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subdito, sin quo fuese obligado de entregarle fuerzn d castillo ni lugar de aquel señorío, salvo que cuando se coronase y llamase á su corte, fuese á ella y tuviese ante él un estoque desnudo en la coronación. Este es el homenaje y reconocimiento que se hizo al rey de Castilla, y después fué dado por libre del el infante don Ramón que se llamó don Alonso, siendo rey de Aragón. Pasó esto en presencia de los prelados y ricos hombres de Aragón y Cataluña, y de don Juan Arzobispo de Toledo, y de los obispos de ^igüenza y Calahorra, de los condes don Manrique, don Poiicc y don Vela Ponce, que casó con doña Elvira, hija del conde don Pedro de Trava y ile doña Mayor, hija del conde de Urgel, de quien sucedieron los Punces de León. También se hallaron presentes, Gutier Fernandez, Gómez González, Alvar Pérez, Gonzalo Huiz, y Sancho Díaz. Desde Castilla volvió el principe don Ramón para el reino de Aragón, é hizo guerra por las fronteras del reino de Navarra , y cobró en el año de mil ciento cincuenta y nueve á Bureta y otros castillos del reino que estaban en poder de navarros, y el rey don Sancho fué forzado de concordarse con el principe, y se vieron y se concertarou de sobreseer en las armas, y trajo el principe a la emperatriz doña Rica, y 6 la infanta doña Sancha su nuera , y estaba lan poderoso, que el rey moro de Murcia llamado Lobo, se declaró por su vasallo, y daba de tributo en cada un año en reconocimiento de su señorío, cierta cantidad de maravedís mayores de oro, y todos los otros reyes moros sus comarcanos eran sus tributarios. Por el mes de agosto «leste mismo año, segua parece en memorias de aquellos tiempos, el rey de Inglaterra, y el principe de Aragón fueron sobre la ciudad de Tolosa. Fué grande la confederación y hermandad que este principe tuvo con el rey Enrique de Inglaterra, y dióle grande favor y socorro en las guerras que tuvo contra el conde de Tolosa por la ciudad de Tolosa, la cual pretendía el rey Je Inglaterra, como estado que pertenecía & la reina doña Leonor su mujer, porque Guillelmo conde de Puliers y duque de Guiana, padre del postrer Guillelmo, fué casado con una hija del conde de Tolosa, hermano de Ramón conde de San Gil, y hubieron al conde Guillelmo, que fué padre de la reina Leonor. Esta confederación se estrechó mas en las vistas que tuvieron estos principes en el año mil ciento sesenta en el castillo deBlavia con grandes vínculos, y sacramentos; y allí se concertó entre ellos matrimonio de Ricardo hijo del rey de Inglaterra con hija del príncipe siendo entrambos muy niños, y el rey se obligaba de darle el ducado de Guiana, cuando el matrimonio se consumase. Apoderóse el rey de Inglaterra de gran parte de aquel estado, pero la ciudad de Tolosa se defendió con el favor y socorro que el rey de Francia dio á Ramón, conde de Tolosa, que estaba casado con su hermana , de donde resultaron entre ellos muy grandes guerras. Por el mes de octubre deste mismo año, visto que la ciudad de Tolosa so defendía, el rey de Inglaterra pasó con todo su ejército á Normandia, y dejó aquella empresa con confianza del socorro del principe, y de Guillen señor de Mompeller, y de Trencabello vizconde de Beses. Por este tiempo tuvo origen la orden y caballería de Uclés, que después se dijo de los caballeros de Santiago de la Espada; y se ordenó por trece caballeros muy señalados en las guerras de los moros, y fué eligido por maestre uno ilellos, que se llamó don Pedro Fernandez de

Fuenteencalada, y fué confirmada por Jacintocardenal, que estaba legado en España por el pupo Alejandro tercero, a suplicación de los reyes, y en muy breve tiempo fué acrecentada y enriquecida en todos los señoríos de España , y dióse á esta orden en este reino en principio de su fundación el castillo y villa de Monlalvan , que era una fuerza principal en frontera de los moros.

Cap. XVIII. —Que el principe de Aragón se confederó con el emperador Federico Barbarroja, y se dio el condado de la Proenxa en.feudo al principe, y al cunde don Ramón Berenguer su sobrino.

