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iban delante caminaron por la montaña tan apresuradamente, que salieron los primeros media legua tejos de donde el rey iba y los caballeros aquella noche no supieron donde el rey estaba, y cuando el sol salia estando en lo alto de la montaña, reconocieron que iba por lo mas bajo, y bajaron a juntarse con él. Como fué dia claro encontráronse á caso los caballeros que iban por la montaña abajo para juntarse con el rey, con la caballería francesa que iba en su busca, y se tornaba al real, y los almogaraves cuando los descubrieron no entendieron que eran franceses, antes pensaron que eninjcompafilas de gente de caballo, que venían por lo alto por el camino de Vich para juntarse con el rey, ó que era la gente de caballo que Asberto de .Medicina tenia en Besalú, y un caballero que se decía Guillen de Escriba que era de Ja ti va y se bailó mas cerca 6 iba en una yegua á la gineta, saliólos á reconocer y dio al arma , y los almogaraves fueron á herir en los enemigos . y los hicieron recoger á una mota desviada del camino, y después caminaron en su escuadrón muy cerrado, su paso a paso y dejaron á los almogaraves arrojar sus lanzas y dardos.y cuando los vieron que no tenían armas arremetieron contra ellos de suerte que los desbarataron y se pusieron en huida, por acogerse á la montaña. Siendo avisado el rey por un caballero de la orden de Calatrava del rebato que se dio á los que iban delante,|y que si no los socorrían eran perdidos, mandó adelantar a don Pedro de Moneada , para que los recogiese, y con ochenta de caballo paso adelante para socorrer a los almogaraves, pero ya eran desbaratados y dio aviso al rey para que apresurase, y el rey mandó á don Ramón de Moneada señor de Fraga que fuese con sesenta de caballo á juntarse condón Pedro, y recogiendo la otra gente de caballo siguió tras él, y comenzóse á trabar una muy sangrienta batalla, en la cual fué de los primeros herido don Pedro de Moneada, y fueron á tierra hasta sesenta caballeros franceses. El rey y los que con él estaban movieron contra el estandarte de los enemigos que era decampo rojo con una faja blanca, é hirió el rey al caballero que lo llevaba, de tal encuentro, que dio con él en tierra muerto; y luego levantaron los franceses tres pendones y peleaban muy valerosamente , y los unos y los otros hacían grandes hechos en armas, entre los cuales un caballero que Aclot dice que era navarro, y Montaner escribe ser'.elcondedeNivers,viendo loque el rey don Pedro por su persona hacia, y que se ponía al mayor peligro peleando con gran valentía con su maza, de la cual hería mejor que otro caballero de sus reinos, y que acosaba á los contrarios animando y ordenando los suyos, siguió tras él, y arrojóle una azcona montera con tanta furia, que con ella le atravesó el arzón delantero sin herirle ni hacerle daño. Volvió el rey contra aquel caballero, y lanzóle A tierra de un golpe de maza y mandó el rey á Guillen Escriba que se apease y le matase, y por quitarle la espada, quedó también con él en el campo muerto. Es cierto que aquel dia se señaló el rey entre todos como uno de los mejores caballeros que hubo en sus tiempos, y anduvo animando y esforzando á los suyos, haciendo maravillas, y entre otros mató al señor de Claramonte. Duró de ambas partes la batalla por gran espacio de tiempo y recelando los nuestros, que no acudiese socorro del ejército de Francia, se fueron recogiendo a la montaña y quedó el rey, como Aclot dice, con solos veinte y dos caballeros, entre los cuales se hallaron don Pedro señor deAyerve,

