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do y otros de la Iglesia : y parecía á los mas del conse-
jo del rey, que se buscaba otra tal ocasión. Por esta
causa envió el rey al papa 6 Juan de Prosita, y res-
pondió con él, que estaba muy aparejado para obode-
cer los mandamientos apostólicos y servil' en aquella
santa expedición con estas condiciones. Que el papa se
contentase de llevar del, en cada un año, cierto tributo,
en nombre de censo , con que sirviese á la Iglesia : y
después que hubiese pasado con su armada al socor-
ro de Acre, el infante don Fadrique su hermano, que
quedaría en su nombre por gobernador de la isla, fue-
se amparado de la Iglesia contra el rey Carlos ó contra
otro principe que |e quisiese ofender : y se alzase el en-
tredicho que estaba puesto en la isla :y se confirma-
sen treguas por la sede apostólica, por cinco años, en-
tre él y los franceses, y todo lo que conquistase en Si-
ria fuese suyo, y luego que allá llegase con su arma-
da , se pudiese intitular rey de Jerusalen: y que lle-
varía trescientos caballeros y diez mil soldados y
treinta galeras : y el almirante ofreció de servir al rey
con cien caballos y dos mil soldados, y diez galeras á
su sueldo. Suplicó Juan de Proxita al papa ante todas
Cosíis , que mandase absolver al rey y á los sicilianos,
y los admitiese á la reconciliación de la santa madre
Iglesia : pero el papa lo remitió a los cardenales Benito
Golona y Gerardo de Parma , que enviaba por legados
a la Proenza para tratar de la paz, porque lesestaba
cometido, que deliberasen sobre lo que tocaba al esta-
do de Sicilia : y dijo el papa, que don Jaime envíase
allá sus embajadores. Por esta causa el rey de Sicilia
atendía solamente (i la conservación de su reino, pero
por socorrer á una necesidad tan grande, llegando á
Sicilia Juan de Grili senescal de Guiana , que volvió á
Siria , de donde era venido, para procurar el socorro
de los principes cristianos, el rey le hizo mucha lione-
ra , por lo que sirvió en Bqrdeus al rey su padre, y
envió con él siete galeras muy bien armadas para que
sirviesen al papa en aquella guerra por cuatro meses:
pero aunque aquella ciudad se defendió algún tiempo
por el valor grande de los caballeros Templarios, y del
Hospital, á la postro no pudo dejar de rendirseá los
i,nfieles, fallándole mayor socorro. Por el mismo tiem-
po el almirante, que no dejaba mucho holgaría pente
de mar, con diez y seis galeras navególa via de África,
para hacer guerra en las costas de Barbería y llevócon-
sigoá Margano rey de los alárabes para rescatarle, y
encomendóle á Beltran de Canellas, que le acompañase
<;on ochenta de caballo y cobrase el rescate : y que-
riendo Margano acogerse á Tolometa , que está á la
mar en un seno que llamaban el golfo de Tino, tuvo
trato con los alárabes para recogerse dentro, é hlzose
allí fuerte : pero el almirante mandó combatir el lugar,
y fué entrado y puesto á saco, y fué en aquel combate
muy señalado el esfuerzo y valor de Beltran de Ca-
nellas.
«

Cap. CXV.—Del requerimiento que el rey Carlos envió á
hacer al rey , por no poder cumplir lo capitulado.

En las cortes que el rey tenia convocadas á estos reinos en la villa de Monzón , según Pedro Totnich esoribe, se ordenaron muchas cosas en grande utilidad y provecho del niño, y se revocaron todas las donaciones y enajenamientos y empeños que el rey hizo á los , catalanes después de la muerte del rey su padre, y le fué , I concedida sisa por tres años continuos, para guarda y defensa de las costas y fronteras. Después que por parte del rey de Aragón se otorgó la prorogacion que le