Perseveraron Ugo de Baucio, y sus hermanos con la parte que tenian en Francia , en su porfía, y desde sus castillos hacían guerra continua, y por la gente del principe se hizo gran daño y estrago en la ciudad de Arles, y en su comarca, porque le era muy rebelde, y mandó derribar sus torres y fortalezas, y ganaron los del principe de los bauceses roas de treinta castillos. Fué muy señalado en aquellos tiempos el cerco que el principe mandó poner sobre el castillo de Trencalaya, porque para combatirle se labró una máquina de madera de tan extraña grandeza, que se pusieron en ella doscientos caballeros sin otra gente, y con navios, y ciertos ingenios y máquinas, se llevó por el Ródano, hasta ponerla delante del Castillo de Trenca taya, que era tortísimo, y puso tanto terror el combate que se le dio del castillo de madera , que se rindieron al principe, siendo la mayor fuerza que tenian, y la mas importante, y ganóse según parece en los anales antiguos , en el año de mil ciento sesenta y uno y mandólo derribar el principe, en memoria de habérsele quebrantado la fidelidad y homenaje que por este castillo se le había hecho, como se ha referido. Por esta gnerra se trató entre el principe y el emperador Federico grande amistad y deudo, y se aliaron y confederaron entre si, y confirmó el emperador el feudo de la Proenza al conde don Ramón Berenguer sobrino del principe, y por esta causa hubo de pasar el principe I Italia. Por la muerte del papa Anastasio cuarto fué en su lugar elegido en el pontificado Adriano cuarto , inglés de nación, que fué el primero que siendo enviado legado por Eugenio tercero á Noruega, convirtió aquel reino á nuestra santa fé católica. En su tiempo Guillermo rey de Sicilia, hijo del rey Rugiero, movió guerra contra las tierras de la Iglesia, y ocupó á Chepreno, Bubaroy una parte del burgo de Benevento, y quedando indignado por esta ofensa el sumo pontífice , procedió contra él con las armas espirituales, en defecto de fuerzas y poderlo temporal, y privóle del titulo del reino y de la comunión de los fieles , y absolvió del juramento y homenaje á los barones y á sus naturales, en caso que se rebelasen contra él. Sucedió que estando el papa en Viterbo, Federico el primero llamado Barbarroja , que era de la casa de Suevia, fué elegido por rey de los romanos, y luego bajó á Lombardfa, y puso cerco á Terdona. De allí siguió su camino para Roma con tanta celeridad, que teniendo recelo el papa de su ejército, se recogió á los lugares mas fuertes, primero á Orbieto, y después á la Ciudad Castellana, con todo el colegio de cardenales. Pero interponiéndose de ambas partes tratadores y medianeros, el emperador prestó reverencia al papa , y dentro de breve tiempo recibió del en Roma la corona en la capilla de San Pedro Después que hubo ordenado las cosas del imperio en Italia , se volvió á Lombardla, y murió Adriano, y estando el colegio de cardenales en gran división , fué eligido de la mayor parte Alejandro tercero, que primero se llamó Rolando natural de Milán, ó según otros escriben, de Sena, y el mismo día eligieron los cardenales de la otra parte al cardenal de San Clemente, que era romano, y era muy favorecido del emperador Federico. Estaba en aquella sazón el emperador en Italia, y tenia cercada á Crema , lugar muy principal en Lombardia; y el papa Alejandro envió sus embajadores, pidiéndole, que defendiese la causa déla Iglesia, pues canónicamente había sido elegido por diez y ocho cardenales, y Oetaviano que había tenido menos votos, le usurpaba el pontificado, y fué requerido el emperador por todo el colegio, que pusiese remedio en el daño que se esperaba , y acordóse, que se convocase concilio universal en Pavía, para que oídas las partes, se declarase, cuál era verdadero pontífice. Sintióse Alejandro gravemente desta novedad, y porque era mal tratado déla parcialidad de Oetaviano, recogióse á la ciudad de Anagnia. Federico después desto, envió de Alemania dos embajadores al papa Alejandro, los cuales le saludaron como á cardenal, y persona privada, y de parte del emperador le requirieron y amonestaron, que pareciese en Pavía ante el concilio que se celebraba sobre la cisma, y respondió Alejandro que el romano pontIGce no debia ser juzgado por ninguno, y partiéronse los embajadores y fueron á Signia'a donde Oetaviano estaba que se llamaba Victor, y saludáronle é hicieron reverencia como,'i verdadero vicario y pastor de la universal Iglesia, y le acompañaron hasta Pavía, á donde fué adorado del emperador Federico, y por todos sus subditos, como verdadero vicario de Cristo. Procedió Alejandro contra el emperador por sus moniciones, y promulgó sentencia de excomunión contra él, y contra Oetaviano y sus secuaces , y en el segundo año de su pontificado fuese á Boma ; y visto que muchos del bando contrario , y que la gente tudesca , que el emperador había enviado, ocupaban todos los lugares de la Iglesia, y no quedaba debajo de su odediencia sinoOrvieto, y Anagnía , dejando por vicario de Roma al cardenal de Preneste, se fué á Capua, con propósito de embarcarse y venirse á Francia, y llegando á Tarrachina, se embarcó en las galeras que le tenia aparejadas Guillermo rey de Sicilia, y navegando por la costa de Italia , llegó á Genova y de allí partió para Mompeller, á donde tornó á confirmar y agravar las censuras contra el emperador Federico, y contra Oetaviano; y por persuasión de Ludovico el Menor rey de Francia , se fué á Alvernia. En este medio acabó de ganar el emperador lodos los lugares de la Iglesia , y fué procediendo contra las ciudades sujetas al imperio que le eran rebeldes, y puso á saco á Tardona, y cercó la ciudad de Milán, y á cabo de mucho tiempo queestuvo cercada , no pudiendo mas detenerse, los milaneses la rindieron el primero de marzo, de mil ciento y sesenta y dos, poniendo la ciudad y sus personas y vidas en manos del emperador , y mandó asolar por fundamentos aquella ciudad. En este estado se hallaron las cosas de Italia y de la Iglesia, cuando el principe de Aragón hacia guerra en la Procnza á los bauceses, y tenia ya sojuzgada y allanada la tierra. Entonces el emperador Federico le envió sus embajadores, para tratar con él de muy estrecha confederación, y fué concertado que la emperatriz doña Rica reina de Castilla , mujer que fué del emperador don

