgudo deGallura , de allí adelante no se Bombrase sino cabo de Lugodor y de Caller. Prometía Branca de Oria de dar en dote á su hermana ¿ Castelgeoovés y Castel de Oria y Claramente, con todo Anfión, con condición , que si muriese su hermana sin heredero volviese a él: y ofrecía de casar en Cataluña 6 en Aragón, y pedia que el rey le legitimase é hiciese rico hombre. Con esta plática cesó algún tanto la guerra en aquella isla: pero cuando se pensaba remediar lo que tocaba á los Orias, se descubría en Mariano juez de Arbórea contrariedad y repugnancia á lo qneconvenn al pacifico estado de la isla, mayormente viendo al rey embarazado en guerra con un rey tan poderoso su vecino; y rehusaba de pagar el tributo que hacia al rey por el juzgado de Arbórea. Estando las cosas en esta balanza, y la guerra con genoveses en su fuerza , aunque tenían divertidas las armas los unos y los otros, el rey envió & Cerdeña 6 don Berenguer C»rroz, y él mandó volver la tenencia del castillo de Quirra que se le había quitado: y proveyó, estando en Valencia en fin deste año, que á Bernardo de Guimera , por mayor seguridad del Alguer y de todo el cabo de Lugodor, se enviase mayor número de gente de guarnición: y para el castillo de Caller se remitiesen ft Olfo deProiita algunas compañías de ballesieros, y toda la caballería y soldados acudiesen hacia aquella parte, y sustentasen la guerra defendiéndolos castillos sin atender á ofender : porque el rey no podi» enviar otro socorro, por la guerra que esperaba tener en su mismo reino: y cometióse la guarda y defensa del cabo de Lugodor, con las ciudades de Sacer y*l Alguer , 6 Bernardo de Guimerá. Lo del cabo de Caller estaba encomendado á Olfo de Prosita, y los principales caballeros y capitanes que habia en este tiempo en la isla, eran, don Berenguer Carroz y Juan Carrol. Manuel de Entenza, Umberto Dezgatell,Ramón deAropurias y Francisco de Sanclemente: pero no obstante estas ¡provisiones, Branca de Oria, no cesaba de molestar á los gobernadores y tenerlos en conlinua sospecha , unas veces reduciéndose, y otras re dando con mayor infidelidad é inconstancia que Maleooe Oria su tío. No podían estar las cosas en peor estado en Sicilia , que hallarse la mayor parte della en po«r del bando de Claramonte, que eran rebeldes, y haber» entregado la principal fuerza y entrada al rey Loisy á la reina Juana, continuando su posesión, y juntando aquella isla con su reino : porque estaban en poder de los enemigos y rebeldes la ciudad de Mecma. con todo el llano de Melazo, y la ciudad de Mermo, con muchas fuerzas y lugares muy importantes- ¡o tenia otro recurso aquel principe, sino el del rey oe Aragón, y este estaba tan lejos, y era tan dificultoso, por la guerra que se habia movido dentro de su remo, pero concertándose el matrimonio de la infanta dona Costanza, bija mayor del rey , con el rey don Fadnque, mediante dispensación apostólica, procuró el rey de concordar las diferencias, que babia entre el papa y el rey don Fadrique, que fué abrir camino para su remedio. Recelando por esta causa el rey Luis y la reina Juana, que residían en Merina , qae el rey de Aragón enviase su armada en socorro del rey su yerno, juntaron la suya y un. buen ejército por tierra, y fueron a poner cerco sobre el castillo de Yaclii, y diéronle diversos combates.. Entonces don Arlal de Alagon, conde deMistretu, y maestre ¿usticier de Sicilia, con Kranciscode Veintemilla,conde deGolisa.no.y gran camarlengo , y don Guillen de Peralta,, conde de CalatabeloU y de Sclafana , y los otros barones que estaban en servicio del rey don Fadrique, juntando sus gentes con grande celeridad, se fueron íi Cutama, que esta á doce millasdeYachi.yeranhastaen número de mil y doscientos de caballo. A caso llegaron á la marina de Catania aquellos días dos galeras de catalanes, y entrando el conde don Artal en