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Francia. Halláronse en esta congregación Luis hijo del rey de Francia conde Ebreus, Roberto conde deArtoes, Roberto duque de Borgoñs , Juan duque de Bretaña , Férrico duque de Lorena, Juan conde de Annonia y Holanda, Enrieo conde de Lucemburg, Guido conde Je San Pol, L'go conde de la Marcha , Bernardo conde de Cotnenge, Juan conde de Abebila, Rodolfo do Claranionte señor de Nigela y condestable de Francia, Jordán señor de Illa y los nías señores del reino. Entre otras cosas que se oponían con grande irreverencia y desacato contra el sumo pontífice, era inculparle de crimen de simonía y de herejía , y que habia sido intruso en el pontificado, viviendo su predecesor, y que no fué su elección legitima , ni canónica, y que por estas causas no debían ser obedecidos sus mandamientos, y que se debía apelar dellos para el futuro concilio. Habido sobre esto su acuerdo y consejo, los prelados y personas eclesiásticas respondieron al rey, que en la conservación de su persona y.desu honor, y por la. libertad y exención de aquel reino, le debían toda fidelidad , y que con su consejo y a\ uda le servirían como debiesen , pero atendido que eran obligados á obedecer al sumo pontífice como á vicario de Cristo en su Iglesia, le suplicaban, que les permitiese ir ante los pies de su beatitud, según el tenor de su llamamiento. Pero los barones y grandes del reino pidieron al rey que en ningún caso permitiese , que sus señoríos se desamparasen con tanta deformidad y peligro de las personas eclesiásticas que le debían gobernar en lo espiritual y temporal, y cotonees los prelados y personas eclesiásticas, escribieron al papa suplicándole, que considérasela perturbación y alteración que te habia movido en el ánimo del rey y de los grandes de su reino y de todo el pueblo, y los escándalos que de allí se podían seguir, para dividir las personas seglares de las eclesiásticas , porque ya los aborrecían y huían de su compañía y no querían tratar ni comunicar con ellos, como si fuesen participes de una grave traición en perdición de aquel reino , y que ya se aparejaban para menospreciar las censuras de la Iglesia y otros procesos que se hiciesen contra ellos en gran peligro de sus conciencias Por esta causa decían que les paíccia tener recurso á la prudencia de su santidad en un negocio tan grande, y que losagravaba tanto, para que se proveyese que la unión que por tan largo discurso de tiempo se habia conservado en tre la Iglesia y el rey y reino de Francia , no se dividiese y se obviase á los peligros y daños que se temían. También los harones y grandes del reino y las villas y universidades escribieron al colegio de cardenales pidiendo lo mismo, y decían que estuviesen ciertos , que ni por la vida ni por la muerte, ni por ningún temor ó peligro que se les pudiese poner delante, no pensaban apartarse del .propósito que tenían de no dar lugar á ningún género de novedad. A estas cartas el papa respondió , que con acuerdo y consejo de los cardenales habia deliberado de esperar hasta el mes de noviembre, que era el término asignado , para que todos los prelados de Francia y los maestros en teología , y profesores de los derechos civil y canónico , habían de comparecer en su presencia , y no lo quiso prorrogar ni suspender , diciendo que convenia tratar sobre las letrasque el embajador del rey de Francia . llamado Pedro de Flota, le habia dado, y cerca de las palabras que le habia dicho , y para tratar sobre otras cosas, que se habían innovado por el rey de Francia, cu dicho y eu hecho,

afirmando, que ni en loque se habia escrito al rey d* Francia , ni en lo que se le dijo por el arcediano de Narbona.de su parte uo se habia escrito ni releridu cosa, que fuese contra la libertad y derechos, ú honor del rey ni de su reino, antes quería que se conservasen, y acrecentarlas antes que disminuirlas, y que hubiese toda conformidad entre él y la sede apostólica y el rey de Francia y su reino, como en tiempo de sus predecesores. Llegado el término asignado por el papa , que fue el primero del mes de noviembre desle año, fué la primera sesión del concilio que secelebió eu Roma por esta causa , y el papa procedió i eicoiiiuninn contra el rey de Francia , porque no permitía álos prelados de su reino, que ¡uésen a la corte romana, y confirmó la elección de Alberto duque de