fué demandada en nombre del rey Carlos , tratándose en estas cortes de los medios que se debían platicar, y de la forma que convenia tener para inducir al rey de Sicila su hermano á la paz y concordia que se procuraba , llegó una embajada que traían el sacristán del rey Carlos y un caballero su vasallo , llamado Ramón de Borbon: y con letras de creencia explica run al rey, que estaba presto de venir á ponerse en su prisión, y que él se aparejase para recibirle y volverle sus hijos y el dinero qne había puesto en su poder. Fué dicho á estos embajadores por parte del rey ( si traían instrumento de procuración , y poder en pública forma, y como no le trajesen , el rey los mandó ir sin darles respuesta: y envió á Guillen Galban , y á Ramoo Cuillano de su consejo, y jueces de su casa y corle, á Carlos: y le dijeron que el rey de Aragón su señor se maravillaba mucho de tal mensajería, y tuvo duda no fuese fingida: porque poco antes se le otorgó la prorogacion del término, como fué pedido por su parte con grande instancia: y que también le causaba aquello gran sospecha, porque teniendo señalados los lugares á donde había de venir, si entendía volver á su prisión, el uno Santa Cristina , y el otro entre el collado de l'.inizas y Junquera, á donde con seguridad pudiese recibirlo conforme lo asentado en Olorou, y déstos necesariamente hubiese deescoger el uno , que no le hubiese dudo antes aviso dello: pues sabü que á cualquiera deslos lugares que eligiese , debía venirdetal manera y » Ul puesto, que el rey le pudiese recibir sin peligro ni recelo de sus enemigos. Mas en caso que pensase venir al collado de I'auizas , le advertía que los lugares de aquella montaña estaban ocupados entonces por gentes de don Jaime su lio, y no podría seguramente llegar allí, y que quedaría en Castellón ó en Peralada, á donde pudiese llanamente sin alguna sospecha ser recibido. Las cosas que el rey Carlos había de cumplir para esta fiesta de Todos Santos, eran de tanta importancia , que no se hállala forma de poderse efectuar, que era poner la persona de Carlos su hijo primogénito en poder del rey de Aragón, y alcanzar la tregua del rey de Francia, y do. Carlos de Valois su hermano por tres años, y dar tal seguridad y asiento del papa y de la Iglesia, por la cual se ofreciese y obligase que si el rey Carlos no daba paz al rey de Aragón y al rey don Jaime su hermano á su voluntad dentro de tres años , que no recibirían daño por parle de la Iglesia en becho ninguno: y esto se había de cumplir dentro de un año después de la deliberación de Carlos, y se fenecía porTodosSantos, y acabóse el plazo sin que el rey Carlos cumpliese ninguna do las cosas que era obligado. Antes según refieren Vilano y Sozomeno, autores florentinos, en la relación de las cosas de aquellos tiempos, llegando el rey Carlos á Ñapóles fué coronado Carlos Martelo su hijo primogénito por el legado del papa, en rey de Ungria, por la muerte del rey, que no dejaba hijos varones ni otro heredero sino la mujer del rey Carlos : y fué celebrada aquella coronación con grande solemnidad y fiesta, armándole primero el rey Carlos su padre caballero: y es cierto, que en el reino de Ungria se alzó luego por rey Andrés Ul deste nombre, y con él so comenzó á mover grande guerra , \ cuanto al entregarse la persona de Carlos Martelo, uo había orden de poderlo cumplir. Por esta dificultad y otras que se ofrecían , anduvo el rey Carlos usarldo de grandes mañas: dando á entender que cuinplia ó quería cumplir cou el rey de Ai<V gon.

Cap. CXVI. —De la cautela que usó el rey Carlos, adelas condiciones que propusieron de su parte al rey para la paz.