su hermano, don Berenguer de Entenza y don Simón de Moneada, que se señalaron valerosísimamenle , y entre los otros es muy loado de Montaner un caballero siciliano mozo, quesedeoia Palme rio Abad, que aquel dia, según este autor dice, igualó á las grandes hazañas que se contaban de ios caballeros aventureros. Quedándolos franceses i su parecer vencedores, no osaron pasar adelante, y luciéronse un escuadrón y estuvieron en él firmes, temiendo recibir daño de los almogaraves , que se habían ayuntado con la gente de caballo del rey, por la aspereza de la montaña , y el rey con los suyos anduvo reconociendo el campo, y quiso sacar del un doncel, que vio entreloslnuertos, que era de su casa y le amaba mucho, que se decía Ramón Durfort, y era de Barcelona, que estaba tendido debajodesu escudo y aun no habia espirado, y por salvarle, se vio el rey en grande peligro, por tíner cortadas las riendas desu caballo, y apeóse para aderezarlas un caballero, que se decía Tomás de Vernet. Entonces se recogió el rey con los caballeros qne le quedaban , y se subió por un recuesto arriba, camino da la sierra adonde le estaba esperando su caballería , y fuese 6 comer á Santapau y los franceses quedaron reconociendo el campo como señores del. Fué esta batalla dia de nuestra Señora de agosto y una de las muy famosas que hubo en aquellos tiempos, porque se hallaron en ella la flor déla nobleza y caballería de Francia y la mas escogida que el rey tenia délos barones y caballeros de Cataluña y Aragón. Entre los autores extranjeros , el que mas particularmente cuenta el suceso della, es Vilano Florentin, que concurrió en aquel tiempo , y éste escribe que los capitanes do la caballería francesa eran Juan Ancurt, condestable del rey de Francia , y el conde de la Marcha y Rui de Ras, que era un muy valiente caballero, y afirma que fué el rey de Aragón vencido, y que le hirieron en la vista de un encuentro de lanza , y que lo asieron por las riendas del caballo, pero él aunque estaba muy mal herido cortó las riendas con su espada, y se escapó de la batalla , y que quedaron en el campo muertos hasta cien caballeros aragoneses y catalanes, y que no curando el rey de su herida murió dentro de breves dias. A este autor siguieron todos los extranjeros, y entre ellos uno délos sicilianos, y afirman que murió el rey de la herida, que hubo en esta batalla. pero en esto recibieron muy gran engaño, porque es cierto qne salió della sin ninguna herida, y vivió después casi tres meses, y en todo este tiempo por su persona entendió siempre en las cosas de la guerra.

Cap. LXVI.—De los combales que los franceses dieron á los de Girona , y como se trata rendirla ciudad á partido.

Estaba firme el ejército francés sobre Girona combatiendo la ciudad muy a menudo, y el rey de Francia con grande porfía persistía en el cerco, esperando que se le rendiría, porque la tenían en grande aprieto , y la habían diversas veces combatido, y tuvieron aviso, que habia dentro grande falta de bastimentos. Pero visto que no aprovechaba combatirla, ni hacia daño la batería , después de muchos combales que so le dieron á lanza y escudo, que era cuando se combatía una fuerza á escala vista , sin hatería de máquinas, labraron una mina debajo del muro, para derrocar algún lienzo del, y eligieron un lugar, que les pareció mas oportuno para poder minarlo, y los justadores hicieron una mina muy honda y larga, y pusieron en cuentos el muro.'Mas el vizconde de Cardona, que entendió el peligro, mandó por la parte do dentro labrar un muy ancho muro bien trabado de gruesa cantería, desuerte, que aunque se derribó parte del muro, les salió aquel afán en vacio. Tentaron después desto con los ingenios que llamaban gatas, que eran de gruesa madera embarbotados y encorados, de llegar al muro, para sacar unatrinchea, y saliócl vizconde con quinientos hombres y pegaron fuego en ellas y no se pudo apagar ni remediar, que no fuesen quemadas. La ballestería que había dentro, que era catalana y muy escogida, y los moros del reino de Valencia, hacían mucho daño'en la gentefrancesa , que estaba en los castillos que se habían armado para combatir la ciudad , é hicieron tan estrenos tiros, que fueron muertas por ellos muy principales personas y hubo diversos ingenios y artificios, con que los de la ciudad y del real se procuraban ofender, que eran propios de la guerra que entonces se usaba. Muchas vecos intentaron los franceses entrar en la ciudad á escala vista, y siempre fueron rebatidos con grande daño, en que hubo muchos heridos y muertos, y comenzó la genle francesa a sentir mucha fatiga, así por los rebatos ordinarios, que tenían de la geiilcque estaba dentro y de las fronteras de Besalú y liostalrich, como de la falla que padecían de liaslimentos, y recreciendo muchus aguas, coíjoepzuron á padecer grandes necesidades y miserias. Tras «slo se recreció tan graude corrupción , que no fué sola una especie de enfermedad la que vino en los franceses, antes les crecieron muchas y muy diversas, y gran mortandad y pestilencia , y murió gran parte de la gente, especialmente de los barones y gente mas regalada. Llegaron las cosas á tan estrecha* necesidad, que ya el rey de Francia trataba de levantar su real, por la pestilencia grande que en el había, pero entendiendo la necesidad y falta de bastimentos que padecían los cercados, procuró por medio del conde de Fox que el vizconde de Cardona le rindiese aquella plaza á partido, pues no «ele podía muchos días defender, 6 hiciese con él concierto que mas honesto y conveniente le pareciese. Tomó plazo el vizconde de seis di.is pura deliberar con los suyos sobro ello, y entretanto envió al rey de Aragón, avisando del estrecho en que estaban y do la hambre que padecían, para que viese si le estaría bien quose tratasedealgun honesto partido, pues no se podía hacer otra cosa, ofreciendo que cuando otro deliberase él haría su deber , aunque po le quedase esperanza de ser socorrido. A esto le envió a decir el rey que hiciese aquel concierto que pudiese, solamente se reservase término de veinte días, porque dentro dellos procuraría de le proveer dé bastimentos , ó le socorrerla, y sabida la voluntad del rey, el vizconde hizo su partido con el conde de Foi, en nombre del rey de Francia , con tal condición, que si dentro de veinte días no fuese socorrida Girona se rindiese, y aquellos pasados, dentro de otros seis, ninguna gente francesa entrase dentro, porque en aquel términosepudiesco salir libremente él y los caballeros, y genle que en la ciudad estaban, con sus armas, y aderezos y hieues, sin embargo ni ofensa alguna , de tal manera, que si dontro de aquellos días el rey de Aragón ó sus gentes pudiesen proveer y bastecer la ciudad mal grado de los franceses, aquello no tuviese valor ni firmeza alguna. De aquel día adelante los franceses cesaron de combatir la ciudad . y tan solamente atendían á guardar que ninguno pudiese entrar ni meter lastímenlos dentro.

