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ció do Su santidad, que amparase aquella religión como miembro tan principal de la cristiandad. Entre tanto estuvieron alzados en sus castillos, pretendiendo que estaban libres de aquellos errores y culpas , y fué necesario que el rey mandase juntar sus huestes y enviarlas contra ellos, y la mayor fuerza acudió á lo do Monzón , en cuya defensa estaba fray Bartolomé de Beluis y ¿ Miravete, a donde se habían recogido muchos caballeros, por ser castillo muy fuerte, y casi inexpugnable, en el cual estaba fray Bartolomé de San Juste , que era comendador de aquella encomienda , y á Cantavíeja , á donde estaba Ramón de Angles y Ramón de Galliners, que eran comendadores y personas principales de aquella orden y muchos caballeros. El mayor cuerpo del ejército carpo sobre el castillo de Monzón , que era la fuerza principal de hi orden, yá donde mas gente residía, por ser su principal convento , y fué contra ellos don Arlal de Luna , que era gobernador del reino por el infante don Jaime, y llevó las maquinas y artillería de guerra que había en Zaragoza y Huesca, y estuvo muchos días sobre él, y fué diversas veces combatido, y finalmente un viernes á diez y siele del mes de mayo, los templarios entregaron la Muela , que está delante del castillo, que la tenían muy fortalecida, y no pasó mucho que se rindieron los del castillo, visto que no tenían otra esperanza ni remedio. Bernardo Tarín oslaba sobre el castillo de Castellot, quo era muy fuerte, y en tierra áspera , y de montaña, y fué de los que mas resistieron y perseveraron en defenderse. Fué contra el castillo de Cantavieja y contra los castillos que estaban en aquella comarca un caballero de mucho uso y noticia de las co*as de la guerra , que se llamaba Berenguer de Tobia, y tuvo muchos días cercado el castillo, y al fin se rindieron y se les ocuparon todas sus fortalezas y rentas, .y se secrestaron y pusieron en poder de los oficiales reales, y las personas se pusieron en prisión en diversos lugares y castillos del reino, y cometió el papa el conocimiento destas causas y procesos , al obispo de Valencia que era canciller del rey. Muy referido está por diversos autores lo que escriben de haberse tenido por justos los procesos que contra esta orden se hicieron , y lo que afirman San Antouino, y otros que fueron mala y falsamente acusados, mas como quiera que ello sucedió, fué verdaderamente caso y ejemplo digno de gran admiración, que la malicia se estendiese tanto entre personas tan diversas y estrañas en condición , lenguaje y costumbres , y que todos profesaban religión y orden de caballería, quo pudiese mancillar sus vidas , de tal manera, que se desviasen de la fé católica y generalmente se pervirtiesen en tanto grado, que conviniese por esta causa ser deshecha su memoria, 6 que la enormidad de delitos gravísimos y nefandos, comprehendiese á tantos, y quedase tan manifiesta, que fuese necesario arrancarla de raíz, como adelante se dirá , sin tener atención ñ que había muchos que estaban, no solo libres de culpa, pero aun de la sospecha della.

Cap. LXXrV. — De la confederación que se hizo entre los reyes de Aragón y Castilla en Monreal, contra el rey de Granada. . Por el mes de abril desteaño fué muerto Alberto rey de romauos , por mano de Juan duque de Austria su sobrino, hijo de Rodolfo su hermano, que conspiró contra él, con otros tres de los mas privados que el rey tenia, y dé quien hacia mayor confianza, y jun