Don Gilabert <ie Cruíllas que fué enviado al papa con salvo conduelo de la Iglesia , estaba aun detenido en prisión, y los otros embajadores se rescataron y fueron ante el papa , ven presencia de Carlos declararon la justicia del reyde Aragón : y despujs ante su consistorio pidieron tuviese por bien, de le tener por hijo obediente de la Iglesia , y admitirlo en ln paz y unión della, como á los otros príncipes católicos. Mas nunca pudieron alcanzar buena respuesta , ni se dio lugar que fuese oida su justicia : y aunque el rey Carios en las apariencias mostraba procurar la tregua, según era obligado, pero por otra parte daba por la obra á conocer lo contrario , procurando que el papa le ungiese y coronase en rey de Sicilia, y obrando otras cosas que eran impedimento de la paz que se habia de alcanzar. Falleció don Galeerán de Timor en aquella embajada del papa , y los otros embajadores se volvieron sin traer resolución alguna : y el rey previniendo que el rey Carlos no acudiese sin sabiduría suya á alguno de aquellos lugares , á donde se habia deponer para volver á la prisión, y recibir sus rehenes y el dinero, como distati el uno del otro por diez jornadas y no podia el rey acudir con el dinero y rehenes, porque no se pretendieseque se habia presentado, como era obligado, al'lérmino, y que no habia sido recibido.y por esto habia caido en falta , y él quedaba libre de las penas , tuvo personas diputadas en ambos lugares, para que entendiesen , si acudía a alguno dellos con proposito de volver a su prisión: y fué así, que aunque los pasos y puertos que están entre Panizas y Junquera , y los lugares circunvecinos de aquellas montañas estabiin lomados por gentes del rey de Francia y del rey de Mallorca , usando el rey Carlos de astucia y engañoso trato, condenado no solo entre principes, pero , en todo género de gentes, con maña y cautelosamente '. te vino á poner entre el collado de Panizas y Junquera con gente armada , sin hacer prevención alguna , pen'saml'i con aquella sutileza evadir las penas en que habia caido: y protestó, que habia llegado al puesto por razón de volver á la prisión del rey de Aragón , si hubiera quien le recibiese: y fué muy notado en él este artificio, cuanto masillé tenido en su tiempo por príncipe de gran bondad y religión Siendo el rey Carlos vuelto a Perpiñan , envió al rey de Aragón sus embajadores , que ledijeron, que se quería ver con él en el territorio de Girona : y partiendo para ella el rey, fué requerido de su parte el rey Carlos en Perpiñan, que señalase uno de los lugares donde fuese recibido, y se le entregasen las rehenes y dinero: pero tomó su camino para Francia , dejando al rey de Aragón desta suerte burlado: diciendo, que allí quedaban personas de su consejo , para tratar destos negocios , que de su parle comunicarían al rey cierto tratado y forma de paz. Éstos eran Guillermo de Vilareto, prior de San Gil de Francia , que fué de los notables caballeros de aquellos tiempos, y un famoso letrado, llamado Bartolomé de Capua , que propusieron al rey , que para conseguir la paz universal convenia , que el rey de Sicilia dejase llanamente á Sicilia y Calabria , sin que se reservase cosa alguna de aquellos señoríos : y el rey de Aragón hiciese reconocimiento en persona a la Iglesia y al rey de Francia , y recibiese el reino de Aragón en nombre de la sede apostólica en feudo, pagando en ca

da un año por causa del cierto censó y tributo: y que fue«e restituido el reino de Mallorca al rey don Jaime su tio : pero fué muy claro y notorio, que estas condiciones no eran de la paz , cual el rey do Aragón <y Sicilia pudiesen aceptar: á lo cual estaba obligado el rey Carlos , y de darla & contentamiento suyo. Desta novedad envió el rey a dar aviso al rey de Inglaterra: y de las mañas que Carlos habia tenido con velo y color de tratar verdad, violando su fé con tan infame nota de perjurio, quebrantando lo que tenia prometido ; siendo el medianero un tal príncipe , como el rey de Inglaterra, con tantas obligaciones y prendas, olvidándose de honor y buenas obras, que habia recibido por su medio, y del rey de Sicilia su hermano, no se acordando, que por causa del rey su padre, y de la reina y rey de Sicilia fué librado de la muerte. y s.irado del juicio y poder de los sicilianos, que como gente muy lastimada, y como aquellos <jue eran crueles enemigos suyos, codiciaban derramar su sangre, en venganza de las tiranías, que los de su casa y linaje habían ejecutado. Pedia al rey de Inglaterra , que persuadiese á Carlos, que cumpliese como caballero lo que habia prometido: porque él estaba presto de recibirleen unode los lugares señalados, viniendo él con ánimo de ponerse en sus manos: pues era muy ageno de quien él era, usar de semejante cautela: porque en aquel caso lo entregaría el dinero y las rehenes , no derogando á las penas en que habia incurrido, por no cumplir lo asentado. Habiendo despachado los mensajeros , partió el rey de Lérida á veinte y cuatro de noviembre para Barcelona , y de allí envió al rey de Sicilia su hermano á Beltran de Canellas con aviso de lo que el rey Carlos habia intentado: y porque el rey de Francia y el rey de Mallorca hacían grandes aparejos por mar y por tierra , y se afirmaba , que el verarto siguiente harían la guerra en las tierras del rey de Aragón , y entrarían por Cataluña y Navarra, pedia le enviase al almirante con veinte galeras en orden : y mas otras veinte desarmadas con vizcocho y remos, pues el rey de Sicilia por la tregua que estaba asentada ron Carlos, no tenia necesidad de la armada, y la principal defensa destos reinos dependia del socorro marítimo do Sicilia. Sobre esto escribió el rey á la reina su madre y á sus hermanos, y al almirante y n Juan de Proxita, los cuales condón Ramón Alaman , y don Guillen Galeerán, que eran los principales que entendían en el gobierno del estado del rey de Sicilia, acabaron con el, que se diese orden de enviar al almirante con catorce galeras.