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Alonso, casase con don Ramón Berenguer conde de

la Proenza, y se confirmase al principe y ñ su sobrino el condado en feudo, como él, y sus predecesores lo habían tenido desde el rio Druenza , basta la mar, y de los Alpes hasta el Ródano, y como se habia dividido con don Alonso Jordán conde de Tolosa , y todo lo que tenia desta parte de Drueuza en Aviñon, y otros castillos. También se declaró que tuviesen en feudo la ciudad de Arles con sus términos, reservando al arzobispo y á su iglesia las rentas y posesiones que de cienañosatrás tenían. Declaróse entonces, que el condado de Folcalquer estuviese sujeto al condado de la Proenza, y el que tuviese aquel estado, fuese subdito y prestase homenaje de fidelidad , como era obligado, al emperador, y si no locumpliese perdiese el condado, y fué quitado al conde de Folcalquer, que entonces lo tenia, porque desde que el emperador recibió la corona imperial rehusó de ir ante él y hacer el reconocimiento que era obligado. Fué declarado, que el conde de la Proenza jurase de ser fiel al emperador, é hiciese homenaje y servicio al imperio por aquel feudo y por lo que se le concedía , asi en Arles como en el condado de Folcalquer, y diese en cada un año al emperador y á sus sucesores , quince marcos de oro, del peso de Colonia, y cuando el emperador entrase en la Proenza, o 6 en la ciudad de Arles, fuese obligado el conde y la ciudad de estará obediencia y fidelidad del emperador, al cual había de dar doce mil maravedís, y á la emperatriz dos mil, y á la corte mil. Allende destas condiciones , para la fiesta de Navidad primera siguiente, habia de reconocer el conde en todo su señorío por verdadero pontífice á Oetaviano, prestándole la obediencia, y mandandoque los suyos le obedeciesen y rerecojíesen á sus legados, y si depusiese algún obispo, no habia de ser amparado ni defendido , y habia de procurar el conde que fuese puesto otro en su lugar que le obedeciese, y no permitir que el papa Alejandro á quien llamaban Rolando, ni sus cardenales ó nuncios entrasen en sus tierras , antes donde quiera que pudiesen ser habidos, los mandase preader y tratar como enemigos. Sobre todas estas cosas se habia de prestar juramento y homenaje, siendo dada la investidura al emperador, y si entonces determinase el principe de Aragón y el conde su sobrino, de acusar á Ugo de Baucio de perj aro y de haber quebrado el homenaje y no le quiskíse defender, 6 fuese convencido, ofrecía el emperador qne mandaría hacer justicia según determinaría su corte, y queriéndolo reptar do traidor si no se quisiese defender por batalla por su persona contra su igual é juicio de la corte, 6 en caso que fuese en batalla vencido, ó lo confesase en ella , 6 fuera della, habia de dar el emperador el lugar de Batido cu feudo al conde de la Proenza, y que Ugo perdiese la tierra que tenia, y el honor. y que de allí adelante no fuese por él defendido. ni mas en este negocio amparasen su madre y hermanos. Pero en caso que Ugo de Baucio se defendiese por batalla , el principe de Aragón y el conde su sobrino habia de estar á derecho con él ante la corte del emperador, y volver en logar de Baucio y entregarlo en poder de los embajadores de Federicoquo sobreestá concordia se enviaron, quedando siempre t> la emperatriz doña Rica su sobrina su dote seguro. También fué concordado que para el primero de agosto do mil y ciento sesenta y dos, se viesen el principe y el conde su sobrino con el emperador en Tnrin . y se jurase y ratificase este asiento, y concordia.