tándose los electores en principio del mes de noviembre siguiente en Francfordia, eligieron el día de sania Catalina en concordia á Enrico conde de Lucemburg en rey de Alemania y de romanos, el cual fué coronado en Aquisgraneula fiesta de los Reyes del año siguiente. De Valencia se vino el rey de Aragón á la villa de Calatayud en principio del mes de diciembre , porque tenia concertado de verse con el rey don Fernando en el monasterio de Huerta, y allí se confederaron en mayor amistad, señaladamente para hacer guerra contra los reyes de Marruecos y de Granada , y de valerse y ayudarse con todo su poder, y se concertó matrimonio entre el infante don Jaime, hijo primogénito del rey de Aragón, y la infanta doña Leonor hija del rey de Castilla, y fué condición que se diese parte al rey de Aragón do la conquista del reino de Granada. Del monasterio de Huerta se vinieron ambos reyes á Monreal á donde se acabó de confirmar la concordia y asienlo que se había tomado con don Alonso , hijo del infante don Fernando , y se entregaron los castillos del Alcazar, Serón y Deza al rey de Castilla. Para asentar esta concordia, envió el rey por sus embajadores desde Calatayud , a nueve del mes de diciembre deste año al almirante Bernardo de Sarria , y a Gonzalo García de su consejo, y fueron á la villa de Alcalá de Henares,i donde el rey don Fernando estaba , y á diez y nueve del mes de diciembre se asentó la concordia con estes condiciones. Que atendido, que el rey de Aragón en las vistas de Monreal había ofrecido que con sus reinos y gentes, y con su poder, haría guerra por tierra y por mar contra el rey de Granada y contra su reino , que era de la conquista de Castilla , habido su consejo con la reina doña María su madre y con la reina doña Costanza su mujer , y con el infante don Juan su tío.y con el infante don Pedro su hermano, y con don Juan hijo del infante don Manuel , y cou don Diego López de II.im señor de Vizcaya , y con don Gonzalo arzobispo de Toledo, y con don Gonzalo obispo de Zamora , el rey don Fernando en su nombre y de sus sucesores, hacia donación al rey don Jaime y á sus descendientes del reino de Almería , en cuenta de la sexta partede la conquista del reino de Granada. En caso que el reino de Almería no fuese de tanto valor como la sexta parte de la conquista del reino de Granada, se obligaba de dar equivalencia en otros lugares que se ganasen mas propincuos á la ciudad deAlmerla,ajuicio y determinación del arzobispo de Toledo y del obispo de Valencia, y si valiese mas que aquella parte que se le daba déla conquista, se habia de dejar alrey de Caslilla, á conocimiento de aquellos prelados. Exceptuábanse para el rey de Castilla las villas de Quesada y Bedmar, con el valle y sus aldeas, Alcaudete, Locobia y Areuas, que habían sido del rey de Castilla, y se tornaron á ganar por los moros, y desto hizo el rey don Fernando pleito homenaje á los embajadores. Ambos reyes juraron de hacer la guerra por mar y por tierra, y que la comenzaron hasta la fiesta de san Juan Bautista del mes de junio siguiente , y que nunca se haría paz ni tregua con el rey de Granada ni con susgsntcs, sino con acuerdo y consentimiento de los dos y de I"8 infantes don Juan y don Pedro.Tras esto don Juan Manuel y don Diego señor de Vizcaya, y el arzobispo de Toledo y el obispo de Zamora, prometieron que harían guardar y cumplir aquella concordia , y que no consentirían ni aconsejarían que el rey don Fernando ni otra persona alguna la quebrantase.