Cap. CXV11. — De la guerra que se movió entre los Mon~ cadas y Entemas.

Traían en este tiempo grande bando y guerra don Guillen de Moneada y don Pedro Moneada , señor de Aitona, y los de aquella casa y linaje, con don Berenguer de Futenza , y estando don Beienguer y don Guillen su hijo con el rey eh la guerra , que hacia al rey de Mallorca en Cerdania por el mes de agosto desle año, pretendiendo que se les rompió la tregua, ajuntaron gran número de gente de caballo y de pié de sus vasallos y valedores, y de la orden del Temple que los seguían. Con esta gente don Guillen y don Pedro, y Puijinauoler comendador de Azcon fueron á talar la vega de Mora y Ti biza , que eran de don Berenguer, estando doña Galbor su mujer dentro: y continuaron la tala por quince días, y don Guillen y don Pedro, y el comendador de Azcou, con sus gentes y con los de Miravele, Orta, Gandcsa, Corbera y de la Fatarella y Villalba , Balea y Azcon, que eran lugares de la orden del Temple , tentaron de combatir a Mora : y no pu•liendo entrarla por combate, hicieron grande daño en aquellos lugares de don Berenguer , talando y quemando sus términos, y ruáronse á recogerá Benicenel, á donde hicieron su Tuerte, y estaban en frontera contra aquellos lugares. Siendo vuelto el rey á Barcelona, don Guillen de Entenza se vino a Mora, y trajo mucha gente, para defender la tierra de su padre, y hubo entre ellos diversas escaramuzas y reencuentros en el término de Mora, concurriendo de una parte los de Entenza y sus valedores, y de otra los de Moneada, y los caballeros y vasallos de la orden del Temple, con su pendón que llamaban Balza. Por esta novedad y guerra que habia entre estos rióos hombres , el rey se vino mediado el mes de enero de mil doscientos noventa á Alcolea , que era de don Bernardo Guillen de Entenza , por procurar de ponerlos en tregna , y concordar sus diferencias, porque tenían toda aquella tierra en armas, y les acudía cada dia mucha gent<": y don Guillen de Moneada se puso con mucha parte de la gente de caballo y de pié que tenían en funestar, y don Pedro de Moneada en Binecenel: y así se pusieron en armas todos los mas principales ricos hombres y caballeros de Aragón y Cataluña, favoreciendo los unos á los moneadas y los otros á los de Entenza.

Cap. CXVIII. — De las vistas que tuvieron H rey de Aragón y el rey Carlos, entre I'artizas y Junquera á donde se hizo nueva tregua.

Mandó armar el rey en las costas do Cataluña y Valencia doce galeras y otros navios de remos y nombro por vicealmirante de aquella armada a Be'renguer de Montoliu, que habia seguido la guerra con el almirante, y era muy ejercitado en las cosas de la mar : y por dar priesa que se pusiesen en orden, fué a Tarragona en fin del mes de diciembre, que fué principio del año de mil doscientos noventa. Fueron requeridos todos los harones y caballeros de la Proenza, que le habian hecho homenaje , según lo capitulado en Oloron , que atento que Carlos á quien entonces llamaba principe de Salerno, habia incurrido en las penas, por haberle quebrantado las condir ciones que se trataron por medio del rey de Inglaterra, y por esta cansa le pertenecía y era vuelto á su dominio el condado de la Proenza con todos sus derechos, y todos los naturales del le debían reconocimiento de vasallaje como a señor natural, que ellos asi lo cumpliesen por la lealtad que le debían, porque de otra manera por diversas vías agravaría y estrecharía á los hijos del principe y á las otras rehenes de la Proenza que en su poder estaban, ofreciendo que si cumpliesen con la fé y obligación que tenían , les guardaría sus privilegios y costumbres inviolablemente. Mas como el rey de Inglaterra estrechase al rey Carlos, que cumpliese con el asiento que se tomó con el rey de Aragón, y se desengañase, que necesariamente habia de cumplir lo de la paz, ó incurrir en las penas a que estaban obligados en las rehenes y dinero que tenía por ello obligado, procuró con el papa, que tratase cerca de lo que debía otorgar al rey de Aragón en seguridad y confirmación del asiento, y avisó al rey que enviase sus embajadores. Por esta causa eo el mes de febrero del año de mil doscientos noventa, se partió el rey de Moiublanc para Lérida, y de allí en