Cap. XIX.—De (a ida del principe a lombardia, y de su

muerte.

Pasaron el principe, y el conde de la Proenza á Genova, y de allí fueron la vía deTurin, con toda su corte, y recreció al principe grave enfermedad, por la cual hubo de parar en un burgo, llamado de San Oaltnacio, antes de llegar á Turin, y siendo la dolencia mortal, ordenó de palabra su testamento á cuatro de agosto deste año, en presencia de don Guillen Ramón de Moneada, y de Alberto de Castelvell y del maestro Guillen su capellán, los cuales habían de declarar y manifestar su voluntad cerca de la herencia de sus hijos, y do lo que dejaban ordenado y dispuesto en la tutoría del primogénito, y falleció de allí á dos dias dejando gran dolor y sentimiento 6 los ricos hombres y caballeros de su corte, por haber perdido sus señoríos tan excelente y valeroso principe. El conde don Ramón Berenguer pasó adelantepor visitar al emperador Federico, y afirmar y asentar la concordia que entre ellos estaba capitulada, y fué muy bien recibido del emperador, con el cual estaban Conrado electo arzobispo de Maguncia, Hermanno obispo fárdense, Henrico obispo leodiense, Udo obispo Uceóse, Hermanno obispo bildenechumense, Wicio de Vercelli, Hermanno abad helisfeldense, Federico duque de Suevia, bijo del rey Conrado, y el hermano del emperador, que era conde palatinodel Rin, y se llamaba Conrado, Ladislao duque de Polonia, Udalrico duque de Bohemia, Alberto marqués deSajonia, Oto palatino conde de Witelinesbach, Burcbardo castellano magdeburgense, Vírico de Hurmingen, Guillermo marqués de Monferrat, Manfredo marqués del Vasto y otros grandes señores. En presencia des tos príncipes del imperio á diez ,-y ocho de agosto del mismo año, confirmó la donación que se hizo al conde don Ramón Berenguer, sobrino del principe de Aragón , de los condados de la Proenza y Folcalquer y de la ciudad de Arles, y á sus sucesores; y decía con encarecimiento, que lo hacia en reconocimiento y gratificación del amor que el principe don Ramón so tío mostró cerca de la persona y honor de la emperatriz doña Rica, reina de Castilla su prima, sin declarar en particular, lo que cerca desto sucedió. De donde vengo á conjeturar, que tomaron ocasión los historiadores catalanes, que dejaron escrito haber defendido eo batalla el conde don Ramón Berenguer, padre del principe de Aragón , á la emperatriz de Alemania , siendo acusada de adulterio y que entonces le fué concedido el feudo del condado de la Proenza, porque de aquello ninguna mención se hace en las historias extranjeras, siendo cosa tan notable, y pudo nacer esta fama de lo que el principe su hijo hizo por la emperatriz doña Rica reina de Castilla , de lo cual en este feudo.se hace memoria, y no supiéramos, que casó después de la muerte del emperador don Alonso con el conde de la Proenza, como está dicho, sino se hiciera memoria dellaen esta donación. Persuádome mas a creer que Bernardo Aclot, que fué el primer inventor que yo hallo desta fábula y los que después le han seguido, se engañaron ó tomaron ocasión parasu ficción, como suele acontecer á los que no se contentan con escribir los acontecimientos ordinarios, si no los ensalzan con grandes encarecimientos é invenciones fabulosas, porque en la historia antigua de los condes de Barcelona ninguna mención se hace desta hazaña, y solamente se escribe en algunos anales antiguos, que el conde Ramón Berenguer el cuarto y último deste nom

