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te encontrar un medio de hacernos ver las lágrimas de los pacientes y oir sus gemidos sin que temiesen infringir el silencio que debe reinar en torno de ellos. Pero si por una parte el sistema de Filadelfia deja que desear con relacion al ejemplo, él ofrece este medio mas de lo que pudiera exigírsele: produce la enmienda del culpable, porque, segun se dice, la soledad acomete al alma. En fin, si la reforma moral de los malos es practicable, dicen Beaumont y Tocqueville, no puede provenir sino de un gran aislamiento, de profundas meditaciones, del hábito del trabajo y del sometimiento contínuo á la disciplina. ,, En el aislamiento, reflexiona el hombre que el castigo que sufre es la consecuencia de sus faltas; y que si se le ha privado de su libertad es porque ha hecho un mal uso de ella. Nunca ha comprendido mejor su debilidad y su nada sino despues que se ha entregado á si mismo; y debe admirarse de que esta sociedad poderosa contra la cual ha levantado el brazo se limite á impedir que continúe ofendiéndola, cuando podia arrojarlo (Mr. Demetz.) Ah! la sociedad debe estar animada con respecto al preso de una suma caridad cristiana, y no arrojarlo. Estamos acostumbrados á tomar nuestro interes por guia de nuestras acciones, y es por este interes por lo que trabajamos. El detenido, luego que salga de la penitenciaria, tendrá sentimientos mucho mas elevados.” No se modifica para él la regla ordinaria de la disciplina, ni por recompensas, ni por participacion alguna del producto de su trabajo de que no pueden disponer para procurarse goces sensuales. Por el contrario, el sistema de remuneracion no puede ménos que desfigurar las ideas morales que se pretenden inculcar á los condenados, disponiéndolos á conducirse bien por consideraciones de interes presente y material” (Demetz.) El sistema de Filadelfia tiene numerosos partidarios en el estado de Pensylvania, y á tal punto, dicen Beaumont y Tocqueville que han originado gastos considerables; pero en los demas estados de la Union, ha sido desechado para dar lugar al sistema de Auburn; donde dicen que aquel produce dementes, y que lleva el terror al alma de los detenidos sin obrar mucho en su mejora, que no permite en fin, sino un trabajo poco productivo; y mientras que los presos encerrados en las penitenciaria, establecidas por el sistema de Auburn no solamente cubren todos sus gastos de prision, sino que tambien dejan por término medio un beneficio de 111 francos anuales por individuo: los detenidos de la penitenciaria de Cherry—Hill cuestan al estado de Pensylvania 295 francos cada uno. El sistema de Filadelfia en Francia exita una especie de disipacion y se defiende con fanatismo. Sin embargo, ha encontrado adversarios poderosos por su ciencia y su carácter. Son sus objeciones las que nos restan que oponer. o El carácter frances es eminentemente social y comunicativo ¿y no es de temerse que un aislamiento absoluto produzca en unos hombres de espíritu activo, efectos mucho mas funestos que los que se han observado en América, pueblo de una organizacion del todo diferente? La raza inglesa, dice Mr. Cárlos Lúcas, tiene tendencia á la vida silenciosa y meditativa. El americano, este igles reforzado, tiene una propension todavia mayor á este género de vida; en fin la nacion de Pensylvania es la ménos comunicativa del mundo. La existencia de los condenados en la penitenciaria de Filadelfia, dice el Sr. de la Sagra por monotona y enojosa que sea, difiere en mucho ménos de lo que pudiera pensarse de la existencia social de muchas clases de la poblacion americana. No es solo en Francia donde el aislamiento absoluto es semejante aun suplicio horrible. ,, La pena de aislamiento en las prisiones de Alemania se considera tan rigorosa que no se prohibe la sociedad ni á los condenados á muerte.” (Mr. Remacle.) He aqui objeciones de otra naturaleza hechas al sistema en si mismo por Mr. Beranger. El preso visitado raras veces y por pocos instantes, aparecerá como resignado; y aun podrá pronunciar algunas palabras de un arrepentimiento fingido, y trabajará para distraerse y disipar el fastidio, pero no presentará ningun indicio seguro y positivo de que esté verdaderamente convertido. En una palabra, si el sistema de Pensylvania favorece la reflexion y propende á que el individuo vuelva en si mismo, si hace mas fácil la vigilancia y mas imposibles las evaciones; si simplifica la disciplina interior; si los presos son enteramente estraños los unos para los otros y por esto están ménos espuestos á encontrarse en el mundo, ¿no hay fundamentos para temer la alteracion de su salud, la debilidad de sus facultades, la insuficiencia de la instruccion moral y religiosa, industrial é intelectual que se le ha infundido? ¿No se les priva de los medios de dará conocer, cualesquiera que sean los signos, si se enmiendan los detenidos? En fin, exigiendo celdas mas espaciosas las prisiones construidas segun el sistema de Filadelfia, ¿no son mucho mas considerables los gastos de su edificacion? Adoptando el sistema de la separacion permanente llenaría la sociedad todos sus deberes? Por lograr una vigilancia que puede ser trabajosa y sensible, ¿no se sacrificaría la preciosa ventaja de preparar suficientemente al delincuente para entrar en la nueva via que le estará abierta cuando salga de la penitenciaria? NOTA.—Ofrece el autor en un segundo artículo dar á conocer las ventajas y los inconvenientes atribuidos al sistema de Auburn del que tambien nos ocuparemos si llega á nuestras manos.