ellas, con algunas compañiasde ballesteros, y con una galera y otros navios de remos bien armados, salió de noche contra cinco galeras de los enemigos, y teniendo dello aviso, se pusieron en huida, y ganan» las tres. Otro dia por la mañana, el ejército que tenia cercado el castillo de Yacbi, levantó su campo, y volvieron camino derecho de Mecina.y el conde don Artal y los barones con sus geutes , fueron en su seguimiento, y habiendo de salir por ciertos pasos angostos, y de gran aspereza y fragura, fueron en ellos desbaratados y vencidos, y murió, mucha gente principal de los enemigos ¿ manos de los villanos, y fueron algunos presos , y entre ellos un varón muy principal del reino, que era camarlengo del rey Luis, que se llamaba Ramón de Baucio: y los que se escaparon se fueron á recoger á Mecina , con grande ignominia. Por este destrozo, el rey Luis y la reina Juana, prosiguiendo su empresa de la conquista de aquel reino, nacían este año grande a junta miento de gentes, con esperanza que rematarían la guerra, y que al rey don Fadrique le faltaban las fuerzas y poder, y quedaba desconfiado de todo socorro, y el rey don Fadrique envió con Ricardo de Veintemilla y Bernardo de Castell, y Bartolomé de Altavila, a pedir al rey de Aragón que enviase su armada en su socorro, si deseaba que aquel reino no quedase en poder de sus enemigos: pero no pasaron muchos días después de la batalla , que el rey Luis y la reina Juana, dejaron la empresa y se volvieron á Calabria. Estuvo entonces aquel reino en tanto peligro, siendo la isla tan guerreada, no solo por los enemigos, pero por los naturales delta que se habían rebelado, y parecía estar tan destituida de remedio, que para masobligaral rey de Aragón á que saliese á la defensa, como en cosa propia, el rey don Fadrique hizo donación 6 la reina doña Leonor su hermana, reina de Aragón, de aquel reino y délos ducados de Atenas y Neopatria, y del condado de Carintia, en Alemania, que le pertenecía por la sucesión de la reina doña Isabel su madre, que fué hija de Enrique de Carintia, que se llamó rey de Bohemia; y en caso que estadonación no hubiese lugar, por algún impedimento, y no pudiese ó no quisiese la reina de Aragón usar dolía, declaró que se estendiese ñ uno de los bijosde la reina y del rey de Aragón , cual escogiese. Has el rey estaba en tanta necesidad dentro en su casa, y continuase la guerra por «I rey de Castilla contra él de tul manera, por mar y por tierra, que no solamente no pudo enviar el socorro que pedían coa su armada, pero tuvo necesidad de valerse de otros príncipes, hasta cou

federarse con el rey de Benamarin, y con los moros de allende. >■ , M H !;• .-.(•■ i ■ ■ ¡

Cap. XVI.—Que el maestre de ¡Santiago tomóla villa de Jumilla: y se movió de nuevo la guerra por Aragón y Valencia, rompiendo la tregua: y. de las muertes del maestre de Santiago y del infante don Juan. ,

Estaba confederado el rey don Pedro de Castilla con el rey de Granada, para que le valiese en la guerra que tenia con el rey de Aragón: y el rey que tuvo la fiesta de Navidad de mil y trescientos y cincuenta y ocho, en la ciudad de Valencia, tuvo su inteligencia con el rey deBeoamarin, y puso con él su amistad contra el rey de Castilla, délo cual el papa Inocencio sexto, que era gran pastor, y siervo de Oíos, y no atendía á cosa mas que ó la paz y bien universal de la cristiandad, recibió mucho sentimiento: y de Aviñon envió á exhortar al rey, con gran fervor de caridad , que se apartase de tan detestable y perniciosa amistad, y revocase la concordia, que había asentado con el rey de Benamarin, y se inclinase á la paz con el rey de Castilla. Escusábase el rey, diciendo que su enemigo estaba aliado contra él con el rey de Granada, y los moros, llevando por caudillo al infante don Fernando, su propio hermano, habían hecho su entrada en el reino do Valencia, y