bre, libró á la emperatriz de falso crimen y el empeperador le dio el condado de la Proenza, sin declarar otra particularidad ninguna, y deaqul tomarono casinrt para confundir no solamente los tiempos, pero lo fabuloso con lo verdadero y mas cierto. Declaró entonces el emperador Federico queel derecho que pretendía Dgo de Baucio, por razón de los privilegios qne le fueron concedidos, era de ninguna fuerza, porque nunca tomó la Investidura personal del emperador Conrado, ni en la demanda que hizo al emperador Federico de la investidura de la tierra y señorío de sus abuelos, hizo mención alguna del condado ó marca de la Proenza, ni le fué concedida. Esta fué la causa, que los señores de la casa de Baucio fueron muy enemigos de la casa de Aragón , como después se se vio en las guerras que sucedieron por la sucesión de la isla y reino de Sicilia.

Cap. XX.—De las corles que la reina daña Petronila tuvo en Huesca á los aragoneses y catalanes y que entilas se declaró lo que ordenó el principe don Hamon Berenguer de sus estados.

Vuelto el conde de la proenza á Cataluña, los prelados y ricos hombres que fueron con el principe su tío, llevaron i enterrar su cuerpo al monasterio de Ripoll, según lo dejó ordenado. Entonces la reina doña Petronila mandó llamar los prelados , ricos hombres y caballeros y procuradores de las ciudades y villas, que se juntasen á cortes generales en la ciudad de Huesca, para que allí se declarasen en cortes , -lo queel principe de Aragón su marido dejó ordenado desús estados y señoríos, y entendida su disposición se guardase y cumpliese lo que había dispuesto, y se proveyese en el gobierno lo que convenia al pacífico estado y bien común de sus subditos. Fueron á estas cortes del reino de Aragón, don Martin obispo de Tarazona, don Pedro obispo de Zaragoza, don Arnaldo Mir conde de Pallas, que tenia el honor de Riela y Fraga en el reino de Aragón, Pelegrin de Castellezuelo, Palacin de Alagon, Sancho Iñiguez de Daroca, Galuí Jiménez de Belchit, Fortun Aznarezde Tarazona, Pero López de Luesia , Marco Ferriz de Lizana y de Huesca, Pero López de Luna, Jimenode l.'rrea, Furtuñode Estada, Blasco Maza y Arpa. Del principado de Cataluña, don Bernardo arzobispo de Tarazona , don Guillen obispo de Barcelona, don Pedro obispo do Osona, don Guillen obispo de Girona, don Artal obispo de Elna, don Guillen Pérez obispo de Lérida, don Guille obispo de Tollosa, y los barones siguientes, Ramón de Pujolt, Guillen de Cervera, Geraldo de Jorba, Guillen de Castelvell, Ramón Folc vizdonde de Cardona , Beltrande Caslellet, Arnaldo de Lerz, Guillen de Castelvell, Otón Bernardo de Rocafort, Ramón de Tarroja, y Guillen de Mompeller. Estando todos juntos en presencia de la reina y de Mirón juez hicieron fé y testimonio, mediante juramento solemne, Guillen Ramón de Moneada , Alberto de Castelvell, ligo de Cervellon , sacristán de Barcelona , y maestre Guillen capellán del príncipe, que ellos ante el burgo de San Dalmacio ordenó de palabra su testamento , estando en su memoria y entero juicio , y que dejó á don Ramón su hijo primogénito que se llamó también don Ramón Berenguer , heredero en el reino de Aragón, y en el condado de Barcelona y en todas las otras tierras y señoríos que poseía , exceptuando el condado de Cerda nia , que dejó a don Pedro su hijo segundo. Dejaba también sucesor á don Pedro en toda la tierra que Bernardo Guillen conde de Cerdaaia tenia al tiempo que falleció y en el soüorio de Carcusona con toda su tierra y en el feudo que Trencabello vizconde de Beses tuvo por él, y todo el derecho que tenia en la ciudad de Narbona y en el feudo que Ermengarda vizcondesa de Narbona su sobrina tenia por él, con tal pacto y condición, que todos estos estados tuviese por el infante don Hamon su hermano mayor, y reconociese en ellos señorío , y le hiciese homenaje por ellos, y fuese su vasallo. Habia de tener el infante don Ramón aquellos estados, hasta que don Pedro su hermano se armase caballero , y en caso que don Pedro muriese !e sucediese don Sancho su hijo tercero, á los cuales substituyó en la sucesión de los'reinos y principado, declarando, que en caso que el mayor muriese sin hijos de ligitimo matrimonio, sucediese en su lugar el segundo, heredando siempre el mayor, y no hizo mención de una hija que tuvo, llamada Dulce, que casó con don Sancho segundo, rey de Portugal. Algunos escriben que dejó otra hija llamada Leonor, que casó con el conde de Urgel, puesto que yo hallo, que el conde de Urgel que concurrió en estos tiempos, en el año do mil ciento y setenta y siete, estaba casado con la condesa doña Dulce, que por ventura fué la hija del principe de Aragón y de la reina doña Petronila , y después de su muerte casó con el rey don Sancho de Portugal, porque en la relación de aquellos tiempos se hace mención entre los hijos del principe, de sola la infanta , que fué mujer del rey de Portugal. Dejó el principe a la reina doña Petronila su mujer, el condado de Besalú, con lo que entonces llamaban Ribas, á donde viviese, y quiso que sus hijos y tierras estuviesen de. bajo de la tutela y amparo de Enrique rey de Inglaterra , que era casado con doña Leonor, prima de la reina doña Petronila, como esta arriba declarado. Tuvo el principo don Ramón otro hijo, que se llamó el infante don Pedro, que fué el mayor y murió niño en Huesca , y otro natural, que se llamó don Berenguer, que fué abad de Montaragon y obispo de Tarazona y Lérida. Es también de considerar que quiso la reina, que el infante su hijo dejase el nombre de Ramón, que habia tenido todo el tiempo que vivió su padre, y de allí adelante se llamase Alonso, y tomó á su mano el gobierno del reino , y quedó por gobernador general del principado de Cataluña don Ramón Berenguer conde de la Proenza, y vino a Barcelona para asistir en el gobierno y regimiento de la tierra , durante la menor edad de su primo. Fué en esta sazón enviado por mandado de la reina al reino de Inglaterra don Bernardo Tort, arzobispo de Tarragona, para hacer saber a aquellos principes la muerte del principe don Ramón, y de lo que de sus señoríos y estados habia dispuesto, y para renovar el deudo y amor que tenían con la casa de Inglaterra con nuevas consideraciones y alianzas, como el principe en su última voluntad lo habia ordenado, y tuvo la reina forma qoe se asentó paz y tregua en su reino y el rey de Navarra por tiempo de trece años.

