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de Picardía, con muchos de los suyos, roas como el ejército francés se iba «cercando, los perpiñaneses dejaron las armas, y la gente de guerra se fué apoderando de las torres é iglesias, y lugares mas fuertes de la villa. Estaba en este tiempo por el rey de Francia lodo el condado de Rosellon, y solamente habían tomado la voz del rey de Aragón, Castelnou y Montesquíu , y la ciudad de Elna, que esta hacia la parte de la marina, y es lugar muy famoso, por haber tomado el nombre de Elena madre del emperador Constantino, en cuya memoria se fundó , y por haber sido muerto en él el emperador Constante su nieto, por asechanzas y traición deMagnencio, y está muy cerca del puerto de Colihrc. Hablase recogido dentro mucha gente de Rosellon con sus mujeres y hijos, con mucho bastimento , y tenian el lugar por el rey de Aragón , pero no había gente de guerra que la pudiese defender, y asi enviauon á suplicar al tey les envíase algunas compañías de caballo, para que estuviesen con ellos en su defensa . y el rey envióles un barón muy principal de Cataluña, que se decía Ramón Durg , y entróse una noche dentro con hasta treinta de caballo. Los vecinos estaban muy divisos, y acaudillábanse mal por él, y recelando , que no le entregasen al rey de Francia, y le diesen la ciudad , salióse secretamente una noche con los suyos, y dejaron sus armas y caballos, pero los vecinos se defendieron, cuanto bastaban sus fuerzas, con grande ánimo y valor y fueron tan recios y continuos los combates, que la entraron por fuerza de armas y pusieron á saco, ejecutando en aquella entrada cuantos géneros de crueldades puede padecer un pueblo que es entrado por enemigos , y fué quemada la mayor parte del. Estando el rey en este tiempo en el collado de Paniza, dio aviso á los ricos hombres y caballeros, y universidades del reino de Aragón, de la entrada que el rey de Francia había hecho en Rosellon, para que todos fuesen en su servicio, y porque se tuvo cierto aviso, que los monjes de un monasterio y abadía , que entonces había en el Vayo, lugar muy vecino á la frontera de Navarra , que era de don Jimeno de Urrca , tenían trato de entregar á traición á los navarros, que estaban en la frontera , el castillo, proveyó el rey con gran diligencia , que Miguel Pérez de Isuerre , que estaba en él por alcaide, prendiese á todos los monjes, y asi se puso en ejecución , y fué proveído aquel lugar y frontera de grandísimo número de gente, y los lugares de Sos, Tiermas y Salvatierra. Había el rey mandado armar en las costas de Cataluña y del reino de Valencia diez galeras , y hizo almirantes a Ramón Marquet, y Berenguer Mayo!, y con ellas y otros navios de ¡armada se pusieron en orden, para proveer á las ocasiones que ocurriesen. Con esto se mandó al ¡ufante dou Jaime , que le enviase con armada de galeras y naos al principe do Salcrno , proveyendo , que luego viniese el almiranteen socorro de aquella guerra, por la grande necesidad que se le ofrecía en la defensa de sus reinos , esperando poder ofender ton el armada de Sicilia á sus enemigos, porque este solo recurso le quedaba el rey, para la defensa de Cataluña, quitar la provisión que venia de la Proenza al ejército del rey de Francia. Tenia el almirante Roger de Lauri» en esta sazón cuarenta galeras, y había ido con ellas sobre la ciudad de Taranto, y cercóla con esperanza de poderla reducir al servicio del rey. Entretanto que el ejército francés estuvo sobre la ciudad de Elna, y se detuvo en aquel cerco, algunos de Colibre, que deseaban servir al reyjde Aragón, y estaban en el