lo tomaron la villa de Jumilla, que era en su reino, y se la tenia el rey de Castilla , y que no era de maravillar, que los reyes y principes, que después de Dios, no reconocen superior alguno en lo temporal, en prosecución de su derecho-y justicia, hiciesen tales ligas y confederaciones, con las cuales pudiesen defenderse de los infieles, a si y 6 los suyos, contra el poder de sus enemigos, y en su caso ofenderlos. Que no entendía que repugnase al derecho, si un principe, no desviando de la fé católica, en su defensa y de los suyos, y en ofensa de sus enemigos, hiciese semejantes pactos y confederaciones: mayormente, que si él había hecho liga con el rey de Benamarin, mas se podía decir ser contra infieles, pues por ella se deshacía la que su adversario había procurado, porque no se pudiese servir dellos contra él, y que tenia por agravio, que su beatitud no dejase proceder al legado en su comisión, mostrando que le pesaba de lo que hacia en virtud dolía, mandándole volverá la curia romana , y suplicaba que mandase confirmare! proceso, que tan justamente se había hecho por él. Era esto en sazón, que el infunte don Fernando aun no se había declarado, ni despedido riel rey de Castilla, y buscaba nueva honesta ocasión para ello, y teniendoen su poder el castillo do Jumilla, después que lo entregó por mandado del rey de Aragón, envió á decir con un suyo al rey de Castilla, que algunos que tenia en su consejo, no daban lugar, que é( le sirviese ni viviese como quien él era, en su merced, según solía: 6 lo cual le respondió el rey de Castilla, recelándose ya de lo que era, que se maravillaba mucho deslo, y de lo que le enviaba á decir, porque siempre halló en él mucha merced, y mucha honra, y grande heredamiento, mas que en ningún otro rey, y asi lo hallaría, cuando le quisiese servir. Que bien sabia que siendo su vasallo, y teniendo del tierra, y estando á sueldo con sus gentes , de quien era general, había tomado el castillo de Jumilla por su mandado, y le había dado orden, que lo entregase a Garci Fernandez de Villodre, y no lo quiso hacer , y entonces le envió 6 requerir, que lo entregase, y no lo quiso el inlunte hacer , porque en el concierto que hizo con el rey de Ara-i gou,se trató, que lo volviese a don Pedro Maza, cuyo era: y osl estuvo el infante algunos días en sus tierras sin mas declararse, aunque se entendió, que estaba ya avenido con el rey. Dcsto recibió el rey de Castilla tanto enojo, estando en aquella sazón en Sevilla , que Do pudo esperar qne se acabase la tregua , y siendo partido el rey de Valencia en fin del mes de febrero para Barcelona, mandó al maestre de Santiago, que juntase sus gentes, que tenia en las fronteras de Murcia y en la Mancha, y fuese 6 combatir el castillo de Juinilla. Teniendo el rey aviso dcsto , estando en Girona, en principio del mes de mayo, y que el maestredeSantiago, con su ejército estaba ya sobre J umilla, mandó ir algunas compañías degente decabailo de Cataluña, para que la socorriesen: pero al maestre se dio el lugar: y el castillo fué combatido tan bravamente y tantas veces, que los que estaban dentro se hubieron de rendir. Después desta novedad los que estaban por el rey de Castilla en Tarazón» y en aquellas fronteras, se pusieron á punto de guerra para ofender : y a hurto tomaron el castillo de Ferrellon en Moncayo, dentro de los límites de Aragón. Mas no usaron los enemigos de tanta fiereza y crueldad en esta guerra, cuanto el rey ejecutó su ira en sus propios hermanos y primos: porque en llegando el maestre de Santiago á Sevilla , después que pensó haber hecho un señalado servicio ni rey, le mandó matar dentro en el alcázar a sus ballesteros de maza , los cuales como si fueran monteros, le mataron como a una fiera cruelisimamente, y acabóse de desengañar el rey de Castilla que' no podía haber juntos á sus hermanos y