vio a Roma una muy solemne embajada, y con ella fue

ron don Galceran deMiralles, Bernardo de Fonollar,Guillen Aimerich y Guillen Jafert: y dlóseles poder para afirmar y concluirla paz.de la cual se dio por parte del rey Carlos gran esperanza al rey de Inglaterra. Por el mismo tiempo el rey de Sicilia tornó á enviar á Roma á Juan de Pronta , para que en su nombre pidiese absolución, y se alzase el entredicho que tanto tiempo habia que estaba puesto en toda Sicilia, fcntónces se determinó el papa de enviar dos legados para que entendiesen en lo de la paz, que fueron Benedicto Colona cardenal de San Nicolao, y Gerardo de Parma , cardenal de Santa Sabina , y estos habían de entender en lu que tocaba á las Cosas del reino de Sicilia : y con esta volvieron los embajadores del rey de Aragón de Roma, sin otra resolución , mas de haberse tratado con el pupa, que el rey de Aragón se viese con el rey Carlosy fueron recibidos benigna y graciosamente. Coa esta resolución partió el rey de Lérida , y I uése acercando á la frontera de Ruselloii: porque tuvo nueva , que el rey Carlos se venia á ver con él, y pasó á Figueras: y porque lefuémuy encarecidamente pedido por parte del papa y del rey Orlos, que se viesen , porque convenía para tratar de los medios de paz y concordia perpetua, el rey de Aragón lo tuvo por bien, y viéronse ambos reyes entre Cañizas y Junquera. Lo que allí pasó, fué que el rey Carlos ofreció al rey treguas hasta la fiesta de Todos Santos, por s( y por el rey de Francia: y eu caso que el rey de Francia no viniese en ellas, las aseguraba por un mes después de notificado al rey. Los legados notificaron en Roma a los embajadores del rey de Aragón , que de su parte avisasen al rey que enviase su embajador al rey su hermano con bastantes poderes, para que se hallase presente á los tratados y concierto de la paz: para lo cual fué enviado á Sicilia Bernardo de Beluis: y porque el rey po se aseguraba que aquello se tratase con propósito de alcanzar paz, y el rey de Francia no le hallase desapercibido, teniendo el negocio de la concordia por muy dudoso, hacia todavía instancia en la venida del almirante; y que so le enviasen las catorce galeras, porque para principio de mayo se fenecía la tregua que se concordó en Figueras con el rey Carlos, y con el rey de Mallorca y con sus> valedores y aliados, la cual comenzó desde veinte y tres de abril.

Cap. CXIX. — Que don Juan Suñez se confederó con el rey, contra el rey don Sancho.

Detúvose el rey en Figueras por proveer en loque ocurriese en las consultas y tratados que con los legados se habian de tener, porque luego se vinieron á Mompeller, adonde se juntaron con ellos el rey Carlos y el rey de Mallorca. También estaba en Francia en est# sazón don Alonso, hijo del hilante don Fernando, que era ido para tratar cerca de su derecho, en la sucesión, del reino de Castilla con los legados, en nombre de la sede apostólica, y con el rey de Francia, los cuales favorecían al rey don Sancho su tío , y audaba su partido muy caido y quebrado. En esta misma coyuntura,el rey de Aragón tenia inteligencias de algunos tratos con muchos pueblos de Castilla , especialmente con los de Toledo, Burgos y Zamora, á los cuales había ofrecido, que si se quisiesen alzar contra don Sancho y servir a don Alonso , que era su rey y señor natural, que él les ayudaría y haría perpetua guerra a don Sancho, poi que no tuviese lugar de proceder contra ellos, ni hacerles algún daño por esta.