castillo, que es muy fuerte, enviaron 6 dar aviso al rey , que si allá iba con gente que pudiese dejar en guarnición para su defensa , se le entregaría, y secretamente partió con cincuenta de caballo , y mil almogáraves , y por la montaña tomó el camino de Colibre; pero como deste trato tuviese aviso Arnaldode Saga alcaide del castillo, que lo tenia por el rey de Mallorca , por la división que había entre la gente de guarda del, puso mejor recaudo del que tenia, y estaba con gran vigilancia, y como el rey hubiese llegado muy cerca del castillo para hablar al alcaide, creyendo que se movía aquel trato con su consentimiento, se fué acercando con solo un compañero y su perpunte vestido, y habló al alcaide, pero disimulando, que no le conocía, porque se acercase mas, mandó a un ballestero que le tirase, y como el rey lo entendió , hirió de las espuelas el caballo, y retiróse con harto peligro, y fuese con su compañía al puerto que está junto déla villa, y pegaron fuego en ella hasta el muro viejo, y á las galeras y navios que estaban en el puerto, y volvióse al collado de Panizas. Tuvieron entonces los franceses gran recelo,que el rey tenia sus inteligencias con los de Rosellon, y que en ellas se concertaba;con el rey su hermano, y sabiendo el rey de Mallorca, que entre los de Colibre había disensión, partió luego para allá, por se amparar de aquella fuerza , y poner gente de guarnición en ella , y recogiéronle dentro con pacto que no entregase el castillo á los franceses. Mas los almogáraves, que eran muy pláticosen aquella montañai y muy diestros y ejercitados en aquel género de guerra, por diversas partes acometían á los enemigos y sucedían entre ellos y los franceses muy amenudo algunas escaramuzas , y de improviso les daban rebato y quitaban los bastimentos y provisiones que venían al real de los franceses. Un dia Ugo cunde de Ampurias teniendo aviso, que una recua de mas de mil y quinientas acémilas del ejército del rey de Francia , babia llegado cerca de Colibre, para cargar la provisión que venia de Marsella, salió de noche de la hueste del rey con cincuenta de caballo y cien peones, y pasó el valle que dicen de Bañuls y caminó delante del castillo deColibie de suerte que no fué sentido de los enemigos y repartió su gente en una celada , y él con algunos de caballo salió al camino , por donde había de pasar la recua, en que venían ciento y sesenta de caballo y dos mil peones. Estando ya cerca , salieron de diversas partes de la celada y acometieron con grande grita á los franceses, y viéndose salteados, recelando que fuese mayor número de gente, pusiéronse en huida, y el conde con algunos de los suyos se adelantó tanto hiriendo en ellos, que fué preso , pero llegando alguna gente de caballo por una senda y entre ellos el primero un hermano del conde, que no tenia sino diez y ocho años, fueron atajados los que le llevaban, y como iban desbaratados y en huida hirieron en ellos con tanto ánimo, que mataron diez y siete caballeros, y hasta ochenta soldados, y cobraron el conde y tomaron gran parte de la recua , con la cual se volvieron al collado de Panizas. En esto el rey de Francia y el legado enviaron con un rey de armas á requerir al rey de Aragón, que no le impidiese el paso, y desembarazase el señorío que la Iglesia habia dado á Carlos su hijo, porque se escusaseu las muertes y daños y la destrucción de la tierra , que de Id contrario se podía seguir. A esta demanda respondió el rey muy cortesanamente diciendo , que parecía bien cuén poca tenia en ella, quien con tanta liberalidad y largueza se la daba, y

que no le costo tnnto, como á los reyes sus predecesores, que le ganaron y conquistaron derramando sn sangre, que tuviesen por muy sabido, que el que la quisiese, la compraría tan caro que se arrepentiría de haber tomado tal empresa como en breve pensaba, mediante Dios, que lo conocerían.

Cap. LXI.— De la entrada del rey Füipo de Francia con su ejército en el Ampurdan y Girones.