primos como pensaba , habiéndose vuelto al servicio del rey de Aragón el infante don Fernando, y siendo ya tan declarado su enemigo el conde de Trastamara. Mas pensó que pudiera de un camino cojer & don Tello y al infante don Juan, y ¿ gran furia salió de Sevilla para ir a Vizcaya , y llevaba al infante don Juan consigo con promesa que le daría el señorío de Vizcaya que tenia don Tello, porque el infante estaba casado con doña Isabel hermana de la mujer de don Tello, que eran hijas de don Juan Nuñez de Lara señor de Vizcaya; peí o don Tello sabiendo que el rey iba á tanta furia, se pasó 6 Bayona, que era del rey de Inglaterra, y el rey por haberle, se puso en un navio para seguirle, y porque hacia tormenta se hubo de salir á tierra. Entonces estando en Bilbao, mandó matar al infante don Juan dentro de su palacio a sus ballesteros de maza, ó según el rey don Pedro de Aragón escribe en su historia, le mató él hiriéndole con una jalvinu: y don Pedro López de Ayala escribe, que mandó echar su cuerpo en el rio y nunca roas pareció. Fué la muerte del infante á doce del roes de junio quince días después do la del maestre, y esta fué una de las mayores crueldades que se pudo imputar al rey de Castilla, porque el infante era de su naturaleza muy excelente principe, llano y sin doblez ni ficción alguna , y de gran bondad y m¡uy esforzado y valiente, aunque pequeño de cuerpo; pero muy apuesto y de gentil disposición, y era á maravilla bien quisto do las gentes. El mismo día mandó partir de Bilbao íi Juan Fernandez de Hinestrosa, su camarero mayor, para Boa, á donde estaba la reina doña Leonor madre de los infantes , y fué presa estando con doña Isabel de Lara su nuera , antes que supiesen de la muerte del infante, y fueron ambas presas, y otro dia llegó el rey á Roa, y mandólas llevar al castillo de Cas-' trojeriz. Por la muerte del infante alirma el rey en su historia, que se rompió la tregua, y volvieron á

la guerra , lo que no se compadece con lo que él escribe en el mismo lugar, que el infante don Fernando envió é Otiel un procurador suyo, para que le absolviesen del vasallaje que debía al rey de Castilla, y que entonces mandó ajuntar las huestes del reino de Valencia, y entró con ellas por el reino de Murcia talando y destruyendo aquella frontera , y puso su campo sobre Cartagena , y que estando sobre aquel lugar, tuvo aviso de la muerte del infante don Juan su hermano, y habiendo talado la vega de Murcia se volvió á Valencia , habiendo hecho mucho daño en aquella comarca. Conforme á esto, parece mas verisímil que la tregua era ya rompida, y se habia comenzado la guerra desde que el maestre de Santiago movió con su ejército 6 ponerse sobre Jumilla, y se tomó el castillo de Ferrellon, aunque después por las muertes del maestre y del infante don Juan, entraron con sus gentes, el conde de Trastamara por las fronteras de Aragón, y el infante don Fernando por el reino de Murcia, como en venganza de su propio dolor antes del término de la tregua que se puso por el legado: porque fué asi que estando el rey en Girona, en principio del mes de mayo, teniendo nueva cierta que el maestre de Santiago estaba con su campo sobre Jumilla, mandó al conde de Trastamara que con la gente que tenia de caballo y coa la del reino de Aragón, entrase por Castilla. Hizo el conde la muestra de su gente en Alcaraz , y tenia allí quinientos de caballo, hombres de armas y de la lijers, y el conde y don Tello su hermano, y el conde de Luna , y con ellos los ricos hombres del reino de Aragón: qne eran, don Blasco de Alagon, don J i mono de l rrea, don Pedro Fernandez de Ijar, don Pedro de Luna y don Juan Martiner. de Luna, don Felipe de Castro, don Ramón y don Gombal de Anglesola, don Ramón de Espes,don Martin Ruizde Foces, Pedro de Senvicento, don Gombal de Trnmacet, don Juan Fernandez de Vergua , don Luis