<-ausa, y que luego que don Alonso fuese vuelto de Francia, y quisiese entrar eo Castilla para ayudarles, él entraría con él con todo su poder. Mas como en el tratado de la paz se hubiese sobreseído hasla guardar los embajadores del rey de Sicilia, y el rey don Sancho hiciese muy grande instancia por verse con el rey de Aragón, envió postreramente por esta causa un judio so privado llamado don Samuel, y el rey por el mes de julio se fué al reino de Valencia, y allí so concertaron vistas entre ellos para diez y nueve de agosto. En estos tratados andaba el rey de Castilla con grande astucia: y aunque asomaba medios iguales y bastantes para inducir buena y loable concordia, entretenía con palabras al rey de Aragón , y no quería pasar adelante eo ninguna cosa ni determinarse, sino de consentimiento y voluntad del papa y del rey de Francia : y con esto andaba solapado, y con tratos cautelosos y muy fingidos: y sin resolver ni concluir en negocio ni partido alguno: y asi no se dio lugar á las vistas. Por este tiempo don Juan Nudez de Lara que traía al rey de Aragón suspenso con grandes promesas, que tenían poca firmeza, se desavino del rey don Sancho y vínose á Navarra, y de allí entro en Aragón: y fuese á Moya con mucha gente de caballo y de pié, y corrió la comarca y tierra de Cuenca y Alarcon. Por esta novedad mandó el rey don Sancho que se juntasen sus gentes en el obispado de Cuenca, y él se daba gran priesa para acudir alia: y estando en Huele, sabida la entrada que don Juan hizo, mandó ir contra él á don Estevan Fernandez de Castro . con los vasallos de don Sancho, hijo del infante don Pedro su hermano, y con muchos ricos hombres y caballeros con toda la casa del rey, para que le saliesen al encuentro y quitasen la presa que llevaba. Estos ricos hombres y gente del rey de Castilla salieron á esperar á don Juan, junto á Chinchilla, y tuvieron una muy reñida batalla, en la cual quedó vencedor don Juan, y fueron aquellos ricos hombres rotos y muchos dellos muertos, y ganóles los pendones y banderas que llevaban, y con aquella victoria se vino á Valencia á ver al reyá veinte y dos de agostodeste año, á donde se confederó con él, é hizo homenaje que él y don Juan Nuñcz y Ñuño González sus hijos le servirían con sus vasallos y con los lugares de Moya y Cañete, y con los otros castillos que tenían, y le ayudarían bien y fielmente contra el rey don Sancho y contra los suyos en la guerra que tenían: y no otorgarían paz ni tregua sin su voluntad. Demás desto prometió que en caso que fuese necesario, recibiría al rey de Aragón yá sus gentes y vasallos en los castillos y villas que tenia, asegurándole de guardar su fé y verdad: lo cual prometieron, so pena de traidores manifiestos, de que no se pudiesen escusar por sus armas ni por ajenas El rey de Aragón prometió a don Juan de no hacer paz ni tomar aliento alguno con el rey don Sancho, sino juntamente con él y con sus hijos: y que los tendría en su amparo y guardaría sus villas y castillos, y los defendería con todo su poder: ofreciéndjle el rey que lealraente le cumpliría su fé y verdad eu presencia de don Lope Ferrench de Luna , don Ramón de Anglesoia, don Gonzalo Rui/, de Zoiñega, Acart deMur, Pedro Martínez de Artasona, Alaman de Gudal y Juan Zapata, justiciade Aragón: pero este asiento tuvo eu don Juan poca firmeza. También tornó el rey á confirmar la concordia con don Diego López de Maro, y mandóle señalar por el tiempo que estuviese en su servicio, sueldo para ciento y cincuenta de ■aballo, los ciento hombres de armas, y los otros á la

tijera. Sabido por el rey don Sancho que don Juan Nuñez estaba en Valencia, y que se habia aliado con el rey de Aragón, envió un caballero de su casa, llamado Garci Fernandez de la Peña, con color que movía al rey algunos medios de paz: porque procurase de persuadir a don Juan, que se fuese para su servicio. Pero este caballero fué luego despedido, y el rey que tenia mucha gente deguerra junta , para que entrase á hacer guerra encastilla, se vino á Teruel, y entraron por tierra de Molina , y corrieron las comarcas de Siguen za y Atienza, hasta llegar á Berlanga: é hizose mucho daño en ellas y volvió la gente con buena presa de ganados.

Cap. CXX. —De lapas que se concertó en Tarascón entre la Iglesia y el rey de Francia, y Carlos de Valois su hermano, de una parte, y el rey de Aragón de otra.