Estuvo mas de veinte días el rey de Francia con su ejército al pié de los montes, y había ya entrado el mes de junio y conocida por los franceses y gente extranjera la dificultad del paso de la montaña, perdieron mucho del animo y orgullo que traían. Era de parecer el legado, que pasasen por el collado de Panizas, y otros eran de muy contrario consejo, y habia entre ellos grande diversidad y contradicción. Sucedió en este medio, según Aclot escribe, que el rey de Mallorca erigió al rey de Francia al abad del monasterio de San Pedro de Rosas, que era francés por ser de la obediencia del monasterio de la Grasa, que esta junto a Narbona , y a un caballero su vasallo que decían Pedro de Santapau, y avisaron de cierto paso, del cual no se recetaban los nuestros, y que con poca dificultad se podía aderezar por donde pasase el ejército, que está en un cerro sobre la villa de Peralada , que Montaner llama el collado de la Manzana. Fué reconocido aquel lugar por el conde de Armeñaque y por el senescal de Tolosa, y con mil de caballo y dos mil peones, fueron con los gastadores y abrieron el camino, de suerte que el ejército pudiese pasar por él. Después subieron hasta siete mil de caballo y diez mil peones, y se apoderaron déla sierra , y echaron los que habia de guarda, que eran hasta ochenta soldados de Castellón, y porque á caso el conde de Ampurias era ido con sus compañías á reconocer sus castillos, corrieron hasta lo bajo la vía de Peralada y Castellón. Aquel dia bien tarde a puesta de sol lo restante del ejército del rey de Francia comenzó é pasar el recuesto de la montaña, é iba delante la gente de caballo y caminaron sin estorbo alguno hasta llegar al paso, y entraron por él, y pasaron en diversos días el bagaje, y estaba el camino tan abierto , que pasaban los carros sin mucha dificultad y repararon en un cerro que está junto de Peralada, y la armada de Francia vino en la misma sazón á tomar tierra entre Castellón de Ampurias y el monasterio de San Pedro de Rosas, y el real del rey de Francia se asento delante de la villa de Peralada al pié de la montaña junto á San Quirse y de allí se fué estendiendo de la Garriguela A la Garrida y Valguamera y á Pujamilot, por lodo aquel llano de Peralada. Visto por el rey de Aragón , que el ejército y campo francés habia pasado sin ninguna resistencia , y estaba junto á Peralada, tuvo gran recelo no hubiese consentido en ello el conde de Ampurias , porque estaba entonces en Castellón, y habido su acuerdo con los ricos hombres y de su consejo mandó levantar las tiendas y que todos siguiesen el camino déla puente de Girona, dejando el de Figueras, y tomasen el camino de la montaña , para el monasterio deBañuIs, y que no pasasen por el Ampurdan, con recelo del conde, y dejóles al conde de Pallas , y él tomó el camino de Figueras por saber nueva cierta del conde de Ampurias de quien tenia sospecha, que se hubiese confederado con el rey de Mallorca y de Junquera , proveyó que los de aquel lugar pasasen su ropa •y la gente inútil al castillo de Rocaberti. Cuando llegó á Figueras , bailó que los vecinos se habían salido del

lugar, y estaba dentro el obispo de Huesca con alguna gente y con enojo que la hubiesen desamparado los vecinos mandaba poner fuego en ella , pero á suplicación del obispo y del conde de Pallas, y de los ricos hombres que con él estaban, no se puso en ejecución. De allí mandó el rey llamar al conde de Ampurias, que estaba en Castellón, y en presencia de los ricos hombres le animó, para que se dispusiese A resistir los enemigos, y con valor y esfuerzo recogiese sus vasallos y visitase todos los lugares de su señorío, y con diligencia se entendiese en ¡a fortificación y dofensa de los lugares que se podían sostener, pues era uno de los mejores y mayores barones de Cataluña , asi en nobleza , como en riqueza de tierra y vasallos, y él y los de su linaje habían sido siempre leales ñ los reyes sus antecesores, y deseaba que en aquella jornada se cenociese, cuanta razón habia de confiar del el mayor peso de la guerra. Elcondo leaseguróque amaba y deseaba su servicio , y que le habia deseguir. contra todos los hombres del mundo, mas como importaba tanto aquello, siendo la llave y fuerza de Cataluña, el rey no se acababa de confiar , y por otra parle no quería dar á entender, que no se tuviese por muy servido del, y estando el rey en Girona á diez y nueve del mes de junio, un dia entes que el ejército francés acabase de pasar los montes, hizo merced al conde para él y sus sucesores, del vizcondado de Bas y de las villas y castillos deCastelfollit, Montagudo, Monros y Muñol,que el rey habia comprado de doña Sibilia, madre del conde que se llamó Ponce Ugo. Volvióse el conde por mandado del rey é Castellón , y comenzó á fortificar aquel lugar de bastidas y barreras , y el rey con su gente fué de Figueras ú Peralada, y con tanta diligencia iba reconociendo y visitando todos los lugares de aquella frontera, que muy pocas horas paraba en ningún lugar , y andaba discurriendo por todas partes, no se confiando del conde de Ampurias, y mandó quedar en Peralada toda la gente de caballo, y partió á Castellón para reconocer la provisión que el conde hacia en la fortificación de aquella villa, y vuelto á Peralada repartió los caballeros y gente de guerra por sus estancias, que estuviesen en defensa déla villa, y mandó fortificar ciertas bastidas , al tiempo que el ejército de Francia estaba a la vista . y hablan pasado desta parte de los montes ocho mil de caballo y cincuenta mil peones. Halláronse en esta sazón con el rey, Armengol conde de ürgel, Arnao Roger conde de Pallas, don Ramón Folch vizconde de Cardona , don Dalmao vizconde de Rocaberti , don Ramón de Moneada señor de Albalate y senescal de Cataluña , don Berenguer de Entenza, señor de Mora y Falsete, don Ramón de Moneada señor do Fraga , don Pedro de Moneada señor de Aitona , don Berenguer dePuchuert, don Ramón deCcrvera señor de Juneda, don Ramón Berenguer de Anglesola, con la mayor parte de la caballería de Cataluña. Entonces tomó el rey su acuerdo con estos ricos hombres, de lo que debia hacer, y fueron de parecer, que el rey no aventurase su persona en aquel lugar, y se fuese para Castellón, ó á otra parle que mas conviniese, y que ellos quedarían en defensa de Peralada, y el rey se fué con solos tres caballeros á Castellón, y dejó en Peralada al infante don Alonso, y al conde de Pallas por general, mas luego se entendió, que no se podría defender por no estar bastecida de armas y otros pertrechos, y mandó que sesaliesen dellas y sacasen toda la gente, para quo^se viniese á Girona , y pegaron