Cap. LXXV. — De la diferencia que se movió entre el rey Carlos y el rey don Fadrique , y délo que el rey declara sobre ella, y déla muerte del rey Carlos. Tuvo el rey en Zaragoza la fiesta del año nuevo de mil trescientos y nueve, á donde vinieron Derloldo obispo de Jorgento, y el juez Bartolomé de la Isola embajadores del rey don Fadrique , con orden de confirmar las convenciones y posturas que habla asentado Jazberto, vizconde de Castelnou , entre él y el rey de Aragón, señaladamente en lo que tocaba a la sucesión del reino de Sicilia , pero entendiendo el rey que en aquella sazón podria causar grande sospecha , y que a ellos no les aprovechaba mucho, mayormente teniendo cada uno muchos hijos , y que no había para qué poner vinculo en la sucesión de aquel reino, pretendiéndose que no le habia de tener sino el rey don Fadrique, y que después de su muerte volvía al rey Carlos y a sus sucesores , pareció qu»no era necesario tratar semejante negocio. También llegaron en el mismo tiempo embajadoras del rey Carlos , que eran maestre Pedro Guillen de Castronovo , canciller del duque de Calabria, Juan Cubszole maestre racional del rey Carlos, y Ugueto su procurador fiscal, y porque el almirante Bernardo de Sarria y Pedro Boíl habían tratado con aquellos príncipes, que comprometiesen Sos diferencias en el rey de Aragón, y el rey don Fadrique había entregado al almirante los rastillos de Calaña, la Multa, Fiumar de Muro, y la Caloña, que se tenían aun por él en Calabria , porque pretendía que se le habia primero de entregar el castillo do Vachi que estaba en Sicilia, que se retenia por el rey Carlos, y por el duque de Calabria su bijo, y sobre ello estaban en rompimientos, y por esla diferencia , y por razón que el rey Carlos pretendía , que el rey don Fadrique le debía restituir todo lo que habia recibido de los reyes de Túnez por razón del tributo, y que de allí adelate se le habia de hacer a él y a sus sucesores, comprometieron en poder del rey, con pena de veinte mil marcos de plata. Pretendía el rey Carlos que no era obligado de restituir el castillo de Yachi porque no era déla corona real, sino del directo dominio de la iglesia de Catania, y cuanto al tributo que asi por la sucesión como por la concordia que se habia tomado con el rey don Fadrique, él era verdadero rey de Sicilia, y ast lo habia declarado el papa Bonifacio por estas palabras, que por nombrar a don Fadrique rey de Trinauria, no se cansase perjuicio alguno a la dignidad del titulo real, que se dalia al rey Carlos de todo el reino de Sicilia , de allende y desta parte del Faro , y asi conforme á esto, la honra y preeminencia de la dignidad real, en todo quedaba con el rey Carlos , y no podía ser «na misma do los dos, y ast le habia sido reservad» por el sumo pontífice, y no podía pertenecer al rey don Fadrique el tributo , no siendo señor de la isla de Sicilia , sino durante su vida. Fundábase por esta parle, que un» cosa era la isla de Sicilia, y muy diferente el reino de Sicilia, porque la isla no podía exceder de sus límites , y el reino de Sicilia comprehendia asi la isla como las otras parles riel reino de aquella y desta parte del Faro, y sencillamente debajo del nombre de Sicilia, se entendían toilas las partes del reino, y que asi en la concesión que se hizo por la Iglesia al rey Carlos el primero, se entendían y distinguían expresamente romo una misma cosa , Sicilia o el reino dé Sicilia, y las pagas de los tribu tos que hicieron antiguamente, decían de