Austria, hijo de Rodolfo, que habia sido elegido por rey de romanos, y declaró, que el reino de Francia era sujeto al imperio como otros reinos, y comenzó á dar favor a los flamencos, que tenían guerra con el rey de Francia, y procuraba, que pasase el rey de romanas .1 Italia á coronarse , con tinque moviese la guerra contra el rey de Francia, y se prosiguiese hasta privarle del reino, y no trataban sino como destruyese el Udo al otro. Cuando el rey de Francia entendió con cuanto rigor se procedía contra él por el papa, y que procuraba por cuantas vías podía su perdiciou , y que tenia ánimo y valor para proseguir y llevar adelante su propósito, determinó de confederarse con sus aliados, y tenerlos obligados para en cualquier suceso contra el papa , y lo primero que procuró fué interponer mayor vinculo de amistad y deudoconel rey de Aragón. La ocasión fué esta, que habiendo el rey enviado á Francia sus embajadores pura dar favor á la empresa de don Alonso y de don Fernando su hermano contra el rey de Castilla, por el deudo que tenían con él y con el rey de Francia , entre otras cosns se platicó entre el rey de Francia y aquellos embajadores, que los reyes se viesen , para dar mejor conclusión en todo, como se ha referido. Después por el mes de agosto siguiente envió el rey de Francia á Dionisio de Senons, su capellán' para que los embajadores de ambos reyes se juntasen en Narbona, y éste refirió al rey que el pii|>a entre otras cosas trataba, que le fuesen sujetos todos los principes en lo temporal, y que tenia enlendidoque eutre otros con quien se confederaba para ejecutor w propósito, era el principal el rey de Aragón, y esto decía que no podía creer el rey de Francia , ni que el rey quisiese dar crédito ásus promesas. Este embajador vino á Barcelona á donde el rey estaba mediad0 el mes de setiembre desle año de mil trescientos y do* pidió que se declarase el rey como sentía de lo que el papa intentaba, y le escribiese su determinación y voluntad cerca dello, y que le rogaba el rey de Francia, que considerase que el papa era un hombre mortal, y que vivía muy enfermo, y que sus favores eran < f poco fundamento, que no le era allegado en ningu" vínculo natural, y que el rey de Francia y sus bija*. y él y los suyos eran tan conjuntos en parentesco, confirmado con pei|>etuu confederación, que no podría haber causa alguna para que el favor del p>''Pa fuese preferido á tan justos y perpetuos vínculos, y que también debía pensar que el papa en otros casos semejantes podia pretender de proceder contra él y contra otros príncipes, mayormente si sojuzgase* en lo temporal. A esto respondió el rey que eoviari» sus embajadores al lugar que se acordase, y qi|C desplacía mucho de la ocasión' de la discordia I"

había entre él y el papa , por el respeto que se debia a 1.1 santa madre Iglesia, y considerando el deudo y amistad que tenia con el rey du Francia, pero que sobre este negocio el papa no le había comunicado su voluntad , ni le había escrito, y en caso que le escribiese sobre ello le respondería como se requería y debia esperar de su amistad. Entonces envió el rey por sus embajadores, para que se juntasen con los del rey de Francia en Narbona , al sacristán de Lérida y á Gonzalo García, que fué su gran privado, y llegando a Perpiñan esperaron muchos dias su venida , y como 6e detuviesen mucho tiempo se volvieron , y porque en la misma sazón viniendo don Alonso hijo del infante don Fernando, de Francia, de verse con el rey, estando en Tolosa en lin del mes de diciembre deste año, escribió al rey que se vendría A ver con él, el rey esperó su venida y estuvieron algunos dias en Villafranca, y a su instancia se determinó de enviar una muy solemne embajada, porque dijo, que los embajadores de Francia estaban ya en Narbona. Por esta causa estando el rey en la ciudad de Toitosa A veinte y nueve del mes de enero del año del nacimiento de nuestro Señor de mil trescientos y tres, nombró ¿ don Jitneno de Luna obispo de Zaragoza, persona de gran linaje y de mucha autoridad, y A Bernardo de Bibas sacristán de Tarragona y de Zaragoza , y A Pedro Jiménez de Rada arcediano de Daroca en la iglesia de Zaragoza, y A Domingo García de Ecliourisacristán de Tarazona , que fué muy acepto al rey en todas las cosas de su estado, y A fray .limeño de Lienda comendador de Orla de la orden del Temple, para que fuesen á