fuego á la villa y salieron dolía estando muy junio el campo del rey de Francia, y lodos aquellos ricos homlii es se recogieron a Castellón y de allí se vinieron recociendo para Girona. Este caso se cuenta por Aclot, eugran alabanza y honra del vizconde de Itocaberti, porque viendo el rey que estaba muy congojado, poique recelaba que se perderían si emprendiesen de defender a Paralada , y que era grao pérdida, si se desamparaba una tal villa a la entrada del Ampurdan, el vizconde que era señor della, dijo al rey, que él lo remediaría y aseguróle que él tomaba á su cargo, que ni los enemigos la tomasen, ni de ella pudiese venir daño a la comarca, y el rey mostró desto gran contentamiento, y entonces el vizconde se fué con su gente á poner dentro, y se puso fuego & la villa. Apenas era salido el rey de Castellón, cuando se entregaron los vecinos 6 los franceses , y de alli se fueron ocupando algunos lugares del Atnpurdan, que no estaban en defensa. Vínose el rey á un castillo junto de Girona, que se dice Ponlons, en el cual estaba, un caballero catalán , llamado Bernardo de Monpaho, y envióle á Torrella deMongriu, para que sacase de aquel castillo los infantes, hijos del rey de Mallorca, con orden que se llevasen a Barcelona, y de allí se vino para GiroDa, adonde estaban ayuntadas las compañías y geotedelas veguerías de Cataluña, y los do aquel lugar estaban tan alterados, que muchos desamparaban sus casas y se salían fuera de la ciudad, y los soldados y gente de guerra so desmandaba por ella , robando y haciendo algunos daños. Allí deliberó el rey , que se fortificase Girona, y atento que no tenía gente para poder resistir á su enemigo, ni esperarle on el campo, y quo convenía dar lugar al Ímpetu y furia francesa, y quo se entretuviese la guerra hasta el invierno, mandó despedir la gente do los concejos, y quedaron tan solamente los ricos hombres y caballeros, con los almogaraves, y mandólos entremezclar con gente de aquellas fronteras en los lugares y castillos que se podiau defender. Hubo entonces gran diferencia cerca de lo que convenía á la delensa de Girona , porque n los unos parecía dilicultoso y casi imposible, que se pudiese defender, y eran de acuerdo, que se desamparase como los otros lugares del condado de Ampuriaa , poro el vizconde de Cardona con gran animo de servir al rey, como fuese muy valiente caballero y de gran corazón , y de los mas señalados de sus tiempos, dijo que él era alcaide de Girona , y por la costumbre de Cataluña, no podía escusar de tomar a su cargo la defensa, y ofreció, que él esperaría en olla con los suyos cualquier peligro y afrenta que viniese, y el rey se luvodello por muy servido, por loque importaba para la delensa de toda Cataluña, que aquel lugar no so desamparase, y mandó salir todos los ve'■inosde Girona, y puso gente de guerra la que bastaba para su defensa, y dio orden como fuese proveída .le vituallas de los lugares circunvecinos, y nombró para que quedasen con el vizconde, a don Guillen de Castelauli, y á don Guillen de Anglesola, y Beltran de Candías y algunos otros barones y caballeros , que podían ser hasta en número de ciento y treinta de caballo, y dos mil y quinientos almogaraves, gente muy ejercitada y plática eu la guerra, con lanzas y ballestas , entre los cuales bahía seiscientos moros del reino de Valencia, muy escogidos ballesteros, con ballestas que decian de dos pies, y salióse el rey con la otra gente. Proveyó el vizconde con gran diligencia en la fortificación de Girona, y mando hacer algunas basti