Cornel, Juan Diez de Ladrón, Juan Ramírez de Arellano, don Alo de Foces, don Guillen Ramón de Moneada , Nauger de Monfalcon, don Pedro de Moneada , don Pedro Fernandez do Vergua, y don Rodrigo Diez de Ladrón, con sus compañías y con la mayor parte de la gente de caballo del reino, entraron por tierra de Soria, y tomaron por combate a Serón , y de allí fueron sobre un lugar que se decía Alcázar, que es tierra de Soria , y tenia un castillo a maravilla fuerte: y aunque se le dieron muy recios combates, no lo pudieron ganar, y comenzóse la guerra muy bravamente por estas fronteras. Detúvose el rey en Girona la mayor parte del estfo, y habiéndosele rompido la tregua, entendiendo que le era muy necesaria gente de guerra extranjera para resistir su adversario , envió A A i moriq ue , vizconde de Narbona,y Juan deGrilli capdal de Buch y a Arnaldo y Bellron de España, y a Naiquen Guillen de la Esparra , a Guillen de Comer y Arnaldo de Rocafull, y el vizconde de Orta y otros muy principales señores de Francia, que con las compañías de gente de caballo que pudiesen, viniesen a servirle en esta guerra ó su sueldo.

Cap. XVII.—Que elrey envió á desafiar al rey de Castilla , sobre el rompimiento déla tregua.

Cuando el rey de Castilla supo qne los condes de Luna y Trastamara , con la gente de guerra que habia en las fronteras do Aragón , habían entrado por tierra de Soria , vino á Santistebau de Cornial, y de allí continuó su camino para ponerse en Gomara, y juntar allí toda lu gente que tenia repartida en aquellas fronteras. No hay principe tan malo en el mundo, que no quiera justificarse en la guerra, aunque sea él la causa della , y asi el rey de Castilla , llegando al Burgo de Osma, en principio del mes de julio deste año, envió con un ballestero de maza A decir al rey de Aragón, que malamente le lialiia quebrado la tregua y faltado á su verdad, no estando él apercibido para la guerra, y sus gentes habían entrado en su tierra y lieclio muy grande daño en ella, y tomAdole algunas lugares: diciendo que si en esto había guardado loque debía, él mismo lo podía bien entender. Que loaba A nuestro Señor que asi lo ordenaba, porque habiendo de tener guerra , fuese Antes á su culpa y por su merecimiento, que por el suyo: y que de allí adelante poiiia A Dios por juez entre ellos. Áesto respondió el rey, que A lodo el inundo ero notorio de l.i manera que el rey de Castilla , quq con tanta religión so quería justificar, había cumplido lo que fué tratado, y comprometido ante el legado, asi en poner en su poder la ciudad de Tarazona, como las otras cosas, y que el mismo legado apostólico lo declaraba bien en su sentencia. Cuanto ¡i la tregua, también era cusa muy pública haberla quebrantado, mandando tomar íi Imito la villa deJutnílla, que había mas do cuarenta nños que era de su reino, y do don Pedro Maza de Liza na su vasallo: y sus gentes combatieron el castillo tan fuertemente, hasta que por fuerza les fué entregado: y en Aragón le hurtaron también los suyos el castillo deFerrellon: y lodo esto había sido dentro de los días de la tregua. Que debia peusar que por haber muerto al infante don Juau y al maestre de Santiago tan injusta y tiránicamente, siendo el uno su hermano y el otro su primo, su sangre y de tantos caballeros como había mandado matar tan cruelmente, pediría á Dios venganza de sus obras: y pues ponía A Dios por juez de aquel hecho, y no era justo que •us pueblas y gentes padeciesen por sus desatinos, sin culpa suya, ni tampoco era razón que dos reyes se combatiesen solos por esta causa, le combatiría por su persona veinte con veinte., ó cincuenta con cincuenta, ó ciento ion ciento, que lo que él decía era la verdad, y daría gajes de la batalla en poder del emperador ó del rey de Francia , que eran tan poderosos, que podrían asegurarles el campo. Pedro Tomich, que es autor mas cierto