Narbona, entendiendo que el rey de Francia había ya enviado sus embajadores que eran' Gaucelin obispo de llegalona , fray lterio de Nautolio prior de la orden del Hospital de San Juan de Jerusalen en el reino de Francia , Gualterio de Janvila señor de Valdecolors. Juan de Vaisleyo, y Dionisio de Senos. JuntAronse todos en Narbona, y no se pudo entender en cosa ninguna por culpa de los embajadores del rey de Francia, y el obispo de Zaragoza , y li>„ otros embajadores se volvieron. Después el rey nombró en Villafranca otras personas para aquella embajada que fueron fray Ramón Zaguardia comendador de Masdeu de la orden del Temple , Bernardo de Fouollar, que era un caballero principal en su consejo, y Ramón de Besalú juez de su corte. Estas personas nombradas por los reyes se juntaron en Narbona A quince de) mes de marzo y propusieron los franceses que el rey de Aragón por si y sus reinos se confederase con el rey de Francia, y estuviesen aliados para en común defensa de sus estados contra cualesquiera principes, señaladamente contra el papa Bonifacio, si intentase de proceder contra sus personas y reinos , ó quisiese disminuir y derogar sus derechos y libertades, y las costumbres antiguus de sus reinos , y sus temporalidades, ó alentase por alguna vía algo contra ellos. Exceptuábanse por parte del rey de Francia , como confederados suyos, Alberto rey de Alemania, Juan rey de Escocia, y Juan conde de Armonía , y Umberto delfín de Viena , con quien decia estar aliado. Los embajadores del rey de Aragón respondieron A lo que se propuso de parle del rey de Francia, que bien sabían , que habiendo el rey su señor prestado juramento de fidelidad A la Iglesia romana, por razón del reino de Cerdeña, y siéndole obligado por razón de los oficios que tenia por la sede apostólica, no podria buenamente tratar de ninguna confederación con el rey de Francia , ni con otro prln

cipe que estuviese desavenido con el papa, y fuera de la obediencia déla Iglesia, y asi convenia para que aquella confederación se concluyese, que se concertasen primero el papa y el rey de Francia. Ante todas cosas pedían los embajadores del rey , que se hiciesa la restitución del val de ArAn , que le tenia el rey de Francia ocupado, y el condado y territorio de Bigorra, que era de su feudo, y con esto pusieron en plítica, que se hiciese matrimonio déla infanta doña Marfa hija mayor del rey, con el hijo segundo del rey de Francia, y que se le diese por heredad y patrimonio el reino de Navarra, y los condados de Campaña y Bria , para que los tuviese de la misma manera que los habia poseído el rey de Navarra , padre de la reina de Francia , concluyendo que no tenían orden de proceder adelante en ningun tratado , sin que esto se concluyese primero, y asi se despidieron , concertándose de juntarse otra vez por la fiesta de san Juan Bautisla en la villa de Mómpeller.

Cap. LIX.—Que el infante don Enrique y don Juanhijo del infante don Manuel, y otros ricos hombres de Castilla ofrecieron de seguir la voz de don Alonso hijo del infante don Fernando, y don Juan casó con la infanta doña Costauga hija del rey de Aragón.

Por oste tiempo estando don Alonso, hijodclinfantedon Fernando en Almazan , siendo vuelto de Villafranca adonde se vino A ver con el rey, vino A él un caballero mayordomo del infante don Enrique, qué se llamaba Gonzalo Ruiz, y ofreció que quería servirlo y seguir su querella el infante y don Diego López de Haro señor de Vizcaya , y don Juan hijo del hitante don Manuel, y don Lope Díaz hijo de don Diego López, y don Juan Alonso de Haro y don Fernando hijo de don Estovan, y todos los caballeros que eran de aquel bando, y querían luego tomar su voz, y recibirle por rey y señor natural del reino de Castilla y León,siendo seguros del, que les ayudaría, y se tendría con ellos, de la manera que habia ofrecido a] infante don Enrique. Prometían que en aquella demanda querían poner y aventurar sus personas y vasallos, con las villas y castillos, y con todo cuanto tenían, entendiendo que hacían en ello lo que debían, con derecho y lealtad , y para ello decían , que no querían ni demadaban dineros, ni socorro alguno. Luego que don Alonso tuvo esta embajada del infante don Enrique, envió A suplicar desde Almazan, A veinte y ocho de marzo deste año al rey, que se iba 6 Valencia, que por el deudo que con él tenia , se doliese de la gran laceria