das y labrar sus barreras, y pertrechar los muros, y derribar las casas que estaban defuera , arrasando el campo. Está asentada Girona en un recuesto, y por junto á ella corre el rio Ter, que hace un hondo barranco, que por aquella parte la defiende, y era bien murada de una muralla antigua muy fuerte. Lo alto de la ciudad á la parte de oriente tiene la iglesia mayor, y junto 6 ella las casas obispales, y en lo mas alto tenia una torre muy grande y bien fuerte de grueso muro, que llamaban la Gironella, adonde estaba la mayor fuerza de la ciudad. Todo esto mandó fortificar el vizconde y poner gente que defendiese, las torres y muros, y repartió las.estancias que hizo dentro del muro antiguo, y lo demás mandó derribar salvo la iglesia de San Feliu que estaba fuera bajo de la iglesia mayor, en la cual mandó po— Der algunos almogaraves, gente bien escogida, que la defendiesen. Con esto partió el rey con alguna gente de caballo y vino A> Barcelona , de que se siguió que todas las villas y lugares de aquella comarca, hasta una jornada de Barcelona, hubieron tanto miedo del ejercito francés, que dejaron sus casas, y se salieron de Li> villas y castillas y alquerías en que estaban, desamparando la tierra Han», recojiéndose fila sierra y á los lugares fuertes, que había en algunos collados y rocas, que se detuvieron por el rey de Aragón , por ser de su naturaleza y sitio muy enriscados y fuertes. Estos eran en el Arapurdaa itocaberti, Kequesens, Carmenzo, el Castillo de Lerz, la fuerza de San Salvador, que eran del conde de Ampurias y de don Dalmau vizconde do Rocaberti. En el Girones estaban en defensa la ciudad de Girona. Campredon, el castillo y villa de Besalú, y en el Valles el castillo de Monsoriu, que era uno de los mejores y mas fuertes que había en aquellos tiempos y era del conde de Ampurias. Todo lo restante quedó desierto y se dejó á los enemigos, hasta las puertas del castillo de Moneada, muy junto á Barceloua, que era del vizconde de Bearne, y lugar muy fuerte, y en este castillo y en el de Monlornes, cuyo señor era don Berenguer de Entenza, por ser muy importantes se pusieron algunas compañías de soldados eu su defensa.

Cap. LXI1.—De! cerco que el rey de Francia puso con su campo sobre Girona.

Rendida que fué la villa de Castellón de Ampurias al rey de Francia con tan poca resistencia, como en lo precedente está dicho, anduvierou los franceses discurriendo por el Ampurdan, sin hallar gente por los lugares eu su defensa. La mayor parte del campo fué a ponerse sobro la fuerza de San Salvador que tenia un castillo muy fuerte, y está sobre el monasterio de San Pedro de Rosas , y los que estaban dentro le rindierou á los franceses sin esperar combate, temiendo que les faltarían las vituallas y que no podrían ser socorridos. Corría la armada francesa toda la costa ocupando los lugares y puertos que en ella hay desde Colibre hasta luanes, y la mayor parte se recogió en el puerto de Rosas, a la entrada del Ampurdan , por ser puerto muy espacioso, y la comarca fértil y abundosa de todas las cosas necesarias, y la otra parte hacia sus viajes á la Proenza y a las islas de Mallorca y Menorca, porteándolo que era necesario para la provisión del ejercito. Del castillo de San Salvador movió el ejército contra el castillo de Lerz, y fué acometido con muy recios combates, y á la postre se hubieron de rendir los que estaban en su defensa salvando las vidas. AHÍ se hizo la solemnidad de poner el legado a Carlos en la posesión del condado de Barcelona, con las tierras y señoríos de Cataluña, y celebró la fiesta ■ tollo con grande alegría, por ser el primer lugar de Cataluña, que se había ganado por fuerza de armas, y se repartió Garlos la tierra de Cataluña y nombró en ella su senescal, y de allí partió el rey de Francia con su ejército, con determinación de ir sobre Girona, y llegó la mayor parte de la otra parte de la puente, á donde se alojaron, y comenzó 6 dividir las estancias del ejército. Asentado el campo en torno de la ciudad envió el rey de Francia al conde de Fox, para que tratase con el vizconde de Cardona, rindiese aquella plaza ó se aparejase otro dia para la batalla, con promesa que se haría el mas rico hombre que en España hubiese. Trabajó el conde que era su deudo, de persuadirle lo que el rey de Francia pretendía, afirmando que no se podría escapar de ser preso, alegando que la fidelidad y obediencia se debía principalmente á Dios y á la Iglesia, pero no dando lugar el vizconde á las pláticas del conde de Fox, el real se fué acercando para combatir la ciudad, y los de dentro se apercibieron con grande (mimo eu su defensa.