en las cosas destos tiempos , hace mención de otro desafio, y no declara si fué en el principio de la guerra, ó lo que es mas verosímil en esta sazón: y no es cosa de pasaren olvido lo que aquel autor escribe por ser en si hecho muy señalado. Dice que el rey envió por causa desta guerra A reptar al rey de Castilla ante el papa Inocencio por la traición que le había hecho , y fué por ello A Aviñon micer Francés Roma su vicecanciller , y llevó orden que hiciese el riepto don Bernardo Galcerán de Pinos, que estaba en la corte romana , por haber sido desterrado destos reinos por una muerte: y fué aquel caballero elegido por el rey para este auto , porque era muy principal varón y de gran linaje, y de mucho esfuerzo y valor, y el mas diestro y valiente para entrar en campo en cualquiera desafio, que otro ninguno de lo* ricos hombres de sus reinos. Escribe este autor que aquel caballero hizo su riepto públicamente delante del papa, diciendo que si el rey de Castilla tuviese Animo para afirmar que no era traidor, el rey de Aragón su señor se combatiría coa él dos A dos:

y que este riepto se hacia delante del papa cada día: y que duró mucho tiempo: y que había deliberado el rey , si el rey de Castilla aceptase la batalla, de tomar A don Bernardo Galcerán de Pinos por su compañero: y porque no le pudiese rehusar, estaba determinado de hacerle rey de Mallorca: y que esto se hizo porque el rey en su persona era muy delicado, y aquel caballero supliese por entrambos. Pero como quiera que fué, el rey de Castilla se curó poco desto, y atendió A proveer las fronteras del reino de Murcia, y envió allá por capitanes á don Gutierre Gómez de Toledo , prior de San Juan, y A Iñigo López de Horozco: y dejando en orden lo mejor que pudo las fronteras contra Aragón, se partió A gran furia para la ciudad de Sevilla para salir con su armada contra el reino de Valencia.

Cap. XV11L—De la armada que el rey de Castilla llevó sobre Guardamar , y de la entrada que los condes de Luna y Trastornara hicieron en Castilla, y el rey de Castilla en Aragón.

Tuvo el rey de Castilla en orden y muy bien armadas doce galeras en el rio de Sevilla , y con otras seis de genoveses que le vinieron a servir en esta guerra, salió con determinación de ir sobre Alicante, por hacer guerra en los lugares que el infante don Fernando tenia en aquella costa y frontera por mar y por tierra: porque el infauleftenia solos quinientos de caballo de aquel reino, y con ellos y con la gente ordinaria, apenas era poderoso a resistir A la queel rey de Castilla tenia en la frontera de Murcia, que eran seiscientos de caballo. Llegó el rey de Castilla con su armad» sóbrela villa de Guardamar que era del infante, y salió la gente de las galeras A combatirla un día por la mañana: y aunque estaba muy bien murada , pero la batería era tanta, y combatiéronla tan bravamente, que la entraron por fuerza de armas, y esto fué un viernes a diez y siete del mes de agosto deste año. La gente so recoció al castillo, y mandó el rey combatirle, en el cual estaba un caballero muy principal que se decía don bernardo de Cruillas, que lo defendió valentísimamente, y sucedió que perseverando en el combato casia horade medio dia , segundón Pedro López de Ayaluescribe en su historia, porque el rey en la suya no hace mención desto, se levantó un viento de travesía tan bravo y fuerte, que dieron las galeras al través en la costa, y estaban sin gente que las pudiese gobernar y resistir el temporal, y se perdieron las diez y seis con la mayor porte de la jarcia, y escaparon dos que estaban en alta mar, una del rey, otra de genoveses, las cuales se fueron á recoger al puerto de Cartagena , que estA muy cerca. Por causa desta tormenta el rey de Castilla levantó el realque tenia sobre el castillo de Guardamar, y mandó poner fuego A la villa y A las galeras que habían