Siendo entrado el invierno, la gente se repartió por Ijs fronteras, y el rey se volvió para Cataluña, para entender desde allí lo que se proveería por los legados que estaban en Mompeller, cerca délos medios de paz. Enviaron los legados sus mensajeros al rey, juntamente con los del rey Carlos, para requerirle que enviase él primero sus embajadores ante ellos, ante» que allá fuesen los del rey de Sicilia: porque sabida por ellos cierta y resolutamente la intención del rey don Jaime, cerca de la conclusión de la paz, enviarían seguro para los embajadores sicilianos, puesto que antes el rey Carlos y los legados enviaron á decir al rey de Aragón, que por parecerles que no se podría hacer paz firme y segura sin el rey de Sicilia, enviase el rey don Jaime sus embajadores primero anteellos, como se ha referido. En esto so mostraba que tenían los legados por inconveniente y estorbo para la concordia, que asistiese alguno por parte del rey de Sicilia en aquel tratado, confiando que mejor se concordarían con el rey de Aragón. Por esta causa fueron ya enviados para este efecto con instrucción del rey don Jaime, Gisbert de Castellet y Beltran de Canellas, que llegaron á la corte del rey, estando en Valencia por el mes de julio, con tal orden que en suma, no rehusasen de venir en lodo lo que conviniese al rey don Alonso, con que el rey don Jaime no cediese por alguna vía el derecho del reino de Sicilia : y pudiesen conceder en su nombre por él cierto censo y tributo. Hacían los legados y el rey Carlos grande instancia, que el rey de Aragón enviase sus embajadores á Mompeller, para que se hallasen alli en la fiesta de la Purificación: délo cual envió ft dar aviso al ley de Sicilia su hermano con Artal de Azlor: para que comunicase con él todo lo que le pareciese te debía prevenir. Escribe Ramón MunUiner, que el rey mandó juntaren Barcelona los catalanes á cortes, |»ira que con su acuerdo y deliberación se tratase de los medios desta concordia con la iglesia y coa la casa de Francia: y que alli se dio tal orden que fueron nombrados de los barones y caballeros y de los proco redores de las ciudades y villas, personas que elidiesen los que á aquella embajada se debían enviar: y se trataba con qué poderes, para que se tuviese por firme, lo que aquellos embajadores capitulasen : y escribe, que fué acordado que se nombrasen doce embajadores, dos ricos hombros, cuatro calwlleros y dos letrados en derecho civil, y dos ciudadanos de Barcelona y otros dos por las villas del principado: y que se dio poder á cuarenta personas que ordenasen y trotasen los medios que en aquellos negocios se debían proponer, y la Orden que convenia seguir, y que se ayuntaban en el monasterio de predicadores de Barcelona para comunicar sobre esto: y loque allí resolvían, se comunicaba y consultaba al rey. y que aquellos embajadores partieron para Tarazón» , donde habían venido los legados juntamente con el rey Carlos, y que el rey estaba en Barcelona. Mas Montaner no refiere los nombres de los embajadores, ni declara lo que en esto se ordenó, remitiéndose á la gesta de Galceran de Villanova, que escribió lo que en aquella embajada se hizo, y solamente nombra á Maimón de Castelauli, que dice haberse señalado en sus respuestas mas que ninguno de aquellos caballeros. Tampoco escribe lo que desta embajada en particular resultó, ni la paz que se concluyó entre estos principes. I,osqut;yo entiendo que se nombraron y fueron a Mompellerpor embajadores del rey para tratar deste tan arduo é importante negocio , son don Ugo de Mala pía na, obispo de Zaragoza , que fué uno de los mas notables prelados que hubo en sus tiempos, y persona de gran linaje y autoridad, don Ramón de Anglesola, don Berenguer de Puigvert, Guillen Lunfort y Bernardo Guillen de Pínels, que era un muy famoso letrado. Mas nocoucurriendo con ellos embajadores del rey de Sicilia; ni se vieron con los legados: y por lo que el autor siciliano de aquellos tiempos escribe, que muy diligentemente compuso las cosas del rey don Jaime basta su salida del reino de Sicilia, parece que el rey de Aragón usó de tal astucia , que procuró que los embajadores del rey su hermano no se hallasen presentes, porque por ocasión de la paz que el rey de Sicilia procuraba , no se estorbase la suya con el papa y con el rey de Francia. Este autor escribe, que les dijo que concluido lo quea 61 tocaba, pedirían ellos lo que quisiesen porque él sabia que su hermano el rey de Sicilia era tan amado, que á su demanda no se cerraría la puerta, y esto tengo yo por muy cierto que pasó así, por lo quje se ha dicho que escribieron los legados, como por constarme que el asiento que allí se lomó, fué coutra la voluntad de los embajadores del rey de Sicilia, y fué aceptado por el rey de Aragón. por las causas que después se envió á escusar con el rey su hermano , y es muy cierto que esta paz se procuró siempre de concordar entre el papa y el rey de Francia de una parte , y el rey de Aragón, excluyendo della al rey de Sicilia , porque la contienda era por nquel reino , cuyo derecho y posesión estaba bien entendido, que no dejaría el rey don Jaime, antes la defendería con todo su poder. Estando pues los embajadores del rey de Aragón en Tarascón, en el principio del mes do febrero del año mil doscientos y noventa y uno en su presencia , y de los embajadores del rey de Francia, se capituló y firmó la paz entre la Iglesia y el rey de Francia, y Carlos su hermano con el rey de Aragou con estos pactos y condiciones. Primeramente por lo que tocaba á la obediencia y satisfacción de la Iglesia , el rey de Aragón habia de enviar con solemne embajada a pedir venia y misericordia , si en algo hubiese ofendido á la sede apostólica , y para prestar en manos del papa juramento, que seria obediente á sus mandamientos , y con esto el papa luego le habia de recibir como devoto de la Iglesia, y de allí adelante ni el ni el rey de Francia, no habían de hacer guerra, ni procurarla contra el rey de Aragón ni su tierra , ni permitirla que fuese movida por otro principe, sino fuese evidente la culpa y muy perjudicial. Revocábase