Cap. LX11I.—De lo qne ordenaron tos de la unión del reino para socorrer al rey.

Por este tiempo se habían juntado los ricos hombres en la ciudad da Zaragoza, en la iglesia de San Salvador con los mesnaderos é infanzones y procuradores de las villas y lugares del reino, y de concordia y consentimiento de los que pretendían ser desaforados del rey, por no se haber proveído en satisfacer a sus agravios, ordenaron en el principio del mes de julio , que todos los ricos hombres, caballeros é infanzones que no estaban en las fronteras de Navarra y Albarracin, fuesen á servir al rey en esta guerra, no embargante que no se habían cumplido las sentencias que se habían dado en la corle de Zuera , por el justicia de Aragón con consejo de la corte general. Entonces fueron don Pedro señor de Ayerve, hermano del rey y los ricos hombres y caballeros del reino, que no estaban en eslas fronteras, con su gente y vasallos á servir al rey, que andaba ya con grande solicitud , proveyendo las cosas necesarias á lo guerra en defensa del principado do Cataluña, y con tanto valor y ánimo como si tuviera cierta la victoria, y con gran voluntad acudían todos para resistir a tan grande poder, procurando de le imitar en el esfuerzo y valor que mostraba. Hablase juntado la mayor parte de la gente de caballo que tenia el rey en Hostalrích yenBesalú, que está mas allegada á la parte de la montaña á donde por ser lugar importante y tener un fuerte castillo, mandó el rey estar en frontera contra los enemigos á Asberto de Modiona, Bernardo de Anglesola, Berenguer de Puchuert y Beren-iiff de Kosanes, con sus compañías de gente de armas y con dos mil almogáraves, y muchos de los barones se quedaron en Hostalrich, y otros se repartieron por los lugares de aquella comarca, donde hacían sus correrlas contra el real de los franceses, y entre ellos y las compañías de gente de caballo francesa que corrían el campo, hubo algunos reencuentros y escaramuzas, saliendoá los pasos y caminos por donde venia la provisional real. Era el rey de tanto valor, y de tal entendimiento, que todas las cosas grandes y pequeñas las ordenaba y disponía por su persona, y no solamente proveía en lo que á cada negocio parecía

convenir , pero lo mos por sí lo ponía en ejecaciom acomodando los consejos y provisiones para los casos que pudiesen suceder. No era tan áspero y severo con los soldados particulares, cuanto consigo mismo, y en templanza, solicitud y trabajo competía con todos , ni en otra cosa se mostraba superior, sino en sola la magostad de su persona y en el titulo de la dignidad real. Esto ponía á todos tanto ánimo que se aventuraban a cualquier peligro. ■'

Cap. LX1V.—De la batalla que tuvieron por mar Ramón Marquet y Berenguer Mayol, en la cual fué preso y vencido Guillen de Lodena, almirante de Francia.