dado al través en la costa, y fuese para Murcia con su gente por tierra A pié con gran corrimiento, porque había de pasar delante de Orihuela, que era del infante, muy afrentosamente. Estaba el rey por el mismo tiempo en Barcelona, Adonde habla mandado convocar A cortes A los barones y universidades de Cataluña , para veinte y cinco de agosto deste año, para dar orden en lo que convenia A la defensa de aquel principado y del reino de Valencia, porque el rey de Castilla ponía todas sus fuerzas en hacer la guerra por mar, y ajuntaba todos los navios que tenia en sus reinos , y en las costas de Vizcaya y de la provincia de Guipúzcoa. Tuvo en estas cortes el rey grande dificultad, no solo de ser servido de los catalanes en esta guerra, pero aun de proveer en lo que tocaba & la paz universal de la tierra , por una gran diferencia y bando que se habia movido entre el vizconde de Rocaberti y el conde de Osona de una parte, y el infante don Ramón Berenguer conde de Ampurias de la otra, y estaba toda Cataluña puesta en armas , por los que calían á las partes: y el vizconde y el conde de Osona eran favorecidos de don Bernardo de Cabrera y de los mas del consejo del rey, por respecto de don Bernardo, de quien principalmente dependía todo el gobierno de los negocios de la paz y de la gnerrn , por el lugar y privanza que tenia cerca del rey. Estaban las cosas en tanta rotura , que don Gombal de Anglesola y otros caballeros que seguían la parle del infante, que estaban en el lugar de la Puebla del castillo de Claramente , aunque fueron asegurados para poder ir á las cortes, no quisieron ir á ellas, escusftndose, que don Bernardo de Cabrera y los principales del consejo del rey, favorecían A sus enemigos é iban juntando sus gentes. Mas lo que no bastaron el rey ni las cortes á remediarlo, pudo apaciguarlo la religión y grande, bondad del infante don Pedro, tio del rey y hermano del infantedon Hamon Berenguer, que tenia grande autoridad con todos, que ya en este tiempo se iba mas retirando de las cosas del mundo, y solamente atendía a-la quietud y pacificación del espíritu , y entró después en la religión de los frailes menores, tomando el habito de aquella orden, en el monasterio de San Francisco de la ciudad de Barcelona, é donde hizo profesión. Dejo1 el infante don Pedro de la condesa doña Juana su mujer, que fué hermana del conde de Fox, íi don Alonso,conde deDenia y deRibngorza, que fué, como diclio es, marqués de Villena y condestable de Castilla , y tuvo á don Juan , a quien dio el condado de las montañas de Prades, y la baronía que fué de don Guillen de Entenza, y los oficios de la senescalía y mayordomla de Cataluña , que se anexaron a aquel condado de Prades. Tuvo otro hijo, que se llamó don Jaime de Aragón, que fué obispo de Tortosa y después de Valencia, y cardenal: y una hija que se llamó doña Leonor, que en este tiempo estaba casada con Pedro de Lusiñnno, conde deTripol de Siria , que era el título de los hijos primogénitos de los reyes de Chipre: y fué hijo de UgodeLusiñano , rey de Chipre, y sucedió en aqnel reino á su padre. Entendiendo el rey en apaciguar estas alteraciones de Cataluña, hubo de ir a Perpiñan: y de allí se volvió á Barcelona por el mes de agosto: y en esle medio, los condes de Luna y de Trastamura y don Teilo, comenzaron é hacer laguenraenCaslílla por las fronteras de Hariza y Daroca: y corrieron aquellas comarcas, y ganaron destaenlroda dos castillos, que eran. Mesa y Villel, quo se tenian por el rey de Castilla. Entonces el rey de Castilla partió S gían furia de Murcia, y vínose á la villa de Almazan , n donde estaban sus capitanes en frontera y eran hasta tres mil de caballo: y con esla gente se fué á poner sobre dos castillos, que eran de don Fernán Gómez de Albornoz .que estaba en servicio del rey de Aragón , con el conde de Trastamara, y son de Castilla, que al uno decían Merino y al otro Arcos, de donde los nuestros hacían mucho daño por aquella frontera, y ganólos por combate. Deallf movió con su-ejército y entró por Aragón y ganó a Bijucsca y Torrijo, dos lugares de tierra de Calataytid y dejó en Bijuesca a Gómez Carrillo, y en Torrijo a Fernán Gutierres de Sandoval; pero los de Torrijo dentro de muy pocos