Cap. LXVIL—Del (rato que Alaimo de Lentin, mo«slrjusticier de Sicilia, tuvo con el rey de Francia, y de su prisión.

Mientras duró el cerco sobre Girona, refiere uno de los autores antiguos de las cosas del reino de Sicilia, que aconteció un caso muy digno de memoria, de una notable ingratitud de persona muy principal, á quien el rey hizo de los mayores de Sicilia , por haber sido por su consejo principalmente echados los franceses, y dcllo en nuestras historias no se hace mención alguna. Esle fué Alaimo de Lentin , á quien el reven reconocimiento de sus servicios dio gran estado en aquel reino, é hizo maestre justicier del, que es el cargo mas preeminente que hay en la isla. Esle caballero por envidia que hubo por no tener cerca del rey el lugar que pensaba haber merecido, ó por descontentamiento del estado a que los negocios después volvieron, ó por otro despecho comenzó secretamente á tener tratos é inteligencias de amistad con los gobernadores franceses que estaban en las provincias de Pulla y Calabria' y en el principado de Capua, y desto se comenzó' tener algún indicio, cuando el infante por esta sospecha envió á Alaimo á España con achaque de pedir socorro de gente como está referido. Confirmóse esta sospecha por las confesiones de Proracho de Agosta y de Mateo de Escaleta que era cuñado de Alaimo, porque siendo inculpados decrfmen de lesa magestad, por haber conspirado contra el rey, confesaron el delito, y nombraron por participe en él al maestre justicier. Desto resultó, que publicándose por la isla esta infamia , estando él en España, fué presa Machalda su mujer con sus hijos, y mandáronlos poner en el castillo de Mecina poT el mes de febrero pasado. Después siendo ya entrado el ejército de Francia en Cataluña, fué tomado un correo con letras de Alaimo, las cuales escribía al rey de Francia , y pedia que se le diese seguro para él y dos sobrinos suyos que allf tenía, llamados Juan de Mazarino, y Dinolfo de Mineo, para que pudiesen seguramente pasarse á su servicio, ofreciendo que con solas diez galerns armadas que le mandase dar reduciría la isla de Sicilia á su obediencia. Cuando tuvo desto noticia el rey nsó de una notable clemeticia, y mandó llamar ante sf al maestre justicier en su cámara , y estando solos le reveló los avisos que tenia. y le mostró sus letras, y le dijo, que confiaba tanto en las mercedes y beneficios que le había hecho, que no podía persuadirse, sino que todo aquello era fingido por sus émulos y enemigos, y advirtióle que de allí adelante conservase mas cautamente su fidelidad, sin nota de infamia ni sospecha della. Pasado esto, partiéndose un dia de Barcelona Alaimo, Ramón Marquel, en cuya casa posaba , reconociendo á cuso el aposento de su huésped , descubrió en cierta estancia tierra movediza, que de reciente se habia cavado, y mandando reconocer lo que era, hallaron un cuerpo enterrado con sus vestiduras, y averiguóse ser de un secretario del maestre justicier que llamaban Gracian de Nicosia, que fu* el ministro que intervino en estos tratos, y el que escribió las cartas que fueron llevadas al rey, y siendo avisado el rey de este caso, mandó prender al justicier y á sus sobrinos y familiares, y preguntado Alaimo donrte estaba su secretario, respondió que se habia id'1 sin su licencia á Sicilia, y puestos los sobrinosácuestión de tormento , declararon el hecho como pasaba, Y mandólos poner el rey en buena custodia, y f°¿""" vado Alaimo al castillo deSíurana.