berse a los reyes de Sicilia, y no al rey de la Isla de Sicilia. que era menor parte del reino Mas no en lo primero por la del rey don Fadrique se pretendía , que el castillo de Yachi, por estar ala mar erado la corona real, y que debían estar á su mano todos los fuertes marítimos, conforme á la costumbre antigua de aquel reino, porque era de las principales casas de la dignidad y preeminencia real, y así se guardaba en el castillo de Chefahí , y en otros de aquella isla, y por el derecho ó dominio que podia pretender la ictosia de Catania, sedecia por parte del rey don Fadrique, que el castillo de Pentadactilo y el Jillo, que estaban en Calabria, eran del monasterio de San Salvador, de la lengua de! Faro de Mecina, y aun no se, habían restituido, aunque se habían pedido por parte del archimandrita. Cuanto S lo del tributo, se alegaba por parte del rey don Fadrique, que por la convención y concordia asentada entre el rey Carlos y él, quedaba rey y señor de la isla de Sicilia , y solamentexpiedó a alvedriodel rey Carlos, quceligiese qué titulóse le daria, y que conforme á esto , toda la honra y dignidad y provecho que de antiguo se debía al rey de Sicilia, por cansa de aquella isla, se le debía ft-él, siendo rey y señor della en su vida- Que cuanto a los otros tributos, que perteneciesen al rey Carlos por razón de su persona, ó por ser rey de otro reino que de la isla de Sicilia, en ello no pretendía él ninguna parte, y que el tributo que se pagaba por el rey de Túnez , se debia por razón de la isla de Sicilia, y como a rey de aquella isla, que era la mas propincua , y nó por causa de las tierras do Calabria y Pulla, 6 del principado, de tal manera, que si al tiempoque se concedió el tributo al rey de Sicilia, sí como lo era realmente de aquella isla fuera solamente rey del reino de Calabria y Pulla y del principado, no se le concedería por ninguna causa. Oídas las razones de ambas partes , el rey estando en la Aljaferla en presencia de los embajadores declaró, que no embargante que por parle del rey don Fadrique se alegaba, que mientras duró la guerra entre él y el rey Carlos, habia cercado y hecho rendir el castillo de Yachi, que se defendía por la gentes del almirante Rogcr deLauria, que entonces servia al rey Carlos, y que después al tiempo de la paz, estaba en poder del mismo almirante, y así conforme al tenor de la capitulación y concordia, se debía primeramente restituir, pero por medio de paz y concordia, y porque el rey don Fadrique hiciese el reconocimiento que debia al rey Carlos , por esta causa el rey don Fadrique dentro de quince dias, después que le fuese notificada esta sentencia , restituyese al rey Carlos los castillos de Calabria, y mandase al almirante Bernardo de Sarria que los entregase. Hecho esto, el rey Carlos procurase con efecto, que si el castillo de Yachi se tenia por Carlos de Lauria, hijo del almirante que estaba en Ñapóles, se entregase al rey don Fadrique dentro de un mes, y si estaba el castillo por Rcmiguer de Lauria hermano de Carlos, que estaba en el reino de Valencia con doña Saurina su madre, ofrecía el rey de Aragón, que lo mandaría restituir por medio de don Gombal de Enlenza , hermano de doña Saurina, que era su tutor, para que hecho el reconocimiento que se le debía por aquel castillo comoa señor riela isla, él le mandase dar, ó ii la iglesia de Catania que pretendía ser suyo , por donación de Hoger conde de Sicilia y Calabria, ó a Carlos y Berenguer de Lauria , si les perteneciese. Cuanto al tributo que se llevaba del rey de Túnez, declaró el rey, que el rey don Fadrique no lo cobrase, y se pagase al rey Carlos, pero que pudiese el rey don Fadrique hacer guerra al rey de Túnez, y a los moros de aquel reino, y concertarse con ellos, y esto declaró que se cumpliese por ambos reyes, so pena de los veinte mil marcos de plata. Con esta determinación eDvió el rey á Ñapóles y á Sicilia, á Guillen de la Ceria, y tuvo principal intención en esta concordia , de honrar al rey Carlos como en diferencia y cuestión que tenia con hijo, porque entre ellos hubiese toda paz y concordia, y esto era porque el rey Carlos y el duque de Calabria su lujo se trataban ya muy ásperamente, y con mas acedía y rigor, que requería el deudo que tenian con el rey don Fadrique, y él estaba muy sen-r tillo, y con queja, por razón del titulo que le hacían tomar de rey de Trinacria , habiéndole ofrecido el duque de Calabria su cuñado, fuera del tratado de la paz. que se haría de mauera, que el rey don Fadrique se tuviese por contento , y que se pudiese intitular rey de los sicilianos, ó de la isla de Sicilia, 6 alómenos como él se intitulaba, queera llamándose solamente rey. Con este recrío pedia el rey de Aragón al rey Carlos y al duque encarecidamente, que por su honor é intercesión tuviesen por bien de permitir esto del titulo, porque teniendo uno destos títulos, decía el rey deAragon, que se quitaría tocia sospecha entre ellos, mayormente no teniendu el rey don Fadrique aquella isla, sino para durante su vida , y también procuraba , que en la concordia que el rey Carlos había hecho con la señoría de Genova, fuese exceptuado el rey don Fadrique, como lo eran otros principes, y que los que le habían seguido en la guerra, no fuesen maltratados en sus personas y bienes, como estaba declarado en la concordia , porque esto era grande causa de disensión y rompimiento entre estos príncipes. Mas no vivió muchos dias después deslo el rey Carlos, y murió en la ciudad de Ñapóles , á cinco de mayo deste año. Había pedido el rey Carlos al papa Bonifacio octavo, que declarase, quién debía suceder en su reino, después de su muerte, ó Carlos su nieto, que babia sucedido á Carlos Martelo su padre en el reino de Ungrfa, ó Roberto su hijo, y el pupa declaró, que había de ser preferido Roberto al Sobrino, como mas propincuo al padre, y debía suceder en en el reino de Sicilia, porque Luis, que era el segundo, era ya profeso de la orden de los frailes menores y obispo de Tolosa, y asi Roberto, como primogénito sucesor en aquel reino , se intituló en vida de su padre duque de Calabria y después <ie su muerte fué admitido por rey, y sucedió en el condado de la Proenza, y por esta causa hubo después grandes guerras entre sus sucesores. El rey Roberto, después de la muerte de la infanta doña Violante , hermana del rey de Aragón, de quien le quedó un hijo, que se llamó Carlos duque de Calabria, casó segunda vez con la infanta doña Sancha, hija del rey don Jaime de Mallorca, de quien no quedó sucesor.