días mataron aquel caballero, que quedó allí por capitán, y se alzaron contra el rey de Castilla, que hacia la guerra en toda aquella frontera, y se fué i poner sobre el castillo de Monlagudo, que era de don Tello , y estaba por los aragoneses: mas aunque sele dio muy recio combate y murieron en él algunos cabañeros , vasallos del conde don Enrique, que estaban en su defensa, no se pudo ganar: y levantó su real y se volvió á Almazan. Entendiendo el rey, que el rey de Castilla se había levantado del cerco qnepuso sobre Montagudo, y que se publicaba, que volvería 6 tener su campo sobre aquel lugar, envióá mandar al conde de Trastamara , que reconociese, sise podría defender: y no estando en defensa, lo hiciese desamparar, y asi se hizo: y el rey de Castilla envió ciertas compañías de gente de caballo , para que se entrasen dentro y estuviesen allí de guarnición, porque el sitio de aquel castillo era muy importante para esta guerra : y mandó, que estuviese allí en frontera Fernán Alvarez de Toledo , que era un caballero que tenia un oficio muy principal en la casa del rey, que decían caudillo de los escuderos del cuerpo del rey. Mas porque se creyó, que el rey de Castilla se volveria a Molina y haría guerra en el reino de Aragón, por el campo de Celia, por donde lenia muy llana la eolrida, mandó el rey, que el conde de Trastamara hiciese bastecer el cortijo de Ojosnegros y el castillo de Vtooreal de! campo, y el castillo de Signa, que ahora dicen Singra, yelde Celia, y otroscaslillosycortijosde aquella comarca: pero el rey de Castilla se contentó con dejaren buena guarnición y defensa sus fronteras, y se fué para la ciudad de Sevilla, por ser ya entrado el invierno, con fin de mandar ajuntar una muy gruesa armada para la primavera y hacer lo guerra por mar y por tierra poderosamente. El rey se detnvoen Barcelona basta veinte y nueve del mes de octubre dcsle año y de allí se vino para Aragón, para acercarse i las fronteras. Antes había enviado á Francia á mosen Francés de Perellós, para cobrar del rey Juan y del duquede Normandla, delfín de Viena su hijo, cuarenta mil llorínes que le restaban debiendo del precio de las galeras, que el mismo Franct's de Perellós había llevado en su servicio y las dejó en Normandla, y por las armas y jarcias dellas, que fueron la ocasión desta euerra: y para hacer nueva liga y confederación entre el rey y la casa de Francia , en caso que el rey de Navarra se confederase con el rey de Castilla, como se trataba. .,..,■: . ...:

Cap. XI^L—Del nacimiento de la infanta deña Lemor.1 de don Juan, hijo del cunde de Trastamara, que !<"" ron rey y reina de Castilla, de quien tuvieron oriae» les reyes que después sucedieron en los reinos de Castilla y Aragón. . ., , A veinte del mes de febrero deste año parió la aína de Aragón una hija que fué la infanta doña Leonor, en el castillo de Santa María del Puig de Valencia: y luí esta infanta la que después casó ton el infante don Juan hijo del rey don Enrique, que en este tiempo era conde de Trastamara , y estaba al sueldo y servicio del rey de Aragón: y este año mismo & veinte y cuatro del mes de agosto nació también el mismo don Juan c" ^ villa de Epila , a donde estaba la condesa doña Juana, mujer del cundo don Enrique su madre, aunque en algunos libros antiguos de la historia de don Pedro López de Avala se dice que nació en Tamarit do Litera: como quiera que sea lo uno y lo otro, es cosa notauie

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