que sabia que él pasaba, y halda pasado hasta entonces por muchas vías: y pues conocia que Dios |e quería encaminar para que cobrasrt lo qne le peile¿ necia , y saliese de aquel pobre estado en que vivia, le pedia le quisiese socorrer y ayudar, y dejados los otros negocios procurase de ir luego A Calatayud apartándose de aquella frontera , y con poca gente, como que venia por otras cosas de su reino, y no dando A entender A ninguna persona , que venia & vistas con gente de Castilla , porque no se pudiesen apercibir sus contrarios, y finalmente concluía con estas palabras. Por Dios, é por la gran mesura que eri vos es, que non alonguedes la vuestra venida , por nitiguiili manera del mundo, ca gran pro é grande honra tomados en este fecho, é gran seguramiento ó sosegamiento de la vuestra tierra, ca yo cobrando el mió derecho, siempre taré conoscencia , que lo he por Dios é por vos. También el infante don Enrique que estaba en San Estovan de Gormoz , escribió lo mismo al rey, diciendo que por esta causa no se partiría de aquella comarca , y concertaron, que don Diego López de Haro viniese á Aranda, y don Juan Manuel estaba en Huele , y esperaban lo que el rey de Aragón determinaría, y si se baria luego guerra contra el rey de Castilla, y si los aseguraría para favorecerlos en la empresa de don Alonso. Luego que el rey recibió estascartas, envió a don Alonso desde Valencia, en principio del mes de abril, a don García prior de Santa Cristinay a un caballero que se llamaba don Artal de Azlor, que eran de su consejo, para que en caso que todos aquellos ricos hombres jurasen a don Alonso por señor y por rey , é hiciesen lo que decía , firmasen en su nombre lo que pedían, que se les guardase de parte del rey de Aragón, y aun en caso que el ¡ufante don Enrique, don Juan Manuel, y don Huyo López de Haro, y don Juan Alonso, ó los tres destos cuatro solos, cumpliesen esto, era contento el rey, que sus embajadores de su parte les asegurasen que cumpliría lo que ellos le pedían , ofreciendo ellos de ayudarle. Quería el rey , que ante todas cosas estos ríeos hombres jurasen por el rey a don Alonso, y ellos ponían otras dilaciones diciendo: que se despedirían del rey don Fernando, y no se quería el rey obligará ninguna cosa de lasque pedían, y decía, que iriaá verse con ellos á Calatayud ó Hariza , ó 6 otro lugar conveniente dentro en su reino, con que ellos primero hiciesen homenaje y juramento á don Alonso, y á don Artal de Azlor, en nombre del rey de Aragón, que cuando él al la llegase, cumplirían lo que prometían, porque el infante don Enrique era no solo muy vario y mudable én sus consejos, pero muy maligno y de grandes tratos y dobleces. Partiendo los embajadores de Valencia , con esta orden que llevaban del rey, se encontraron en el camino con don Alonso, que iba al rey,y volviéronse con él porque llevaba una carta del infante don Enrique, or. que escribía desde San Estévan de Gonnaz, que cumplía mucho, que el rey v él se viesen, y que en aquellas vistas se hallaría con él don Juan Manuel su sobrino, y don Diego López de Haro señor de Vizcaya, y don Lope su hijo, y don Juan Alonso de Haro, y otros ricos hombres, y que seria a mucho provecho y honor del rey, y de don Alonso y don Fernando su hermano, y de todos sus amigos, que él llevaría a las vistas consigo, porque lo que se hiciese y acordase fuese Arme, y se llevase adelante. Entonces envió el rey por esta causa á don Artal de Azlor y a Sancho García de Loriz con carta de creencia para el infante, pero con tal orden, que no pasasen de Al mazan, hasta que supiesen que aquellos ricos hombres estuviesen juntos en un lugar, ó a lo menos hasta que se juntasen el infante, y don Juan Manuel, don Diego López de Haro, y don Juan Alonso, ó los tres destos cuatro , y en caso que entendiesen, que tenían voluntad de cumplir lo que ofrecían, de tomar por su rey y señor natural 6 don Alonso y jurarle portal, y si sobre esto quisiesen verse con el rey de Aragón, pidiesen seguridad, que si el rey se viese con ellos, cumplirían á don Alonso lo que estaba tratado . y diesen desto sus cartas selladas con sus sellos, y el rey les enviaba carta de seguro, para si quisiesen entrar en Aragón. Viéronse don Artal y Sancho García con el infante, y con don Diego López de Haro, en San Estevan de Gormaz, y concertaron el dia en que ellos y don Juan, y los otros ricos hombres se viniesen a ver con el rey 4 Hariza, y entretanto