Cap. LXXVI.—De la crutada que concedió el papa á los reyes de Aragón y Castilla, para la guerra contra los moros de Granada.

Partióse el rey para Barcelona en fin del mes de enero deste año, para dar orden en la armada que mandaba hacer para la expedición de Almería, y desde Monzón el primero de febrero envió por sus embajadores al papa á la ciudad de Aviñon, á don Ponce obispo de Lérida y á Bernardo de Fonollar, para que le suplicasen, favoreciese con las gracias apostólicas aque

lla empresa que él tomaba , de hacer la guerra contra los reyes de Marruecos y Granada , y diese favor á la conquista, y para que pidiesen la dispensación para el matrimonio que se había concertado entre el infante don Jaime su hijo , con la infanta doña Leonor , hija del rey de Castilla. Por este mismo negocio enviaba el rey don Fernando al papa al obispo de Zamora y i Pay Arias sus embajadores, y llegaron á Barcelona A diez y nueve del roes de marzo, y el papa concedió la cruzada y grandes indulgencias para aquella guerra, y cometióse la predicación dellas, y para que diese la cruz á los que fuesen á esta santa empresa, al obispo de Valencia. Antes que los embajadores de Castilla 11er gasen á la ciudad de Aviñon, había el papa dispensado en el matrimonio del infante don Jaime con la ¡nfanta doña Leonor, queeran parientes por una parte en segundo y tercer grado, y por otra en tercero y cuarto, y es cosa digna de considerar, que en la misma dispensación dice el papa, que no se habia oido, que se hubiese dispensado en semejante grado, y que por el bien que seesperaba , que había de resultar de la paz entre estos principes , en ensalzamiento de la fé, tuvo por bien de dispensar en aquel matrimonio. Por el mismo tiempo vinieron á Aviñon el conde de Saboya, cuñado deEnrico , que habia sido elegido rey de romanos, y Guido de Nemurs hermano del conde de Flandcs y dos obispos, y pidieron en nombre deEnrico , que se confirmase su elección y el papa la confirmó y nombró dos legados para que fuesen á Italia y señaló término dedos años para la corouacion que se habia de celebrar en Roma.

Cap. LXXVII.—Del servicio que ofrecían al rey las señorías de Florencia y Luca y los marqueses de Malaspina, para la empresa de Cerdeña.

Noembargantequeel rey estaba muy puesto en la empresa, que habia tomado contra el rey de Granada, por la parte que se la habia dado en aquella conquista, todavía se hacia muy grande instancia por las señorías de Florencia y Luca, que enviasesu armada á la empresa de Cerdeña contra los písanos, que estaban apoderados de la mayor parte de aquella isla y mucho mas en esta coyuntura , que la señoría y común de Pisase favorecían de la ida del emperador Enrico é Italia. siendo confirmada su elección por el papa Clemente, y ofrecían al rey deAragon para en socorro de aquella expedición las señorías de Florencia y Luca cincuenta mil florines de oro por iguales partes, y la mitad se habia de pagar en Mompeller dentro de dos meses, que el rey ó su capitán general con su armada y ejercí10 entrase en el reino de Cerdeña y la otra mitad de allí á seis meses. También Morrello, hijo de Manfredo, y Francisquino hijo de Morrello y Conradino hijo de 0p¡cino marqués de Malaspina, se ofrecieron de serviral rey en esta empresa, á los cuales concedió en feudo honrado , según el u«age de Barcelona, los castillos llamados Bource y Ozuli con sus villas y lo que ellos tenian entonces y poseían en la isla de Cerdeña, y reconocieron el feudo. El común de Pisa , por otra par^i procuraba de concertarse con el rey, y enviaron un» muy solemne embajada, con la cual vinieron Fellano Chiculo de Lamfranchis y Bocciamino de Gualaadis, Juan Fazelodoctor en leyes, BanduccioRaneonte, Juan Cadi, y Becio Alliata. Éstos pidieron al rey en nombre de aquella señoría, que les diese en feudo el castillo de Castro, con la villa de Estorpaoza y el puerto de Bug" I naria del mismo castillo, y las salinas de Calote, y que el rey no se confederase con los enemigos de Pisa , y con esto dejaban todo lo que aquella señoría tenia en Ordeña , con que á Bonifacio y Reiner condes de Donoratico, que eran de los mas nobles y principales de Pisa, se consintiese, que tuviesen pacificamente la sexta parle del reino de Caller, como ellos y su padre lo habían tenido, reconociendo al rey de Araron por su principe y rey, y Mariano y Andrés vizcondes de Caso, y jueces de Arbórea y sus herederos quedasen en pacifica posesión de lo que entonces tenían en Cerdeña. Pedían también, que el rey les permitiese hacer á su sueldo quinientos hombres de armas en sus reinos, que habían de tener cada uno un escudero y dos caballos y un trotón , y les daban de sueldo al mes quince florines. Oída esta embajada, el rey desde Barcelona á catorce (le junio deste año envió a la señoría de Pisa á Vidal de Vilanova y a su vicecanciller Bernardo de la Abadía , y respondieron de su parte, que no era cosa razonable ni honesta, que la señoría de Pisa tuviese en el reino de Cerdeña el lugar y castillo de Castro, que era el principal y mas fuerte y preeminente lugar de la isla, que era lo mismo que por otro nombre se llama Caller, pero atendido que los del común de Pisa fueron siempre muy fieles y aliados 6 los reyes de Aragón sus predecesores, y ellos les habían tenido especial afición por honra y favor de aquella república, se le concedería que el grano del castillo de Castro, y de los otros castillos y tierras del juzgado de Gallura, se llevase á la señoría de Pisa sin derecho alguno, dando seguridad que no se llevaría a otra parte. Para que mas libremente lo pudiesen hacer, y gozasen de mas excencion, el rey les ofrecía q ue pond ría en el castillo de Castro oficiales písanos, los que ellos escogiesen, y hacia los ejemplos de otros derechos, salvo de aquellos qae se acostumbraban pagar en las minas de plata, y otorgaba todas las otras cosas que se pidieron, asi por el común como por los condes de l)onoratico y jueces de Arbórea. Por el mismo tiempo se casó la hija del juez de Gallura con un gran señor de Lombardla llamado Ricardo de Camino, que era señor de la ciudad de Treviso, y muy principal del bando gibelioo, y fué de los que mas se ofrecían de servir al rey en la conquista de Cerdeña, por razón del estado que su mujer tenia en aquella isla, que estaba en poder de písanos, y el rey le ofreció de confirmárselo, y asi se entretenían las partes, esperando que el rey siguiese la empresa.