la donación qnese hizo por el papa Marlin, de los reinos y corona de Aragón, a Carlos hermano del roy de Francia , con que el rey de Aragón y sus sucesores pagasen censo de treinta onzas de oro a la Iglesia , tomo decían que el rey don Pedro su padre y su bisabuelo lo acostumbraron pagar , y se pagase todo lo corrido del tiempo que el rey don Pedro por causa de las alteraciones pasadas , lo dejó de pagar. Fué concordado que el reino de Mallorca cuyo derecho habia perdido el rey don Jaime por la culpa que cometió contra el rey su hermano, quedase obligado y sujeto al directo señorío de los reyes de Aragón, pero con condición, que proveyese el rey don Alonso al hijo primogénito del rey don Jaime para su estado, de la suma que le pareciese. Declararon que el rey de Aragón procurase con todo su poder, que se viniesen para sus reinos, y saliesen de Sicilia todos los ricos hombres y caballeros que estaban en servicio y á sueldo del rey su hermano, so pena que perdiesen los bienes y lo que en sus reinos tenían , y que no permitiese que fuesen á la isla de Sicilia , ai é las provincias de Calabria y Pulla, gentes de guerra do Aragón ó Cataluña , a sueldo def rey don Jaime, ni proveyese de armas ú otros aparejos de guerra por tierra ó por mar. Prometía el rey de Aragón que no procuraría ni trataría que la reina su madre niel rey su hermano, de allí adelántese retuviesen contra voluntad de la Iglesia a Sicilia y Calabria. y que para la fiesta primera de Navidad iría personalmente ante el papa en favor de la Iglesia con doscientos de caballo y cinco mil hombres de á pié , para ganar para si la indulgencia del sumo pontífice, con remisión de todos los eicesos y daños que el rey su padre y él habían cometido por ocasión de la guerra de Sicilia , en ofensa de la sede apostólica. Allende desta obediencia, habia de ir el rey con su ejército por el mes de junio siguiente é las partes de ultramar a 1» conquista de la Tierra Santa por honra y servicio de la Iglesia íi costas della, y a la vuelta que de Roma para Cataluña hiciese , habia de ir á Sicilia á verse con la reina su madre y con el rey don Jaime, y habia de procurar que sin discrimen ó trance de guerra se restituyese la isla de Sicilia á la Iglesia , y si no quisiesen venir en esto habia de jurar en manos del papa, que con todas las armas y ejército que juntarían para la guerra contra infieles, iría contra los sicilianos, y les baria guerra con todas sus fuerzas, y al rey su hermano , como á enemigos, y que no partiría de aquelln empresa, hasta que aquel reino se redujese á la obediencia de la Iglesia por su poder y fuerzas. Habia el papa deenviar á estos reinos un legado, p.irn que quitase el entredicho que estaba puesto, y para dar absolución general, y después el rey babia de mandar poner en libertad y entregar al rey Carlos sus hijos, y las otras rehenes que estaban en su poder. A todos estas condiciones se añadió por los legados que el rey de Aragón tuviese paz con el rey de Castilla, ose diese tregua. Vuettos los embajadores é Cataluña , y publicada la paz que se habia tratado, los embajadores del rey de Sicilia, mostraron grave sentimiento de aquella concordia, y que por ella el rey de Aragón olvidase lo que tanto tocaba y cumplía n la reina su madre, y al rey su hermano, y desistiese de la defensa de aquel reino que con tanta gloria su padre habia adquirido y dejado a sus sucesores. Aunque es cierto que el rey de Aragón estaba libre de la obligación de I > concordia y confederación que entre si tenia de valerse, y el rey don Jaime su hermano le absolvió della, lo cual í1

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