fueron al rey á Valencia mensajeros de don Joan Manuel, y llevaban cartas del infante don Enrique, y de don Diego López , y de don Lope su hijo, y de don Juan Alonso de Haro, y suplicaban que tuviesen por bien de verse con don Juan Manuel sobre aquellos negocios , y don Diego López enviaba á ofrecer por su parte con don Guillen de Yergara , que seguiría y servicia al rey de Aragón, y el rey otorgó de verse con don Juan para ocho días del mes de mayo, y fué donjuán a Jaliva , y allí se trató entre los dus lo que convenia para dar lavor y ayuda á la empresa de don Alonso. De aquellas vistas resultó concertarse, que don Juan, hijo del infante don Manuel, casase con la infanta doña Costanza hija del rey de Aragón, y que dentro de ocho años que se había de consumar el matrimonio , el rey no le hiciese guerra en los lugares que tenia en el reino de Murcia, y don Juan se volvió para verse con el infante, y con don Diego López, y don Lope Díaz su hijo, y con don Juan Alonso de Haro, y con los otros de su bando , y quedóallí concertado, que el rey se viese con ellos mediado el mes de junio en Hariza. Sucedió estando las cosas en estos términos, que los embajadores que el rey tenia en Portugal, que eran Domingo García de Ecbauri sacristán de Tarazona, y Ramón de Mauro* arcediano de la Guarda, y un caballero que se llamaba Juan Garces de Alagon , concertaron tregua entre el rey de Aragón y don Alonso , y don Fernando hijos del infante don Fernando de una parte , y el rey de Portugal de la otra , desde la fiesta de san Juan Bautista del mes de junio, hasta un año , y después de haberse dado y recibido la tregua , se hizo saber al rey, y entonces envió á Pero Martínez su secretario al infante don Enrique, para que supiese si tenia voluntad de proseguir aquella querella, y tomar la voz de don Alonso, y envióles á decir , que por razón desla tregua no dudasen, porque de su parte no se pudo dar ni recibir sin voluntad de don Alonso, y que se concluyese lo de las vistas , como estaba acordado. Por otra parte se envió «decir por el rey tle Aragón al rey de Portugal, que bien sabia que tenia su amistad y confederación con el rey don Alonso, y que no podía haber paz ni tregua sin su voluntad, y que par esta causa se iba íi ver con él, para persuadirle á la paz, y que no tuviese por mal que no se publicase luego la tregua , y asi andaba el rey en un mismo tiempo entreteniendo a los unos y ¿ los otros, para sacar el mejor partido que pudiese, y de Valencia se partió pare Lérida á diez y siete de mayo , por derramar algunas ayuntamientos de gentes que hacían los ricos hombies de Aragón y Cataluña. Iba con el rey don Alonso, y * allí el primero de junio envió su carta de seguro en su nombre, y en el de don Alonso, y de don Fernando su hermano, al infante don Enrique, y á don Juan Manuel, y don Diego López de Haro, y á don Lope Díaz su hijo, y á don Juan Alonso, para ellos, y l°» quecon ellos viniesen á las vistas de Hariza. Partiéronse luego de Lérida , y al mismo tiempo que el rey ¡o* 6 las vistas, llegó a él a Zaragoza un caballero de don Juau Nuñez de Lara, que se decia Fernán García de Hermosilla, y le dijo, que don Juan su señor venia de parle del rey don Fernando con embajada , que le suplicaba diese lugar, que se pudiese ver con él. y le envíase á decir , á donde quería que viniese, y el W espondióa aquel caballero , que por las vistas que estaban concertadasen Hariza con el infante don Enrique y con don Juan Manuel, y con aquellos i icos hombres,

no podía detenerse, que tuviese por bien don Juan de esperarle algunos dias en la comarca de Teruel, porque brevemente concluiría con el infante don Enrique y con aquellos ricos hombres. Los que vinieron á la villa de llariza á verse ton el rey, solamente fueron el infante don Enrique, don Diego López «lo lluro señor de Vizcaya, y don Lope su hijo, y don Juan hijo del infante don Manuel, y lo quealli se trató fué prometer al rey, que procurarían que el rey don Femando , ó cualquiera que sucediese en los reinos de Castilla, diese á don Alonso , á quien ellos llamaban rey, y el reino de Jaén , y Val Corneja , y Pedraza , y Almazan , y las otras villas y castillos que tenia en Castilla por juro de heredad , y don Fernando su hermano, cuanto se acostumbraba dar á uno de los infantes de Castilla en heredamiento