Caí. LXXVIII.—De la entrada que hito el rey contra el reino de Almería, por mar y por tierra.

Al tiempo que estaba ordenado, que se comenzase la guerra contra los moros, el rey tuvo en orden su armada, cuyo almirante fué don Bernardo de Sarria, y fueron con ella muchos barones y caballeros principales, y el rey de Mallorca envió al infante don Fernando su hijo con grande caballería de Rosellon y de sus estados, y era este principe uno de los mas valerosos y señalados caballeros que hubo en sus tiempos. De Cataluña fueron con el rey don Guillen y don Ot de Moneada, don Bernardo de Cruillas, don Guillen de Anglesola , don Guerao de Cervellon, Berenguer de Puigmolto, Berenguer de Portella, Poncodo Rojaldel, Pedro de Sanvicente , Bernardo de Aspes, don Pedro de Queralt, Acart de Mur , Dulmau de Castelnou, Asberto de Mediona, y otros muchos barones y caballeros muy señalados y de mucho oso y experiencia en U guerra. Del reino de Aragón fueron don Pedro Fer

nandez señor de Ijar, alférez y capitán general de la Iglesia por el rey, don Alvar Fernandez comendador mayor de Alcañiz , don Juan Jiménez de Urrea señor de la tenencia de Alcalaten y de Montagudo, que fué uno de los mas valerosos y estimados caballeros que hubo en sus tiempos , é iban muchos caballeros , don Pedro Martínez de Luna, don Fernando LopezdeLuna, don Pedro Fernandez de Vergua , Sancho Duerta, don Pedro Guillen de Castellón y Fortun Aunar de Castellón , don Gombal de Tramacet, Jimeno de Foces, Guillen de Pueyo, Juan Sánchez de Anlillon, hijo de don Sancho de Anlillon, don Jlmen Velazquez de Ayerve, Lope de Gurrea y Miguel de Gurrea su hijo, Pedro de Pomar, Lope Sánchez de Luna, Juan de Vidaure, señor de María, y Pedro Martinez de Vidaure, Miguel Pérez de Gotor, Rui Gómez de Sese, y Sancho de sese, que iban con don Juan Jiménez de Urrea, Fernán López de Heredia , Garci Jiménez de Embun, Pedro Jiménez de lranzoque iba por alguacil del ejército, Berenguer de Tobia y Jimeno de Tobia. Salieron del reino de Valencia 6 esta empresa don Jaime señor de Ejérica, y con él iban Juan Garcesde Lihori, y Pedro Jordán de Árenos, hijos de don Gonzalo Jiménez de Árenos, y otros muchos caballeros sus vasallos, don Jimen Pérez de Árenos, Berenguer Lanzol, Guerao de Aguilon, dou Gonzalo García y el noble Carroz señor de Rebolledo, con compañías de gente de caballo y de pió, y toda la caballería de aquel reino. Procuró antes con el abad de San Juan de la Peña, que le diese un brazo ó alguna reliquia del cuerpo de san Indalecio, obispo que fué en la primitiva iglesia de Urci, de cuyas ruinas se fundó Almería, asi por la gran devoción que tenia en aquel glorioso santo, que fué discípulo de Santiago, cuya memoria y santidad era muy reverenciada en este reino, como por haberle tomado por su patrón en aquella expedición. Embarcóse el rey en la playa de la ciudad de Valencia 6 diez y ocho del mes de julio, y de allí se hizo á la vela para el puerto del Cabo de Aljub, á donde se juntaba la armada. Detúvose el rey en aquel puerto hasta el primero de agosto, y estando allí ordenando su ejército para ¡r sobre la ciudad de Almería, por mar y por tierra, como estaba ordenado entre ambos reyes, tuvo el rey aviso de don Martin obispo de Cartagena , que los moros habían entrado á cercar el castillo de San Pedro, que está junto de Lorca, y porque estaba acordado entre ambos reyes, que el rey de Castilla fuese con su ejército a cercar á Alge-. cira de Albadra, el rey mandó que una parte del suyo, fuese a socorrer el castillo de San Pedro y hacer su entrada en el reino de Granada, y salió la vanguardia en, que iban los mas de los ricos hombres, del cabo da. Aljub, donde el rey estaba, un domingo á tres del mes de agosto, y llegaron el miércoles siguiente a Loica, y los moros se levantaron del cerco y se metieron la tierra adentro.