Cap. LXVI1I.—De la bitaüa que tuvo por mar el almirante Roger de Launa, con la armada mayor del rey de Francia, en la cual fueron vencidos los franceses.

Estuvo el almirante Roger de Lauria sobre la ciudad de Taranto, y en la conquista de aquel principado, que restuba de reducirse en la provincia de Calabria , con cuarenta galeras hasta el mes de junio desleaño, y púsola en tan gran estrecho . y combatióla tan bravamente, que los de. dentro fueron vencidos y entrados por fuerza de armas á quince de junio. Fué puesta la ciudad A saco, y dejo en ella gtiarnicion , con la cual redujo á la obediencia del rey la mayor parte de aquel principado que solo restaba de la provincia de Calabria. Salió el almirante del puerto de Taranto después de la tiesta de la Asunción con treinta y seis galeras, y navegando la via de Berbería, discurrió por toda aquella costa , é hizo su viaje para Cataluña con tan buen tiempo, que arribó a la playa de Barcelona á veinte y 6ietc de setiembre. Sabida por el rey su llegada, dejando todos los otros hechos y negocios de la frontera, con grande priesa y diligencia caminando todo el dia y la noche, se vino A Barcelona con solos tres caballeros por comunicar con el almirante , lo que se debia hacer, y después de haber tomado refresco, reparando la chusma y reforzandose do soldados y marineros, tuvo aviso que la armada de Francia venia la via de Barcelona. Fué asi, que Juan Escoto almirante de la armada francesa , y Enrique de Mar genovés, y también almirante de aquella armada, que era de cincuenta y cinco galeras , tomaron las cuarenta con propósito de venirla vuelta de Barcelona, a dondeel reyFilípo pensaba pasar por tierra con su ejército, cuando fuese entregada Girona, para reducir á su obediencia todo el resto del principado de Cataluña, y las otras quince galeras de la armada francesa, quedaban en Rosasen guarda y defensa de aquella costa , y de los lugares del Ampurdan. Cuando el almirante arribó en la playa de Barcelona , diez galeras de Cataluña hubian salido para tomar lengua de los enemigos, y Ramón Marquet, y Berenguer Mayol habían ido con ellas la via de Palamós, y pasando adelante hasta llegar a San Pol cerca del cual estaba la armada francesa, teniendo allí aviso deHa , se volvieron A Palamós , con propósito de esperar allí, hasta que se les ofreciese tal ocasión, que pudiesen hacer algún buen efecto, porque sus galeras estaban despalmadas y eran muy tijeras y mejor armadas , y no temían á los enemigos, y por toda la costa tenían puestas atalayas, y luego tenían noticia de lo que la armada hacia. Los franceses teniendo aviso des tas diez galeras, escogieron veinte y cinco entre las otras armadas de la mejor gente y mas plática , y de buenos marineros , y con ellas hicieron vela la via de San Pol de la marina , no sabiendo cosa alguna de la armada de Sicilia . ni que hubiese arribado A la playa de Barcelona. Estaba la armad» de Francia en el cabo de San Felin el primero do octubre, y el almirante que luvo aviso desto, salió con sus galeras aquella noche . haciéndose a lo largo y pasó tan adelante, que dejó la armada de Francia atrás. El dia siguiente que el almirante se hizo á la vela , llegaron cuatro galeras de la armada de Sicilia , que quedaban rezagadas, cuyo capitán era un caballero catalán del linaje de Monloliu . y sin dejar salir A ninguno a tierra, teniendo licencia del rey , fué en seguimiento del almirante, y navegando las cuatro galeras junio A tierra , llegaron al cabo de una montaña, de donde descubrieron las galeras francesas „y las cuatro galeras se pusieron en huida , y las

TOMO IV.