y en tierra, y que quedase Alarcon á don Manuel con todos sus términos, ora cobrase á Elche, ó no. y quedase al rey de Aragón todo el reino de Murcia enteramente, y lo que no poseía entonces de aquel reino que pertenecíaá la corona real, del tiempo que murió el rey don Sancho , con Requená', se restituyese, con lo demás, al rey de Aragón libremente. Ofrecieron , que en caso que el rey don Fernando no quisiese cumplir esto, de allí á la fiesta de Navidad siguiente , que no serian con él á su servicio, ni tendrían con él paz ni tregua, y seguirían al rey de Aragón con sus villas y vasallos , y harían guerra al rey de Castilla , hasta que aquello se cumpliese. Hicieron drsto juramento y pleito homenaje en manos del rey, según la costumbre de España, el infante don Enrique, y Gonzalo Ituiz su mayordomo, y Rui Pérez de Atienza, Alonso Diaz de Toledo , Gil Ruiz de Medina , Juan Ortiz Calderón, que eran vasallos del infante. Después del infante hizo pleito homenaje don Diego López de Haro< y los caballeros que vinieron con él sus vasallos, que eran Martin Alonso de Rojas, Pero Nuñez de Montenegro, Diego López de Salzedo, Fernán Sánchez de Velasco. Lo mismo juraron don Juan Manuel, y Juan Sánchez de Ayala , Gómez Ferrandez de Horozco, Sancho Jiménez de Lanceares, que eran vasallos de don Juan , y don Lope hijo de don Diego López de Haro. Prometióles el rey, que no baria paz ni tregua con el rey don Fernando, sin que ellos interviniesen en ella, antes si los quisiese desheredar, ó hacer algún mal tratamiento , le haría por ello guerra, y asi lo joro el rey, é hicieron pleito homenaje en su nombre de cumplir esta concordia en presencia de Jimen Pérez de Salanova justicia de Aragón , Artal de Azlor , Bernardo de Sarria, y Gonzalo García, que era muy gran privado del rey de Aragón. Esto fué en jueves á veinte del mes de junio deste año, y dentro de cuatro dias se partieron el infante y aquellos grandes de Hariza, y el rey se vino a Daroca , de donde envió a decir á don Joan Nuñez, que se viniese á aquella villa, porque le esperaría en ella, y don Juan seescusó, diciendo, que había recibido una carta del rey don Fernando, por la cual le mandaba, que se fuese muy apresuradamente para él. Desto envió el rey a dar aviso al rey de Portugal con Gonzalo Pérez comendador de Santaren, y con Ramón de Monros, que habían venido á él de su parle , escusándose, que no pudo dejar de irá las vistas, ni admitirla tregua , porque el rey de Portugal y el infante don Juan , tío del rey don Fernando, le enviaron á rogar, que les hiciese saber su voluntad en el hecho de la guerra : diciendo, que ellos entendían de interponerse para tratar de paz, y fué sobre ello muy tratado y discutido en el consejo del rey; y decía que

TOMO IV.

por su parte se había hecho cuanto pudo, procurando de abajar de su pensamiento ¿don Alonso en aquellas vistas de Hariza, y en lo que tocaba á su propio interés se escusaba el rey que hizo lo que pudo con honra suya. Todavía en el consejo del rey se platicó, para dar a entender que no se apartaba de igualdad y razón, que estos hechos se comprometiesen desta manera, que la demanda y pretensión de los hijos del infante don Fernando se remitiese a) conocimiento del rey de Aragón y del rey de Portugal, y de otra persona tercera , religiosa ó seglar, y lo que todos tres ó los dos declarasen que don Alonso y su hermano debían haber en Castilla, se les diese y renunciasen toda la otra demanda. Cuanto á la pretensión del reino de Murcia , en el cual el rey de Aragón pensaba tener buen derecho, y que lo poseía con justo titulo, parecía que se dejase á la determinación del rey de Portugal y de otras dos personas cardenales ó arzobispos, uno de parte del rey de Aragón, y otro del rey de Castilla, y que el tercero fuese el rey de Portugal, y que se asegurase con rehenes de cumplir lo que declarasen, y para esto el rey de Portugal, y el infante don Juan pusiesen tregua , porque se pudiese esto determinar. Desta manera como el rey de Aragón se inclinó á tratar de medios de paz, cesaron los aparejos de guerra que se hacían de parte de don Alonso y el infante don Enrique, y aquellos ricos hombres, cada cual buscaba el mejor partido para reducirse al servicio del rey de Castilla.

Cap. LX—Qued papa Bonifacio confirmó la paz entr» el rey Carlos y el rey don Fadrique , y de la prisión y muerte del papa.