Cap. LXXIX. Qu* el vizconde de Castelnou con la ar-r mada del rey fué ¡obre Ceuta, y se ganó por combatí.

Antes desto habia el rey hecho sus alianzas contra el rey de Granada con Aborrave rey de Marruecos, que era nieto de Abenjacob, y sucedió en aquel reino al rey Bocevelsu hermano, y ofreció Aborrave que pagaría por cada galera de las que el rey enviase en su socorro contra Ceuta dos mil doblas por cualro meses, y que daría sueldo a mil caballeros, entretanto que duraba la empresa de Ceuta, y juró que no habría paz ni tregua con el rey de Granada sin voluntad del rey de Aragón, y si Ceuta se tomase, todo el mueble que en ella hubiese, fuese del rey de Aragón, y las personas y el lugar quedasen al rey de Marruecos. Era de muy grande importancia para el rey de Granada tener 6 Ceuta , y por esta causa el rey aceptó esta concordia, y envió a Jazberlo vizconde de Castelnou, con algunas galeras , y pusieron cerco sobre ella , el vizconde por mar y el ejército del rey de Marruecos por tierra, y ejecutóse con tunta celeridad, que fué ganada por combate por el grande valor del vizconde y y de su gente, y dióse todo el despojo de la ropa y bienes que habia en Ceuta al rey de Aragón, y esto fué en fin del mes de julio deste año.

Cap. I.XXX.—Que el rey puso su real sobre la ciudad de Almería.

Partió el rey del cabo de Aljub con su ejército por tierra, y llevaba á la reina doña Blanca su majer, como lo usaban los reyes en aquellos tiempos mas ordinariamente, y tenian cargo de su acompañamiento don Guillen de Rocabcrtl arzobispo de Tarragona, don Jimeno obispo de Zaragoza , y don Ramón obispo de Valencia canciller del rey, y otros prelados, y llegó el rey con su ejército sobre Almería, á quince del mes de agosto en la fie9ta de la Asunción de nuestra Señora, y luego envió á don Rodrigo Gil Tarin, juez de su corte, al rey de Castilla, que según el autor de su historia escribe, habia llegado sobre Algecira á veinte y siete de julio. La causa principal desta embajada fué, porque el infante don Juan avisó al rey , que no andaba bien avenido con el rey de Castilla, ni estaba en su gracia, y le pidió que le enviase al sacristán de Tarazona , 6 a don Gonzalo Garcfa, y entendió el rey, que se quería despedir con él don Juan hijo del infante don Manuel, que tenian grandes compañías de gente de caballo y de pié, de sus vasallos y servidores, y se recelaba , que esta novedad habia de ser grande embarazo para aquella empresa. Para concertar esta diferen-cia, escribió el rey a las reinas doña Marta y doña Costanza y á los infantes don Pedro y don Felipe, y á los principales del consejo del rey de Castilla, por quien él se gobernaba, que eran don Juan Nuñez de Lara, don Diego López de Haro señor de Vizcaya, doña Vataza, los maestres de las órdenes de Uclés y Cnlutrava, el arzobispo de Toledo Sancho Sánchez de Velasco, adelantado mayor de la frontera, y Fernán Gómez camarero mayor del rey de Castilla, é hizo lodo su poder, porque el infante y don Juan no dejasen en tal coyuntura al rey don Fernando. En esta sazón llegó al campo del rey don Artal de Luna, que era gobernador del reino de Aragón, y fué muy acompañado de caballero» sus vasallos, y con mucha gente de caballo y de pié en mayor número que otro ninguno délos ricos hombres que fueron á esta jornada. Este caballero, allende que era el pariente mayor de aquella casa y linaje , que era muy principal en estos reinos, era el que tenia mayor estado , porque allende que habia sucedido en el de don Lope Ferronch de Luna su padre, que era gran señor en Aragón, tenia por razón de su mujer doña Costanza Pérez, que era única hija de don Jaime Pérez, hermano del rey don Jaime y de doña Sancha Fernandez Díaz, la ciudad de Segorbe y el valle de Almonacir, y de Matchvt, Bennguacir, y déla Puebla y Paterna, y otros lugares en el reino de Valencia, y fué uno de los que mucho se señalaron en esta guerra. Habia determinado el rey de Aragón de dar combaten Almería,, y para este efecto