siguieron , hasta que fué de noche, y pasaron hasta juntarse con la armada del rey de Aragón, y dieron nueva al almirante de las galeras de Francia y juntándose con las galeras de Cataluña por la orden que el rey les dio, mandó el almirante que diez y ocho galeras tomasen la parte de la tierra. Halláronse juntas á la primera guarda las dos armadas, y apellidándolos nuestros Aragón , acometieron las galeras de Francia, y comenzándose entre ellos la batalla , los franceses con ardid , por desordenar A los nuestros, y que no fuesen conocidos, tomaron el mismo apellido, y cuando los catalanes decían el suyo, los proenzalcs tras ellos apellidaban Aragón , de suerte que siendo de noche todo estaba lleno de muy confuso tumulto , y no se podía distinguir cuáles fuesen las galeras del rey de Aragón , ó las francesas. El almirante había mandado encender un farol en cada galera , y los franceses hicieron en las suyas aquello mismo , y hallAndose entremezclados los unos entre los otros, comenzóse entre ellos á herir la batalla muy bravamente. I-a galera del almirante embistió por el costado una galera proenzal, y llevóle todos los remos de una banda, y no quedó ballcsle ro ni galeote que no fuese A la mar , y como era muy conocida la venlaja que los nuestros tenían, y lasgaleras del almirante hubiesen aferrado con las de los enemigos, los franceses fueron perdiendo del todo el ánimo por el grande dañoque en ellos hacíala ballestería. Al principio de la batalla , doce de las galera* francesas de las que tenia Enrique, por la oscuridad de la noche se salieron de la batalla , y siguieron la via de Rosas, y las otras trece fueron ganadas por los nuestros y en ellasquedó preso el almirante Juan de Escoto y murieron mas de cuatro mil hombres según parece en una carta que el rey escribe desta jornada. Reconociendo el almirante, que se le habían escapado las doce galeras , quiso seguirlas , mas como era de noche, detúvose hasta otro dia , y mandó pasar las armas y gente de sus galeras, A las que había ganado, que eran mas nuevas que las suyas y mandó llevar las que él dejó A Barcelona , y por gran fortuna y temporal que se levantó, faltó poco de perderse en aquella playa , y algunas se escaparon al cabo de Llohrcgat, y las otras corrieron al puerto de Salou. Otro dia el almirante ci n gran ira, mandó ejecutar en los enemigos, en venganza de las crueldades que los franceses hicieron en la entrada de Roscllon y Cataluña, nuevos géneros de tormentos, mas crueles y terribles que la misma muerte , y mandó sacar los ojos A doscientos y sesenta hombres, que no estaban heridos, y enviólos al ren! del rey de Francia , y fué esta fiereza muy notada en este capitán. Estuvo nuestra armada en aquel lugar donde fué la batalla aquel dia , y de allí corrió la costa hasta el Grao de Narbona, en seguimiento de las doce galeras que seles habiun escapado, y volvióse al puerto de Cadaqués , que era del conde de Ampurias, y estaba por el rey de Francia, y los de el castillo se le rindieron, y tomó allí una nao cargada del duque de Brabante en la cual se halló gran suma de dinero, quise traia para la paga del ejército, y fueron lomados otros dos leños, que estaban allí cargados. Estando ci almiranteen aquel puerto de Cadaqués , el conde de Fox y Ramón Roger de Pallas por orden del rey de Francia, siendo asegurados, fueron A tratar qu • guardase lo asentado en la tregua , hasta cumplirse los treinta dias, dentro de los cuales se debia entrará Girona , pero el almirante respondió, que no se incluía él en aquella tregua, ni la armada do mar.