Aceptóse la paz que se hizo por medio del conde de Valois, por el rey Carlos, que de su condición era muy pacifico, y en la primavera desle año envió á su hija la reina doña Leonor á Sicilia , muy acompañada de los barones de su reino, y fué por tierra hasta Ríjoles, y de allí pasó á Mecina á donde se celebraron las bodas. Había enviado á Roma el rey Carlos un prelado su canciller, y á Bartolomé de Capua , y el rey don Fadrique envió á Ugo de Ampurias conde de Esquilache, y i Federico de Incisa , y a Bartolomé de ínsula para suplicar al papa que tuviese por bien de confirmar aquella paz, y el papa porque estaba con el rey Filipo de Francia en gran rompimiento, y por esta causa se movieron grandes novedades -, condescendiendo á las condiciones de la paz, declarando, según el autor de las cosas de Sicilia escribe, que el rey don Fadrique pagase en cada un año de censo á la Iglesia, por reconocimiento del feudo de la isla de Sicilia, y de las otras adyacentes , quince mil florines; y determinó que el rey don Fadrique como antes se llamaba rey de Sicilia y del ducado de Pulla y del principado de Capua , se llamase rey de Tinacriu, que fué uno de los nombres que en lo antiguo tuvo aquella isla, llamándola asi los griegos por la figura y asiento que tiene, y quiso que se intitulase con este nombre, porque al rey Carlos quedase título de rey de Jerusalen y Sicilia , y con este se entendiese lo que poseía desta parte del Faro, y la isla de Sicilia , que por la concordia había de volver á su corona, y por esta partición de reinos se introdujo por este tiempo aquel tftulo tan impropio de llamar el reino de Sicilia de aquende y do allende el Faro, y no en el tiempo que Pandulfo Colenucio dice. Esto se confirmó por el pontífice Bonifacio con acuerdo, según aquel autor escribe, de todo el colegio , ei~l

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cepto uno, que fué Mateo Ruso Ursino diácono cardenal en Santa María en el Pórtico. Envió el rey don Fabrique & dar cuenta desta paz al rey de Araron su hermano don Juvencodn Ubertis y Aparicio de Vilanova, y estando el rey en Zaragoza a nueve de junio deste aüo , que pasaba a las vistas de Hariza .explicaron su embajada, y el rey los oyó, y despidió graciosamente, yhabiendo partido de Daroca á Borja, desdo altf á veinte y dos del mes de agosto envió á visitar al rey don Fadrique con Jazberto vizconde de Castelnou, y Andrés Macia. Fueron estos embajadores principalmente para procurar muy estrecha paz y confederacion.enlre ambos revés, como lo requería el deudo que entre ellos había , y para dar orden que pudiesen armar sus galeras el un rey en las tierras y senarios del otro, y lo mas importante, que se substituyesen en la sucesión, de manera que heredasen sus hijos si los tuviesen , y en defecto dellos sucediesen los del otro, y esto se trató por medio de Ricardo de Pasaneto conde de Garsiliato y de Vinchiguerra de Palici canciller del reino de Sicilia , y del almirante Conrado de Oria.que eran pir quien principalmente el rey don Fadrique en este tiempo gobernaba las cosas de su estado, y eran muy servidores del rey de Aragón. Sucedió en este tiempo un caso atrocísimo y de gran escándalo, y que puso en gran turbación toda la cristiandad, que estando el papa con su corte en Anania, que era su propia naturaleza , en la vigilia de nuestra Señora de setiembre deste año de mil trescientos y tres fué preso por gente del bando de coloneses que él había perseguido con traición que hubo en su casa , y entendieudo que era entrado el lugar, y el alboroto de la gente que discurría por él, dando voces muera el papa Bonifacio , y viva el rey Filipo, con banderas y estandartes tendidos del r«y de Francia, y que todo el pueblo los seguía, y sin que hubiese quien loidefendjese se apoderaban del palacio , viéndose el papa desamparado de todos los cardenales y de los suyos como hombre de gran animo y valor se hizo vestir de pontiGcal, y con la liara é insignias apostólicas se puso en su trono, y desta manera esperó a los enemigos. Siendo aquella gente apoderada del palacio apostólico, llegando Sarra Colona y otros capitanes ante la presencia del papa, le dijeron palabras de gran villanía, pero no tuvo ninguno, atrevimiento de echar las manos en él, y tuviéronlo debajo de una honesta guardia y cortés, y pusieron el sacro palacio a saco con grao ignominia y afrenta de la Iglesia. Quedaron