se detuvieron las galeras que llevaba, y ñolas envío al estrecho , por la necesidad que tenia de la gente que en ellas habia , queera muy escogida, porque antes desto Aimerico de ltelurhi vicealmirante de la armada , Rampn de Marimon y Bernardo Marquet se habian puesto con diez galeras y cinco leños armados en el estrecho deGibraltar, por mandado del rey, y don Jazberto vizconde de Castelnou estaba con el rey de Marruecos espernndo la paga que se les habia de hacer de la tercia parte de los derechos de la mar , que se daban al rey de Aragón , en el reino de Marruecos, y del mueble de Ceuta.

Cap. l.XXXI.—(}«« ciríj/d* Granada juntó todo su poder para socorrer á Almería , y de la batalla que hubieron los nuestros con los moros.

En el campo del rey de Aragón habia diversas máquinas y trabucos de batería, y muchas torres de madera , que se habian labrado, y comenzaron á hacer algunas minas, y púsose la ciudad en grande necesidad y estrecho, aunque habia sobrada gente en su defensa Estando ya en el mayor peligro, y siendo muy combatida por mar y por tierra, determinó el rey de Granada de juntar todo su poder y caballería para socorrerla , y teniendo deliberado el rey de darle el combate un sábado vigilia de san Bartolomé , el viernes en la noche le llegó aviso de las espías, que llamaban entonces barruntes, que todo el poder deGranada, asi de pié como de caballo, iba á socorrer á Almería , que eslaban 6 tres leguas de su campo. Otro día por la mañana, que foé la vigilia de san Bartolomé , tuvo el rey aviso que iba la gente del rey de Granada con propósito de pelear con él, y luego mandó poner en orden sus sentes, y salió fuora de las estancias que tenia en su fuerte á recibirlos, y á poco trecho se encontró con ellos, y acometiéndolos con gran ántmo, se puso el rey de los primeros, pero según Ramón Monlnner escribe, le detuvieron Guillen de Anglesola y Asbcrtode Mediona, que se ap?aron de sus caballos, y asieron de las riendas del caballo, suplicándole, que no pasase adelante, pues Iban en la delantera los que harian bien su deler, y porque él habia dado cargo á estos ricos hombres que acaudillasen y ordenasen la gente, hubo de detenerse. Entre tanto se comenzó la batalla , y se hirió en los enemigos, y viendo la orden y concierto que llevaba la gente del rey, y con cuanto esfuerzo los acometían, comenzaron de perder aquel Ímpetu y furor, que los llevaba, y aunque al principio la batalla fué muy trabada y reñida, fueron vencidos, y volvieron buyendo, esparciéndose por la montaña, que es muy áspera y fragosa. Siguió el rey con los suyos el alcance, y murió la mayor parte de la gente de caballo y de pié de los moros, y pocos se escaparan , si no tuvieran los montes tan vecinos, y duróla batalla desde hora deprima , hasta tercia, y el alcance hasta medio dia. Habia ordenado el rey que le siguiese ra mayor parte riel ejército, para salir contra los moros y que el infanle don Fernando con sus gentes de caballo y de pié , estuviese al rostro de los que estaban dentro de Almería, y quedaren defensa del fuerte contra la ciudad , y al tiempo que se comenzó la batalla, en el mismo punto salieron los moros de Almería, é- dar rebato en el real, y P°r cierta parte del entraron el fuerte y robaron alfil"!8* tiendas, y entre ellas la de don Juan Jinienczdelrrea , que era de las primeras estancias y e" 1° nl*s peligroso, y llevaron la piala y recamara que en *»*

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