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Cap. LXIX. —Que la ciudad de Girona se entregó al rey de Francia , y se levantó el campo francés, y se volvió á Roscllon, y de la muerte del rey de Francia. Estaba en este tiempo el rey de Francia muy doliente en Castellón de Ampurias, á donde se había retirado por la infección del aire, y entretanto cumplidos los veinte dias de la tregua , dentro de ios otros tres dias por orden del vizconde de Cardona , salieron los dolientes que habia en Girona , y todos aquellos que no podian tomar armas. Después salió él con los suyos bien armados y en orden de batalla , con sus pendones tendidos, y vínose a un lugar de la orden de San Juan llamado Han Saloni, que está en el caminodeGirona, y dista de Barcelona ocho leguas , adonde el rey de Araron estaba Tras cstosecntregó Giroua al rey de Navarra . y entró gran parte del ejército dentro , y usaron contra algunos vecinos que allí habían quedado, dceitniños ó increíbles géneros de crueldades é insolencias, violando y profanándolas iglesias y sepulcro desan Narciso, patrón de aquella ciudad, en el cual todos los de la tierra tienen gran devoción,y le despojaron las preseas y joyas, y según cuenta uno de los autores sicilianos antiguos, le arrastraron, y asi pareció suceder el castigo éira de Dios, porque murieron en breve tiempo de pestilencia, mas de cuarenta mil franceses. Fué este caso tan estraño y maravilloso, que se tuvo muy cierto y constante, que del sepulcro de aquel glorioso santo se vieron salir innumerables enjambres de tábanos y moscas, de muy diferente talla y figura, que eran tan grandescomouna bellota, segun Aclot dice, y herían y emponzoñaban de tal manera los caballos y gente del rey de Francia, que caían luego muertos, y fué tan grande el número de los caballos que desta manera murieron , que afirma el mismo autor ser muertos cuatro mil de precio, y de otros veinte mil, y creo que se limita harto en el número, porque una carta que el rey don Pedro escribió al rey don Sancho, en que le avisa del suceso desta guerra , afirma haber muerto cuarenta mil caballos, de donde se puede conjeturar el poderlo y grande número de las gentes que en aquel ejército entraron en Cataluña. Sabido por el rey, que el ejército del rey de Francia se retiraba al Ampurdan, y que se dejaron en la ciudad doscientos de caballo y cinco mil de pié, cuyo general era Eustaquio senescal de Tolosa , á quien se dio cargo de la guarda de aquel lugar , con su gente de caballo y con los almogáraves, y con la otra gente de guerra mas escogida se fuéá Darnils, con propósito de ir por la montaña al collado de Panizas, por hacer dafib en aquel paso á los enemigos. En Darnils mandó hacer alarde un miércoles á veinte y seis de setiembre , y moviendo de ulll, siguió el camino de la montaña para el monasterio de Bañuls, y los vecinos de aquel lugar le entregaron, y fueron allí presos ciento y veinte, franceses. Pasando adelante llegó á un lugar de la sierra á tres leguas de la cumbre de Panizas, á donde aguardó la otra parte de su ejército. En este medio iban de cada dia faltando los bastimentos al ejército francés , y las gentes del estaban en tanta extrema necesidad que les faltaba ya el ánimo , juntamente con las fuerzas, y fué necesario que el rey de Navarra y los capitanes del ejército proveyesen , que por los confines de Rosellon acudiese la gente que all¡ habia de guerra ó tomar los pasos y asegurarlos por aquella parte , y algunas compañías doNarbona y Tolosa se subieron a Monlcánigo y se apoderaron de los montes que están entre Rosellon y Cataluña. Llegaron