Mandó el rey armar en Barcelona á gran furia once galeras que estaban surtas, para defender la playa y fortificar la ciudad, é hizo labrar muchas bastidas y castillos de fusta por el muro , y diversas máquinas y trabucos, y en breve tiempo se puso la ciudad en defensa. Allende de las galeras había muchos navios y saetías de particulares catalanes y valencianos, que andaban á corso, y discurrían por toda la costa de Narbona y de la Proenza , y hacían mucho daño en los navios y barcas que de Marsella y de otras partes venían al real del rey de Francia. Entre estos corsarios, según escribe Aclot, babia uno muy señalado y famoso que llamaban Albesa , que era de Alicante, y con algunos compañeros usados en aquella guerra, con solo un leño de veinte y ocho remos que tenia armado, engolfándose por no ser descubierto de la armada francesa, que estaba repartida en San Feliu deGuixols y en los puertos de Rosas y Colibre, hizo vela y fué á surgir (i la punta del Grao de Narbona , y descubrió trece barcas que venían la via de Marsella, de las cuales las siete resurgieron en el Grao , y hormegáronse dentro en tierra , y á la tarde poniendo en orden Albelsa los suyos, entró en el Grao donde estaban aquellas barcas y algunas otras, y entraron en ellas sin defensa alguna, y aprisionaron los que dentro estaban é hizo una grande presa , y dcsta suerte otros corsarios hicieron mucho daño y grandes saltos en los navios de los enemigos, y de la presa daban el quinto al rey. Por otra parte Ramón Marquet y Berenguer Mayol, vicealmirantes de Cataluña , con diez galeras se salieron para tomar lengua de loque los almirantes de Francia determinarían , y llegaron a San Feliu de Guíxols, dejando atrás la armada de Francia , y allí tuvieron nueva que veinte y cuatro galeras estaban entre Rosas y San Feliu, y fueron á furia de remos ft combatirla, y estando á tiro de ballesta, acometieron los unos para los otros, y embistiéronlos nuestros las galeras de Francia tan juntas y tan bien concertadas , que las hicieron dividir en tres partes, y encerrando en medio los catalanes siete galeras de los franceses, les dieron tanta priesa y las acometieron tan esforzadamente, que las ganaron é hicieron tauto estrago en ellas, que apenas quedaron doscientos hombres. Esto se hizo con muclia celeridad y presteza , antes que las otras galeras se pudiesen juntar , y movieron las nuestras contra las otras de Narbona que estaban á la parte de mediodía, y trabóse entre ellas muy brava batalla y fueron vencidas, y las de Marsella , que estaban á la parte de levante, batieron los remos y recogiéronse hacia Palamós, donde estaba la armada de Francia, y todas las otras fueron desbaratadas , y fué grande el estrago que hizo en los franceses la ballestería catalana, quo llamaban de tabla , que era la mejor que hubo en aquellos tiempos, y estos oran los quo vencieron muy grandes batallas por mar, en las cuales se señalaron los catalanes sobre todas las otras naciones. Pusiéronse los franceses en buida , y lo mismo hicieron las galeras de la Proenza, y siguiendo los nuestros el alcance , como llevaban las galeras descargadas y eran muy tijeras, tomaron otras ocho, y con ellas la capitana , y fué en ella preso el almirante de Fracia , que se decia Guillen de Lodena. Habida esta victoria, quo fué una de las muy nombradas que hubo por mar estos tiempos , Ramón Marquet y Berenguer Mayo! llevaron con sus galeras seis de las quo ganaron, y las otras echaron á fondo, y pusiéronse en la mar, y porque salía dePalamós la armada del rey de Francia, echaron A fondo las galeras.francesas que llevaban, y pasaron los prisioneros a sus galeras, y otrodia A hora de tercia llegaron á Barcelona con las divisas y regocijo que se acostumbran en semejantes victorias. De allí adelante comenzó la nación catalana ser estimada sobre todas, en la empresa de mar, y con esta victoria y con lasolrasque alcanzaron, siendosu almirante Rcger de Lauria, nosolosedefendió el reino de Sicilia y lo que se conquistó en Calabria y Basílica la, pero se puede decir en toda verdad que se restauraron estos reinos que tuvo ya el rey de Francia por suyos, y quedaron tos catalanes con el señorío de la mar.

Cap. LXV.—Del reencuentro que hubo el rey con los franceses.

Fué tan grande el Animo del rey en el tiempo de la mayor adversidad, y cuando tenia dentro en su reino un tan poderoso adversario , que entraba á tomar la posesión del con tanta autoridad y pujanza, que no pensaba hallar ninguna resistencia , que estando desconfiado de ser socorrido de ninguno de los príncipes sus aliados, y mucho menos del rey tic Ijislilla su sobrino, de quitan tuvo al principio esperanza que seguiría con él una misma fortuna por su propio interés , y teniendo en Sicilia gran parte de la gente de guerra de su reino, con todo esto no perdió punto de su gran valor, en el cual se señaló sobre todos los principes de sus tiempos, y no se contentaba con entretener la guerra, defendiendo sus castillos y fronteras, pero de tal manera se apercibió con sola la caballería catalana , y con solos los soldados mas pláticos que le quedaban , que deliberó hacer guerra guerreada & su enemigo, y no cesar punto de molestarle y perseguirle. Esto se hacia por el rey con tanta confianza y osadía ¡ como si él solo con los suyos fuera igual A resistir el poder de los enemigos, y no paraba momento en un lugar por no perder ninguna ocasión. Sucedió pasado el mes de julio, que como se fuese ajuntando en Barcelona mucho número de gente de sus reinos, deliberó ponerse al rostro de los enemigos, para emprender alguna buena ocasión mas A su ventaja, porque era cierto que tan poderoso ejército como aquél no podia durar mucho tiempo en cerco ni en el campo sin que se esparciesen eu muchas partes ó se retirasen y volviesen al condado de Rosellon , y determinaba de ir entreteniendo loque restaba del mes de agosto , porque de cada dia su real se iba aumentando , y el del enemigo teniendo contrario el tiempo , habia de ir disminuyendo. Por esta causa envió al infante don Alonso al reino de Aragón , é hizo llamamiento general A todos sus reinos y señoríos para que se juntasen con él todos los caballeros y gente de guerra, declarando la voluntad que tenia de tener formado ejército para poder acometerá sus enemigos,