cob el papa solos doscardenalesque fueron el cardenal de España obispo de Santa Sabina, y el cardenal de Ostia; y fué el principal autor deste tan grave sacrilegio, Guillermo de Nogaretode San Félix de Totosa por industria do Sarro Colona, y de otros dos de aquella casa, á quien el papa había privado de los capelos, que tomaron cierta gente de á caballo de Carlos conde de Valois, y entraron al alba sin que hubiese quién les resistiese. Con esta indignidad y afrenta estuvo el papa tres días en poder de sus enemigos, y y & cabo dellos reconociendo el pueblo de Anania el grave sacrilegio que habían cometido con tanta infamia , eu permitir que el sumo pontífice fuese tratado con tanta ignominia dentro en su misma casa y naturaleza , repentinamente tomaron las armas contra los poloneses, y echáronlos de la ciudad y pusieron al papa en su libertad. Luego el papa se fué a Roma , y deudo a treinta y cinco días de su prisión, como, era hombre muy altivo , murió de pura rabia y dolor a once de octubre, y á veinte y dos

del mismo fué elegido al pontificado el cardenal de Ostia , que era de la orden de los predicadores, llamado Nicolao, natural de Treviso, y fué coronado en la vigilia de los apóstoles san Simón y Judas, y llamóse Benedicto undécimo, y \ivió poco tiempo en el pontificado, l-os sobrinos y parientes de Bonifacio, que quedaban con estados y muy ricos, y los de su bando hicieron muy grande venganza de su muerte, gastando largamente el tesoro que había dejado, y tenían 6 su sueldo trescientos de á caballo aragoneses y catalanes, déla gente de Sicilia , por cuya industria y valentía, según refiere Juan Vilano , ganaron casi toda la provincia qr.e llamaban Campania. Antes desto, en el mismo año que el papa Bonifacio murió, estando en Roma por el mes de abril envió a don Ramón obispo de Valencia con veces de lepado de la sede apostólica en el reino deCerdeña y Córcega, para que amonestase y persuadiese 6 los arzobispos y prelados, y á los condes y barones de aquel seiorlo, que recibiesen al rey de Aragón por su rey, y le obedeciesen , y concedió sos rescriptos apostólicos para la potestady capitnnyconsejo de la señoría de Pisa, y para el común de aquella ciudad, para que le diesen favor y desistiesen de lo contrario, y concedió al rey la décima de los reinos de Aragón y Valencia, y del principado de Cataluña, por tiempo de tres años. Daba el rey Carlos muy grande priesa al rey de Aragón su yerno, para que emprendiese la conquista del reino deCcrdeñay Córcega, por ofenderé los písanos, y al bando Gibelino, que eran sus contrarios, y procuraba que fuese con poderosa armada en persoaa contra ellos y contra losgenoveses que estaban apoderados de aquellas islas, y por medio de Guillen de Recuperana de los vicecomiles de Pisa, que era un caballero muy principal que favorecía sus confederados en Toscana, quo eran de la parte y bando délos giielfos, se trató con las ciudades de Florencia y Luca , que cuando quiera que el rey de Aragón con su armada fuese á la empresa de Cerdeña, rompiesen la guerra el común de Pisa , porque fuese mas fácil la conquista. Ofrecían aquellas señorías de Florencia y Luca, de mover entonces la guerra contra los písanos, por sus comarcas, porqueno pudiesen socorrer á las cosas de Cerdeña, y pedían, que después de movido la guerra no pudiese asentar el rey tregua con la señoría de Pisa 6 paz sin consentimiento y voluntad de las ciudades de Florencia y Luca , y pretendían que el rey y sus sucesores se confederasen con el los, y con la parte güelfa que eran devotos de la santa Iglesia romana y del rey Carlos, y los tuviesen por sus verdaderos amigos y aliados , y que ast los clérigos, como los legos de aquellas ciudades , que estuviesen en la isla de Cerdeña , fuesen libresy exentos de cualquiera imposición, alcabala , 6 trato y aduana, y de toda exacción personal ó real, y que libremente pudiesen comprar y vender, llevar y sacar mantenimientos y mercaderías, de cualquier calidad que fuesen. También pedían lo mismo, los que estaban desterrados de la señoría de Pisa, que eran los vícecomites, y todos los de la parte gtlelfa. Mas para mayor declaración del estado en que se hallaba en este tiempo la isla de Cerdeña, conviene dar alguna razón en particular, antes de preceder adelante , de los tiempos en que la sojuzgaron los pisano» y genoveses.

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