Cap. XXI—De las disensiones que se movieron en el reino de Castilla, por la muerte del rey don Suncho el Deseado.

Cuatro años antes de la muerte del principe de Aragón , murió don Sancho rey de Castilla, que apenas vivió un año después de la muerte del emperador su padre, y porque dio esperanza que habia de ser muy buen principe, le llamaron en Castilla el Deseado, y dejó un solo hijo que se llamó don Alonso de edad de tres años', el cual hubo en la reina doña Blanca, bija

del rey don Garci Ramírez de Navarra, de que se despertaron nuevas disensiones y bullicios en los reinos de Castilla y León , durante su menor edad, y apoderóse de la persona del rey el conde don Malrique de Lara, que era hermano mayor del conde don Alvaro y de don Ñuño Pérez de Lara, y comenzáronse a mover grandes alteraciones por la discordia y bando que hubo entre las casas de Castro y de Lara, que eran los mayores y mas principales de Castilla. Por esla causa fué prevaleciendo de cada día el partido del rey don Fernando de León, y ocupó algunos lugares, no solamente de la otra parte de Duero y Pisuerga, pero desta otra parte, que entonces llamaban Extremadura, y recelándose el conde don Malrique y sus hermanos, del rey de León, pusieron al rey don Alonso en buena guarda en la ciudad de Soria. En el tiempo y reinado desle don Sancho no sucedió en Castilla cosa mas notable que haberse dado entonces á don Ramón abad del monasterio de Filero en los confines de Castilla y Navarra que era de la orden de Cister , y á sus monges, la villa de Calatrnva , que se ganó de los moros en tiempo del emperador don Alonso, cuando Córdoba y Baeza se conquistaron, para que se pusiesen en ella, ofreciendo de la defender de los moros que llegaron por sus comarcas, haciendo mucho daño en los lugares de aquella frontera. Estando aquella villa en punto de se perder, estos religiosos con gran celo y hervor que tenían por la defensa del pueblo cristiano, emprendieron de ejercitarse igualmente en las armas contra los paganos, como en las obras espirituales, y comenzaron a exhortar y animar el pueblo que los siguiese por ensalzar la fé y nuestra religión, á cuya predicación se juntó tan gran copia de gente, que afirman haber sido casi veinte mil hombres de guerra los que so ofrecieron por su persuasión á seguir la guerra contra los infieles, en la defensa de aquella comarca. Esta gente no solo resistió á los enemigos , pero hicieron gran daño en sus tierras y lugares, y se les rindieron algunas villas que se dieron á aquella orden , de donde tuvo origen la caballería de Calatrava , que tomó el nombre de aquella villa , y fué muy insigne en toda España, y mucha parte para acabar de extirpar la secta mahomética.