(CRIA DE, (EUSAN (D DE SEJDAo

Ensayos practicados en el cafetal de doms José «Magin Tarafra.

Tenemos á la vista una carta que dirige á uno de nuestros ilustrados amigos el individuo que está encargado directamente de este nuevo establecimiento del Sr. Tarafa, y que se nos ha franqueado para el uso que creamos conveniente; y aunque está reducida á pocas líneas y carece de aquella esplicacion necesaria, y está dictada sin órden ni regularidad en los procedimientos que esplica, hemos creido conveniente estractar algunos datos que nos parecen de suma importancia en un ramo de industria agrícola, cuya introducion y buenos resultados están todavia muy lejos de probarse con presencia de todas las circunstancias á que es preciso atender, de un modo sólido y positivo, apoyado en la esperiencia y la demostracion que solo podrán conseguirse con el tiempo y un prolijo y bien dirigido trabajo. Dice el autor de la carta que la que esta haciendo es la 4o cosecha del gusano de seda en dicha finca, advirtiendo que á su llegada que fué en agosto del año próximo pasado, solo encontró dos onzas de peso de las que él llama semillas. El producto en la germinacion de estas dos onzas fueron 250 onzas; dando cada- onza 35,000 huevos que se convirtieron en 8.750,000 gusanos. Por consiguiente formaron otros tantos capullos; de los que asignando 350 para constituir una libra de capullos, dan la suma de 25,000 libras de dichos capullos; pero como se necesitan 10 libras de estos para constituir una de seda hilada será el producto el de 3500 libras ósean 100 arrobas. Despues de este cálculo, que por lo que hemos podido entender parece que era lo que debia haber producido el ingenioso taller, entra el autor de la carta en otro género de cálculo para acercarse á los resultados. Rebaja de las 2,500 libras de seda hilada contando con los gusanos que estaban regados por el suelo y morian bajo los pies, y la porcion que no logró formar capullo una cuarta parte ó sean 625 libras; agregando á esta rebaja 20 libras por razon de las 200 libras de capullos que se reservan para la germinacion, ó semilla para la cosecha entrante, resultando de todo este cálculo un total neto 1855 libras de seda hilada; aunque el autor de la carta haya aumentado tres libras por una equivocacion natural” Y asignando el valor de 4 pesos á la libra, aunque cree el que escribió estos datos que se puede venderá 6, como el hilado sea bueno, dan el total producto de 7420 pesos. Se preconiza en esta carta el corto espacio de tiempo que se invierte en realizar esta cosecha; porque en 40 dias ó en 50 á lo mas, ó muere el gusano ó está formado el capullo. Pero queda despues el trabajo de hi'arlos, lo que puede hacerse con comodidad. Sentimos que no se hayan podido designar los gastos; refiriendo solo que no han liegado nunca á8 los negros empleados en la limpieza del taller y en darles el alimento necesario á los gusanos, y de estos solo cuatro varones; quejándose el encargado del poco arreglo que por necesidad se opone á grandes resultados, lo que no es posible remediar de pronto por estar tan en su principio. El autor de esa carta se promete grandes ventajas si se estableciese un órden regular, á fin de que no se perdiesen los huevos que entan multiplicado número son susceptibles de producir las 200 libras de capullos que reservaron para la procreacion. Cree que con 500 onzas que se dejasen, el establecimiento es susceptible de