entonces dos mil de caballo y cuatro mil peones del ejército francés de noche con ardid de entrar en Besalú, pero estando muy apercibido Asberto de Mediona salió contra ellos con ochenta de caballo y con dos mil peones, y recelando los enemigos de ser encerrados de las gentes de las fronteras, siendo sentidos, se retiraron y recibieron daño de la gente que habia salido de Besalú al paso de un arroyo que estaba junto de aquella villa. Entretanto, se iban levantando los franceses de los lugares en que estaban alojados, é Ibanse recogiendo hacia Castellón de Ampurias, donde el rey de Francia estaba, y sacáronle en una litera con otros muchoscaballeros que estaban muy dolientes, y los llevaban de aquella suerteen andas. Fueron de esta guisa con todo el cuerpo del ejército hasta Vilanova , que está en la vega de Peralada , y llevaban tanta ansia de pasar los montes, que iban dejando por todos los lagares por donde pasaba el ejército grande fardaje, y toda la hacienda de mayor precio y valor, no curando sino de salvar las personas, y detúvose el rey de Francia en Vilanova algunos dias , por ir enfermo de dolencia mortal. Escribo Aclot, que fué fama pública , la cual también se confirmaba por uno de los autores antiguos de las cosas de Sicilia, que el rey de Navarra envióa decir al rey de Aragón su lio, que el rey su padre estaba para morir, y no podía escapar de aquella dolencia , y que teniendo deliberación de salir de Cataluña con toda su gente, le rogaba y requería por quien él era y por so gran cortesía, que no leimpidiese el paso, y le asegurase á él y á todos los suyos, pues le dejaban desembarazada la tierra. A esto dice Aclot, que respondió el rey como principe de gran valor, que él aseguraría á su sobrino, como á principe que merecía ser honrado, y por su respeto á todos los suyos, por si y por los caballeros que con él estaban, pero que no seria parte , que los a|mogáraves y la otra gente desmandada que estaba por aquella sierra, no hiciesen el mal que pudiesen y que en aquel caso no le obedecerían, y asi se entiende que se hizo toda diligencia por ellos por hacer el daño posible á los franceses. Otro dia envió el rey de Navarra delante cuatro mil de caballo ,* para asegurar el paso, y partieron de Vilanova, y repararon en Junquera , y en aquella sazón el rey de Aragón con toda su gente estaba muy cerca en la sierra á un lado de los enemigos , y cuando ellos hacían alto, él reparaba con los suyos. Aquel dia quedó el ejército francés en Junquera y el rey de Aragón se puso en un cerrillo muy cerca, donde habló con los suyos, y les hizo un grande razonamiento, agradeciéndoles los trabajos y fatigas que en aquella guerra habían padecido , representándoles la perdición y miseria de sus contrarios, que poco antes tenían tanta soberbia y estimaban en tan poco todas las fuerzas que se le podían poner delante , concluyendo su plática , que harta venganza tenían de sus enemigos, pues iban castigados de su soberbia , y asi les rogaba, que hubiesen misericordia dellos, como nuestro Señor la babia mostrado en sus cosas, y porque don Ramón de Moneada, que era de muy anciana edad, y fué uno de los señalados caballeros de sus tiempos, por la costumbre de Cataluña decía, quo debia,siendo él senescal, ir en la avanguarda, en cualquier hecho de armas que hubiese dentro del principado, el rey holgó dello, y pidióle que llevase por compañero un rico hombre de Aragón.porque enaquel trancequeria que catalanes y aragonesesfueseniguales, y holgó dello, aunque por la usanza de Cataluña preten| dia que debía ir solo, siendo la guerra dentro i¿ella. El rey ordenó la gente de caballo sin moverse de nllf, cuanto daba lugar la aspereza del monte , y estuvieron en él aquella noche sin tomar ios caballeros ningún refresco, y no se querían mover de allí algunos porque no se les pasasen los franceses sin reencuentro 6 algún becho notable. Otro dia domingo que fué el último del mes de setiembre, los franceses movieron con su ejército, que estaba en el llano bajo de Junquera, y comenzaron a subir algunos el monte de Paniza arriba , y los almogaraves y gente de pié , contra la orden y mandamiento del rey, tomaron lo alto del paso sin qae pudiesen ser detenidos. Iba el rey por la sierra con toda su caballería , al lado de los franceses , sin dar lugar que se desmandasen los de caballo , mas los almogaraves, sin querer acaudillarse ni detenerse , dieron en ellos y comenzaron á pelear y hacer daño en los de caballo, que por aquella ladera de monte no podían arremeter ni romper, pero la mayor parte de laalmogara-veria fuéá dar en la retaguarda para robar el bagaje. Con este rebato,ly con otro los detuvieron casi todo el dia, acometiendo por todas partes, de tal suerte, que no pudieron caminar sino desde la Junquera hasta el collado de Panizas , qne era camino de media legua , y reparó la mayor parte del ejército, a la subida del collado, porque los que ^fueron delante por descubrir los pasos, reconocieron, que desde lo mas alto de la montaña, tenian tomado el paso los del rey de Aragón , como se estiende hacia la mar, por donde subió gente de las galeras del almirante , y se apoderaron del monte por toda aquella ladera e hicieron mucho daño en la gente que pasó adelante Estuvieron aquella nochedesta manera, de ambas parles, y al otro dia, que fué el primero de octubre, algunas compañías de caballo desmandadas, acometieron la retaguarda ,y como gente vencida , y que dejaba el campo, hallaron en ellos muy poca resistencia. Has acudiendo á socorrer en aquella necesidad los que habían tomado la delantera , pasó el escuadrón en que iba el rey de Francia, y con él el rey de Navarra, y las andas en que llevaban los enfermos y todo el camino estaba lleno de los heridos y muertos, y fué el despojo que los almogaraves allí hubieron de increíble precio. Habiendo pasado desta manera la gente francesa la montaña, entraron en Perpiñan, y otro dia murió en aquella villa el rey de Francia, según Bernardo Aclot refiere, y con este aulor conforman los historiadores italianos y franceses, que escriben haber muerto en Perpiñan , puesto que el mismo Aclot escribe, que algunos dijeron, que murió en Castellón de Ampurias, y otros en Vilanova, junto á Peraleda, y otros que falleció en la misma litera en que iba al pasar de la montaña, y tiene por mas verdadera la primera opinión. Montanerdice, que falleció en un albergue de un caballero, que se doria en Sort de Vilanova, que está al pié dePujamilot, junto á Vilanova , mas en cualquier lngarque fueso, su fin y muerto fué muy miserable , considerando la entrada que hizo con tan poderoso ejército, y la salida.