Cap. XXII.—De la alteración que se movió en el reino por invención de uno, que encubiertamente dio á entender al pueblo, que era el emperador don Alonso, q«i murió en la batalla de Fraga. Tenia por este tiempo su reino el rey don Sancho de Navarra en grande paz y sosiego, y así lo estuvo todo el tiempo que duró la menor edad y tutoría de los reyes de Aragón y Castilla. En este medio aconteció cierta novedad , que fué como una representación fle un espectáculo muy memorable é insigne á los ojos de lodo el pueblo , gobernando la reina doña Petronila sus reino9, no teniendo el principe don Alonso su hijo once años cumplidos, que causó gran alteración y escándalo en la tierra, mayormente cerca del vulgo, que de su condición es amigo de cosas nuevas, y Iberamente las recibe y aprueba. Esto fué, que casi de improviso se levantó fama por el reino, que el emperador don Alonso rey de Aragón, que fué muerto por los moro9 en la batalla de Fraga, veinto y ocho años habia , era vivo. Tras este rumor salió un hombre, que dijo ser el mismo; y comenzándose la cosa á divulgar , dióse gran crédito por la gente popular, incitándola algunas personas, que Do holgaban, que la reina se empachase eu el gobierno del reino, y no debía faltar quien le recogiese y amparase , ayudándole para que volviese á su primer estado y dignidad. Pudo con artificio persuadir á muchos, representando en su persona y semblante gravedad para autorizarse, de manera quele tuviesen reverencia , y entendiesen, que era merecedor de la dignidad , en que decía se había visto, y para esto ayudaba la edad* muy anciana, que suele ser favorecida comunmente; mas aunque se pusiera en juicio de los ricos honibi es y de la corle, como era costumbre, no podía haber justa causa para que hubiese dejado el reino, cuando mas necesidad tenía de su favor y amparo, desamparando sus leales vasallos y subditos, que tan bien y fiel mente le sirvieron en las guerras que tuvo, y estribando todo el estado del reino en su persona, parecia cosa de burla, haber fingido ser muerto y estar encubierto tanto tiempo y sucediendo las cosas en gran turbación y miseria, cuaodo andaban buscando quién se amparase deste reno, y tuviese el gobierno del, nunca había parecido, ui después se quiso descubrir en veinte y ocho años á sus amigos y familiares, siendo vivos los que pudieran convencerle de falsedad. Pero puede tanto la disimulación y astucia, que respondiendo con gran confianza y osadfa, increpábalos como á desconocides é ingratos, diciendo que bailaba á sus subditos y naturales mas crueles contra sf, que habían sido en su destierro los turcos, enemigos de la le, y que no podiendo tolerar la indignidad é ignominia de verse vencido por los moros, habiendo sido siempre vencedor, se fué para Asia como peregrino, á donde se hallé en muchas batallas que los cristianos tuvieron contra los turcos , y acusaba de ingrata á la patria y á sos naturales, porque viéndole en miseria, después de haber pasado tantos trabajos y peligros, le trataban con tanto desconocimiento. Nombraba muchas personas de Aragón y Castilla , que en ambos reinos le habían conversado familiarmente, y reducía á la memoria diversas cosas, que en particular y secretamente había con ellos tratado. Con esto llegó á ganar tanto crédito , que á dicho de todos los mas ancianos, era habido y reputado por el mismo y verdadero emperador don Alonso, á cuya memoria eran aficionados generalmente. Comenzaba mueba gente y pueblo a seguirle y servirle, y tenerle por verdadero rey y señor, é iban cada día confirmándose mas en su opinión , por la razón que daba á cada uno de quién era , y del origen de los linajes , y casas del reino, y de la sucesión dellas y de las hazañas de sus progenitores, recontando muebos hechos , que en su tiempo hicieron en las guerras pasadas. Creciendo el número de los que esta voz y opinión tenían por orden y consejo de algunos ricos hombres, que amaban el servicio y de la reina, y del principe su hijo, estando según algunos dicen, en Zaragoza , fué preso y mandado ahorcar, y con esta ejecución y castigo se sosegaron los ánimos de muchos, qne deseaban nuevas causas de alteraciones y bullicios.