producir 15864 pesos. Refiérese tambien a la cantidad de hojas de morera que se invierte en alimentar á los gusanos. Dice que diariamente se comen cuatro carretadas y bien cargadas, y que con todo esto, hay dias en que es necesario mandar por quince ó veinte canastas mas: no comen tanto 60 ú 80 bueyes. De aquí deduce el asombroso número de gusanos que hay existentes; bien que sabemos yá que esta familia tiene una propiedad devoradora en comer, pero afortunadamente pagan con usura el gasto, que tampoco es cosa de consideracion. Invitamos muy particularmente al Sr. Tarafa para que continúe en su proyecto. Y pues le vemos empeñado y colocado ya en una posicion muy lisonjera para el hombre que no solo trabaja en su provecho, sino tambien por el bien público, y de cuya altura no es posible apearse sin hollar aquel honroso puntillo que tanto lugar tiene en nuestros actos públicos, creemos que no hay necesidad de nuevo estímulo. Pero le suplicariamos con todo el esfuerzo de la amistad que le profesamos se sirviese comunicarnos sus observaciones con la propiedad de que es capaz un individuo de su inteligencia y tacto, sin omitir ninguna particularidad sobre tan importante materia. Los hechos aislados poca luz ofrecen por interesantes que sean; es necesario ver todas las circunstancias, medirlas unas y otras y enlazarlo todo en los ensayos de esta naturaleza; porque lo que se desea no es solamente saber si se procrea en este clima el gusano, si la temperatura no se opone á sus trabajos y á la formacion del capullo, si pueden evitarse los enemigos que tiene este insecto; sino tambien las sumas que es preciso invertir, el tiempo y los branos, las operaciones que hay que seguir asi, como el producto ó su utilidad; á fin de que todo reunido sirva para determinar las ventajas de esta empresa, la facilidad ó los inconvenientes que se presentan para que tal industria se introduzca y asegure en el pais.

ESTRACTO

DEL INEORMIE DE COUS IN

SOBRE

Instruccion pública en Prusia en la parte relativa á escuelas normales, formado por el Sr. Director en el tiempo y con el fin á qae alude el acta de 30 de enero último (véase el núm. 53 de estas Memorias correspondiente á marzo) y se publica por acuerdo de la Real Sociedad Patriótica.

CONTINUACION.—(VEASE EL NUMERO ANTERIOR.)

Informe de la escuela primaria normal de Potsdam por F. L.G. Striez, su director y ministro del Evangelio.

I.
NOTICIA HISTORICA.

Hasta mediados del siglo último no se conocieron escuelas uormales primarias en Brandemburgo. Los maestros de escuela eran nombrados por las parroquias, ya con aprobacian de las autoridades, ó ya sin su conocimiento, y eran todos sacados de la escuela primaria entónces establecida. Todo lo que se exigia á tales maestros, que eran principalmente artesanos, se concretaba á saber leer, recitar el catecismo, cantar medianamente algunos salmos por tonadas muy conocidas, y algo de escribir y contar. Porcion de pastores ocupados por el verano en atender á su rebaño, tomaban el empleo de maestros de la juventud en el invierno. Por lo regular la nobleza (si estaba en sus facultades) solia conferir la plaza de preceptor á sus criados ó caballerizos en recompensa de antiguos servicios. Algo mejor instruidos eran á las veces los maestros de las escuelas primarias de los pueblos; pero ni aun estos tenian buen gusto ni método en su manera de enseñar.

Julian Julio Hecker, consiliario principal del consistorio de Berlin, y ministro de la iglesia de la Trinidad, fué el primero que emprendió amaestrar á los jóvenes para el arte de la enseñanza. Con esta mira fundó una escuela para abastecer de maestros á su

misma diócesis,

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