Cap. LXX.—Que los franceses que Unían la ciudad de Girona, trataron de rendirla al rey, y de los reencuentros que hubo entre los ricos hombres que estaban en frontera de Molina, con ¡a de don Juan Nuñes de Lara.

Después de haber salido los franceses de Cataluña, con tanta pérdida y afrenta ,el rey mandó volver al almirante con .su gente á las galeras , y él se bajó íi lo

llano del Ampurdan contra Castellón de Ampurias, que estaba por los franceses, y acogiéronle luego dontro y rindiéronle la fuerza y castillo, y él los recibió a su merced ,,y sin detenerse, se le dieron los de TorreHa de Mongriu , y todos los otros lugares del Ampurdan, casi a vista y en presencia do los enemigos. Desde allí envió un rey de armas ó Girona, para que requiriese al senescal deTo!osa,que se saliese con los suyos , y le entregase aquella ciudad , y visto el mal aparejo que había de ser socorrido, concertóse, que si dentro de veinte dias no se le enviase tal socorro, que con él pudiese defender aquella ciudad , pasado el plazo la rindiese con los caballos y armas que dentro había. Fué aceptado esto partido por el rey, y partióse para Barcelona , y entró en ella a doce de octubre, de donde escribió a los reyes y principes sus confederados, las victorias que habia alcanzado de sus enemigos , y de su destrozo y estrago, y la pérdida ó increíble daño que aquel ejército había padecido. En aquella misma sazón , don Jimeno de Urrea, don Lupe Ferrench de Luna y don Artal, y don Rui Jiménez de Luna , y Diego Pérez de Eseoron, que estaban , como dicho es , con gente de pié y caballo en la frontera de Albarracin contra don Juan , entraron á correr tierra de Molina, y fueron en busca de don Juan , y de su gente, y hubo entre ellos un gran reencuentro, en el cual la gente dedon Juan fué desbaratada y vencida» y él se escapó por gran ventura con harto peligro, y fueron siguiendo el alcance, é hicieron de aquella entrada mucho daño por les lugares de su comarca , quo seguían la voz dedon Juan. Retrayéndose pora Albarracin , como la gente de pié viniese desmandada , y sin orden, ni concierto alguno , los de Molina , y de sus aldeas salieron contra ellos, y mataron muchos, y les tomaron la presa que traían, teniendo todos guerra contra don Juan, y no se recolando de los de Molina, porque la guerra se hacia contra las gentes y vasallos , que estaban en la obediencia de don Juan, y Molina era de doña Blanca , que fué hija del infante don Alonso hermano del rey don Fernando , que casó con la señora de Molina , y esta doña Blanca fué mujer dr¡ don Alonso hijo bastardo del rey don Alonso. Por esta causa los consejos de Albarracin, Teruel y Daroca desafiaron a los de Molina , y a los otros lugares de aquellas fronteras.

Cap. LXXI.—De la armada que el rey matul,) aparejar, para que se apoderase de la isla de Ualiorca, y de la muerte del rey.

Siendo echados los franceses de Cataluña , de ninguna cosa tuvo el rey mas principal cuidado que de la venganza y castigo que debia tomar del rey don Jaime su hermano, y propuso de hacerle luego guerra , pues le habia sido rebelde contra el deudo de naturaleza , y en ofensa del señorío que sobre él tenia, habiendo sido el principal instrumento y causa do la entrada de sus enemigos, y del daño que el principado de Cataluña habia recibido, pudiéndose defender ambos reyes en Roscllon , si estuvieran concordes, y amparar aquel condado, que no hubiera recibido con grande parte el daño y estrago de la guerra de los franceses, como se padeció habiéndolos recogido con la paz con que entraron. Por esta causa á la misma sazón que los franceses ocuparon «Rosellon, yseapoderarondelas principales fuerzas del, envió el rey de Aragón un caballero desu casa, llamadoBerenguer de Vitalia á Mallorca, y trató con Ponce Zagardi* , que era goberna

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