Cií. XXIII.—Que la reina doña Petronila hito donación del reino al infante don Alonso su hijo, y fué alzado por rn/.

En el año siguiente, estando la reina en la ciudad de Barcelona, de consejo de los prelados y ricos hombres, que fueron don ligo de Cervellon arzobispo de Tarragona, don Pedro obispo de Zaragoza, don Guillen obispo de Barcelona, don Arnal Mir conde de Pallas , l'e

TOXH) IV.

dro de Castellezuelo, Pedro Oitiz , Blasco Romeu , Jimenode Artusella , Dodun de Alcalá, Fortuno Maza, Guillen Ramón de Moneada , Guillen de Castelvell su hermano: á catorce de junio hizo donación de todo el reino de Aragón, con las ciudades, villas y castillos, iglesias y monasterios, y todo lo que pertenecía á la corona , al infante don Alonso su hijo, que ya tenia doce años cumplidos , con todo lo que se liabia adquirido , y á su conquista perteneciese, para él y sus descendientes y sucesores. Para mayor firmeza destu donación , aprobó el testamento del principe don Ramón su marido, y lo que cerca del vinculo estaba dispuesto en la sucesión , para que su disposición luese firme é inviolable; y declaró, que en caso que muriese el infante don Alonso sin hijos, se guardase aquella misma substitución con los otros sus hermanos , excluyendo de la sucesión del reino á sus hijas, siendo ella la reina propietaria del. De allí adelante el infante se llamó, é intituló rey de Aragón, y debajo deste titulo se comprehendieron lasciudades, villas y lugares que estaban fuera del antiguo Aragón, que se ganaron por el rey don Sancho Ramírez, y por los reyes dou Pedro y don Alonso, y por el principe don Ramón en su conquista. Quedóse la reina eu Cataluña en la ciudad de Barcelona , en la cual, y en el condado de Besalú, moró lo mas del tiempo de su vida, dejando á su hijo el gobierno del reino y del principado de Cataluña. En este año murió Guifredo conde de Rosellon , por cuya muerte sucedió en aquel estado el conde Guiuardo.

Cap. XXIV.—De las cortes que el rey don Alonso en principio de su reinado tuvo en Zaragoza, y lo que en ellas juraron él y los ricos hombres.

Vínose luego el rey de Barcelona para Zaragoza , a donde mandó convocar á cortes los prelados y ricos hombres mesnaderos é infanzones del reino, y los procuradores de Huesca. Jaca, Tarazona, Calatayud y Daroca , para la fiesta de san Martin deste año, para dar orden en el gobierno y pacifico estado de la tierra. Fué acordado en estas cortes, que el rey jurase, que dcallf adelante, hasta el día que fuese armado caballero, echaría de la tierra á cualquier persona de cualquier dignidad , que no diese y entregase las fuerzas y tenencias de los castillos que eran de la corona, y le quitaría lo que tuviese en heredad y por merced de honor ; y si alguno quebrantase la paz y tregua que estaba puesta asi con cristianos , como con los infieles, y hiciese robos ó fuerza alguna , si dentro de quince dias que fuese requerido por parte del rey ó de su corte, no hiciese enmienda dello , fuese juzgado como reo de crfnien de lesa magestad , y saliese del reino, y perdiese sus bienes y la tierra que tuviese en honor. Esto Juró en presencia de todos el rey, y los ricos hombres juraron que con todas sus fuerzas lo barian guardar y cumplir; y los que lo juraron fueron estos, Pedro de Castellezuelo, Marco Ferriz de Lizana señor en Huesca , Blasco Romeu mayordomo del rey, Sancho Iñignez de Da roca , Artal de Alagon, Matalón, Rodrigo de Estada, Lope Ferrench de Luna, García de Albero, Pedro Maza, Lope Sánchez de Foces, Galin Garces justicia, Pedro de Arbanes, Pedro Jiménez de Rodelar, Jimeno de Artusella , Juan de Tramacet, Sancho Garces de Santa Olalla, Galindo de Foces , Romeu de Gallur, Fernando de Alagon, Galin Jimen de Belchit, Sancho Palacin, Pedro Garces de Astaun , y Gimen Garces su hermano, Garner, Alemán de Atrc— sillo, Berenguer de Taraarit, Bellran de Larbas , Ber

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