y si necesario fuese darles batalla para el primero del mes de setiembre, y sobre esto escribid á todos los ricos hombres y mesnaderosde Aragón y Valencia, y i los concejos de Cataluña encargAn/loles porel señorío natural que sobre ellos tenia , no le faltasen en aquella jornada. Sobre lo mismo escribió A don Rui Jiménez de Luna, y A los ricos hombres y caballeros que estaban en las fronteras de Albarracln contra don Juan Nuñezde Lara, paraique en caso que hubiesen hecho el efecto que pensaban en estragar y destruir los lugares en que se habia recogido don Juan, so fuesen donde él estaba. Con esta deliberación se partió el rey para el monasterio de Nuestra Señora de Monserrat, que era de frailes de la orden de san Benito, y estuvo una noche en aquel santo yermo y lugar sagrado con diversos milagros y de allí volviendo por el camino de la montaña se fué d Hostalrich adonde tuvo consejo con los ricos hombres que allí se hallaron, y propuso que sí ronla gentede guerra que se habia ajuntado, pudiese hacer fuerza en un monte que está junto A Girona que llamaban el Puigde Tudela , podría cómodamenle en él asentar su real, y desde allí ofender 6 los enemigos , de manera que levantasen el cerco. Salió el rey con este Ande Hostalrich con quinientos de caballo bien armados, y con cinco mil peones entre almogáraves y otra gente de guerra que llamaban sirvientes, velejando la gente de los concejos en sus fronteras, caminaron la noche, y cuando amanecía estaban sobreGirona y pasaron muy cerca del ejército francés, teniendo el rio Ter en medio que partía los unos de los otros. Pasó el rey adelante con su gente bien en ornen sin que los enemigos saliesen A él, hasta que fueron perdidos de vista, y tomando de través una senda, subió con su gente por el cerco de Tíldela arriba , donde estuvieron todo aquel dia. El rey de Francia creyendo que esta genle iba A correr el camino y comarca de Castellón de Ampurias por hacer alguna empresa, pensó que se pudieran encerrar dentro del Ampurdan, y salieron por el camino real Je Castellón quinientos de caballo, los mas escogidos que se pudieron juntar de la caballería francesa, y no pudieron descubrir el camino que llevaban, y anduvieron toda la noche por diversos caminos en su seguimiento. Mas reconociendo el rey que en aquel cerro de Tudela no habia la comodidad que pensaba para hacerse allt fuertes, p»r~ que les podían quitarlos bastimentos, determiuóque se diese vuelta por las faldas délos montes, y A media noche con algunos do caballo, bajó por el cerro abajo y tomó el camino de Besalú adonde determinó ir aquel dia para defender sus fronteras, sin decir A los ricos hombres el intento que llevaba, y siguieron al rey po la via de la montaña creyendo que seguía aquel camino, y no iban en su compañía sino hasta diez ó doce caballeros según Aclot cuenta, que es el autor que mas particularmente escribió esta jornada, y entre ellos no habia rico hombre sino don Pedro señor de Aycrve su hermano, y otro ricohombre de Aragón. Los que tomaron el camino de la montaña eran el conde de Urgel, don Ramón de Moneada señor de Fraga, don Simón de Moneada hijo del senescal de Cataluña yerno de don Pedro Martínez de Luna el viejo, don Pedro de Moneada señor de Ailona , don Bereoguer de Enlcnza, don Ramón de Cervera señor de Juneda, don Bcrenguer de Puchuert, don Guerau deCervellon y don Alaman de Cervellon su hermano, don Berengoer de Anglesola, y toda la otra caballería que eran hasta cuatrocientos y ochenta de caballo. Los pe°nes q,le

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